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..."Lo que os puedo dar os doy, que es una ínsula hecha
y derecha, redonda y bien proporcionada..." |
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"Don Quijote de la Mancha". Capítulo XLII: " De los
consejos que dió Don
Quijote a Sancho Panza antes que fuese a gobernar la ínsula..." |
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ISSN: 1810-4479
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Publicación Semanal. Año 2, Nro.65, Viernes, 1 de abril del 2005 |
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 Los
Jóvenes hoy
El
incendio en “República Cromagnon” es el incentivo
para este interesante estudio sobre la situación de la juventud
argentina que, desdichadamente, puede ser aplicado a cualquier otro
país latinoamericano…
Estos
trabajos son una colaboración especial de Silvia Bignami,
Docente en Ciencias de la Educación, y madre de Julián
Rozengardt. Silvia es miembro del Equipo de Educación Popular
de la UPMPM.
(http://www.bnjm.cu/librinsula/2005
/enero/56/colaboraciones/colaboraciones356.htm)
También han colaborado algunos amigos de Julián y
de oros chicos fallecidos en “República Cromagnon”:
LOS
JÓVENES HOY
La masacre producida en el local llamado “República
Cromañón” ubicado en el Barrio de Once la
noche del 30 de diciembre de 2004, durante un recital del grupo
“Callejeros”, y su resultado devastador demuestra
y denuncia el lugar y la importancia que tienen los jóvenes
en nuestra sociedad. En el lugar del horror, se encontraban
más de 4000 personas, en su mayoría adolescentes
que llegaban de diversos barrios del conurbano bonaerense.
El recital era vivido por los jóvenes como una fiesta,
como un encuentro en el que miles de adolescentes participaban,
compartiendo el sentimiento y la mística de dicho acontecimiento.
Pero las fiestas en nuestros países siempre son interrumpidas,
entorpecidas, prohibidas o destruidas. En este caso el fuego,
fue destruyendo una de las pocas alegrías de las que
todavía disfrutaban nuestros jóvenes, una de las
pocas que aún les quedaban; escuchar una banda, sentirse
unidos, identificados y vibrar al compás de la música
y todo lo que rodeaba ese escenario.
Las canciones del grupo operan dentro de este contexto social
a modo de sostén para los pibes, sus letras relatan acontecimientos
que los adolescentes viven y sienten en lo cotidiano, en las
esquinas de los barrios, en la calles, en las canchas.
La oscura y siniestra “República Cromañón”
tenía una capacidad para 1200 personas, sin embargo allí,
en el momento del incendio, había más de 4000
personas. El incendio se habría producido por la combustión
de una suerte de tela o lona extendida en el techo, como del
tipo “media-sombra”, la cual funcionaba como aislante
acústico. En realidad, una “media-sombra”
no tiene nada de aislante acústico. Dicha tela habría
entrado en combustión al ser alcanzada por una “bengala”
o cañita del tipo “tres tiros”. La mayoría
de los fallecidos habrían perecido por asfixia (como
ocurre en la mayoría de los incendios) a causa de la
inhalación de gases tóxicos producto de la combustión.
Además, al menos una de las puertas de emergencia estaba
trabada con candado, con lo cual varios habrían fallecido
aplastados por la multitud en el ímpetu de escapar del
desastre. En tercer lugar, se informó que había
una suerte de “guardería” improvisada en
un baño del local.
Lamentablemente, el resultado fue el terrible fuego que se desató
en la “República Cromañón”,
hoy símbolo de impunidad y de muerte. A nueve días
del feroz incendio más de 190 personas murieron, continúan
internadas más de 200 personas de las cuales la mitad
se encuentran en terapia intensiva con un pronóstico
nada alentador. Además debemos considerar las consecuencias
psicológicas traumáticas de aquellas personas
que sobrevivieron y de los familiares de las víctimas.
Frente a dicho panorama, el estado, una vez más, actúa
agudizando el malestar de los perjudicados, ya que la respuesta
para enfrentar las problemáticas que acarrea este hecho
traumático se enmarcan en contemplar solo o exclusivamente
un tipo de tratamiento psicológico de corte individual,
condenando a los damnificados a llorar y ampararse en un consultorio
privado. Por lo tanto, se continúa consolidando un imaginario
social que exclusivamente remite a problemas y soluciones netamente
personales e individuales. Una vez más, el accionar de
nuestros gobernantes montando una “política pública”
de este tipo, demuestra el nulo interés de remitir a
procesos grupales, comunitarios en los que se pueda tramitar
una elaboración del duelo colectivamente, ya que el hecho
por si mismo es un fenómeno social y colectivo.
El
escenario
Este terrible acontecimiento nos interpela y denuncia la situación
de los jóvenes y adolescentes en nuestra Argentina
neoliberal, que provoca cotidianamente serias consecuencias
en la vida de miles de adolescentes. Solo que la agonía
cotidiana de los/ las jóvenes no la visualizamos como
un homicidio en el que también hay responsables.
Tan sólo debemos pensar en aquellos adultos que incentivaron,
fogonearon, fueron y son los únicos responsables en
la creación de una política de exterminio cristalizada
en la implantación del neoliberalismo.
El Neoliberalismo generó la intensificación
de la explotación de la fuerza laboral y el crecimiento
inusitado de la desocupación y el subempleo; el predominio
de grandes capitales privados, nacionales y extranjeros; la
extensión de la corrupción en los planos político
y económico; el avance en el control de los recursos
naturales y estratégicos por parte de empresas extranjeras
y capitales nacionales. Estas son algunas de las dimensiones
más significativas de la gravedad social del modelo
hegemónico.
Según cifras del INDEC, en octubre 2002, el 57.5 por
ciento de la población total urbana era pobre. Discriminando
por edad, eran pobres el 73.5% de los niños de 0 a
14 años y el 66,5% de los jóvenes de 15 a 22.
La indigencia era del 27,5% de la población; del 41,4%
de los niños de 0 a 14 años, y del 33,3% de
los jóvenes de 15 a 22. Al mes de abril del 2004 la
indigencia disminuyó al 20,5% en promedio pero en algunas
provincias, por ejemplo Corrientes alcanza al 41,4%. En la
provincia de Buenos Aires, y según cifras oficiales,
hay unos 35 mil chicos de entre 6 y 14 años que nunca
han llegado a iniciar sus estudios básicos. Respecto
al Polimodal, ciclo siguiente a la Educación General
Básica, casi 100 mil jóvenes no se inscribieron
para cursarlo, mientras que en el año 2002 unos 38
mil alumnos lo abandonaron sin completarlo. En algunas escuelas
bonaerenses se ha constatado que entre el 80% y el 100% de
los alumnos provienen de familias con necesidades básicas
insatisfechas, una realidad que dificulta la vida escolar.
Un aspecto relevante es la infantilización de la pobreza
al concentrarse en edades de 0 a 13 años y 14 a 22
años.
Los efectos de está política devastadora, que
aún continúa, ha penetrado fuertemente en nuestra
cultura, en nuestra cotidianeidad, en nuestras subjetividades
a través de incentivarnos al consumo desmedido, a un
parámetro de belleza que nada tiene que ver con nuestro
ser latinoamericano, al individualismo, a los mensajes incesantes
que acuden al conformismo, a la resignación y el sálvese
quién pueda, a procesos de insignificancia.
La población joven y adolescente tampoco está
exenta de dichos avatares. La falta de oportunidades educativas,
la ausencia de proyectos laborales, la dificultad de ser comprendidos,
la necesidad de ser independientes y ser aceptados en su singularidad
pone a los jóvenes en situación de especial
vulnerabilidad.
Dicha vulnerabilidad se produce en escenarios afectados por
la imposición del proyecto capitalista neoliberal en
todos los niveles de manera hegemónica, solidificado
a través de sistemas de disciplinamiento, de control
y manipulación ideológica al servicio del sector
social que detenta el poder.
Luego de los hechos de República de Cromañón
se potencia una alianza conformada por Ibarristas-Kirchneristas-Duhaldistas,
que se refleja en la designación de Juan José
Alvarez como secretario de Seguridad del Gobierno de la Ciudad
de Buenos Aires. Recordemos que Alvarez asumió como
secretario de Seguridad Interior de la Nación del gobierno
duhaldista en diciembre de 2001, e impulsó, como política
de seguridad, el accionar conjunto de las cuatro fuerzas de
represión (Gendarmería, Policía Federal,
Policía Bonaerense y Prefectura Naval]). Fue responsable
de la masacre producida en el Puente Pueyrredón de
Avellaneda en junio de 2001, en la cual fueron asesinados
dos jóvenes militantes del movimiento de trabajadores
desocupados, Maximiliano Kosteki y Darío Santillán,
tras una feroz represión, que además contó
con el saldo de más de 30 manifestantes heridos con
balas de plomo.
Es prudente recordar que en el 2004 la Legislatura de la Ciudad
Autónoma de Buenos aires aprobó un nuevo Código
Contravencional. El mismo se caracteriza por una fuerte impronta
represiva criminalizando a los sectores más pobres.
Además, se le asigna más poder a la policía
permitiéndole actuar de oficio, como denunciante, testigo
y autoridad. Posibilita la persecución de jóvenes,
penaliza con cárcel y multas impagables a casi la totalidad
de las contravenciones y criminaliza la protesta social, las
manifestaciones y los escarches con 2 a 10 días de
arresto o multas de 200 a 1.000 pesos. El objetivo del nuevo
código ha sido demostrado en los hechos acontecidos
el 16 de julio en la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires,
cuando se produce una marcha en oposición a la sanción
del código y 15 manifestantes fueron encarcelaron con
durísimas causas por el sólo hecho de reclamar
por sus derechos. Actualmente se encuentran presos sin condena
a la espera del juicio oral.
La Ciudad de Cromañón viene dando pasos y dejando
huellas que revelan las prácticas que vamos a vivir
cotidianamente en nuestra Ciudad “Autónoma”
de Buenos Aires y que serán posibles gracias al nuevo
Código Contravencional, operacionalizado por la intervención,
ya conocida de Juan José Alvarez. Esto queda claramente
demostrado por el accionar de la policía federal (uniformado
y también de civil, sin identificación) en las
últimas marchas realizadas en búsqueda de justicia
ante la masacre de Cromañón. En una de las marchas
detuvieron a 50 manifestantes, entre los cuales había
menores de edad. A muchos de los jóvenes detenidos
en las comisarías se los castigó severamente
con amenazas, insultos y golpes que provocaron hematomas y
fracturas en distintas partes de su cuerpo, hasta llegar a
ser interrogados y filmados por personal policial encapuchado.
A muchos de los jóvenes detenido les han iniciado causas
judiciales.
En la última marcha realizada el jueves 13 de enero
no hubo represión, pero sí contó con
un operativo policial descomunal, cuyo objetivo es amedrentar
la rebeldía de los jóvenes que en medio del
dolor se encuentran en las calles y “activamente”
reclaman justicia.
Además de focalizar en las prácticas mencionadas,
se intenta adormecer el reclamo de familiares y víctimas
ofreciendo una reparación económica a los damnificados.
Dicha propuesta fue repudiada por la mayoría de los
involucrados.
Repesando
en los procesos de subjetividad
Teniendo en cuenta solo algunas de las problemáticas
que atraviesan los adolescentes en la actualidad podemos comprender
las dificultades cotidianas que deben afrontar.
El
futuro incierto
En la actualidad las instituciones tradicionales (escuela,
trabajo, salud, etc.) se encuentran degradas y desbastadas
por la lógica de dominación.
Los jóvenes, en su gran mayoría, carecen de
la posibilidad de generar proyectos futuros, como pensar en
un trabajo seguro, independizarse económicamente, contar
con la posibilidad de estudiar en la universidad pública
y luego ejercer una profesión, etc. En muchos casos
sus familiares y amigos más próximos también
se encuentran desocupados. Dicha situación sumada a
otras (que exige la “posmodernidad” actual), provoca
en muchos adolescentes procesos de desubjetivación.
Dichos procesos se caracterizan por habitar situaciones marcadas
por la imposibilidad, estar a merced de lo que acontezca,
habiendo minimizado la posibilidad de decir no, de hacer algo
que desborde las circunstancias. Se trata de modos que despojan
al sujeto de la posibilidad de decisión y de la responsabilidad.
La desubjetivación hace referencia a una posición
de impotencia, a la percepción de no poder hacer nada
diferente con lo que se presenta (Duschastzky, 2003). Es prudente
aclarar que dichos procesos no son estados puros, homogéneos.
Si bien las subjetividades tienden a desvanecerse en el capitalismo
actual, debemos considerar que los sujetos tienen potencialidades
y que también se producen procesos de construcción
de subjetividades reflexivas, creativas. Un ejemplo de ello
lo han dado los hijos de desaparecidos de la dictadura militar
que han puesto en evidencia a los genocidas a través
del escrache. La práctica del escrache denuncia las
injusticias conectando la impunidad del pasado con hechos
del presente. Apelan a la condena social, como respuesta al
poder del estado. El escrache aparece en nuestra sociedad
como un instituyente en el que se recupera la memoria histórica
y se busca la justicia popular. Según Raúl Zibechi:
“De todas las nuevas formas de lucha, el escrache es
a la vez la más innovadora y la que ganó más
legitimidad, junto con el corte de ruta (...) el escrache
es un festejo creativo que busca destruir la impotencia. Implica
un trabajo de denuncia, movilización y justicia popular
(Zibechi, 2003, 59-60).
Los trabajos basuras
Los jóvenes de hoy nacieron y crecieron al paso de
la flexibilización-precarización laboral, de
la desocupación, de la sobreexplotación, etc.
Los trabajos que realizan los jóvenes están
vinculados a ocupaciones de menor calificación, más
sobreexplotadas y mal pagas. En general, los jóvenes
acceden a puestos laborales como: repositores/as, cajeras,
vendedores, cadetes, peones o empleadas domésticas.
La mayoría de los jóvenes o adolescentes que
trabajan, trabajan a destajo, con contratos basuras, por sueldos
miserables, en pésimas condiciones de salubridad, sin
posibilidad de sindicalizarse, sin ningún tipo de cobertura
social. A continuación se mencionan tan sólo
tres ejemplos que ilustran la situación laboral por
la que atraviesan los jóvenes.
Trabajar
en Supermercados:
En general, uno de los primeros puestos de trabajo al que
acceden los jóvenes es en mega-supermercados, en los
cuales soportan pésimas condiciones de trabajo:
- La explotación a que los supermercados someten
a sus empleados, en su mayoría jóvenes, es aberrante.
- Muchos jóvenes trabajan en supermercados, que
corresponden a grandes capitales franceses, norteamericanos,
chilenos, holandeses y también nacionales.
- Los puestos de trabajo que desempeñan en su
mayoría, son de repositores o cajeras.
- Las presiones son constantes y se utiliza el desempleo
como un bastión temeroso del despido. Por ejemplo,
no hace mucho tiempo, la multinacional Wall Mart en Córdoba
público un aviso pidiendo empleados, ofreciendo un
salario de $300 mensuales. Aunque las vacantes eran 1.100
se presentaron 12.000 personas en 48 horas, la mayoría
jóvenes con estudios secundarios completos y muchos
con estudios universitarios.
- En general, los testimonios de empleados/as remiten
a un tipo de trabajo que le exige hasta 18 horas diarias sin
reconocérseles horas extras, y con sueldos de $300-$400
mensuales.
- En este sistema hay restricción hasta para ir
al baño y cuando se los autoriza son sometidos a una
requisa personal, “por si roban algún producto
para comer”. La revisación se reitera al salir
del trabajo.
- En los sanitarios se encuentran instaladas cámaras
de TV para vigilar a los empleados incluso cuando hacen sus
necesidades.
- También existen denuncias que sostienen que
a muchas empleadas no se les permite ir al baño y son
obligadas a usar pañales descartables. Esta práctica
de control y disciplinamiento señala una verdadera
aberración subjetiva. El impacto subjetivo y psíquico
en las jóvenes es considerable, ya que desde los primeros
años de vida somos educados para controlar esfínteres
y revertirlo implica un reestructuración considerable
de desgaste subjetivo y psíquico.
- Muchos jóvenes ingresan a estas corporaciones
por “contratos de aprendizaje”, legitimados por
la Ley Nacional de Empleo. En general, son contratos por períodos
que van de 3 meses a 2 años, sin hacer aportes jubilatorios,
ni tener obra social. Los empleados "full time"
trabajan 44 horas semanales, con sueldos miserables.
- No hay sindicato que los agrupe.
Trabajar de telemarketing:
En general, los jóvenes que desempeñan
este trabajo lo hacen en calidad de contratados o pasantes.
- Por ejemplo, el caso de las empresas Telefónica
y Telecom, que contrataban para sus centros de llamadas a
estudiantes universitarios. Las telefónicas actuaron
con la complicidad del Centro Universitario de Empleo de la
UBA. Por el supuesto rol de tutela y supervisión, este
organismo recibía una comisión correspondiente
al 10% de la suma no remunerativa que cobraba cada estudiante.
Por no ser considerados trabajadores, los estudiantes no tienen
derecho a la representación sindical.
- Las pasantías se presentan con el objetivo declarado
de insertar a los estudiantes en su futuro ámbito profesional.
Pero, si bien por ley deben ser un espacio de formación
educativa, en la práctica funcionan como contratos
de trabajo encubiertos donde la flexibilización laboral
no tiene límites. Como pasante les pagan un incentivo
para viáticos y materiales de estudio, ni siquiera
es un salario.
- Las condiciones laborales suelen ser pésimas,
siendo permanentemente vigilados, aislados del resto de los
compañeros. Trabajan durante más de 8 horas
diarias recibiendo quejas de usuarios. Además desempeñan
esta tarea en un receptáculo de 4 x 4 con pocas capacidades
de movilidad física. Además, son vigilados permanentemente
por un supervisor y tienen tiempos establecidos, los cuales
son muy estrictos para ir al baño.
- No se les paga obra social ni aporte jubilatorio. Igualmente
tienen la constante presión de que en cualquier momento
los pueden echar.
- Si el desempleo genera trabajo en negro, las pasantías
lo legalizan. Todo este retroceso deja grandes beneficios
para los empleadores.
- El sistema de pasantías fue aprovechado por
las multinacionales para bajar sus costos. No es más
que una de las formas de flexibilización laboral acordada
entre las camarillas burocráticas de la UBA y las empresas
privatizadas. Los jóvenes telefónicos, en su
mayoría, no sobrepasan los 30 años.
Trabajar de Mensajero
Según cálculos del Sindicato Independiente de
Mensajeros y Cadetes (SIMECA) sólo en Capital Federal
y Gran Buenos Aires trabajan cerca de 60 mil mensajeros que
cumplen una jornada laboral de 12 horas de lunes a viernes
y perciben el 50 por ciento del total facturado por los viajes
efectuados, menos los costos operativos que corren por cuenta
del trabajador.
- Este trabajo lo realizan, en su mayoría, jóvenes
que sufren duras condiciones de trabajo que ponen en riesgo
sus vidas y cuya actividad no cuenta con ninguna regulación
legal que los proteja.
- Todos los gastos deben correr por su cuenta, gastos
de combustible, peajes, repuestos, indumentaria para la lluvia
y hasta el uniforme de la empresa que los contrata.
- La gran mayoría trabaja sin salario fijo y el
nivel de facturación depende de los viajes realizados.
- Hasta ahora no han podido precisar la cantidad de accidentes
que sufren al año, ya que la mayoría de los
siniestros son registrados como automovilísticos y
no como accidentes de trabajo.
Los jóvenes son producto y productores del sistema
en que están inmersos. Objetivados por la producción
mercantil, las políticas gubernamentales, el saber
disciplinar, las leyes y valores culturales dominantes, tienden
a sufrir pasivamente la maquinaria socioeconómica,
se alienan, se enferman. (Zaldúa;2004). Las actuales
condiciones de trabajo provocan en los jóvenes graves
consecuencias en su salud, por ejemplo cuadros agudos de stress
laboral provocando serias secuelas psicológicas y físicas,
que en muchos casos suelen ser irreparables.
La
criminalización de los/as jóvenes
En América Latina, son asesinados diariamente los niños
de la calle y otros pobres por el escuadrón de la muerte
de la economía de mercado.
Un cóctel peligroso es ser pobre y
joven. Se criminaliza, se judicializa a la pobreza y la juventud.
Las causas de GATILLO FÁCIL cada año se van
incrementando. Según la Coordinadora contra la Represión
Policial e Institucional (Correpi), el gatillo fácil
es practicado como herramienta de control social. Desde 1983
hasta la actualidad existen 1.684 casos, manteniendo el promedio
de 12 personas por mes. En los primeros 11 meses del año
2004, 131 personas fueron asesinadas. Por semana, fueron asesinadas
3 personas. Alguien fue asesinado por la policía u
otra fuerza estatal cada dos días y 8 horas. El Estado
asesina una persona cada 55 horas. El promedio de edad de
las víctimas es de 17 años y en su enorme mayoría
pertenecían a los sectores más desprotegidos
en lo social y económico. Sólo un 10 % de los
casos han sido debidamente esclarecidos por la Justicia.
-
Miles de jóvenes sufren cotidianamente la persecución
policial.
- La persecución hacia los jóvenes que se organizan
se recrudece.
- Permanentemente existen discursos y prácticas que
intentan descalificar a nuestros jóvenes a través
de feroces campañas mediáticas, como por ejemplo
la que se produjo el año pasado en contra de nuestros
jóvenes universitarios que con mucho esfuerzo estudian
en las universidades “públicas”. Dicha
descalificación fue selectiva, ya que durante 15 días
los medios de comunicación instalaron un discurso penalizante
sobre los jóvenes estudiantes de ciencias sociales
(filosofía, sociología, psicología, etc)
asociando universidad = drogra. Este discurso solo tiene por
objetivo acrecentar mecanismos de control y disciplinamiento
y un trasfondo lobbista para terminar definitivamente de privatizar
las universidades.
La
explotación sexual
La explotación sexual de niñas/os y adolescentes
es uno de los hechos cotidianos que nuestra sociedad no quiere
visualizar.
La OIT considera que la prostitución es un trabajo
para las niñas, neutralizando la gravedad de la práctica
–que avala semánticamente considerándola
un trabajo– al clasificarla dentro de las “peores
formas de trabajo infantil” [Convención 182].
(Eva Giberti,2004).
- La explotación infantil es un sistema organizado.
Existen empresas, empresarios, de mayor o menor envergadura,
dueños de prostíbulos, cabaret u otros locales,
proxenetas que controlan y explotan; el abanico abarca tanto
lugares lujosos como pobres. En todos los niveles de este
sistema se encuentran sistemáticamente niñas/os
y adolescentes explotados sexualmente.
- Generalmente las niña/os o adolescentes son
propiedad de los adultos que comercializan con su cuerpo y
las/os exponen a situaciones violentas y traumáticas
que estarán presentes por el resto de sus vidas.
- Los/as niños/as que atraviesan estás
situaciones son hasta despojados de sus propios nombres, debido
a que son rebautizadas con nombres “de guerra”.
- Estas problemáticas quedan sumergidas en el
silencio y en la complicidad de los adultos.
La
ausencia de Educación sexual
La salud de los jóvenes y los niños
es un indicador de la situación de una sociedad y,
en especial, de la perspectiva de futuro. Constituye un desafío
el construir sentidos salutíferos y nuevos escenarios
de realización.
- Aproximadamente hoy la mitad de las personas que viven
con el VIH son mujeres. Las nuevas infecciones aumentan en
las personas jóvenes (15 a 24 años) y, entre
ellas, las mujeres corresponden al 64%, según ONUSIDA.
- El aumento de los embarazos en las adolescentes es
una manifestación del incremento de las relaciones
sexuales a edades cada vez más tempranas, y da una
pauta de los peligros que enfrentan los adolescentes, por
la ausencia de educación sexual, de contraer no sólo
el SIDA sino otras enfermedades de trasmisión sexual
(E.T.S).
- Aproximadamente el 15% del total de nacimientos corresponde
a madres adolescentes (10-19 años). Es decir que sobre
694.684 nacimientos que se registraron en el año 2002,
101.753 correspondieron a mujeres menores de veinte años.
Más de la mitad de las adolescentes son madres primerizas,
mientras que la otra mitad, es madre por segunda, tercera
o cuarta vez. La proporción de madres menores de 15
años ha aumentando en los últimos 5 años:
pasó de 0,4 % del total de nacidos vivos, a 0,5%. (Domínguez
y otras, 2004).
- Miles de mujeres adolescentes pobres mueren por la
clandestinidad del aborto y su realización en pésimas
condiciones sanitarias. En el año 2000 se registró
un aumento de los egresos en hospitales públicos -46%-
en relación a 1995 (Domínguez, 2004).
- Los abusos y violaciones de mujeres y niñas
han aumentado en la Argentina. La violencia sexual implica
un riesgo grave de infección del VIH para las víctimas,
porque un violador no usa ˜ni se puede esperar que use˜
preservativo para proteger a la mujer de una infección
o un embarazo.
La
potencia
La juventud como la infancia se construyen
en una intrincada relación entre la edad biológica
y la edad social que no es sin conflictos pues la cuestión
de los límites de edad ponen en juego la transmisión
del poder y los privilegios entre las generaciones (Bourdieu:1990).
En este contexto es necesario poner el acento en algunas cualidades
propias de la adolescencia, como la potencialidad creativa,
el cuestionamiento, la rebeldía, el rechazo de lo estatuido,
etc. Es necesario pensar esta etapa de la vida como una etapa
de transformación que abre puertas a la deconstrucción
y construcción creativa en donde la elaboración
del sujeto es plenamente activa. No solo activa en lo que
se refiere a sus propios conflictos y desafíos, sino
también activa con respecto a los desafíos y
conflictos sociales.
Nos queda tenerle más confianza a los adolescentes
que en estos días van buscando el quiebre de impunidad
y la justicia.
Parece ser el momento para que escuchemos más a los
jóvenes, que los acompañemos en el reclamo,
respetemos sus tiempos, aprendamos de su creatividad y dialoguemos
en el camino, sabiendo que están creciendo. Apelemos
a la ética de estos jóvenes que la noche del
infierno acudieron a actos solidarios, arriesgando sus vidas
para salvar a otros/as callejeros/as, porque con temor, pero
sin dudarlo, corrían a rescatar a los que estaban entrampados
entre el humo y el aire tóxico. No dudaron, no retrocedieron,
aunque su vida también corriera riesgo.
No es la primera vez que los jóvenes muestran su solidaridad,
su coraje y el ejemplo; tan solo debemos recordar a Darío
Santillán quién auxilio y acompañó
al joven Maximiliano Kosteki que fue herido mortalmente por
las balas de la policía en la masacre de Avellaneda.
Ante esta acción, Darío fue fusilado por la
espalda por personal policial. Recordemos también la
ayuda que brindaron los jóvenes motoqueros en la jornadas
del 19 y 20 de diciembre de 2001. Mientras la policía
federal reprimía salvajemente a la población,
los jóvenes se acercaban permanentemente con sus motos,
entregando agua y limones para que la gente tolerara los gases
lacrimógenos.
Estos jóvenes demuestran en sus prácticas el
imperativo ético al dirigirse a los demás poniendo
en juego su capacidad para responder de manera significativa,
responsable y sobre todo, inesperada.
a los pibes no lo mató la bengala,
a los pibes no los mató el rock,
los mató la corrupción.
“Alvarez
dio sus primeros pasos políticos en los convulsionados
años 70, militando en la derecha sindical peronista.
Entre los años 91 y 93 fue el director más joven
en la historia del Banco Provincia. Como gran parte del elenco
duhaldista, conoce el menemismo desde adentro: fue subsecretario
de la Presidencia de la Nación hasta 1995, especializándose
y brindando seminarios sobre Modernización Pública,
forma elegante de definir la política de privatizaciones
que destruyó el patrimonio nacional. Fue electo intendente
de Hurlingham en 1995 y 1999, cargo que abandonó el
26 de octubre de 2001 para hacerse cargo del Ministerio de
Seguridad de la provincia de Buenos Aires”. (www.lavaca.org).
|
| EL
EGOISMO!!
En todo
este tiempo, se me cruzaron varias ideas, emociones, sentimientos
mezclados, de impotencia, angustia... en fin, tengo a un amigo
quemado, y mi familia sufrió una muerte bastante directa
por parte de una amiga de mis viejos...
Si se
empieza a hilar fino sacamos un montón de temas, de
lo que es esta gran macroestructura, pero puntualmente por
lo que escucho a la gente que lucha, o por lo menos, mi lucha
se basa en no seguir más al sistema capitalista que
nos impusieron hace ya muchísimo tiempo... es decir
de alguna manera concientizar cabezas... es difícil???
Sí, es super complicado, ¿por que?? ¿por
que ya estamos adaptados a este modelo... y ya nos metieron
en la cabeza que todo es lo mismo....que da igual ir al norte
que al sur... y a quien apunta primero este sistema?? a los
jóvenes... ya desde la escuela tratando de formarnos
para que seamos funcionales al sistema... con números
y mas números..."mejor que no piensen".."que
produzcan". Partamos de una base... el ser humano es
egoísta...y ahora está más egoísta
que nunca... y hablando de este tema concretamente con amigos,
familia, etc... sólo escucho palabras egoístas...
sólo algunas excepciones... "cuidemos nuestro
culo" así estamos... amigos míos... piensan
y dicen... "si que mal lo de Clau (el chico quemado),
pero cuando querés hablar más profundamente
del tema, te lo cambian... y al rato los ves tocando temas
en su guitarra en contra del sistema... nadie se da cuenta
de la dimensión de algo, hasta que no le sucede, y
por la teoría de "total está todo bien"
esto pasa... por creernos tan eternos, y tan superados y soberbios...
"dale si está todo bien"... si todo es tan
efímero... pero después viene lo peligroso...
y lo que digo es en términos generales... sé
que es difícil cambiarles el pensamiento a los chicos
que encienden sus bengalas pensando que va a ser más
fiesta, que sin una… por mi parte... pienso juntar a
algunas personas que lamentablemente estuvieron ahí
adentro, en ese tremendo drama... y enfrentarlos con la gente
que no estuvo ahí... para que empiecen a tomar conciencia
de que, no todo esta bien... que se pueden prever algunas
cosas, y que no tenemos que ser tan pelotudos de comprar cualquiera...
por Dios, nos siguen vendiendo espejitos de colores!!!! cuidémonos,
y cuidemos al de al lado...
ESTE
ES EL NUEVO....
Hay muchas
"tribus", infinidades de comunidades, musicales,
religiosas, etc.…. ¿pero quien forma a estas
"tribus" de punks, rollingas, metaleros, raperos,
cumbieros... budistas, catolicos, judios? Los seres humanos,
que por sus grandes o medianas diferencias, decidieron juntarse
con aquellos que compartían similares gustos... ahora,
yo creo que nosotros podemos hacer lo mismo....asumiendo que
somos personas y que en ves de estar peleando, por si uno
hace o no política, si uno lucha contra o para el gobierno....descartemos
las diferencias....admitamos que estamos equivocados... hagamos
una autocrítica....unámonos, y luchemos por
una causa en común....tengamos conciencia y sentido
común....esto mal que le pese a la gente, es política...no
partidaria...pero es política... y ¿ por que
el miedo a la política? La política es hermosa…
esta mal ejercida, por este universo corrupto... el rock..
nos habla mucho de estos temas… pero, ¿los grupos
que nosotros seguimos, practican lo que escriben? ¿sólo
se limitan a ganar dinero?... Cuando uno dice.."esta
es una banda re progre"... es por que no le dio para
llegar a ser "progresista"..."y por que Chaban,
Ibarra...y el de la bengala","ellos son los culpables"
se dice... reitero... autocrítica… estamos inmersos
en esta sociedad y por ende en este sistema… ¿vamos
en contra de él? ¿o funcionamos para el?...
y si funcionar es tener que trabajar...y no queda otra...pero
en que nos podemos revelar nosotros, los pendejos, adolescentes,
pibitos... estudiando, no sólo lo que nos indica que
estudiemos la escuela... si no que busquemos libros que nos
interesen, hablemos de política... que mal que mal,
esto es una democracia al fin... no tengamos miedo...
Texto
de Ailen, una adolescente de 17 años que participa
en la asamblea "30 de diciembre" integrada por jóvenes
sobrevivientes y amigos de víctimas de la masacre de
Cromañón, en la localidad de El Palomar, Pcia.
de Bs. As.
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Gente.
Una compañera de City Bell a escrito una historia que
quiero compartir con ustedes y pueden encontrar en la página
de la Asamblea de Wilde: www.asambleawilde.com.ar en OPINIÓN.
Abrazos. Damián.
La
Flor de Julián
Por Adriana Del Moral
Una historia
Callejera. Que no. Que en estos días oscuros, mientras
no hubo modo de bailar de la mano de su Flor y viviendo con
esa clara alegría, anoche Julián se contentó
apenas con unos pasos, de esos que solían traerle algo
de vida: una mezcla de funky y soul que olvidan el sabor de
aquellos rocanroles sin destino. Esos mismos que cantaba en
el balcón, enredando su voz en el aire.
Pero si
de negar el recuerdo se trata, por esas cosas que el abandono
de una sociedad lo obliga, aún así Julián
se atreve a vivir su día con toda el alma. Para él,
la vida hoy es un poco eso. Cuenta en su haber con una guitarra,
dos rosas, tres fotografías, cinco estrofas, algunas
notas, ciertos sueños.
Sueños
presurosos que viajan sin dirección, o callejeando
desde Villa Celina hasta la estación de Once. Cada
domingo se llega hasta ahí, donde la música
no mutó en belleza, donde las luces de la tragedia
solo encontraron la oscuridad. Hasta ese rincón de
repetida injusticia llega cada tanto Julián, al altar
que dejó marchita la rosa para Florencia. Con la mirada
atenta, color miel, pestañas húmedas, saltando
charquitos, se esmera por sonreír.
Piensa
que a lo mejor tiene muchas razones para intentarlo o apenas
una: caminar las calles de nuevo sin miedo, apuñando
sus anhelos y tendiendo mil trampas para burlarse del cruel
escepticismo que los devora. Sin embargo, va sin dar tregua,
porque el camino si es camino, para él es de marcha.
Alerta frente a quienes se empecinan en pisotear sus deseos,
no quiere cambiar muerte por palabras vacías, por dinero.
Para él la muerte no es solo una palabra, porque él
y su Florcita de palabras vivieron, con palabras crearon y
con palabras sembraron cada uno de sus pasos.
Julián
espera. Cada día, cada noche, que esa desolación
que lo acuna como un tormento cotidiano, desaparezca. Y que
el amanecer no lo encuentre pidiendo por las mismas cosas
de siempre: un grito multiplicado en cientos de gritos de
justicia. De a ratos quiere contar las nubes, las estrellas
pero a veces para él, el cielo no es el mismo. Luce
triste, como en año nuevo donde con su Flor y tomados
de la mano no pudieron dejar libres esos deseos, los más
simples y necesarios: una casita, dos ventanas, un jardín
con flores, una hamaca, nueve lunas, tres soles. Tiene preguntas,
pero son tantas. Tantas que se pregunta si sirven. Si tienen
mérito sus escritos, si lo que vivió existió.
Si lo que murió no está. Le dicen que todo pasa,
pero para él nada pasa en un país sin memoria.
Y esta certeza del tiempo es lo único real que apuesta
a quedarse en su casa. Certezas que le dan asilo a las ausencias.
Las de cientos de almas que apostaban a un mundo mejor. Cientos
de almas, y una que Julián amaba, Florencia.
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NOTA
PARA PSICOLOGIA SOCIAL
Solamente algunas reflexiones, a modo de borrador.
Por Silvia
Bignami, mamá de Julián Rozengardt, asesinado
por la desidia, la falta de amor a la vida y la corrupción,
inherentes a este sistema.
Dedicado
a todos los pibes que entraron al boliche Cromañon
una y otra vez intentando salvar a sus pares.
Ha pasado
un tiempo desde el asesinato de Cromañón. Que
comenzó el jueves 30 de diciembre y posiblemente aún
no ha terminado. Sigue la secuela de internados, y también
estamos alertas intentando cuidar colectivamente a los sobrevivientes.
Se ha
escrito y dicho mucho desde los medios, también en
las calles, han pensado los jóvenes. Faltan aún,
me parece, reflexiones colectivas, que se asienten en nuestras
prácticas, y que desafían particularmente a
las carreras de esta Universidad Popular, entre otros espacios
de construcción de conocimientos.
A
qué nos desafían?
Algunas
puntas:
- Tal
vez, a comprender el recital como un encuentro festivo, y
no necesariamente negador de las realidades –no es al
menos, lo que reflejan las letras del grupo Callejeros, aunque
el mismo no estuvo a la altura de sus propias palabras ni
de las expectativas de los chicos que los acompañaban-.
Un encuentro que fue penalizado por el sistema, con la muerte.
El mismo sistema que criminaliza la protesta, criminaliza
la alegría y las formas de expresión juveniles.
- Tal vez, a entender las canciones como elementos de sostén
para los pibes, porque relatan acontecimientos vividos en
lo cotidiano, y porque tenemos deficiencias en la construcción
de otras creaciones de identidad posible.
- Tal vez, a romper con un imaginario que solamente insiste
en soluciones individuales: individualmente, criar y cuidar
a nuestros hijos. Individualmente, proponernos espacios terapéuticos.
Individualmente –la ley del sistema no contempla otra
posibilidad- salir a querellar a empresarios y gobernantes.
Individualmente, hacernos cargo de las tumbas y el llanto.
Para algunos de nosotros, y muchos familiares están
cayendo en la cuenta, el accionar previo y posterior de nuestros
gobernantes demuestra un nulo interés por remitir a
“procesos grupales comunitarios en los que se pueda
tramitar una elaboración del duelo colectivamente,
ya que el hecho por sì mismo es un fenómeno
social y colectivo” (1)
- Tal vez, a enfrentar la complejidad necesaria del análisis,
que contempla una realidad infanto juvenil heterogènea
pero signada por la desigualdad y la falta de oportunidades
educativas, laborales, hasta de vida. Gatillo fácil,
persecuciones, ausencia de espacios recreativos, creación
de trabas de todo tipo para el surgimiento de grupos, bandas,
murgas, expresiones artísticas no comercializadas,
etc.
- Tal vez, a producir elaboraciones que rompan los discursos
descalificadores en bloque hacia nuestros jóvenes:
“no piensan”, “solamente se organizan para
escuchar bandas de rock”, “estàn fisurados
por la cerveza”… y que en nuestras bocas, las
del campo popular, remiten peligrosamente a los del sistema.
“Por algo será”, se decía, y aquí
no intento comparar de manera simplista esta realidad con
la de nuestros 30.000 desaparecidos.
- Tal vez, a generar mayores espacios de contención
creativa y militante para los sobrevivientes (aquellos que
concretamente estuvieron esa noche en Cromañon, pero
también sus amigos, conocidos, otros jóvenes)
que permitan la organización y la lucha a corto y mediano
plazo. Estos espacios, pienso, deberían ser necesariamente
“mixtos” en cuanto a su composición, por
dos motivos: porque debemos romper la idea de ajenidad (esto
no nos pasò a los familiares, no les pasò solamente
a los más de 194 muertos, sino que le pasò al
campo popular) y porque solamente los espacios donde se mezclen
y se potencien la unidad entre quienes estamos muy cercanos
a la masacre y quienes por su distancia psìquica, pueden
ayudarnos a elaborar las pérdidas.
- Tal vez, a entender que esos espacios no pueden ser solamente
de puertas cerradas, de corte hospitalario o académico.
Que deberían ser también colectivamente callejeros,
sosteniendo las diferentes formas de expresión que
van surgiendo –con tiempos que aun no conocemos, pero
para conocer hay que estar, poner el cuerpo- ya sean murales,
pintadas, exposiciones de fotos, músicas, escarches,
notas, presencia en las canchas, maratones, recitales.
Termino
como comencé: todo un desafío para psicólogos
sociales, educadores populares, etc., militantes al servicio
de las transformaciones necesarias y colectivas.
(1) nota
de Roxana Longo, miembro del Equipo de Educación Popular
de la UPMPM
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