|
 Cómo llegó Cuba
a ser ecológica [1]
por Richard Levins [2]
La pregunta a la que intentaré responder es,
¿cómo lo consiguió Cuba?
Mientras los problemas medioambientales continúan agravándose
a pesar de la investigación intensiva y la retórica,
¿cómo llegó un país pobre del tercer
mundo asediado por un vecino hostil a embarcarse en un proyecto
ecológico de desarrollo que combina sostenibilidad, equidad
y calidad de vida en sus objetivos? ¿Cómo logró
un compromiso con un programa que integra áreas protegidas,
agricultura ecológica y orgánica, niveles de salud
pública inferiores tan sólo a los de los países
escandinavos, educación ambiental, cobertura sanitaria, planificación
urbanística y económica con protección ambiental
y coincidir con los principales tratados de medio ambiente del planeta?
Aunque el compromiso por la agroecología y el desarrollo
ecológico es relativamente nuevo, no es, como a menudo se
falsifica, una improvisada respuesta de emergencia al Periodo Especial,
la crisis económica provocada por el colapso en las relaciones
comerciales de Cuba con la Unión Soviética y el endurecimiento
de la economía de guerra de Estados Unidos. De hecho posee
sus raíces en la compleja historia de la ciencia de una colonia,
el antiimperialismo, el nacimiento de una comunidad de ecologistas
autoconcienciados y las transformaciones de la sociedad cubana desde
1959.
Especialistas de distintas disciplinas tienden a usar distintos
sistemas de análisis, distintos niveles de estudio para explicar
los procesos observados. Los historiadores suelen seguirle la pista
a los pasos dados por las campañas de alfabetización
y los proyectos de jardines botánicos a través del
plan actual medioambiental nacional. Los sociólogos han podido
señalar las organizaciones institucionales, el papel de la
ONU, los ministerios, las instituciones investigadoras y las ONG's
analizadas y estudiadas. Los analistas políticos se han centrado
en el sistema legal y en cuándo y cómo se llevaron
a cabo decisiones particulares o preparando eventos únicos,
la persona correcta en el lugar correcto a la hora correcta para
llevar a cabo determinado compromiso ecológico. Los historiadores
intelectuales han mostrado el despliegue y la profundidad del conocimiento
y la preocupación medioambiental, los conflictos sobre pesticidas
y el trabajo filosófico y sus casi inevitables resultados.
Los economistas han desarrollado el Periodo Especial y mostrado
cómo la urgencia de la escasez forzó a repensar la
estrategia agrícola e industrial.
Como marxista, veo en todas estas aproximaciones diferentes modos
de abstracción aplicados a una misma realidad compleja de
muchos niveles, el conjunto que es la explicación completa.
Por tanto trataré de colocar todas estas distintas descripciones
e interpretaciones en el contexto de un socialismo cubano en desarrollo.
Una explicación compleja, detallada de un fenómeno,
no es la antítesis de la teoría o la generalización.
Más bien demanda una teoría de complejidad y proceso.
Mi principal interés no es una descripción de la
situación del medio ambiente en Cuba ni un catálogo
de aciertos y errores sino más bien la trayectoria evolutiva
de la sociedad cubana en su relación con el resto de la naturaleza.
Mi tesis es que cada tipo de sociedad elabora sus propias relaciones
con su medio ambiente y que una alternativa ecológica de
desarrollo está cuanto menos latente en el proceso socialista,
tan equitativo como participativo. A pesar de todos los vaivenes,
las fluctuaciones y los conflictos esto aparece cada vez más
como una característica central. Cuando esto no ocurre así,
cuando este proceso es abortado, como sucedió en la Unión
Soviética y la Europa del Este, esa interrupción fue
un síntoma de la desintegración del proyecto socialista
europeo.
Comenzaré con la ciencia cubana en general, a continuación
la ciencia y la política medioambiental y finalmente con
la agricultura como caso concreto.
CIENCIA
La modernista valoración del aprendizaje de José
Martí fue unida a la tradicional apreciación socialista
de la ciencia para animar a los jóvenes revolucionarios a
dar una mayor prioridad a la ciencia desde los primeros días
de la revolución. La clásica visión socialista
consistía en que el conocimiento científico había
sido extraido de la riqueza creada por los trabajadores pero siendo
monopolizada por el rico para usarla en su propio beneficio y construir
instrumentos de poder. Por tanto, la recaptura del conocimiento
científico por las personas era un objetivo común
de vital importancia a través del mundo y cualquier conocimiento
científico aprendido se consideraba una victoria. Además,
la literatura científica se observaba como una liberación
frente al oscurantismo y la intolerancia religiosa. Las noticias
o debates científicos frecuentemente aparecían en
las publicaciones socialistas y comunistas. Seminarios públicos
en Inglaterra, Estados Unidos y Rusia contribuyeron a este objetivo.
Mi propio abuelo, que tuvo estudios de tercer curso, creyó
que todos los trabajadores socialistas debían tener conocimientos
mínimos en cosmología, historia y evolución.
En la Cuba prerrevolucionaria los lectores de las fábricas
de tabaco eran contratados por los obreros para que leyesen desde
clásicos del mundo a literatura científica mientras
ellos trabajaban.
Así, era natural para los revolucionarios cubanos mirar
a la ciencia en el desarrollo económico y como parte de la
cultura necesaria para ser una persona libre. En 1960, Fidel Castro
fue invitado para hablar sobre la Sociedad Cubana de Espeleología
[3]. En esa charla él propuso que "el futuro de nuestro
país será el futuro de los hombres de ciencia."(En
su libro de 2002, Silvia Martínez corrige el sexismo y lo
parafrasea como "hombres y mujeres de ciencia").
Las condiciones previas para la moderna ciencia cubana de hoy estuvieron
abastecidas en sus primeros años de revolución por
las campañas de alfabetización, comenzando la batalla
en el sexto curso. Los enemigos de la revolución comprendieron
el significado de la educación, y la CIA a apoyó bandas
contrarrevolucionarias que asesinaron a dos jóvenes alfabetirzadores,
Conrado Benítez García y Manuel Ascunde Doménech.
Pero el país llegó a su total alfabetización
y ha continuado extendiendo la educación masiva a secundaria
e incrementándola a niveles de estudios superiores, con centros
universitarios en cada municipio y programas especiales para ancianos,
personas que abandonaron sus estudios, discapacitados y parados
de la industria azucarera. Ahora Cuba, con sólo el 2 % de
la población de América Latina posee el 11% de sus
científicos, una buena parte de ellos mujeres. Más
del 1.3% de la población trabaja en ciencia, un nivel comparable
al de la mayoría de los países desarrollados. Hay
más de 100 centros importantes de investigación así
como secciones de distintas instituciones dedicadas al estudio en
diversos campos. Solamente los físicos tienen 40 centros
de laboratorio cada uno con 500 investigadores ocupados en estado
sólido y física nuclear, óptica, geofísica
y espacio, física matemática y física médica
(Castro Diaz-Balart, 2004). Hay alrededor de 80 centros haciendo
investigación en ciencia social, estudiando campos como la
marginalidad, la disfunción social, temas de género
y raciales, desigualdades surgidas hace tiempo y actuales. La ciencia
cubana ha ocupado un lugar importante en áreas de salud pública
y medicina, agricultura, electrónica y pedagogía.
La tabla 1 muestra algunos de los grandes logros de la ciencia cubana.
Tabla 1. Algunos de los logros más importantesde la Ciencia
y Tecnología Cubana.
271 nuevos medicamentos
24 sistemas de diagnóstico
SUMA (Sistema Ultramicroanalítico de detección de
VIH)
Producción del 90% de las medicinas necesarias.
Melagenina ( 84% de efectividad frente a vitíligo)
Vacuna del Meningococcus B
Vacuna de la Hepatitis B
Vacuna de la Haemphilus influenzae
Tratamiento frente a quemaduras de factor grave
Anticuerpo monoclonal HB3 para tumores epiteliales, en especial
de cabeza y cuello.
Agente PPG anti-colesterol
Medicamentos anti-retrovirales frente a SIDA
Control de VIH/SIDA a un factor de riesgo del 0.03% a través
de la detección, cuarentena, tratamiento y educación
Mortalidad infantil rondando el 6,5 por cada mil nacimientos vivos
( junto con Canadá, la mejor del Hemisferio)
Erradicación de la poliomielitis, la malaria y el SIDA
infantil
Programa integrado para el tratamiento de la Retinosa pigmentosa
Centro de neuro-rehabilitación
Ortopedia: desarrollo de fijadores externos
Psiquiatría: recalcar la importancia del paciente externo,
terapia ocupacional e integración en la comunidad
Banco de sangre 100% libre de VIH
Producción de semillas sanitarias (vitroplantas)
Derivados de la caña de azúcar para refrigerantes,
medicinas y energía y producción de papel
Métodos biológicos de mantenimiento y mejora de
la fertilidad del suelo
Sistemas de control biológico de plagas por liberación
de parásitos
Reforestación y áreas protegidas
Para cualquier país tercermundista los problemas surgen,
¿cómo se puede hacer ciencia que sea al mismo tiempo
internacional en el sentido de estar conectada a los avances de
la comunidad científica mundial y sin embargo tener como
prioridad a las necesidades de su sociedad?, ¿y cómo
se hace con un bajo presupuesto? En Cuba este viene a ser de unos
10,000 pesos por científico. El cambio está normalmente
a 26 pesos por dólar, pero esta es una es una estimación
bastante baja sobre su valor real dentro de la isla. En EE.UU. la
suma por científico es de unos 200,000 dólares.
La escasez de recursos impone una estricta priorizarización
de cada necesidad. Esto produce una manifiesta desigualdad de disponibilidades.
Cualquier persona que necesite una diálisis renal la recibe,
pero los reactivos a menudo no están disponibles para las
prácticas de laboratorio de los estudiantes de química.
Por ejemplo, durante la elaboración del presente texto, un
grupo de mis colegas que estudian el desarrollo de la reproducción
del mosquito de La Habana no ha podido medir la temperatura del
agua regularmente por no tener el número suficiente de termómetros.
La ciencia cubana avanza allí donde lo hace la mejor ciencia
del mundo, pero también tiene sus propias características.
Primero, esta es completamente pública. Con el reciente programa
para establecer centros universitarios en cada uno de los 149 municipios
y hacer de todos ellos centros de enseñanza "microuniversitarios",
la investigación está ahora más extendida que
nunca.
La propiedad pública hace posible planificar la ciencia,
incorporarla a los proyectos nacionales y posibilita los enlaces
administrativos para la contratación y formación del
investigador científico. Las campañas de alfabetización
en masa de 1960 ampliaron el número potencial de científicos
mientras que las luchas por la igualdad de la mujer y en contra
del racismo abrieron nuevas vías para el trabajo. Hoy día,
la mujer ocupa el 52% del personal científico, buena parte
del cual consiste en puestos de responsabilidad. Entre las personas
con las que he trabajado se encuentran el Ministro de Ciencia, Tecnología
y Medioambiente, que es una mujer. El Decano de la Facultad de Matemáticas
de la Universidad de La Habana también es una mujer. Así
como también lo son el director del Instituto de Investigación
de la Fruta, el responsable del Centro de Protección Animal
y Vegetal, el de su laboratorio de fitopatología, el del
centro de Matemáticas y Cibernética Aplicada a la
Medicina, el del Instituto Carlos Finlay y dos de los cuatro responsables
del Instituto de Ecología y Sistemática. Un creciente
número de científicos son afro-cubanos. La educación
es totalmente gratis. El estudio está considerado como una
labor fructífera, la tarea de producir un ciudadano cualificado
y bien formado es antes que nada una importante inversión
de futuro. Por tanto no hay obstáculos económicos
para estudiar.
Cuando el marxista británico J.D. Bernal propuso por vez
primera la necesidad de planificar y colectivizar el trabajo científico
en 1930, (Bernal, 1939) la idea fue recibida con gran burla y hostilidad.
Fue denunciado como una represión totalitaria a la libertad,
a la ciencia individual. Pero ahora las estrategias científicas
son parte admitida por cualquier gobierno del mundo.
La planificación científica presenta una gran contradicción:
¿cómo planificas algo que todavía desconoces?
Podemos valorar las necesidades de la sociedad y establecer prioridades.
Pero la sorpresa es inevitable en ciencia y por tanto es necesario
posibilitar la continuación de nuevas vías que por
sí mismas vayan mostrando el tiempo de duración del
plan. Pero, ¿cómo diferencias lo inesperado de lo
que debería ocurrir? Provocar la aparición de nuevas
direcciones e innovaciones no es, sin embargo, el consenso de la
comunidad científica si no más bien la iniciativa
de un pequeño grupo de personas. Al otro lado de la balanza
el acuerdo sobre prioridades representa el consenso de los líderes
de la ciencia, aquellos quienes han creado el campo de trabajo de
la forma en la que es, y por tanto quienes son comúnmente
menos críticos con su dirección. Esto hace necesario
una planificación muy flexible con unos grados de libertad
que nos permitan un cambio de rumbo desde nuestro esquema inicial.
La planificación científica cubana presenta objetivos
generales. En el ámbito nacional, algunos de ellos son propuestos
por áreas de preferencia. Los gobiernos provinciales tienen
las suyas así como los distintos Ministerios e Instituciones.
Las instituciones individualmente toman parte de los proyectos que
entran dentro de sus competencias, y es allí donde los trabajadores
obtienen un grado de libertad para llevar a cabo su propio trabajo
allá donde lo permitan los recursos. Los proyectos que vienen
desde arriba han llegado allí por iniciativa de sus investigadores,
tal que el proceso de planificación sube o baja un número
de veces en la estructura formal antes de ser adoptado. Hay avances
frecuentemente durante una investigación científica,
incluyendo debates con compañeros de trabajo y con el público
que se verá afectado de tal forma que la investigación
es un proceso colectivo aún mayor que lo sugerido por el
equipo interdisciplinar.
En 2001, fueron presentados 3.093 resultados formales de investigación,
de los cuales 403 llegaron de los programas nacionales, 1.584 de
los ministerios y representantes de la sociedad, y 1.077 de las
autoridades territoriales. Con carácter no profesional, la
Asociación Nacional de Innovadores y Racionalizadores (ANIR)
presenta unas decenas de miles de innovaciones al año. La
participación masiva en innovación (ANIR) tiene más
de medio millón de miembros de los que han salido a la luz
a su vez unas cien mil soluciones a problemas técnicos fundamentalmente.
Esta experiencia rebate la idea de que en ausencia de oportunidades
de enriquecerse con los inventos, la innovación se estancaría.
Grupos de aficionados a la informática, la botánica
u otros campos complementan la investigación profesional.
La naturaleza pública de la ciencia la hace una ciencia
abierta. No hay información oculta por razones de propiedad.
Los inventores pueden ser premiados económicamente por su
innovación, pero no tienen autoridad para suprimir o restringir
el uso de la misma. Hay poca repetición innecesaria de esfuerzo
por parte de las entidades competentes. Esto hace posible para los
científicos cubanos colaborar a través de los límites
institucionales. El desarrollo en los últimos años
de la vacuna sintética contra Hemophilus influenzae supuso
el trabajo de muchos centros de investigación en bioquímica,
inmunología y aplicación industrial y clínica
para este proyecto de innovación. El Estudio Nacional de
Biodiversidad fue preparado a través de la colaboración
del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente (CITMA),
Ministerio de Educación Superior, Ministerio de Agricultura,
Ministerio de Salud Pública, Ministerio de Economía
y Planifica ción y de un gran número de institutos
dentro de los mismos. Igual puede decirse del Atlas Nacional y de
otros grandes trabajos que han requerido de amplia colaboración.
En ausencia de la obscena competencia por las patentes, Cuba tiene
la capacidad de pararse a ver posibles consecuencias inesperadas
de una investigación. Los cubanos llevan trabajando con organismos
modificados genéticamente desde hace más de 17 años,
pero no han sacado a la luz ninguna variedad de planta GMO [4] debido
a que continúan estudiando sus posibles riesgos medioambientales.
(Borroto, 2004)
Un importante obstáculo para evaluar seriamente la investigación
y la administración en EE.UU. es que el informe anual de
los titulares de las subvenciones y sus agencias patrocinadoras
son una mezcla de resultados reales y auto bombo, un paso más
para consolidar que las dificultades son de poca importancia. La
enorme escala de muchos de los proyectos hace imposible su replicación
o para muchos examinadores internacionales realmente conocerlos
lo suficiente como para hacer una valoración crítica.
El CITMA es capaz de apreciar más objetivamente el estado
del medioambiente y anotar faltas. En enero de 1997 el CITMA convocó
un taller sobre medio ambiente como órgano de consulta nacional
"Río + 5" para evaluar la conformidad cubana con
los acuerdos. Las invitaciones se ampliaron a varios ministerios,
agencias, ONG's y delegaciones provinciales cercanas. Los participantes
consideraron cada una de las categorías discutidas en la
Agenda 21 y también algunos añadidos propios. Para
cada área de problemas describieron los logros y también
las dificultades principales. Por ejemplo, en el apartado de agricultura
la lista de logros incluye el sistema de predicción de enfermedades
en plantas, el establecimiento de centros para la reproducción
de enemigos naturales de plagas y enfermedades y el aumento del
número de policultivos. Entre las deficiencias mencionadas
está el insuficiente e inestable trabajo auxiliar, la carencia
de estudios de impacto ambiental de los nuevos sistemas de producción,
y especialmente interesante "la existencia de varios niveles
de opinión sobre la práctica de la agricultura sostenible
es sólo una consecuencia del período especial destinado
a desaparecer cuando las limitaciones presentes lo hagan (posible)
y se pueda disminuir el elevado uso de fertilizantes, pesticidas,
mecanización, etc."
La Estrategia Ambiental Nacional evaluó recientemente la
experiencia (después de 1997). Tras enumerar aciertos, informan
que:
"Paralelo a estos logros han existido errores y deficiencias,
dados fundamentalmente por la insuficiente conciencia, conocimientos
y educación ambiental, la carencia de una mayor exigencia
en la gestión, la limitada introducción y generalización
de los resultados de la ciencia y tecnología, la aún
insuficiente incorporación de la dimensión ambiental
en las políticas, planes y programas de desarrollo y la ausencia
de un sistema jurídico lo suficientemente integrador y coherente.
Por otra parte, la carencia de recursos materiales y financieros
ha impedido alcanzar niveles superiores de protección ambiental,
lo que se ha agudizado en los últimos años por la
situación económica en la que se ha visto inmersa
el país, debido a la pérdida de las relaciones comerciales
con el ex-campo socialista y el sostenido e incrementado bloqueo
económico de Estados Unidos..." (CITMA 1997) [5].
Aunque con frecuencia se afirma en los Estados Unidos que el gobierno
cubano los culpa de sus propios errores, aquí vemos un análisis
detallado que incluye la economía de guerra contra Cuba tan
sólo como un factor entre muchos que influyen en la situación.
Un error común es que la ciencia en un país en vías
de desarrollo debería centrarse en las aplicaciones de los
descubrimientos científicos del mundo y esa investigación
fundamental es un lujo de los ricos. De una manera u otra esto condena
a los países a depender de los objetivos en la investigación
fundamental hecha en los centros metropolitanos por otras razones.
Una comunidad científica coherente tiene que desarrollar
su propia planificación para la práctica, la educación
y la ética de sus miembros integrantes. En el programa de
Desarrollo y Medioambiente Nacional (CITMA 1995), hay un apartado
sobre la protección atmosférica. Incluye tareas sobre
la práctica inmediata tales como la monitorización
de la polución del aire a distintas escalas temporales y
espaciales y relacionándolo con la tasa de mortalidad y los
problemas de salud. Esto también incluye estudios de la composición
química de la lluvia y los intercambios océano / atmósfera.
Los neurobiólogos trabajan con problemas de autismo y traumas,
pero también la relación de la neurobiológica
con la emoción.
En agricultura, una tesis doctoral tiene que incluir una sección
sobre la contribución de sus aplicaciones y el enriquecimiento
a la ciencia. La realidad es que la ciencia cubana incluye temas
que no están directamente relacionados con la aplicación
tal como la arqueología subacuática y la teoría
de los sistemas complejos. Un reciente simposio [6] internacional
sobre complejidad incluyó exposiciones hechas por cubanos
tales como : Entropía y Complejidad: el Problema de la Irreversibilidad;
Contingencia y Causalidad en Desastres Naturales; Complejidad y
Morfogénesis: desde las Propiedades de los Sistemas a la
Propia Existencia de los Sistemas; Construcción de un Modelo
Crítico Analítico para el Estudio de Identidades Culturales
en la Complejidad Social; Estética y Razonamiento sobre la
Complejidad: una Aproximación Epistemológica y Metodológica;
Evidencias para la Mente como un Atractor Dinámico; el Tratamiento
del Déficit de Atención como un Estado de No-equilibrio;
Trasformaciones de un Agroecosistema Cítrico a Orgánico;
La Barrera de la Complejidad: el próximo Cambio para la Inmunología.
Como viene siendo cada vez más habitual en Cuba, el simposio
incluyó actuaciones musicales como parte de la sesión
plenaria.
Hay un estilo especial en la ciencia cubana muy influenciado por
la filosofía dialéctica marxista de la ciencia y su
énfasis en la Historia, la determinación social de
la ciencia, el conjunto, la interconexión, los niveles integrados
de los fenómenos y una prioridad a los procesos por encima
de las cosas. Todos los doctorandos han de haber estudiado Problemas
Sociales de la Ciencia y la Tecnología, que ha surgido en
los años 90 como un claro campo de estudio. El efecto de
esta formación se puede observar en la visión consciente
del desarrollo de la ciencia como proceso social, en la organización,
en la contratación, en la preferencia por todas aquellas
aproximaciones y herramientas de investigación reconocidas
como productos de relaciones sociales que ayudan a promover, usar,
apoyar, aplicar y premiar el trabajo científico. Esto ha
de tenerse en cuenta en un examen crítico de la situación
del campo internacional y en la capacidad de elegir activamente
en lo que centrarse. Por ejemplo, reconociendo que la industria
farmacéutica sólo desarrolla aquellos medicamentos
que tienen un gran y lucrativo mercado, los cubanos han hecho posible
la selección de áreas de investigación ignoradas
porque el conocimiento no haya sido fácil transformarlo en
mercancías, o porque la enfermedad haya sido poco común
entre los ricos. Así, Cuba ha estado en primera línea
de trabajo en retinosa pigmentosa, vitíligo y malaria. Esto
también alienta una visión de la ciencia que combina
contribución a la economía y cultura general de la
sociedad con conocimiento de sus propias necesidades internas en
un equilibrio entre obligaciones, integración de las cuestiones
teóricas y prácticas y organización cooperativa
de la investigación.
Una característica fundamental de la perspectiva dialéctica
Marxista es el conjunto y la crítica al reduccionismo. Un
tema recurrente en toda la ciencia cubana es la amplitud de miras
con la que se enfrenta a los problemas y la buena disposición
con los niveles de organización amplios. Agostin Lage, inmunólogo
y director del Centro de Inmunología Molecular ha sido un
crítico declarado del reduccionismo molecular y genético:
él ve el sistema inmune como "un sistema de reconocimiento
y control de la composición del propio organismo, cuya regulación
depende no sólo de la presencia o ausencia de determinados
clones celulares, sino también de la interacción de
dichos clones entre ellos (propiedades supraclonales)". Observa
el futuro de la inmunología en interacción con la
neurobiología y apuesta por una síntesis de las altas
tecnologías científico moleculares y la medicina social.
Lage también plantea la cuestión de la ética
en la ciencia, la pregunta de si la ciencia debe ser usada para
incrementar o acabar con las desigualdades en el mundo. Esta aproximación
de varios niveles se extiende ampliamente por toda la ciencia cubana.
En medicina, la instrumentación técnica moderna coexiste
con la hierbas medicinales (la "farmacia verde"), la epidemiología
social, y varios tipos de medicina alternativa. No son vistas como
contrarias: el Instituto Carlos Finlay, ha sido pionero en el desarrollo
de la biología molecular para la producción de vacunas,
agentes antibióticos y anticolesterol, también ha
controlado programas experimentales de dieta macrobiótica.
Un importante hallazgo cubano para contrarrestar el VIH / SIDA ha
combinado quimioterapia (todas las personas que necesitan medicación
retroviral la reciben) con intervenciones a nivel de población
incluyendo cuarentena de forma eventual y educación en los
vecindarios. El trabajo en rehabilitación se conforma de
neurociencia avanzada y terapia ocupacional. La frecuencia de VIH
/ SIDA en Cuba es normalmente de un 0.035% y no ha habido casos
de infección infantil desde 1997. Un resultado de su gran
compromiso y amplio enfoque es que Cuba es el país del tercer
mundo con mejores niveles de salud y el primero a escala mundial,
junto con Canadá con menor mortalidad infantil del hemisferio.
Otra temática de la dialéctica es la prioridad dada
a los procesos sobre las cosas. Nilda Perez, una de las responsables
de la agricultura ecológica cubana, plantea el cambio de
rumbo de una agricultura de datos a una agricultura de procesos.
La ciencia es definida más ampliamente en Cuba que en nuestro
país. El reciente coloquio que produjo el libro Cuba. Amanecer
del Tercer Milenio. Ciencia, Sociedad y Tecnología (Castro
Díaz-Balart, 2004) incluyó participantes de los campos
habituales pero también de Economía, Pedagogía,
Ciencia, Sociedad y Tecnología, y Comunicaciones y Medios
Audiovisuales. Las charlas comenzaron con cada participante describiendo
el estado actual de su campo de trabajo y las perspectivas de futuro,
para así dar paso a un debate abierto sobre temas generales.
Aquellos relacionados con la ética fueron bastante recurrentes.
De esta manera la ciencia cubana hace posible el compromiso real
con un proceso ecológico de desarrollo por ser pública,
planificada, colectiva, holística, multinevel e integrada
en la educación de todos los cubanos y comprometida con las
necesidades materiales y culturales de las personas.
La descripción de arriba hace hincapié en la dirección
en la que la ciencia en Cuba es diferente de la nuestra. No todas
las instituciones trabajan en la manera en que debieran, no todo
el mundo piensa dialécticamente, siempre podemos encontrar
ejemplos de miras estrechas y fijas. Pero la dirección en
la que está siendo construida, la dirección del cambio.
EL DESARROLLO DE UN PROGRAMA MEDIAMBIENTAL
El programa político de la Revolución Cubana no
tenía una visión explícitamente ecológica
en sus comienzos. La preocupación inmediata del nuevo gobierno
era eliminar la extrema pobreza, proporcionar agua y sanidad, vivienda
y alfabetización. Pero incluso antes del triunfo, el comandante
del movimiento del 26 de Julio en Matanzas, Onaney Muñiz,
estaba planificando un jardín botánico. La destrucción
de los bosques de Cuba, la erosión causada por el monocultivo
y la economía de la caña de azúcar, la frecuencia
de las enfermedades infecciosas que podrían haber sido prevenidas
y la necesidad de desarrollar los recursos en un país para
eliminar la pobreza, todo se dirigía hacia la creación
de programas separados del posteriormente propuesto desarrollo ecológico
consciente.
Tan pronto como el libro Primavera Silenciosa de Rachel Carson
llegó a Cuba, Fidel Castro lo hizo circular entre sus miembros,
comenzándose a difundir así la conciencia medioambiental.
Ya en los años 60 había programas de reforestación,
introducción del sistema Voisin de rotación de pasto,
excavaciones de cientos de estanques a modo de micro reservas, eliminación
de focos de infección, campañas de vacunación
masiva. El Instituto de Planificación Física, una
nueva disciplina cubana, llevó a cabo el primer estudio medioambiental
para seleccionar los lugares de desarrollo (Rey, 1989). El Grupo,
Centro por el Desarrollo Integral de la Capital, es uno de los catalizadores
del desarrollo innovador de forma participativa en los barrios.
Los objetivos prioritarios para la agricultura fueron un suministro
de víveres estables, salario y seguridad para la población
rural, azúcar para la exportación e ingresos para
la industria. Los peligros sobre el uso de pesticidas fueron reconocidos
y contrastados por primera vez de forma importante con medidas de
protección para los trabajadores de la agricultura, pero
el desarrollo agrícola continuó siendo mayoritario
dentro del paradigma de la "Revolución Verde" la
cual dependía enormemente de las variedades más delicadas
y de la inyección masiva de capital químico y mecánico,
principalmente importado.
No había aún un campo organizado para la ecología.
La biología cubana era la típica biología colonial
del trópico: biología aplicada a la medicina y la
agricultura, botánica y zoología sistemática,
elaboración periódica de observaciones ecológicas.
En la Universidad de La Habana el programa de trabajo de zoología
comenzó con dos años de zoología mayoritariamente
descriptiva, estudiando las principales familias de la vida animal.
En debates dentro de la Universidad en 1.968, la administración
y los estudiantes llevaron propuestas para seleccionar los principales
hitos de la ecología, pero muchos en la Facultad pensaron
que esto podría forzar la exclusión de familias completas
de animales "perdiendo así la visión de conjunto
de la evolución", como si la evolución fuera
un catálogo de sus resultados. En cualquier caso la Facultad
no estaba preparada para enseñar aquellos objetivos. Pero
sí se estaba ya experimentando con el sistema de pasto rotacional,
policultivo y control biológico de plagas.
La tabla 2 muestra algunos de los principales acontecimientos en
la evolución de una perspectiva y compromiso ecológicos.
Aproximadamente en los años 60 se dio el periodo que estableció
las bases del posterior desarrollo. El sistema sanitario fue eficaz
en la eliminación de la polio en 1963, la malaria en 1968
y la difteria en 1971. La primera ley de reforma agraria de 1959
puso las tierras nacionales a disposición del desarrollo
de programas. En cuestión de tres años el analfabetismo
fue erradicado. La abolición del racismo legal, el reconocimiento
de la igualdad de derechos de la mujer, y la ampliación de
la educación gratuita y los becarios aumentaron el número
potencial de científicos. Cuba envió cientos de estudiantes
a completar sus estudios al extranjero, mayoritariamente a los países
de Europa del Este. Se elaboraron mapas de suelos, de recursos acuícolas
y de especies en peligro.
Tabla 2. Algunos hitos en el desarrollo de la alternativa ecológica
1960
Nacimiento del Instituto de Planificación Física y
el Grupo por el desarrollo Integrado de la Capital.
Introducción del sistema Voysin del pasto rotacional.
Comienzo de la restauración de las áreas de minas
a cielo abierto.
Construcción de algunas de las 1400 micro reservas de energía,
recursos acuíferos, recreo y producción de pescado.
1970
Transición hacia la agricultura de bajo consumo.
Creación de Jardines Botánicos.
1972-3
Atlas Nacional.
1974
Cuba se une al programa el Hombre y la Biosfera de la UNESCO y elige
la pluviselva de montaña de la Sierra del Rosario como su
área de estudio.
1975
Primer congreso del Partido Comunista que adopta las tesis sobre
medio ambiente.
Toda la nueva maquinaria es usada para tener un fácil tratamiento
de residuos.
1976
Se adopta la Constitución. El artículo 27 relaciona
protección medioambiental con economía sostenible
y desarrollo social y reconoce los compromisos del Estado y los
ciudadanos en la protección medioambiental.
Se establece COMARNA (Comisión de Recursos Naturales y Medioambiente)
1978
Aprobación de leyes que impiden el fomento de proyectos perjudiciales
con el medio ambiente.
1980
Experimentos con la agricultura ecológica y los organopónicos.
Centros para la reproducción de Entomoparásitos y
Entomopatógenos (CREE) para el control biológico de
plagas.Estructuras legales e institucionales para la inspección
medioambiental y licencia del desarrollo de proyectos.
Plan Turquino-Manatí por el desarrollo sostenible de las
montañas.
Adopción masiva de organopónicos urbanos.
1990
Estrategia Ambiental Nacional.Instrumentos legales de protección
medioambiental, inspección y apoyo a la Inspección
Nacional de la Biodiversidad Fundación Antonio Núñez
Jiménez por la Naturaleza y la Humanidad.
Se lleva a cabo la declaración: "una sociedad cubana
con una conciencia de desarrollo ambiental que reconoce la Naturaleza
como una parte de su propia identidad, y una institución
activa en el progreso de los valores culturales y medioambientales
en Cuba y en el mundo."
Red de protección de áreas protegidas establecidas.Aumento
de la cubierta forestal en un 23% de la superficie terrestre.
Sistema de áreas protegidas.
En los años 70, Carlos Rafael Rodríguez introdujo
su argumento que diferenciaba desarrollo de crecimiento y luchó
por un fomento integrado, situando los objetivos preliminares para
un desarrollo armónico de la economía y las relaciones
sociales con la naturaleza. Esto implicó un rechazo a los
planteamientos estalinistas, cuya conocida perspectiva en los gobiernos
comunistas de Europa del Este, que sin duda producían de
todo, consistía en que sólo tras la abundancia era
posible una sociedad que pudiese ocuparse de mantener sus relaciones
sociales en armonía con la economía. A pesar de sus
desacuerdos con Rodríguez sobre cómo debería
ser organizada la economía, Ché Guevara también
hizo hincapié en que las relaciones sociales y el desarrollo
económico deben evolucionar juntos. Al mismo tiempo, la UNESCO
inició su Programa de Biología Internacional. Cuba
formó parte de él y eligió la pluviselva de
montaña de la Sierra del Rosario como área de estudio.
Aquí, sentados sobre lechos empapados bajo una lluvia tropical
sin fin, zoólogos y botánicos empezaron juntos a verse
a sí mismos como ecologistas.
En el primer encuentro nacional de ecología en 1981, representantes
de la investigación en botánica, zoología,
agricultura, oceanografía, turismo e industria alimenticia
se reunieron en torno al debate de los pesticidas y el tratamiento
que debe hacerse a los residuos industriales. La industria alimenticia
exigió nuestra atención por la contaminación
que estaban causando y preguntaron qué podían hacer
con las montañas de cáscara de arroz y hueso de mango
que acumulaban. El instituto de turismo preguntó cómo
desarrollar servicios respetuosos con el medioambiente. Concluimos
el encuentro con una resolución que exigía una Comisión
de Medioambiente con competencias para hacer cumplir los acuerdos.
Esto fue rápidamente asumido, y la comisión fue al
poco elevada al rango de consejo ministerial, el actual Ministerio
de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente (CITMA). Su informe
"resolvió una contradicción en la vieja estructura
de dirección de la actividad medioambiental en un país
en el que los ministerios estaban encargados del medioambiente para
los mismos recursos naturales que ellos explotaban con fines económicos
haciendo de ellos `juez' y `parte interesada' en la misma actividad."
(CITMA 1997b)
La industria del azúcar era responsable de alrededor del
47% de las emisiones contaminantes que llegaban a los ecosistemas
de costa. Pero la industria también fue pionera en el reciclaje,
el uso de residuos de la producción energética y el
diseño de un sistema de producción prácticamente
cerrado.
Una década después, los Institutos de Zoología
y Botánica se unieron finalmente dentro del actual Instituto
de Ecología y Sistemática. Este grupo ha dirigido
el modo en que se desarrollan los programas de biodiversidad y áreas
protegidas y los programas especiales de protección de costas
y bosques.
Un problema que no ha sido resuelto es el de la energía
nuclear. En un país que depende de la importación
de carburantes, una planta de energía nuclear parece algo
muy atractivo. La unión soviética mediante apoyo técnico
y económico animó a Cuba a comenzar la construcción
de una central nuclear en Juraguá, cerca de Cienfuegos. Pero
surgieron dudas, ¿podrían realmente contar con seguridad
ante una desastrosa fusión nuclear? En un pequeño
país esto podría ser aún más devastador
que en Rusia. ¿Incluso las operaciones normales sin un acontecimiento
catastrófico tal como una fusión envenenarían
los alrededores con radiactividad?¿no requeriría la
central nuclear demasiada agua? ¿podría encontrarse
un lugar seguro donde almacenar los peligrosos residuos radiactivos?
Pero en esos años la Unión Soviética se desplomó
y ninguna ayuda próxima llegó más, y formas
alternativas de generación de energía iban avanzando.
La planta a medio construir continúa en el mismo lugar y
todo este asunto ha estado bajo control. De acuerdo con el ingeniero
José Luís García: hemos renunciado prácticamente
a la vía electro-nuclear, entre otras razones porque han
aparecido formas alternativas a corto plazo basadas en el petróleo
y gas nacional. Pero, sin duda en términos estratégicos
no podemos desechar la posibilidad de que en algún momento
podamos optar por la energía electro-nuclear" (en Castro
Diaz-Balart, 2004). En septiembre de 2004 la turbina principal de
la planta de Juraguá se llevó a la termoeléctrica
de Guiteras para reemplazar otra turbina defectuosa.
Como en otros campos, también en relación con el
medio ambiente los cubanos toman una perspectiva muy amplia. La
visión de una alternativa ecológica de desarrollo
está surgiendo desde la perspectiva de conservación
de áreas naturales, agricultura, sanidad, planificación
urbanística, alternativa ecológica, producción
no contaminante y eliminación de residuos, participación
comunitaria, educación medioambiental, y objetivos que involucran
distintos sectores de la sociedad en particular de las zonas afectadas.
Los problemas de contaminación tanto del lugar de trabajo
como del lugar de residencia están incluidos dentro de la
misma estructura.
El Plan Nacional de Medio Ambiente de 1995 (CITMA 1995) integra
un amplio listado de problemas y propuestas y es llevado a cabo
por el trabajo coordinado de agencias gubernamentales, ONG's y la
participación de la comunidad.
AGRICULTURA
Uno de los objetivos pendientes en el camino de Cuba hacia el desarrollo
ecológico es el reconocimiento de la agro-ecología
como estrategia nacional. El desarrollo de la agricultura fue denominado
al principio como la altamente tecnológica "Revolución
Verde" bajo la perspectiva de un desarrollo comunitario internacional.
Pero pronto, los cubanos en muchas instituciones comenzaron a reevaluar
de forma crítica áreas de estructura económica,
geografía de la producción, organización de
cultivos, gestión de plagas, fertilización y mecanización.
Esto llegó a través de la convergencia de varias
iniciativas distintas. Dentro de la agricultura, personas como Luís
Ovies y Tenelfe Pérez en protección de la flora, Magda
Montes en investigación de cítricos, Rafael Martínez
Viera y Antonio Castañeiras en el Instituto Nacional de Investigaciones
Fundamentales en Agricultura Tropical Alejandro de Humboldt, Ricardo
Herrera del Instituto de Ecología y Sistemática realizaron
proyectos en policultivos, microbiología del suelo y control
biológico de plagas [7]. Los ecologistas empezaron a manifestarse
en contra del uso cotidiano de pesticidas.
Había un intenso debate en torno a los pesticidas y la alternativa
ecológica. El tradicional punto de vista progresista del
socialismo europeo consistía en una inevitable evolución
de "atrasado" a "moderno". El capitalismo inhibía
el desarrollo completo de ese "avance" y monopolizaba
sus beneficios, cuyos costes eran soportados por obreros y campesinos.
Por tanto, el trabajo de un país liberado era ir tan pronto
como fuera posible tras el camino del "progreso". Miembros
de la modernización agrícola incluyeron el paso de
trabajo intensivo a capital intensivo, de economía de pequeña
escala a una de gran escala, del heterogéneo mosaico de la
producción campesina a la homogénea y racionalizada
economía agraria y cultivos especializados, de la sumisión
a la naturaleza a la conquista de la misma, de la superstición
al conocimiento científico. Basados en esta aproximación
se veían a sí mismos como rigurosos materialistas
y se burlaban del punto de vista ecologista como "idealista",
una nostalgia sentimental por un pasado dorado que realmente nunca
existió.
Contraatacamos con el argumento de que era la altura del idealismo
la que permitía llegar a soluciones sobre la producción
y el compromiso con la naturaleza. Propusimos que el desarrollo
era un proceso ramificado en el que la técnica elegida no
es socialmente neutra, y en la que cada tipo de sociedad debe encontrar
su propio patrón de relación con el resto de la naturaleza.
La experiencia acumulada estaba mostrando que la agroecología
era productiva, barata y más segura que los medios químicos
(Funes y col. 2002).
En concreto, defendimos que más allá de la dicotomía
de trabajo intensivo frente capital intensivo estaba un conocimiento
y reflexión intensivos sobre la agricultura. En lugar de
consumir grandes cantidades de energía en el transporte de
importantes masas de materiales, buscamos el diseño de sistemas
lo más autosuficiente posibles. La mecanización era
a veces muy importante, pero otras destructiva con el suelo, ineficaz
con suelos muy húmedos, demasiado cara y una restricción
para otras prácticas agronómicas. Una combinación
de tractores y tracción animal parece óptima en función
de las circunstancias.
En lugar de tener que decidir entre un tipo de producción
a gran escala y una "lo pequeño es maravilloso"
aproximación a priori, vimos la escala de la agricultura
dependiente de las condiciones naturales y sociales, con las unidades
de predicción adaptadas a la mayoría de las unidades
de producción. Diferentes escalas de cultivo hubieron de
ser ajustadas a las líneas de agua, las zonas climáticas
y la topografía, la densidad poblacional, la distribución
disponible y la movilidad de las plagas así como a sus enemigos.
El mosaico aleatorio de la agricultura tradicional, obligado por
la posesión de la tierra, y los paisajes destructivos del
cultivo industrial se reemplazarían por un mosaico planificado
para un uso en el que cada parche aporta sus propios productos,
pero también ayuda a la producción de los otros: los
bosques dan madera, combustible, fruta, frutos secos y miel, pero
también regulan el flujo de agua, modulan el clima hasta
una altura diez veces mayor que la de sus árboles, crean
un microclima especial de viento en la zona borde, ofrecen sombra
al ganado y a los trabajadores y es el hogar de enemigos naturales
de las plagas y el de polinizadores del cultivo. Ya no habría
cultivos especializados produciendo sólo una cosa. La economía
mixta tendría en cuenta el reciclaje, una dieta más
diversa para los agricultores y una barrera frente a los imprevistos
climáticos. Tendría una demanda de mano de obra más
uniforme a lo largo del año. La cooperativa «El Carmen»
en Ciego de Ávila es un proyecto piloto de transición
de un cultivo especializado de cítricos a otro de producción
mixta.
La arrogante presunción de la conquista de la naturaleza
ha sido sustituida por una estrategia de interacción con
la misma respetando en todo momento su autonomía y complejidad.
El saber tradicional no podía rechazar la superstición,
pero debe ser entendido como un patrón de comprensión
y ceguera, justo como la ciencia moderna. Nuestra tarea era la de
ver ambos en un orden crítico e integrar el detallado, particular
y matizado conocimiento campesino con el más general y comparativo,
pero abstracto de la ciencia agrícola, una integración
que dependía de científicos y agricultores reunidos
como iguales en una misma iniciativa. Esto es más fácil
por el hecho de que muchos científicos agrícolas provienen
de familias del campo. Desde hace poco, el sistema australiano de
permacultura está siendo difundido en Cuba por grupos de
solidaridad de Nueva Zelanda y la Fundación Antonio Núñez
Jiménez.
El Periodo Especial, con escasez crítica en combustible,
productos químicos y alimentos, reveló la fragilidad
de la agricultura de alta tecnología y alentó la adopción
de una agricultura ecológica. Pero también redujo
la capacidad de llevar a cabo medidas ya adoptadas. Inspecciones
medioambientales se pararon por la falta de suministro y combustible
necesario para llegar a las zonas a inspeccionar. Pequeños
árboles resistentes, espinosos invadieron los campos abandonados
por falta de tractores. La grave contaminación de los autobuses
se mantuvo por falta de piezas de repuesto y recambios. La economía
de emergencia alentó a saltarse algunas de las normas de
protección. Tuvimos la paradójica situación
de que las condiciones ambientales empeoraron cuando la conciencia
medioambiental era más profunda. Cuando las medidas de protección
acústica se implantaron, algunos fabricantes estaban convencidos
que se trataba de una medida para casos de emergencia. Nuestra tarea
llegó a ser la de convertir a estos ecologistas de necesidad
en ecologistas de convicción para antes de que finalizase
la emergencia y comenzara una lenta destrucción de Cuba.
Esta transformación está siendo llevada a cabo mediante
educación a todos los niveles, la formación de agrónomos
orientados ecológicamente y el debate continuo.
Mientras tanto en el Ministerio de Defensa, una nueva doctrina
de defensa se gestaba, la cual asumía la posibilidad de una
Cuba siendo parcialmente ocupada por una potencia hostil. La reacción
cubana sería un combate de todo el pueblo. Pero esto requería
una autosuficiencia local en ausencia de organización central
e intercambio. Un manual de defensa civil para ese tiempo tenía
capítulos dedicados a primeros auxilios, hierbas medicinales,
organización de escuelas, y producción de alimentos.
Esto llevó a la investigación militar a dedicar unos
mínimos a agricultura, y en 1987 Raúl Castro exigió
una extensa introducción de organopónicos, cubetas
organizadas en la vertical con suelos abonados y enriquecidos donde
la cosecha podría crecer en pequeñas áreas
sin depender de la entrada externa de recursos. La agricultura hoy
está evolucionando en una dirección agrícola
y socialmente sostenible diversa en su producción y caracterizada
por:
Una combinación de cultivo rural, periférico y urbano.
La agricultura urbana ahora ocupa unas 30.000 hectáreas que
producen más de 3 millones de toneladas de verdura fresca
al año por cada 11 millones de personas. Como la mayoría
de los programas cubanos cumple múltiples objetivos: abastece
de abundante verdura para el año a los consumidores. Esto
ha transformado la dieta cubana de las comunidades, los colegios
y lugares de trabajo y ha incentivado la propagación de restaurantes
vegetarianos. Disminuye los costes de transporte y almacenamiento
por venta directa al consumidor. Da empleo a unas 30.000 personas
simultáneamente cuando la capital no es capaz de invertir
en más mano de obra industrial. Esto viene a ser unas 10
personas por hectárea, un sistema de trabajo muy intensivo
que sería considerado muy ineficiente en los Estados Unidos.
Ellos producen 3 millones de toneladas de vegetales por cada 11
millones de habitantes así que cada trabajador está
produciendo vegetales de sobra para 36 personas. En el contexto
de desempleo que apareció con el Periodo Especial es socialmente
eficiente. La agricultura urbana aumenta las zonas verdes en las
ciudades, descontamina el aire y proporciona focos de integración
social.
Diversificación. La diversificación geográfica
es una protección regional frente a catástrofes tales
como huracanes que pueden tener zonas de destrucción de más
de 300.000 Km. Más localmente, en lugar de grandes cultivos
especializados, las empresas son transformadas en producción
mixta de frutas, vegetales, cereales básicos, ganado y pescado.
Esto da como resultado una tierra en mosaico que hace un mejor uso
de la topografía y el microclima y permite el reciclado dentro
de la parcela. Cada pedazo del mosaico tiene sus propios productos,
pero también contribuye al conjunto. El bosque proporciona
sus productos (madera, combustible, frutas, frutos secos, miel),
sirve como refugio a aves insectívoras y murciélagos,
regula el flujo del agua, crea un microclima especial en el borde
y da sombra para el descanso y el esparcimiento. El pasto sustenta
al ganado en la producción de carne y productos lácteos,
dando estiércol para abono, frena la erosión, proporciona
néctar para miel y avispas beneficiosas. El ganado bovino
está integrado con los tractores en un complejo sistema de
tracción, y caballos y otros animales ayudan en el control
de las malas hierbas. La diversificación es una barrera frente
a desastres naturales que afectan particularmente a cereales y aumenta
la necesidad por una mano de obra más uniforme así
como también asegura la diversidad local de aportes alimenticios.
También aumenta el nivel técnico del trabajo agrícola
para una población rural demasiado acostumbrada a aspiraciones
de una vida limitada al manejo del machete que combina evaluación
constante y toma de decisiones con trabajo duro de cultivo.
El mantenimiento de la fertilidad del suelo se hace por abono orgánico,
rotación de cereales, uso de bacterias fijadoras de nitrógeno,
hongos que movilizan potasio, fósforo y otros minerales y
el cultivo de lombrices de tierra.
El control de plagas es natural y biológico. Está
demostrado que es más efectivo que el control químico,
más económico y protege la salud de las personas y
el medio ambiente. Por ejemplo, la producción de patata dulce
mediante pesticidas convencionales produce 7,8t / ha comparados
a los 8,9 t / ha del tratamiento integrado de plagas, y el valor
de producción por hectárea es de 818,6 dólares
comparado a los 904,7 dólares (Maza y col. 2000).
La protección ecológica hace uso del policultivo
y del acuerdo espacial de cereales, rotación, favorecimiento
de predadores, introducción de avispas parásitas y
hongos y finalmente productos biológicos como el cinamomo.
Toda la agricultura urbana es ahora orgánica y mucha de la
agricultura en su conjunto está avanzando en esa dirección.
La Fundación «Antonio Núñez Jiménez»
para la Naturaleza y la Humanidad es una importante ONG de Cuba.
Ha desarrollado trabajos estratégicos para la sostenibilidad
urbana y ha sido el principal grupo promotor de la permacultura.
Los ecologistas finalmente ganaron la lucha contra el desarrollismo.
Llevó mucho tiempo y el debate a veces fue duro, pero tuvo
un carácter totalmente distinto a los similares en Estados
Unidos. Todas las partes estuvieron buscando formas de aunar las
necesidades de la sociedad así que las discrepancias eran
sólo discrepancias, no sucedáneos de conflictos de
intereses. Nadie estaba presionando por los pesticidas o la mecanización
para obtener beneficios.
SOCIALISMO CUBANO Y MEDIOAMBIENTE
Ahora podemos volver a la pregunta inicial: ¿cómo
lo consiguió Cuba? Al más abstracto nivel, la respuesta
más corta es socialismo. Es decir, los convenios sociales
y las prioridades medioambientales en el socialismo hicieron del
proceso ecológico una correlación casi «natural»
entre economía y desarrollo social y del compromiso por mejorar
la calidad de vida un objetivo principal de progreso. Pero una abstracción
no mueve recursos ni cambia mentes. El cambio ocurre mediante las
acciones de personas particulares a través de las decisiones
que toman. Y las decisiones se toman en relación a las preguntas
formuladas, el escenario social en el que las respuestas se plantean,
las herramientas disponibles para proporcionarlas y el criterio
para valorar si las soluciones son correctas o no. «Natural»
sólo significa que era más fácil tomar decisiones
a largo plazo y que cuando se erraba en las propuestas o el compromiso
institucional obstruía la perspectiva ecológica había
un incentivo colectivo que corregía errores.
Un caso concreto es el paso de piedra construido desde la costa
cubana hasta el centro turístico de Cayo Coco. Los ecologistas
habían advertido que causaría problemas en la hidrología
del área y daños en los manglares. Pero la urgencia
económica prevaleció. El paso fue construido en contra
de las advertencias y los mangles comenzaron a morir. Pero cuando
esto fue observado, algunas partes del paso fueron eliminadas y
reemplazadas por puentes de ojos que permitieron el flujo del agua.
El socialismo hizo que las propuestas ecológicas fueran
más frecuentes. Pero los cubanos podían haber decidido
que no, y en efecto eso fue lo que sucedió al principio cuando
en ausencia de una conciencia ecológica la urgencia para
solucionar las necesidades de las personas llevó a decisiones
perjudiciales. Entonces, «natural» quiere decir que
si el enfoque desarrollista inicial, la Revolución Verde,
resultaba ser destructiva con la capacidad productiva e intoxicaba
a personas y naturaleza, se consideraba motivo suficiente para reexaminar
la estrategia. Esto significa que una vez debatida la dirección
no había instituciones ansiosas comprometidas con defender
líneas perniciosas en acuerdo con lobbys, firmas de Relaciones
Publicas, abogados y testigos comprados. Significó que científicos
cubanos y líderes políticos, fuertemente unidos en
un amplio, dinámico e integrado enfoque, fueron capaces de
reconocer los orígenes de las diferentes estrategias de desarrollo
en la economía política mundial y las consecuencias
de las distintas decisiones. Esto significó que hubo científicos
preparados para defender la propuesta por un desarrollo ecológico,
oídos receptivos en dirigentes y público para acoger
comprensivamente los argumentos, y una lógica en la toma
de decisiones que hizo de la alternativa ecológica de desarrollo
un conjunto equitativo y colectivo esencial en el socialismo cubano.
Así es como lo están consiguiendo.
Referencias
-Aldoregía Valdés-Brito, Jorge, Pablo Resik Aviv
and Hector Rodríguez Báster.
-1985. Organización y administración de la investigación.
Revista Cubana de Administración de Salud 11:305-316.
-Bernal,J.D.1939. The Social Function of Science.
-Borroto, Carlos, in Castro Díaz Balart, 2002.
-Capote, René. In Castro Díaz Balart, 2002.
-Castro Díaz-Balart, Fidel. In Díaz-Balart(ed) Cuba.
Amanecer del Tercer Milenio. Editorial Debate, Habana, 2002.
-CITMA. Programa Nacional de Medio Ambiente y Desarrollo. 1995.
-CITMA. Taller «medio Ambiente y Desarrollo»: Consulta
Nacional Río+5. 1997.
-CITMA. National Enviroment Strategy. 1997.
-Complejidad la Havana 2004.( Program and abstracts of second
bienal International Seminar on the philosophical, epistemological
and methodological implications of complexity theory, and parallel
wordhop on complex biological sistems.)
-Funes, Fernando, Luís García, Martín Bourque,
Nilda Perez and Peter Rosset (ed.s).
-Transformando el Campo Cubano: Avances de la Agricultura Sostenible.
Asociación Cubana de Técnicos Agrícolas y
Forestales. 2001
-García, José Luís. In: Castro Díaz-Balart
p.305.op.cit.
-Integrated Ecology in defense of nature. Program and abstracts
of the first zoological symposium and second botancal sumposium.
June 1988.
-Lage, Agostín, in Castro Diaz-Balart,op.cit.
-Martínez Puentes, Silvia. Cuba Más Allá
de los Sueños. Editorial José Martí. Habana
2003.
-Mazo, N., A. Morales, O. Ortiz¸ Paul Winters, Jesús
Alcázar and Gregory Scott. 2000. Impacto del Manejo Integrado
del Tetua del Boniato (Cylas formicarius) en Cuba. Institute of
Investigations in Tropical Root Crops and the Centyro International
de la Papa.
-Núñez Jover, Jorge. Philosophy and Social Studies
of Science. In: Castro Diaz Balart, op.cit.
-Rey, Gina. 1989. Cuba, Integral development and the enviromental.
Xerox of presentation at conference in Dalhouse University, Halifax
Nova Scotia.
-Vales,M. , A. Alvarez, L.Montes y A.Ávila. 1998. Estudio
Nacional sobre la Diversidad Biológica en la República
de Cuba.
Notas
[1] Artículo elaborado para los encuentros de la Latin
American Studies Association, del 6 al 10 de octubre de 2004.
De título original «How Cuba Went Ecological»,
traducido para la Revista Laberinto por el biólogo Jesús
Caro y revisado por Manuel Varo.
[2] El Dr Richard Levins es profesor de Ciencias Poblacionales
del Departamento de Población y Salud Internacional de
la «Harvard School of Public Health» (EE.UU.). Es
miembro de la «American Academy of Arts and Sciences»
en EE. UU. y de la Academia de Ciencias de Cuba y Doctor Honoris
Causa por la Universidad de la Habana. Entre sus obras destaca:
«Levins R. and Lewontin R.C. The Dialectical Biologist.
Harvard University Press, 1985.»
[3] La Sociedad Cubana de Espeleología fue organizada
por un grupo de adolescentes de La Habana que amaban la exploración
y la Naturaleza. Comenzó como un grupo Boy-Scout, pero
lo dejaron cuando vieron que se trataba de una organización
conservadora y militarizada controlada por los Estados Unidos.
El geógrafo Antonio Núñez Jiménez
era miembro y fue él quien introdujo a Fidel Castro en
la exploración de cuevas en sus comienzos. La Asociación
continuó como una pequeña ONG ecologista.
[4] N.T: Organismos Genéticamente Modificados por sus
siglas en inglés.
[5] N.T: se puede encontrar el texto completo en http://www.medioambiente.cu/download/ENA.pdf
[6] Segundo Seminario Bianual Internacional sobre Filosofía,
Epistemología e Implicaciones Metodológicas de la
Teoría de la Complejidad y el Taller Paralelo sobre Sistemas
Biológicos Complejos, La Habana, Enero 7-10 2004.
[7] Las personas mencionadas en este artículo son una
idiosincrática simplificación de los nombres que
he podido recordar y de la gente con la que he trabajado. Otros
cuyas contribuciones son igual de importantes han sido omitidos.
http://laberinto.uma.es/lab18/levinsespanol.htm#_ftn2
|