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 Siete Oficios Al Servicio De
Un Arte: “Asista a espectáculos teatrales”
Por H. Núñez Lemus
Un perdido artículo, en las viejas y amarillentas páginas
de una revista CARTELES, de 1º de mayo de 1949, nos llama la
atención. Relata el cronista:
“La Vieja casona colonial de los Marqueses de Campo
Alegre, ubicada en el mismo corazón del barrio obrero del
[sic.] Luyanó tiene una historia que se encarama en el
siglo”
Y nos adentramos en la historia de una vieja y ruinosa edificación
colonial, “salvada” por algunos actores y vecinos, en
pro de convertirla en centro cultural, donde el teatro y el deporte
se dan la mano… sillas construidas a partir de cajones de
alimentos, una palma gentil que atraviesa el escenario, unas cuerdas
que convierten un palmo de terreno en improvisado ring de boxeo…
Esta
era la realidad no sólo en 1949, si no la que perduró
por 10 años más… Una realidad que hacía
al cronista terminar su artículo con las siguientes palabras:
“Esto es, actualmente, Campo Alegre. Una comunidad satisfecha
que, tras el hurgar inútil del bolsillo, tiene aún
fuerzas espirituales para sonreír y para luchar por un
mundo mejor en el cual el teatro sea una disciplina amable e imprescindible.”
Esto
es lo que añoran las ruinas vivientes que vociferan por las
aceras de la Calle 8 miamense… por que la contrastante realidad
de nuestros días es, a decir de la jocosidad popular cubana
“es mucho para ellos”:
Las Artes Escénicas se estudian en el Sistema Nacional de
la Enseñanza Artística Cubana dentro de tres perfiles
básicos, Arte Danzario, Arte Circense y Teatro a partir del
nivel medio profesional, excepto las especialidades de Ballet y
Danza (Moderna y Folklórica), que se imparten desde nivel
elemental, puesto que requieren la formación del estudiante
desde edades tempranas. Dependiendo de la especialidad es posible
continuar los estudios superiores. Las especializaciones que se
imparten son las siguientes:
| Especialidades |
nivel
elemental |
nivel
medio |
| Teatro |
|
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| |
- |
4 años |
| Circo |
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- |
4 años |
| |
- |
4 años |
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- |
4 años |
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- |
4 años |
| Espectáculos
Musicales |
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- Bailarín de espectáculos
musicales
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3,5 años |
| Ballet |
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5
años |
3,5 años |
| Danza |
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- Danza moderna y folklórica
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3
años |
3 años |
Existen más de 100 agrupaciones de artes escénicas,
desde grupos teatrales a circense: al último Festival de
Teatro de La Habana, el número XII, asistieron 150 teatristas
de 26 países…
Los dejamos con la reseña de este evento para que comprenda
Ud. las razones por las que luchamos:
Concluyó
exitosamente el XII Festival Internacional de Teatro de La Habana.
Con a puesta en escena de la obra de Albio Paz "De la extraña
y anacrónica aventura de Don Quijote en una ínsula
del Caribe y otros sucesos dignos de saberse y representarse",
que estuvo a cargo del grupo matancero Mirón Cubano y se
llevó a cabo en el Parque Víctor Hugo, en la capital
cubana, cerró con sello de oro el XII Festival Internacional
de Teatro de La Habana, que se efectuó del 15 al 25 de septiembre
[2005].
En declaraciones a la prensa, Abel Prieto, ministro cubano de Cultura,
consideró esa cita como una de primer nivel en cualquier
parte del mundo y reafirmación de la cubanía y la
identidad nacional.
Por su parte Peter Gouldfields, presidente del Instituto Internacional
de Teatro (ITI), en Estados Unidos, elogió la organización
y la calidad de las propuestas del festival.
Gouldfields se sintió impresionado por la dimensión
y la estética del teatro cubano a pesar de las limitaciones
materiales y ejemplificó que en su propio país y en
otros que poseen grandes recursos financieros no se logran resultados
como esos.
En esta cita teatral además de poder apreciarse buen teatro
diverso y contemporáneo de varias partes del mundo y una
muestra nacional de lujo, quedó inaugurada la nueva sala
Teatro de la Orden Tercera, para los pequeños y la flamante
sede del Lírico Nacional.
También
la Compañía de Danza Contemporánea de Cuba
reestrenó su remozada sede en el complejo cultural de Teatro
Nacional, con lo cual están los bailarines y coreógrafos
en buenas condiciones para ofrecer lo mejor de su arte.
En el plano artístico y estético, el público
cubano pudo disfrutar de una propuesta variada y contemporánea
del teatro en tres continentes -América Latina, Europa y
Asia-, de formas tradicionales y experimentales de abordar la escena
y de una verdadera fiesta en el plano teórico.
Memorables resultaron las funciones de la argentina Graciela Dufau
con el unipersonal Los nietos nos miran, toda una clase magistral
de actuación, así como el chileno alemán Álvaro
Solar, quien volvió a La Habana con la obra Ibéricus
o todos los caminos conducen a Roma.
Mucho y buen teatro tradicional se pudo apreciar del 15 al 25 de
septiembre, y también del experimental, como el interesante
ejercicio de los títeres virtuales del Forum Ljubljana, de
Eslovenia.
Otros momentos culminantes fueron las puestas de la Compagnie des
Chemins de Terre, de Bélgica, en las que el actor titiritero
Stephane Georis, con Polichinela de las gavetas, demostró
que una cafetera, plátanos, pepinos, lechugas y hasta un
pollo pueden tomar vida en la escena.
Además de todos esos regalos artísticos hay que mencionar
los encuentros de críticos y directores que propiciaron el
debate acerca de problemas cardinales del teatro actual, y los talleres
que resultaron hitos para la superación de artistas y especialistas.
Porque la cita habanera permitió el diálogo entre
dramaturgos, actores y especialistas de dentro y de fuera, de la
posibilidad de comenzar a crear redes de cooperación entre
todos.
Grandes figuras del teatro de Francia, Cuba y América Latina
impartieron talleres que resultaron encuentros de altos estudios
para artistas y especialistas, se presentaron revistas y libros
especializados y se abrieron exposiciones.
La muestra cubana, de 17 obras, fue de lujo, pues en ella estuvieron
las obras premiadas en el más reciente Festival Nacional
de Teatro, las laureadas por la crítica y la de los Premios
Nacionales de Teatro. Lo mejor del mejor teatro que en la Isla sube
a la escena.
Por la parte de los visitantes fue todo un agradable descubrimiento
el regalo de la compañía Yohangza, de Corea del Sur,
que nos trajo una versión de Sueño de una noche de
verano, de Shakespeare, impactante por la maestría y carisma
de los intérpretes y la genial puesta en escena.
En ese renglón de los regalos inolvidables cuenta el del
belga Stephane Georis, quien con El polichinela de las gavetas,
demostró que cualquier artefacto puede ser un títere
vivo, desde un vegetal a un pollo crudo.
Durante estos días de festival Cuba se abrió al mundo
y este la visitó, con un saldo de enriquecimiento mutuo de
cubanos y foráneos y con el deseo ya latente del próximo
encuentro, en el año 2007.
[ http://www.radioprogreso.cu/despliegue.php?de=arte&idti=964
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