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Raúl
Rivero y el silencio de los interesados
Por José Daniel Fierro
Rebelión
“El
Rector de la UAH almuerza con el disidente cubano, Raúl Rivero”,
“El poeta cubano Raúl Rivero entrevistado el sábado
en ‘Más Que Palabras’ (ETB)”, “El
gobierno y la oposición españoles asisten a homenaje
del diario 'El Mundo' a Raúl Rivero”, “Raúl
Rivero, Premio Columnistas de El Mundo”, “Raúl
Rivero ofrece en Madrid su primer recital de poesía tras
salir de la Isla”, “Raúl Rivero inaugurará
festival poesía homenajeará a Luis Rosales”,
“Raúl Rivero asiste como invitado de honor del Real
Madrid al clásico de la Liga española de Fútbol”,
“Eliseo Alberto se reunirá con su amigo Raúl
Rivero en Madrid”, “Raúl Rivero y la pulsera
de Madrid 2012, protagonistas en el Palco del Santiago Bernabéu”,
“El presidente del gobierno español recibe a Raúl
Rivero”, “Zapatero recibe a Raúl Rivero para
charlar de literatura y política”, “Raúl
Rivero cree que las posturas de Aznar y Zapatero frente a La Habana
se complementan”, “Raúl Rivero destaca el papel
de Aznar en la excarcelación de los presos cubanos”,
“El poeta cubano Raúl Rivero participará en
las VII Jornadas de Poesía de Logroño”, “Gobiernos
PP y PSOE favorecieron libertad y salida Rivero de Cuba”,
“El poeta maldito de la Revolución Cubana”...
Estos
son algunos de los más de 400 titulares con que la prensa
del régimen (del régimen capitalista) nos ha estado
bombardeando durante los últimos días, y cuyo protagonista
es el poeta-disidente-luchadorporlaslibertades (no sé si
en este orden), Raúl Rivero.
Se
ensalzan de este personaje valores que no solo son falsos, sino
que contradicen su pasado político y personal. Raúl
Rivero fue un firme defensor a ultranza del proceso revolucionario
cubano hasta que comenzó a tener problemas laborales y de
orden público motivados por su actitud personal hacia ciertos
temas.
Nadie
le ha preguntado sobre su pasado (¿y su presente?) homófobo.
En Cuba aún se recuerda aquel desliz que se le escapó
en su poema “La Habana, testimonio 69” sobre el papel
que adjudica al «maricón moderno».
Nadie
le ha recordado su historial como agresor de mujeres hacia, al menos,
tres de sus compañeras. Ni la paliza que propinó a
Miriam Altamendi en la sede de la Unión de Escritores y Artistas
de Cuba (que sólo terminó cuando la agredida logró
refugiarse en uno de los baños de la institución),
o a la poetisa Marilín Bobes, víctima de otro ataque
de Rivero, esta vez en la Casa de las Américas. Lo cual demuestra
que para Rivero no sólo la poesía es pública.
Datos comprobados y comprobables, que nadie ha osado repetir públicamente
salvo José Antonio Barroso, alcalde de Puerto Real (Cádiz),
cuando hace unos meses pusó el dedo en la llaga al afirmar
que Rivero "en España estaría en la cárcel,
pero por maltratador de mujeres". Ciertamente no es buen bagaje
para los tiempos que corren, sensibilizada como está la sociedad
española contra la violencia de género. Sin embargo,
el buen talante de Rodríguez Zapatero no parece tenérselo
en cuenta. En fin, pecados de juventud.
Pero
Raúl Rivero abrió los ojos y dejó de ser comunista.
Encontró un nuevo oficio, el de “periodista independiente”,
y comenzó entonces su despegue profesional adherido a la
causa anticubana de la mano del Departamento de Estado norteamericano.
La coartada se la brindó El Nuevo Herald, periódico
de extrema derecha de Miami, en forma de contrato. Pero además
de este dinero, Rivero comenzó a cobrar de la United States
Agency for International Development (USAID, una agencia gubernamental
estadounidense) a través de Cubanet, una tapadera con forma
de agencia de prensa radicada en Miami.
En
el año 2003 (año en que Rivero fue juzgado y encarcelado),
el presupuesto para Cuba de la USAID fue de seis millones de dólares,
destinados (según afirma la propia USAID) a financiar organizaciones
que «promuevan una transición democrática en
Cuba». Es decir, el gobierno norteamericano financia la subversión
interna para provocar un cambio político en Cuba, algo prohibida
por todas las leyes internacionales. Aunque a estas alturas, ¿a
alguien le preocupa lo que hace EE.UU. con el derecho internacional?
Según
Néstor Baguer, periodista y compañero de disidencia
de Raúl Rivero, Cubanet recibió en el 2003 más
de 833.000 dólares de la USAID, así como otras cantidades
de la National Endownment for Democracy (NED), institución
establecida oficialmente por el Congreso norteamericano, que opera
con fondos asignados por el propio Congreso a la Agencia de Información
de los Estados Unidos de América (USIA). Baguer también
declaró que la Sección de Intereses de EE.UU. en La
Habana (la embajada norteamericana en Cuba) organizó talleres
de "periodismo independiente", donó más
de 100.000 dólares a la “disidencia” y, por supuesto,
indicaba a los Raúl Rivero y compañía qué
temas debían cubrir.
Pero
además, también Reporteros sin Fronteras (otra ONG
financiada por la NED) hacía llegar sus donaciones a Rivero.
En un certificado de la Secretaría Internacional de Reporteros
Sin Fronteras (firmado por el propio Bob Ménard, su secretario
general) se asegura: «nuestra colaboración apoya financieramente
a la agencia de prensa independiente Cuba Press. El pasado 30 de
agosto [de 1996] RSF entregó la suma de 900 dólares
a Raúl Rivero, director de Cuba Press».
Y pese
a todo, Raúl Rivero se vanagloria y afirma desafiante al
llegar a España que el sólo recibió dinero
de “El Nuevo Herald, donde he sido columnista por casi una
década, de modo que recibía el dinero desde EEUU,
desde el periódico, que es, como se sabe, una empresa privada,
un concepto desterrado de la realidad cubana hace muchos años.
Como en Cuba todos los periódicos y los medios son del gobierno,
el Estado utiliza ese factor para acusarme de que yo recibía
dinero de un periódico americano, en el entendido de que
al ser un periódico americano era del gobierno americano.
Pero además, en Cuba todo aquel que tenga una mínima
posición de disensión pasa a ser automáticamente
un agente del imperialismo y un servidor de la CIA. [...] Esas mentiras
se deshacen por sí solas”. Está visto que sí,
Raúl. Está visto que sí.
A Rivero
también le hicieron presidente de la Sociedad Interamericana
de Prensa (SIP), que agrupa a los propietarios de los principales
medios del continente americano y uno de los principales soportes
de Estados Unidos durante la guerra fría. Y ahora, por si
no le llegaba con esos ingresos, El Mundo lo mantiene con 3.500
euros al mes a cambio de dos colaboraciones y algún pequeño
detalle más.
A este
poeta llegado del calor lo agasajan presidentes, políticos,
empresarios, banqueros... Todos cuantos esperan hacer negocio con
el disidente. Los que comercian con las promesas electorales, con
las noticias, con los sueldos de los trabajadores, con el dinero
de los demás. Rodríguez Zapatero, Esperanza Aguirre,
Alberto Ruiz Gallardón, Mariano Rajoy, Ignacio Sánchez
Galán (consejero delegado de Iberdrola), Pedro J. Ramírez,
Francisco González (Presidente del BBVA), Ana Patricia Botín
(Presidenta de Banesto). Gentes sensibles, luchadores por la democracia,
defensores de la libertad. Arquetipos de la dirigencia cubana ideada
y financiada por Miami (y Madrid).
Hago
mías en este punto las palabras de Santiago Alba, procedentes
de su artículo “Cuba condenada, Cuba condecorada”
(http://www.rebelion.org/noticia.php?id=14039): “El pasado
14 de abril, coincidiendo con la resolución de Ginebra contra
Cuba (qué casualidad), un cogollo de cobardes e interesados
se reunió en la sede de El Mundo para premiar a Raúl
Rivero y homenajear las plagas y los diluvios. Allí había
empresarios (Florentino Pérez), banqueros (Patricia Botín
y Francisco González), políticos del PP (Mariano Rajoy
o Esperanza Aguirre) y gobernantes en ejercicio (Rodríguez
Zapatero), todos ellos convocados por el pequeño conspirador
mediático-golpista Pedro J. Ramírez, representante
del terrorismo de papel (y digital también). Resultaba casi
conmovedor ver a estos gigantes micomicóneos, rivales en
tantas ocasiones, apiñarse en un unánime acuerdo contra
la nobleza, el valor, la justicia, el sacrificio, la belleza, la
honradez, el ingenio, la sencillez, la austeridad, la alegría,
el pensamiento, el desinterés, la verdad, el amor, el buen
gusto, la rectitud, la infancia, la salud, el bienestar, la vida
y -en definitiva- la emancipación de la humanidad. Resultaba
también casi enternecedora la soledad de un único
cobarde entre tantos interesados y verlo luego rebajarse hasta la
bajeza de un ladrón; porque Zapatero, sí, que dice
querer a Cuba -como si Cuba fuesen palmeras y sierras y no el pueblo
que anda por ellas y el gobierno que han elegido- robó en
voz alta y a la vista de todos las palabras "conciencia"
y "libertad", palabras que -lo sabe él muy bien-
fueron desenterradas en Cuba, hace 45 años, para airear el
mundo de todos y que no pueden pronunciarse ante banqueros, empresarios
y muñidores capitalistas sin que truenen amenazadoras como
un cañón y dolorosas como un cuchillo: ganchos de
carnicero para colgar mayorías, puñales de lujo dirigidos
contra todos los pueblos de la tierra. Usar esas palabras contra
Cuba y ante esos oyentes no es sólo algo parecido a lo que
sería patentar el aire de los bosques o los colores del Machupichu;
es -aún peor- exigir la extinción de la lengua castellana
y decretar la muerte de todos los hombres a los que ella une”.
Habría
que recordarles a este cogollo de cobardes e interesados que la
justicia es -como dice John Rawls- la primera virtud de las instituciones
sociales y que como tal, debe ser el objetivo final de la democracia.
Siendo así, resulta ocioso remarcar que el desarrollo de
la justicia -y por ende de la democracia- sigue un camino por completo
opuesto al transitado por cualquier transacción comercial,
reducida al cálculo costo/beneficio. Camino éste al
que los interesados pretenden convertir en autopista de dirección
única, obligatoria y de peaje para todos los pueblos del
mundo. El mercado, el libre mercado, es un territorio dominado por
la ganancia, no por la justicia, marcado por el interés,
no por la equidad. “La justicia es por eso una molesta distorsión
extra económica que interfiere en el cálculo de costos
y beneficios y que sólo puede tener un efecto paralizante
en la dinámica impiadosa de los mercados. Constituye una
externalidad intrusiva, por completo ajena e irrazonable, a las
expectativas de los agentes económicos enzarzados en una
lucha sin cuartel por sobrevivir en un medio cada vez más
hostil” (Atilio A. Borón. Los nuevos leviatanes y la
polis democrática).
Raúl
Rivero fue sentenciado en Cuba a 20 años de prisión
por "traición y colaboración con el enemigo",
por aumentar su ganancia a costa de las necesidades y las limitaciones
de sus compatriotas, por anteponer el beneficio a la justicia y
la democracia. Sólo cumplió 20 meses y fue puesto
en libertad por motivos de salud. Por el mismo delito, el Código
Penal español aplica idéntica condena, y el estadounidense
llega a cadena perpetua o incluso a la pena de muerte (según
el Estado en que se juzgue). Lo que en el Estado español
no le habría llegado sería la redención por
motivos humanitarios, pues los presos salen únicamente cuando
están a punto de morir (que no parece el caso de Rivero).
Además las instituciones penitenciarias españolas
le habrían alejado de su domicilio familiar cuanto hubiera
sido posible, para añadir un plus de sufrimiento a la condena.
Habrá
quien piense que esto es una exageración, pero a buen seguro
que no serán los miembros de Greenpeace para los que la justicia
española pide condenas de hasta 4 años de cárcel
por manifestarse contra la invasión de Iraq. Cinco activistas
de la organización ecologista serán juzgados el próximo
10 de mayo en Cádiz y se enfrentarán a un total de
12 años de prisión. Su protesta tuvo lugar el 14 de
marzo de 2003, a bordo del buque insignia de Greenpeace y frente
a la bahía de Rota (Cádiz), donde en esos momentos
se desarrollaban intensos preparativos para una guerra ilegal (para
participar en la protesta y en solidaridad con los encausados: http://archivo.greenpeace.org/libertadrota).
Como
tampoco lo serán, los trabajadores detenidos durante la huelga
general del 20-J de 2002, y que se encuentran a espera de juicio.
Muchos pasaron por la cárcel (y por los juzgados los días
1 y 15 de cada mes), y algunos de ellos tienen penas solicitadas
de hasta 3 años y medio de cárcel, y eso gracias a
que no cometieron actos violentos ni agresiones físicas.
También en este caso se ha formado un grupo de apoyo a los
huelguistas procesados, y cuyo contacto para una mayor información
es: huelguistas20j@yahoo.es
Queda
entonces claro que para cómplices y apologetas de Rivero,
el mérito de éste no se encuentra en su imaginario
compromiso político sino en su cooperación con los
amos del imperio en la tarea de acoso a la revolución cubana.
Y para ese trabajo todo el dinero invertido es poco, si el proyecto
es acabar con la justicia en Cuba para implantar el beneficio.
http://www.rebelion.org/noticia.php?id=14459
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