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Eusebio Leal Spengler Oficial
de la Orden Legión de Honor francesa / La embajadora francesa
Marie-France Pagnier impuso la condecoración a Eusebio Leal,
quien en 1999 había recibido la Orden de Caballero.
Recientemente, fue entregada la Orden de Oficial de
la Legión de Honor al Historiador de Nuestra Ciudad; LIBRINSULA
quiere hoy rendir homenaje a este excelente amigo de la Biblioteca
Nacional, presentando un resumen de este momento:

Palabras de Marie-France Pagnier, embajadora de Francia en Cuba,
en la ceremonia de imposición de la Orden de Oficial de la
Legión de Honor, que se efectuó el miércoles
26 de octubre de 2005.
Señor Historiador:
En la Historia y el pensamiento, Fernand Braudel es su cómplice.
A través del tiempo, los libros y las calles lo saludan junto
con nosotros en este día en que Francia lo honra a usted.
La Historia, es una ciudad con sus palacios, sus iglesias, sus
casas, sus alcantarillas, su puerto y sus calles. La Historia puede
caerse en ruinas cuando no es habitada, construida, restaurada y
mantenida.
Desde hace 38 años, usted es aquí el arquitecto de
esta Historia. Con su equipo, que saludo igualmente y que Francia
honra al honrarlo a usted, usted devuelve al tiempo su memoria y
a las piedras su sonido. Para no olvidar. El olvido es la tumba
de los muros.
Con frecuencia me pregunté si un día conocería
la identidad del «farolero» de Pequeño Príncipe
de Saint-Exupéry. Desde que estoy en La Habana, sé
que ése es usted. Usted, Estimado Eusebio es quien, apasionadamente,
incesantemente alumbra la mecha de esas señales de la civilización
que son calles y manzanas; es usted quien planta y peina banderas
que sirven para orientarse por el camino de los símbolos
y los hombres.
La ciudad nació al borde del Mediterráneo. Aquí,
gracias a todos aquellos que la construyeron, ella habla un idioma
a ningún otro parecido. La ciudad es el libro de la humanidad.
Cuando ella se hunde en la ignorancia y los escombros, al libro
con ella lo queman, lo violan, lo exterminan. Este libro, la ciudad,
escrito hace ya millones de años antes de Gilgamesh y la
Biblia, es el orden espiritual y político que el hombre ha
establecido sobre la tierra y dibujado sobre las piedras. Llamada
a desempeñar alta funciones en la vida de la comunidad, esta
ciudad es forja en que el Arte se concibe, los hombres y los productos
circulan, los idiomas se intercambian.
Eusebio Leal, usted es un «pasador», un constructor
y un caballero —hoy debo decir Oficial— que, como los
arquitectos de San Giminiani, conservan el vino, tamizan la arena,
protegen a los niños, organizan la circulación de
las calles, las ideas, los mercaderes y los poetas. Cuando se conoce
lo que usted hace —¿se puede pretender saber lo que
hace Vulcano?— tenemos una idea más exacta de a qué
puede semejarse la eternidad: es esta Historia tan majestuosa, tanto
en las catedrales como en las canciones callejeras.
Es el partido que usted ha tomado: preocuparse por las puertas
del Palacio como por el bienestar de las gentes, el paso de las
carretas, los muros de la muralla o el nido de los pájaros
que allí viven.
Nos sentimos particularmente orgullosos de haber creado —conjuntamente
con usted y con el apoyo de nuestro amigo Orestes del Castillo—
la Bienal de Arquitectura de La Habana, lugar de intercambios, laboratorio
de proyectos, taller de piedra y madera.
Permítame hacer un voto: estar a su lado próximamente
para festejar la restauración del malecón, ver elevarse
nuevos edificios, organizar nuevos planos urbanísticos de
jóvenes arquitectos y apreciar el uso moderno de los residuos
industriales.
Estamos listos para crear junto a usted una cátedra de arquitectura
«Charles [sic.] que recompensaría a los laureados de
concursos que se efectuarán a partir de la Bienal del 2006.
Estamos igualmente listos para estudiar con usted la posibilidad
de poner en marcha un programa de becas sobre el patrimonio.
Señor Historiador, usted ama a Napoleón, las Luces
y la Toma de la Bastilla. Ama las noches en Italia y los prodigios
que la Médicis ha llevado a cabo entre nosotros. Usted ama
a Victor Hugo cuando escribe la Leyenda de los Siglos y dialoga
con Martí.
Nosotros somos sus modestos admiradores, servidores y embajadores
en esta hora en que, con los que lo rodean y lo aman, Francia lo
nombra Oficial de la Legión de Honor.
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Fragmentos de las palabras de Eusebio Leal Spengler, al agradecer
la imposición de la Orden de Oficial de la Legión
de Honor francesa.
Como usted (embajadora) ha dicho, la difícil tarea que el
restaurador tiene ante sí no es solamente la de mover papeles
y restaurar edificios. Consiste en hallar un camino que —para
nosotros— es nuevo en su totalidad y, sustancialmente único:
proyectarlo como un desarrollo social sostenible, con participación
comunitaria y en medio de un proceso histórico, que como
el de la Revolución Cubana, ha abierto la posibilidad para
este tipo de nobles y altos ejercicios.
Es cierto que resulta costoso porque cada obra que debemos iniciar
requiere siempre una cuantificación material. Pero siempre
creí —y creo— que resulta imprescindible mantener
esa alegría y esa esperanza, que hace falta, esa otra fuerza
infinita, poderosa, incontrastable, que es la relación de
amor que se establece, entre el amador y el objeto amado, en este
caso La Habana, la ciudad bella, la ciudad que siempre nos sorprende
con su mundo interior, con su extraña espiritualidad, con
su intensa mezcla de culturas y civilizaciones, que a lo largo de
este tiempo, hicieron de este ardiente Caribe, siempre explorado,
una especie de nuevo Mediterráneo americano.
Sobre esta realidad, Francia proyectó también, como
otras naciones, su historia de vida, de carácter. Querámoslo
o no, en tiempos cruciales de la historia en que todo estaba llamado
a un cambio inexorable, flameaban sobre este continente los colores
de la Revolución francesa, la voz de sus filósofos
y pensadores que fueron leídos no sólo en las aulas
de los ilustrados sino en el silencio recogido del seminario donde
se acusaba a algunos preceptores de ser protagonistas del pensamiento
de Rousseau, de los grandes pensadores de la Francia de la renovación
y el cambio.
Pero esa Revolución que proyectó su fuerza incontrastable
y contradictoria sobre toda Europa y sacudió al mundo, fue
también capaz de abrir un camino para el continente americano,
que en un nuevo discurso, en una nueva y proclamada Revolución
de transformación y cambio, asistiría atónita
a este acontecer.
Los aires de aquel proceso, la conmoción que produjo en
toda Europa, la herida irreparable al viejo régimen, abrió
el camino de la modernidad y entre sus creaciones estuvo precisamente
esta condecoración. Es una condecoración difícil,
y puede hablarse de ella en la luz y en la sombra. Puede hablarse
de ella en el momento en que la luz regresa porque así fue
llamado el tiempo del siglo en que fue creada: Siglo de las luces.
Alejo Carpentier, cuyo centenario celebramos recientemente, fue
quizás uno de los deudores más intensos de este legado.
Su novela El reino de este mundo, por ejemplo, es una de sus más
bellas y pequeñas creaciones que canta al eco de la Revolución
Francesa en el continente americano, en el espectáculo insólito
del Haití revelado, en el drama de la Legión francesa
extraviada en el mundo tropical, y la voluptuosa y bella hermana
de Napoleón, viviendo el extraño y raro designio hasta
hoy.
Pero está también en El siglo de las luces, la obra
que tiene como punto de partida un rincón de La Habana, un
diálogo insólito entre una joven aficionada al pensamiento,
su hermano y un ilustrado que llega en barco, como siempre han de
llegar las cosas a Cuba, las buenas, las mejores, las peores, siempre
vividas de cara al mar.
Fotos: Momentos de la imposición al Historiador de la Ciudad,
Eusebio Leal Spengler de la Orden de Oficial de la Legión
de Honor francesa. Dicha condecoración se otorga a hombres
y mujeres —franceses o extranjeros— por méritos
extraordinarios realizados en el ámbito civil o militar.
En la imagen de la izquierda la embajadora francesa Marie-France
Pagnier junto a Eusebio Leal y el canciller cubano, Felipe Pérez
Roque.
http://www.opushabana.cu/noticias.php?id_brev=406
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EUSEBIO
LEAL SPENGLER (La Habana, 1942)
De formación autodidacta, en agosto de 1959, a los 16 años,
comenzó a trabajar en el gobierno municipal donde alcanzó
el nivel de sexto grado. Como otros jóvenes interesados por
la Historia, fué acogido por Emilio Roig y orientado por
él en su vocación.
Sin haber obtenido oficialmente más nivel escolar, y luego
de una ingente preparación, presentó exámenes
de suficiencia académica en la Facultad de Filosofía
e Historia de la Universidad de La Habana, que le permitieron ingresar
a este centro de altos estudios por Decreto Rectoral para cursar
la Licenciatura en Historia en 1974 concluyendo sus estudios en
1979
Desde 1968 fue designado Director del Museo de la Ciudad y de la
Oficina del Historiador, desde donde continuara la magna obra de
su predecesor el Dr. Emilio Roig de Leuchsenring, del que fuera
discípulo.
Asume la restauración del Palacio de los Capitanes Generales,
antigua Casa de Gobierno, hoy sede del Museo de la Ciudad de La
Habana. En 1981 se le confiere la responsabilidad de conducir las
obras de restauración del Centro Histórico de La Habana,
inscripto en el Índice del Patrimonio Mundial de la UNESCO,
con el número 27, en 1982. El 16 de abril de 1986, se inician
las obras en la Fortaleza e San Carlos de la Cabaña y posteriormente
en el Castillo de los Tres Reyes de El Morro, como parte de la restauración
del área protegida por la declaratoria de la UNESCO.
- Doctor en Ciencias Históricas. (Universidad de La Habana,
1997)
- Maestro en Ciencias Arqueológicas. (Universidad de La
Habana, 1988)
- Maestro en Estudios sobre América Latina, el Caribe y
Cuba.
- Ha cursado estudios de post-grado sobre restauración
de Centros Históricos, por beca conferida por el Ministerio
de Relaciones Exteriores de la República Italiana (1976-77)
- Presidente de Honor de la Unión Nacional de Historiadores
de Cuba UNHIC.
- Presidente de la Comisión de Monumentos de la Ciudad
de La Habana
- Presidente de la Sociedad de Relaciones Culturales Cuba - México
- Asesor del Congreso de Integración Cultural Latinoamericano
CICLA
- Diputado a la Asamblea Nacional.
Ha sido distinguido como Profesor emérito, titular adjunto
e invitado de Universidades nacionales, latinoamericanas y del Caribe;
es miembro de Academias de la Historia y de la Lengua; de Instituciones
académicas y culturales y ostenta Ordenes, Distinciones y
Condecoraciones cubanas y de varios países. Ha pronunciado
conferencias magistrales y académicas en altas Casas de Estudios,
Museos e Instituciones Científicas de Cuba, América
del Norte y Canadá, América Latina, el Caribe, Europa
y Asia.
Ha escrito ensayos, prólogos y artículos sobre historia
de Cuba, temas de América, restauración y museología
que han sido publicados en Cuba y en el extranjero. Es autor de
los folletos y libros, entre ellos: Regresar en el tiempo, Detén
el paso caminante, Verba Volant, Fiñes, Carlos Manuel de
Céspedes. El diario perdido, La luz sobre el espejo.
http://www.ohch.cu/p_hist_eusebio.htm
ÓRDENES, DISTINCIONES Y CONDECORACIONES
Orden Félix Varela de Primer Grado del Consejo de Estado
de la República de Cuba
Orden por la Cultura Nacional Cubana
Medalla de la alfabetización de la República de
Cuba
Orden del Libertador Simón Bolívar, Venezuela
Orden Americana Isabel la Católica en el grado de Comendador,
España
Orden de las Artes y las Letras de Francia
Orden Víctor Hugo, conferida por el Director General de
la UNESCO
Pro-Mérito Melitense Soberana y Militar Orden de San Juan
de Jerusalén de Rodas y Malta
Orden de Comendador de San Juan de Jerusalén de Rodas y
Malta
Mérito de la República Italiana con el grado de
Caballero Oficial
Medalla conmemorativa de la ciudad de Roma, Excavaciones arqueológicas
del Lacio
Mérito Distinguido de la República de Perú.
Gran Oficial
Mérito Distinguido de la República de Perú.
Gran Cruz
Mérito por la Cultura Polaca
Mérito de la República Popular de Polonia con Estrella
de Plata
Mérito de la República Popular de Polonia con Estrella
de Oro
Medalla 1300 años del Estado Búlgaro
Medalla por el XL aniversario de la victoria sobre el fascismo
de la República de Bulgaria
Medalla por el XL aniversario de la victoria sobre el fascismo
de la República Socialista de Checoslovaquia
Distinción de la Asociación Asturiana "Jovellanos"
Mención del Parlamento Argentino "Encuentro entre
dos culturas"
Orden al Mérito de la República de Colombia en el
grado de Comendador
Orden al Mérito de la República Italiana
Orden Cristóbal Colón en el grado de Comendador
de la República Dominicana
Distinción del Patronato del Faro a Colón en República
Dominicana
Orden Juan Marinello de la República de Cuba
Embajador de Buena Voluntad del Programa de las Naciones Unidas
para el Desarrollo (PNUD)
Orden de Mayo, otorgada por la República de Argentina
Orden al Mérito de la República de Polonia, en el
grado de Comendador, otorgada por el Presidente de la República
Premio de la Ciudad de Barcelona
Orden Vasco Núñez de Balboa, en el grado de Comendador,
otorgada por el Presidente de Panamá
Orden de Río Branco, en el grado de Gran Oficial, otorgada
por la República Federativa de Brasil
Orden Lázaro Peña, otorgada por la Central de Trabajadores
de Cuba
Premio de Más Alto Honor, otorgado por la Universidad Soka
Gakai de Tokio
Caballero de la Orden Nacional de la Legión de Honor, nombrado
por el Presidente de la República Francesa
Mención de Oro de Arquitectura, otorgada por la Unión
Nacional de Arquitectos e Ingenieros de Cuba
Gran Orden del Ministerio de Cultura de la República de
Colombia
Cruz de Boyacá, máxima condecoración de la
República de Colombia
Oficial de la Orden Legión de Honor francesa
http://www.ohch.cu/p_info_eusebio.htm#ordenes
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