..."Lo que os puedo dar os doy, que es una ínsula hecha y derecha, redonda y bien proporcionada..."
"Don Quijote de la Mancha". Capítulo XLII: " De los consejos que dió Don
Quijote a Sancho Panza antes que fuese a gobernar la ínsula..."

ISSN: 1810-4479
Publicación Semanal. Año 3, Nro.118, Viernes, 7 de abril del 2006

 

¿Hay libertad de prensa en Cuba?
Por: Alina Martínez

Un artículo que mantiene vigencia.
Los desafío de los periodistas cubanos. Recuperación de tiradas y reaparición de publicaciones, tras el descenso de los últimos años.
Prensa de propiedad social

La prensa nuestra no es propiedad privada, digamos que es propiedad social, una propiedad de todo el pueblo... Sabemos ya como es la prensa en el mundo capitalista: tiene sus propietarios, y los propietarios son los que mandan en la prensa capitalista, los que deciden, los que nombran a los directores, son los que trazan la línea política

Desgraciadamente, una de las tragedias de nuestra época es que los medios de divulgación masiva están en manos de las fuerzas más poderosas económicamente, las fuerzas más ricas, de los intereses económicos fundamentales de esas sociedades.

Una de nuestras tragedias es esa, que esos medios de divulgación masiva se usan exhaustivamente contra nosotros. No pueden ser para nosotros modelo, no pueden ser para nosotros ejemplo. Todo está presidido por un espíritu mercantil, por lo general, y han estado aliados a las fuerzas que se oponen al socialismo, al progreso y a las corrientes más avanzadas.
Fidel Castro

¿Se puede hablar de libertad de prensa en un mundo globalizado en el que las transnacionales tienen el dominio de los medios de comunicación?

Cuba y sus periodistas defienden un modelo alternativo de libertad de prensa y de expresión. No tiene mucho que ver con el modelo único y dogmático, la ideología imperial, la fórmula manipuladora que las naciones desarrolladas y el imperio de los grandes medios, tratan de imponer.

Un país bloqueado y asediado tiene plenas facultades para condicionar su libertad de prensa a la defensa nacional y de las grandes mayorías. Las torpezas en las naciones del Tercer Mundo cuestan muy caro a sus pueblos.

En Cuba la prensa es de propiedad social y está al servicio público. Su viabilidad se demuestra en la resistencia de su propio pueblo, en su cultura y la preservación de su identidad, y de manera especial en la creciente participación popular en sus relevantes decisiones económicas, políticas y sociales.

Pese a los pronósticos agoreros de los enemigos de la Revolución Cubana, durante la crisis de principios de los años 90 se fortaleció y acrecentó el esfuerzo popular por preservar sus conquistas socialistas.

No impone Cuba su modelo social, pero exige un respeto para su voz en este planeta globalizado y neoliberal de finales del Segundo Milenio. Sus periodistas lo merecen, y se cuenta con la solidaridad de decenas de organizaciones periodísticas y de colegas en América Latina y el mundo.

AMPLIO DIALOGO, REVITALIZADO QUEHACER

Cuba ha confirmado la validez de su experiencia de prensa. Tras la fuerte contracción sufrida en la prensa nacional por las serias limitaciones económicas que vivió el país antillano en los inicios de esta década, tras la caída de la URSS y del campo socialista los y un bloqueo norteamericano acrecentado, un programa revitalizador se abrió paso desde 1998, a partir de los primeros síntomas de recuperación de la economía cubana.

Válido es subrayar que ni aun en los momentos más álgidos de esa crisis, el empleo y la seguridad social de los periodistas estuvieron garantizados. Profesionales de la prensa, mujeres y hombres, ejercen en igualdad de condiciones, y sus remuneraciones sólo dependen de su calidad profesional, y no obedecen a razones de sexo, clase ni raza, realidad que es bien distinta en países de la región.

La información, la educación y la cultura se convierten en factores esenciales de la estrategia de desarrollo y las políticas que han de garantizar el auge económico y social, la independencia y la soberanía de nuestras naciones, ha dicho Tubal Páez, presidente de la Unión de Periodistas de Cuba, que agrupa a dos mil 970 profesionales de la prensa.

Un amplio diálogo sobre los más ingentes temas relacionados con el periodismo generó la citada organización durante su VII Congreso, en 1998, del que se derivaron un centenar de planteamientos que reconocieron el respaldo a la alternativa que brindan los medios de comunicación.

Ese proceso amplio de debates y de opiniones plurales, no constituyó una excepción en Cuba. Forma parte intrínseca de su democracia participativa socialista, y no se rige por el modelo excluyente que impera hoy en buena parte del mundo.

Ese movimiento de ideas continúa en los albores del Tercer Milenio.

LAS POTENCIALIDADES DE LA INFORMACION

Con el apoyo decidido del Estado cubano se emprendieron en los últimos años de los 90 algunas inversiones, aún en medio de serias dificultades económicas, que mejoraron técnicamente el quehacer de la prensa escrita, la radio, la televisión y las agencias de noticias.

Cuba desplegó su presencia en Internet. Hoy son cerca de 20 los órganos de prensa nacionales que tienen presencias en las autopistas de la información [Muchos más en la actualidad. N. del E.] El impacto internacional no se ha hecho esperar, la fuerza de la verdad se abrió aún más con argumentación, claridad, y de forma directa, profunda y atractiva.

La televisión desarrolló un fuerte proceso inversionista, se destinaron recursos a la dotación informática de los medios de comunicación y se crearon las bases para el despliegue de una autopista nacional de información que posibilite mayores niveles de conocimiento, a la vez que se multiplicaron los cursos de superación profesional.

Ante las tecnologías especializadas en la calumnia, el ocultamiento y la distorsión utilizadas por la más poderosa potencia económica, militar, cultural y mediática de la historia, se ha abierto paso la de Cuba, señaló Páez a los profesionales de la prensa.

El VII Congreso de la Unión de Periodistas cubanos consolidó la estrategia para desarrollar una batalla de ideas en la que la prensa tiene un papel sobresaliente, herencia patriótica de su historia revolucionaria.

El hecho de que el crimen cometido contra el niño cubano Elián González en Estados Unidos no fuera silenciado por las transnacionales de la información, responde en parte a la potencialidad de los periodistas y la prensa cubana, que sin las grandes fortunas de los gigantes informáticos, llevó la razón y la justicia a todos los medios.

El destacado periodista cubano y especialista en medios Ernesto Vera, señala que cuatro décadas de experiencias en coincidir periodismo y pueblo han consolidado una historia de identificación de lo mejor del pensamiento de sus hijos con los valores revolucionarios que fundaron a la nación cubana.

La continuidad de los análisis en plenarias de representantes de todos los periodistas del país, han añadido sistemático y renovado accionar a la revitalización de la labor de la prensa en Cuba.

Interrogantes como, ¿Puede cualquier ser humano sin cultura integral y cultura política resistir la invasión que sirve a los fines de la manipulación de la mente a escala mundial? y ¿Cómo sobre ponerse ante el efecto ensordecedor de la mentira a nivel universal?, están en el debate cotidiano de los medios cubanos, promueven la defensa de un periodismo más culto para contribuir a una cultural general integral.

La universalización de la población para tener acceso al mensaje informativo, constituye uno de los pilares del sistema informativo y de comunicación establecido en Cuba desde 1959, solo posible por ser propiedad social y no estar sujeto a intereses privados o prácticas comerciales que condicionen su objetividad.

En esa realidad se sustenta la libertad de expresión, que tiene como su más alta verdad la defensa de la independencia nacional, que es decir el sistema social socialista. Y más allá aún, cuenta con un pueblo escolarizado capaz económica, cultural y políticamente de participar en la vida del país, y protegido por la Constitución y las leyes que amparan ese derecho ciudadano a la información, lo que es cada vez más escamoteado en el orbe.

La extensión de vías y medios de comunicación, incluso a zonas montañosas totalmente rurales, y la electrificación del 95 por ciento de los hogares cubanos, facilitan esas posibilidades.

LA LIBERTAD DE LA NOTICIA O LLOVER SOBRE MOJADO

En los umbrales del siglo XXI, especialistas de la comunicación, académicos y estudios de los temas de la información, su orden internacional actual y porvenir, se cuestionan la llevada y traída libertad de prensa, concepto devenido espada de Damocles que pende sobre quienes contentan al hegemonismo mundial.

Se esgrime esa libertad para sancionar a pueblos del Tercer Mundo, pero se reserva cualquier enjuiciamiento de la "libertad de prensa", demostrada durante la guerra del Golfo contra Irán, o de la lamentable libertad exacerbada durante el caso Mónica Lewinsky, o en las millonarias elecciones estadounidenses.

Esa purificada libertad se esconde para reflejar imágenes de la crisis del neoliberalismo, la feminización de la pobreza o las esencias de la xenofobia y la discriminación de cualquier tipo en el mundo, y se erigen como paladines de ella para enjuiciar a pueblos que escogen su destino.

Diferencias no son desigualdades, aunque quienes gustan de buscar fantasmas y orquestar campañas difamatorias, son verdaderos paladines de la discriminación enarbolando conceptos altamente manipulados como los de libertad de prensa y respeto a los derechos humanos.

Tales concepciones pasan en Cuba por el tamiz de una Revolución de 41 años, período en el que transformó ideas, creo vivencias, fortaleció la identidad nacional y desarrolló un modo de expresión e información democráticas, porque, en primerísimo lugar, llega a todas partes y no está al servicio de minorías. Su terrible pecado es que la prensa es de propiedad social.

Ello nos ha merecido la excomunión, dice un joven profesional de la prensa televisiva cubana.

Los hechos, sin embargo, se imponen. Las verdades ineludibles afloran, como lo demostró en enero de 1998 la visita a Cuba del Papa Juan Pablo II, considerada la mayor cobertura informativa de un recorrido de su Santidad fuera del Vaticano, y que reveló, pese a los turbios y disímiles manejos noticiosos hechos por cierta prensa sensacionalista, realidades innegables de la Revolución que destruyeron mentiras casi antológicas.

Realidades confirmadas también en ocasión de la IX Cumbre Iberoamericana, la Cumbre de las naciones del Sur y la digna, unida y patriótica batalla librada durante siete meses por la liberación y el retorno del niño Elián González.

Cuba es solo un archipiélago en el Caribe que sufre el bloqueo económico, comercial y financiero más prolongado de la historia. Sin embargo, constituye un país como pocos, que puede mostrar en sus medios avances acelerados en su libertad de expresión, pues posee como premisa la alfabetización de su población.

En Cuba no hay un solo periodista asesinado, torturado o desaparecido.

A la Unión de Periodistas de Cuba pertenece el 96 por ciento de los profesionales de la información, es una entidad no gubernamental miembro pleno de la Organización Internacional de Periodistas (OIP) y de la Federación Latinoamericana de Periodistas, en la que ocupa la primera vicepresidencia. En foros de todo el orbe, la Isla caribeña expone sus criterios y su verdad.

Busca la Mayor de las Antillas, pese a sus limitaciones económicas actuales, continuar el perfeccionamiento de su sistema informativo y de comunicación, y para ello se preparan sus periodistas no por los caminos de modelos dogmáticos ni estereotipados, sino por los ajustados a sus requerimientos y en la búsqueda de un periodismo moderno más justo, con la equidad como su base más sólida.

A no dudarlo, ese es el futuro de la noticia, y nada más liberador que revolucionar los estigmas y anquilosamientos.

Como ha dicho un colega, la verdad es tozuda, y se abre paso.
http://www.ain.cubaweb.cu/especiales/may10bprensa.htm




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