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 El eufemismo
de la transición
Por Ana Margarita González y Rafael Hojas Martínez
El término transición democrática,
que el gobierno de Estados Unidos intenta presentar al mundo como
un recurso viable e inofensivo para inocular su modelo de “sociedad
perfecta”, no es más que un eufemismo para encubrir
el verdadero propósito de su política exterior. En
el caso de Cuba, el objetivo confeso es destruir la Revolución:
Para Josefina Vidal Ferreiro, directora interina de América
del Norte del Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba, lo que
cambia es el discurso según la circunstancia histórica.
“A principios de la Revolución utilizaron como pretexto
la alianza de Cuba con la URSS, después el apoyo a los movimientos
de liberación nacional de América Latina y finalmente
nuestra presencia en África.
“Cuando estas ‘amenazas’ desaparecieron, inventaron
otras para sustentar la continuidad de su política, y comienzan
a manipular, desde diversas aristas, el tema de la falta de democracia
en la Isla.”
La Ley Torricelli, de 1992, es el primer documento oficial que
recoge la formulación del concepto transición democrática
y su promotor fue Richard Nuccio, quien entonces era jefe de los
asistentes demócratas del Comité de Asuntos Exteriores
de la Cámara de Representantes del Congreso.
“Sin cambiar los elementos tradicionales de la política
norteamericana hacia Cuba, —el reforzamiento del bloqueo y
la subversión interna— esa ley se propuso flexibilizar
otros aspectos para influir en la población, minarnos desde
dentro y buscar el cambio del gobierno cubano, política que
se conoció como Carril II.”
La mercancía edulcorada
“El concepto de la ‘transición democrática
en Cuba’ ha ido evolucionando.
A finales del mandato presidencial de Bush padre le incorporaron
el término ‘pacífica’, que se mantuvo
durante la administración Clinton y en el primer año
del actual gobierno.
“En el segundo o tercer año del mandato de W. Bush
se añaden elementos de mayor agresividad. Los más
recientes pronunciamientos de funcionarios del gobierno de Estados
Unidos suprimen completamente el término pacífico,
y lo sustituyen por transición expedita.
“Estados Unidos también aplica el concepto transición
en su política hacia otros países, promueve cambios
en las naciones que considera hostiles, mediante el uso de la fuerza,
como hicieron en Afganistán e Iraq, o por la ‘democratización’
forzosa de regímenes que consideran deben ser cambiados.
“Este último elemento, la ‘democratización’
forzosa, se expresa de manera muy agresiva en la política
exterior norteamericana por medio del financiamiento directo a grupos
de oposición o con la aplicación de sanciones.
“Otra arista de la llamada transición en el caso de
Cuba es deslegitimar a nuestro gobierno a través de campañas
de descrédito a nivel internacional: como son los temas de
la violación de derechos humanos, la promoción del
terrorismo, la falta de libertades individuales. Presentan a Cuba
como un gobierno diabólico, como lo hacen también
con Venezuela e Iraq.”
Acelerar la caída
“En la actualidad el tono del discurso se inclina hacia posiciones
extremas: hablan de liberar al pueblo de Cuba, de acelerar la caída
del gobierno y de que el presidente W. Bush no va a aceptar una
sucesión de poderes.
“Los planes elaborados por la actual administración
norteamericana son claramente anexionistas, ni siquiera dan la posibilidad
a los cubanos de escoger su camino; implantarían un sistema
distinto, un cambio económico, social, político, dictando
lo que se puede hacer.
“Afirman que no van a aceptar el traspaso de gobierno de
Fidel a Raúl ni de Raúl a otro de los actuales dirigentes,
tratan de impedir la continuidad de los revolucionarios en el poder,
y con el conocido Plan Bush pretenden desaparecer todo vestigio
del socialismo. Un segundo paquete de medidas, que instrumentarían
según el Departamento de Estado, a partir de mayo próximo,
devendrá mayor reforzamiento de la hostilidad de la Casa
Blanca hacia nuestro país.
“Desde octubre del 2005, el Departamento de Estado, con la
anuencia de la comunidad de inteligencia, incluyó a Cuba
en una selecta lista de 25 países, que ellos consideran en
que a corto, mediano o a largo plazo puede haber un alto riesgo
de inestabilidad. Nuestra presencia en esa lista no nos deja otra
alternativa que pensar en que el uso de la fuerza se mantiene en
los planes contra Cuba.
“El pronóstico para el caso cubano es de dos a cinco
años, período que conlleva la elaboración de
planes de contingencia, según ese informe. Una vez más
esgrimen el presunto deterioro de la salud del presidente cubano
Fidel Castro y su desaparición física como el punto
culminante para pasar del discurso a la acción.
“Esa teoría nos remite al error que constantemente
comete Estados Unidos de personalizar la Revolución cubana,
centrarla en liderazgos, desconociendo su historia, la institucionalización
del país, y la formación de nuevas generaciones de
líderes que están prestos y preparados para asumir
la continuidad del proceso revolucionario.
“Las grandes personalidades no se reproducen. Las nuevas
generaciones de cubanos que tendrán la misión de conducir
el futuro de este país lo harán con sus propias características,
preservando siempre el legado de la dirigencia histórica
de la Revolución. Los valores y las tradiciones no van a
desaparecer.”
Evolución del concepto en la retórica de EE.UU.
1992:
- 23 de octubre: El presidente George Bush firma la Ley para la
Democracia en Cuba, conocida como Ley Torricelli, la cual plantea
que “la caída del socialismo le proporciona a EE.UU.
una oportunidad sin precedentes para promover la transición
pacífica hacia la democracia en Cuba”.
1996
- 12 de marzo: El presidente Hill Clinton firma la Ley para la
Solidaridad Democrática y la Libertad de Cuba, o Ley Helms-Burton,
la cual establece una política para facilitar la transición
pacífica a la democracia en Cuba y el paso rápido
de ese gobierno a otro electo democráticamente.
2001
- 28 de abril: El representante permanente de EE.UU. ante la OEA,
Roger Noriega, planteó que “EE.UU. utilizará
mayor creatividad y vigor para acelerar la inevitable transición
democrática”.
- 27 de mayo: La representante Ileana Ros-Lehtinen en carta a W.
Bush expresó que bajo su gobierno se ha presenciado la liberación
de Afganistán e Iraq y le ofreció propuestas y recomendaciones
que permitirán un curso de acción que ayude a precipitar
un cambio de régimen.
- 4 de octubre: El secretario Asistente de Estado para Asuntos
del Hemisferio Occidental, Roger Noriega, declara que el presidente
W. Bush está comprometido a ver el fin del régimen
de Castro.
- 10 de octubre: El presidente W. Bush, al anunciar la creación
de la llamada Comisión para la Asistencia a una Cuba Libre,
afirmó que “el régimen cubano no va a cambiar
por su propia iniciativa, pero Cuba tiene que cambiar”.
- 5 de diciembre: Roger Noriega señaló: “Creemos
que la transición puede ocurrir en cualquier momento y tenemos
que estar preparados para actuar de manera decisiva y ágil
(...). EE.UU. quiere estar seguro de que durante la transición
política en Cuba los compinches del régimen no tomen
el control de los aparatos de seguridad”.
2005
- 1° de febrero: El vocero del Departamento de Estado Richard
Boucher refirió que un diálogo productivo con Cuba
no es posible (...), “creemos que la presión es la
mejor manera para asegurar cambios en Cuba”.
- 16 de junio: El coordinador de la Oficina de Reconstrucción
y Estabilización del Departamento de Estado, el cubanoamericano
Carlos Pascual, declaró que “es clave avizorar los
pasos necesarios luego de la muerte de Fidel para fortalecer y apoyar
la transición a la democracia, de forma tal que no sea una
sucesión”.
- 27 de octubre: El cubanoamericano Adolfo Franco, funcionario
de la USAID, refirió que “el presidente Bush ha dicho
que Cuba pasará por una transición hacia la democracia
y los funcionarios cubanos van a tener que rendir cuentas”.
2006
- 13 de enero: El Nuevo Herald refiere que el titulado coordinador
para la transición en Cuba, Caleb McCarry, dijo que “no
se puede predecir lo que sucederá en el proceso cubano, pero
formar parte del régimen actual y pensar en una transición
democrática no es la forma de avanzar en esta carrera por
la libertad”.
Foto: Eddy Martin/ Josefina Vidal Ferreiro, directora interina
de América del Norte del Ministerio de Relaciones Exteriores
de Cuba.
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