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 Con Abel Prieto ministro de Cultura
de Cuba / "A Cuba se la sacrifica en un mediocre ajedrez internacional"
Por Lasse Söderberg y Ángela García
Liberación
Cada año se realiza en Cuba la Feria Internacional del
Libro y que luego se extiende durante un mes a toda Cuba. Acontecimiento
que ha ido escalando altura en lo concerniente a la diversidad
de libros que se exponen no sólo cubanos sino de muchos
países, la selección de conferencistas y temas.
En torno al fenómeno de la Feria del Libro en Cuba y de
la actividad cultural e intelectual de la isla en el marco internacional,
hablamos con Abel Prieto su ministro de Cultura. Abel es escritor
y uno de los intelectuales más sobresalientes del país.
Las conversaciones se realizaron en el marco de la Feria del
Libro de 2005 y como se ve sus respuestas tienen aun total vigencia
y algunas incluso recobran sentido hoy cuando al celebrarse una
nueva versión de la Feria, patrimonio vivo refrendado no
por decreto de la UNESCO, sino por el acceso masivo de la población,
se activa el papel de la lectura crítica en el constante
proceso liberador cubano y latinoamericano. El invitado especial
del año anterior Brasil, que fue seguido por Venezuela
este año y continuará con Argentina para el 2007.
Un criterio auténticamente latinoamericano refuerza el
debate cultural y político con la alternancia necesaria
de pensadores, historiadores, novelistas y poetas del mundo.
Un ministro de jeans y pelo largo
Abel Prieto es una sonrisa con cabeza. Largo cabello, larga estatura
que atempera con una constante inclinación de la espalda,
de cierto modo indicadora de su disposición a la plática.
La conversación está matizada con chistes, con carcajadas.
Algunos momentos de exaltación no le hacen perder precisión
de lenguaje ni fraternidad en la interlocución. Ante nuestra
observación inicial sobre lo que consideramos un nuevo concepto
de Ministerio de Cultura bajo su liderazgo, nos aclara que desde
su inicio en 1976 a cargo de Armando Hart, este organismo estatal
significó la creación de políticas en contra
de dogmas, exclusiones, homofobia, y en pro de una transparencia
en la relación institución-creador.
- Yo pienso que Hart sentó las bases de otra política,
que se basaba en Palabras de los intelectuales de Fidel, texto que
buscaba favorecer la unidad en contravía con el dogmatismo.
De Palabras de los intelectuales se suele citar un poco fuera de
contexto, aquello: "dentro de la revolución todo, contra
la revolución nada". Pero realmente Palabras de los
intelectuales fue una gran convocatoria de diversas generaciones,
de todas las tendencias: católicas, comunistas, vanguardia
experimental, o los pintores abstractos, aquellos encabezados por
el pintor Raúl Martínez, los escritores Lezama Lima,
Cintio Vitier, Virgilio Piñera. Yo creo que la creación
del Ministerio de Cultura está asociada con la recuperación
del sentido martiano, el sentido verdaderamente unitario de la política
cultural de este país y Armando Hart fue decisivo para esa
política porque fundó un tipo de institución
protagonizada por los creadores. Porque en los años setenta
ocurrió una especie de fractura de esa política, el
caso Padilla tuvo que ver con esa historia. Casa de las Américas
y el ICAIC (el instituto de cine), realmente nunca participaron
de la dogmatización, sino que mantuvieron esa línea.
En el Consejo Nacional de Cultura -que era la institución
que existía antes de que se creara el Ministerio- lamentablemente
gente muy mediocre y sectaria ocupó cargos de dirección.
- ¿Cuántos años llevas en el Ministerio
y qué aspectos de la cultura son su responsabilidad?
- Asumí el 11 de febrero de 1997, después de nueve
años en la UNEAC, (la Unión de Escritores y Artistas)
donde mi trabajo aunque excesivo era más creativo. Ahora
el peso mayor es administrativo. Allí estoy día y
noche haciendo de mi oficina una extensión de mi vida privada.
Ahí están mis chancletas, mi cepillo de dientes...
El Ministerio tiene una especie de red de instituciones. El Consejo
Nacional de Patrimonio, (la red de museos, con excepción
de los museos de la Oficina del Historiador de La Habana, Eusebio
Leal que son de La Habana vieja), el ICAIC, Instituto de Cine, el
Instituto del Libro, el Consejo Nacional de las Artes Escénicas,
(danza, teatro, etc.), el Consejo Nacional de las Artes Plásticas,
el Instituto Cubano de la Música, (las empresas de grabaciones
musicales), las escuelas de arte en general (con excepción
de las escuelas de arte que pertenecen a Educación). Es decir
todo el panorama cultural y artístico con toda su variedad
de problemas.
- En nuestro país nuestro ministro de Cultura Leif Pagrotsky,
era antes ministro de Comercio. Todo el mundo se sorprendió
con este nombramiento, pues él no tenía ninguna relación
con la cultura, pero se argumentó que sí, porque era
capaz de exportar, principalmente la música. Nosotros los
escritores nos sentimos un poco marginalizados. ¿Entra también
en tu trabajo la exportación de los productos culturales?
- Supuestamente las empresas nuestras deben ocuparse de exportar
los productos culturales, lamentablemente los niveles de exportación
en servicios y productos son muy bajos. No tenemos buenos empresarios,
el mundo del disco, después del 11 de septiembre de 2001,
el mundo del espectáculo en vivo, decayó mucho. Ahora
se está volviendo a levantar un poquito el disco cubano.
También nosotros tenemos una limitación muy fuerte,
y es que el gran mercado cubano de las artes plásticas está
en Estados Unidos. En música por ejemplo, lo que hace Chucho
Valdés, en Europa también, pero en mucho menor medida.
Bueno, ahora hay grandes coleccionistas en Estados Unidos de artes
plásticas cubanas y ahí hay un gran mercado que lo
absorbe todo y hay grandes limitaciones para entrar. Pero realmente
nosotros no hemos tenido éxito en el campo empresarial.
Se han dado casos patéticos. El caso de Compay Segundo y
de Buena Vista Social Club. La gente dice que los descubrió
Ray Cooder y Win Wender. Lo patético es que la Egren, empresa
estatal nuestra, mandó a Compay Segundo a las Islas Canarias,
en una gira a Palma de Mallorca, a presentar un disco con un carácter
puramente promocional, sin ningún tipo de contrato. Y allí
fue "descubierto" por Ray Cooder o por alguien... Pero
fue el Estado cubano quien había pagado el pasaje, la gira,
el disco, pese a que no teníamos ningún tipo de relación
contractual con él y sencillamente fue "descubierto"
y firmó los contratos.
Nosotros nos alegramos enormemente que haya ocurrido, porque eso
posicionó la música cubana, pese a que la operación
tuvo su toque colonial. A mí, el mismo documental Buena Vista
Social Club de Wender me sabe un poquito al bwuana blanco con los
aborígenes, enseñándoles Nueva York y todo
eso. Pero de todos modos hay que decir que fue importante y que
colocó la música cubana en un circuito al que a nosotros
desde aquí nos iba a ser muy difícil llegar.
- En 1981 cuando se realizó el Congreso de Escritores
que homenajeaba a Lezama Lima, presentaste una ponencia sobre Fragmentos
a su imán. Varias personas, entre ellos Cintio Vitier, afirmaban
que gracias a ti se había rescatado la figura de Lezama.
Ahora aquello se ve como un primer paso, pues luego muchos otros
siguieron afirmando que hubo después de ese hecho una apertura
y que la clave elemental para esta apertura has sido tú.
¿Qué significa apertura en Cuba?
- Para ser justo quien realmente dirigió toda la rectificación
de la política cultural después de aquella etapa fue
Armando Hart, a quien yo le debo mucho. Yo fui vice-ministro suyo
antes de ser presidente de la UNEAC. Y con él fui director
de Literatura y director del Centro Juan Marinello. Realmente todo
eso tiene mucho que ver, más que con lo que pueda haber hecho
yo, (e incluso con lo que pudo haber hecho Hart), con el sentido
profundo de la política cultural de este país. Yo
creo que la política cultural de este país no tuvo
nada que ver con el realismo socialista, ni con aquella desconfianza
esencial hacia los intelectuales que había en el llamado
socialismo real. Lamentablemente hubo tendencias y grupos que hicieron
retroceder esa política en esos años. Cuando se habla
de apertura, se habla de política de no exclusión.
Por ejemplo hay presencia de los emigrados en los catálogos.
La gente que vive fuera forma parte del panorama literario cubano
actual. Se está haciendo un libro de Manuel Cachán,
un narrador cubano que vive en Miami, de Mauricio Fernández,
de Lino Novás Calvo, José Kozer el poeta de origen
judío, Edmundo Desnoes, que ha estado aquí y fue jurado
del Premio Casa de las Américas, se reeditó "Memorias
del subdesarrollo" con un epígrafe suyo. Maira Montero,
René Vásquez Díaz. Se está estrenando
una versión de "Morir del cuento" dirigida por
Alberto Sarraín, teatrista de Miami.
Esta política empezó antes que yo entrara en el Ministerio.
Empezó en el año ochenta y cinco, con la publicación
un libro de Lilia Cabrera (estando ella viva y siendo una mujer
activamente contrarevolucionaria). "El monte" un libro
fundamental para entender la espiritualidad cubana, las religiones
de origen africano, el profundo sentido de esas culturas. Es decir,
apertura es la idea de separar la posición política
de un autor, de su aporte a la cultura cubana. En todas nuestras
antologías están Manuel Díaz Martínez,
Jesús Díaz. El único que no está porque
no quiso, es un hombre que estaba enfermo de odio, Cabrera Infante,
y alguien muy mediocre como Zoé Valdés que no la ponemos
porque es realmente impresentable desde el punto de vista literario.
- ¿Hay apertura también hacia cierta crítica.
El tema de la disidencia. ¿Dónde está la línea
divisoria entre crítica y disidencia?
- Hay un tema de nuestra realidad contradictoria, compleja, a
veces desgarradora, porque nosotros no estamos construyendo la utopía
que soñamos, estamos construyendo la utopía posible
en las circunstancias durísimas que tenemos y lamentablemente
hay desigualdades, retrocesos, formas de corrupción que hace
algunos años no existían, tenemos un crecimiento del
delito. Toda la narrativa nuestra está llena de eso. Hoy
no hay libros prohibidos aquí, hoy no hay una lista negra,
ni mucho menos. En el teatro cubano, o en el propio cine cubano,
realmente ha habido una presencia tremenda de elementos críticos.
Yo te diría que en la abrumadora mayoría de esos casos,
esa obra crítica se hace desde la revolución. Se hace
desde el amor, desde el compromiso, desde una relación, más
allá de lo ideológico y más allá de
lo político. Tiene que ver con gente que nació en
este país, con éste sistema, con este socialismo imperfecto
y ya no concibe la vida de otra manera, si no desde este lugar.
Es decir, no es el francotirador clásico, no es la conciencia
crítica de la sociedad, o es eso de otro modo ¿Comprenden?
¿Dónde encuentro la línea divisoria entre
la herejía y la crítica auténticamente creadora?
Más que herejía, yo encuentro más bien concesiones
al mercado internacional. Gente que sabe que en Europa puede triunfar
una literatura que tenga determinados elementos críticos,
una visión de la realidad. Sí, nos ha pasado en el
cine, en la literatura, una especie de disidencia light, tolerada,
una especie de juego. Es ese juego lo que a mí más
me preocupa. No porque sea dañino para la revolución
o para el gobierno, no. No es que se sienta que algo está
en peligro por eso; lo que está en peligro es la literatura,
lo que está en peligro es la creación, es decir que
se cree un modelo para que te publique una editorial española
o para que un guión tuyo tenga una coproducción.
- ¿Significa que hay posibilidades de colaboración
a ese nivel? A niveles de gobiernos, pese a que la Unión
Europea, normalizó sólo por seis meses las relaciones
con Cuba.. Dentro de seis meses ¿qué va a pasar?
- Yo creo que los que gestaron esas medidas de la Unión
Europea, Aznar y quizás algunos tecnócratas y asesores,
si son personas mínimamente honestas, tienen que sentirse
muy avergonzados. Pienso que es utilizar la cultura como rehén
para hacerle guiños de simpatía al gobierno de Bush.
En todo eso lo que ha habido es la incapacidad de la UE para construir
una política independiente de los Estados Unidos con respecto
a Cuba. Temo que detrás de todo esto está el horror
a esta camarilla fascista, le tienen miedo a esta camarilla que
los ha humillado. Y en el tema de Cuba no han sabido, lo que yo
creo que tiene que hacer la UE, construir una política independiente.
Es muy importante que haya ahí, una dosis de dignidad y de
racionalidad. Lo que hacíamos nosotros, por ejemplo: había
semanas de cine francés y lo poníamos en todos los
municipios, a través de las salas de video. Semanas de cine
alemán. Hacíamos un esfuerzo particular porque a nosotros
nos interesa mucho que todo el público cubano tenga una visión
plural de la cultura. La propia Feria del Libro dedicada a Alemania
y a pesar que los alemanes retiraron todo apoyo gubernamental a
sólo tres meses de la feria, y unas supuestas ONGs retiraron
el apoyo, tuvimos que hacerla solos. Además se creó
un comité de solidaridad tremendo. Vinieron más de
30 sellos editoriales. Logramos que Gunther Grass nos cediera los
derechos de su última novela. Una novela de Krista Wolff.
Hicimos tabloides, una gran difusión de la música
alemana, un trabajo realmente muy serio, inauguramos un busto a
Bertolt Brecht. Yo pienso que tienen que haberse sentido avergonzados
porque es una política indefendible. Ahora mismo acabamos
de inaugurar una exposición extraordinaria de Louise Bourgoise,
la gran escultora francoes-tadounidense. Y con un voluntad de este
país de que el arte de vanguardia esté presente en
este proyecto de cultura masiva.
Es evidente que esto no se conoce suficientemente en Europa. Pero
al mismo tiempo creo que la razón, sin pretender defender
a los europeos, lo que está detrás es la inquietud
ante lo que está pasando con la disidencia. También
es cierto que el anticastrismo está de moda, después
de la caída del muro, así como la crítica anticomunista
en general.
¿Por qué la Unión Europea no suspendió
los intercambios culturales con Estados Unidos por las torturas
en la Abu Ghraib. ¿Por qué la UE no sancionó
a Estados Unidos por la salvajada que está ocurriendo en
Guantánamo? ¿Por qué no preguntan por la cantidad
de gente desaparecida a la que no le han hecho ningún juicio?
Porque nosotros aplicamos nuestras leyes y son leyes duras, pero
son leyes de un país que se está defendiendo.
- Y por la dependencia económica…
- ¡Claro! Eso es una doble moral, porque tienen miedo. ¿Porqué
condenan a Cuba y no condenan a los Estados Unidos? Aquí
no ha desaparecido nadie. Aquí jamás ha habido un
torturado. Jamás se ha probado que Cuba maltrate a un prisionero,
mientras que a esas gentes las tienen en jaulas, como perros…
esas fotos sádicas, terribles, incluso a islámicos
que tienen una relación con el cuerpo, que culturalmente
para ellos es muy agresivo desnudarse, poniéndoles perros,
entrenados para torturarlos. Ahora Condoleezza Rice está
defendiendo la tortura y por qué no hay una declaración
de la UE rompiendo los intercambios culturales y por qué
no bloquean a los Estados Unidos. Ahí hay mucha doble moral.
Ustedes saben nuestra visión de estos individuos que se proclaman
disidentes, nosotros pensamos que estos individuos, en cualquier
país europeo, en las condiciones nuestras, estos individuos
estarían procesados y probablemente cumpliendo prisión.
Porque son personas que han estado trabajando al servicio de una
potencia extranjera, que te ha declarado la guerra y están
pagados por esa potencia extranjera. Y en todas partes del mundo
en las condiciones nuestras… y no es cualquiera, no es Haití
o República Dominicana. Una superpotencia monstruosa, con
un poder de aniquilación que podría barrernos del
mapa. Y ésa son gente que cobra dinero.
La potencia extranjera es ésa superpotencia. ¿Cómo
nosotros vamos a poder defendernos?, Con nuestras leyes, con limpieza,
con transparencia, sin maltratar a nadie, sin torturar. Aquí
ningún perro ha mordido a un prisionero, ni ha estado en
una jaula. Lo que yo veo es mucha manipulación en esta preocupación
por los derechos humanos, porque si realmente tuvieran esa sensibilidad,
estarían espantados, hubieran roto relaciones con los Estados
Unidos por Guantánamo, hubieran hecho una condena al gobierno
de Bush. Estarían los gobiernos estos espantados por los
derechos humanos, por la integridad, por la dignidad humana. ¿Quién
han llevado la dignidad humana a un estado de peor deterioro que
ese gobierno monstruoso que pretende dominar el mundo? ¿Porqué
no lo condenan y no interrumpen los intercambios culturales? ¡Es
un chiste macabro, no se puede tomar en serio esa preocupación!
Porque si tú eres un tipo angustiado por los derechos humanos
tienes que ser parejo. Esa gente que está en Guantánamo
son humanos, aunque Bush no lo crea, esos tipos que fueron torturados
y ¡muertos! ¡personas que han muerto a causa de las
torturas!, ¡torturas hasta hacer morir a una persona y con
fotos públicas! Eso es monstruoso. De ahí que yo creo
que todo eso forma parte de un ajedrez mediocre, mezquino, un ajedrez
político, donde Cuba es sacrificada en el ajedrez de la geopolítica
internacional, dentro del miedo terrible, vergonzoso que le tienen
a Bush, y entonces, nada menos que uno de los peores sacrificados,
es el intercambio cultural.
A mí me ofende mucho eso. A mí me tocan ese tema
y no puedo dejar de apasionarme, porque es vergonzoso. Y cuando
se cumpla el plazo que ellos mismos se han situado, yo no puedo
pronosticar nada al respecto. El propio plazo a nosotros nos ofende,
este es un país con mucha dignidad Lasse y Angela, aquí
de verdad que no vamos a hacer ningún tipo de farsa para
que nos perdonen la vida, como esperando el gran tribunal.
Martí y el marxismo latinoamericano
Martí era un precursor de la izquierda latinoamericana,
de lo cubano extendido a lo latino, del compromiso y la participación
de todo ciudadano latinoamericano responsable con su propio porvenir.
Pero la historia de la izquierda en América Latina ha sido
difusa y vacilante. Abel Prieto quiere hacer un poco de luz sobre
esta historia, con la experiencia de la izquierda actual y la "posibilidad"
de una nueva confluencia de países donde se pueda sentir
con mayor claridad que Latinoamérica se decide finalmente
a tomar el destino en sus manos. Afirmar que José Martí
era un romántico o un religioso desde el punto de vista de
su fe en el hombre, no resultará una herejía para
los ateos pragmáticos. El creía en el honor y con
éste concepto argumentó la necesidad de una revolución
y fundamentó su identidad como cubano, para los cubanos y
de latinoamericano para los latinoamericanos. La noción de
patria tenía que ver con esta noción de honor. Siempre
que se quiere volver sobre lo sano a nivel del pensamiento político
se cita a Martí y en su utopía, se sostiene la creación
de una Latinoamérica liberada de todo colonialismo, aún
el más solapado, aún el aparentemente más anodino.
Él dijo: Yo quiero que la ley primera de nuestra república
sea culto de los cubanos a la dignidad plena del hombre (...) sácase
a lucir, y a incendiar las almas, y a vibrar como el rayo, a la
verdad y síganla, libres, los hombres honrados. Y también
Martí nos enseñó: Nada espera el pueblo cubano
de la revolución que la revolución no pueda darle.
Como dijo que: Cuba y Puerto Rico entrarán a la libertad
con composición muy diferente y en época muy distinta
y con responsabilidades mucho mayores que los demás pueblos
hispanoamericanos. Es necesario tener el valor de la grandeza: y
estar a sus deberes.
- ¿Se puede decir que un "fantasma recorre a América
Latina" no es el fantasma del comunismo, sino un fantasma amorfo?
Algo está pasando, lo vimos en Caracas. Coméntanos
un poco cómo ves lo que está ocurriendo en Venezuela,
en Brasil...
- Lo que estamos viendo en América Latina es algo que Cuba
denunció, anunció, profetizó cuando cayó
el muro de Berlín, y se entonó el gran canto triunfal
de que el mercado iba a ser el gran Dios que resolvería todo.
La oportunidad de estar en España en la Cumbre Iberoamericana
del 92, en el V Centenario del supuesto "descubrimiento",
el encontronazo sangriento-, donde la delegación cubana fue
como una especie de pieza de museo. Fidel como representando algo
viejo, algo que había pasado a la historia, habíamos
llegado al fin de la historia, lo anunció Fukuyama... ya
había llegado el mundo de la democracia, de la libertad,
del libre comercio, todo se iba a resolver. Allí Estaban
Menen, Salinas de Gortary, Colhor de Mello, Felipe Gónzalez
que fue el anfitrión. Y realmente allí fue Fidel Castro
la voz disonante en medio de un coro triunfal. Porque dijo: Este
modelo del neoliberalismo va a estallar, porque es un modelo que
hará mucho más profundo el abismo entre ricos y pobres,
va a aumentar la pobreza, van a retroceder todas las conquistas
de los derechos de los trabajadores, todas las conquistas de los
sindicatos van a ser liquidadas. Muchos de aquel coro, están
hoy perseguidos por corruptos. Pero yo recuerdo que fue una situación
muy amarga, porque incluso muchos amigos nos abrazaron, nos saludaron,
pero nadie tenía fe en que la revolución cubana podría
sobrevivir.
Era como inevitable que después del derrumbe del socialismo
íbamos a desintegrarnos, íbamos a ser derrotados.
¿Qué pasó? Creo que lo que está pasando
en América Latina es la crisis total de ese modelo que se
ha impuesto a sangre y fuego. Oye, Argentina, que es un país
productor de carne y de alimentos, un país rico con grandes
recursos, ... ¡ha visto niños morir de hambre, hay
casos terribles de desnutrición en Argentina! Hay un documental
de Pino Solanas que se llama "Memoria del saqueo" que
parece un manual de cómo ese modelo neoliberal puede destruir
a un país. Lo privatizaron todo, los parques, la seguridad
social, los cementerios...El Estado quedó como el represor.
Lo que tiene que hacer el Estado es reprimir para que las transnacionales
exploten a los países.
Una de las grandes críticas que nos hacían, era ¿Qué
hace el Estado metiéndose en cuestiones económicas?
Que el Estado tuviera algún tipo de intervención,
algún papel regulador, eso era un gran disparate en 1992.
El propio Felipe Gónzalez lo decía allí, y
todo el mundo lo coreaba. Era el mercado el que iba a poner orden.
¿Y qué han hecho? Hacer crecer las masas de excluídos,
hablamos de Venezuela, hablamos de Argentina, pero ¿Qué
está pasando en Bolivia? ¿En Ecuador, en Uruguay?
Cuando uno analiza lo que el modelo ha hecho, se da cuenta que ha
hecho agua por todas partes y que la gente está sencillamente
cobrando una conciencia cada vez más clara que es una locura
lo que está pasando.
En Europa también se habla de eso, evidentemente, pero en
órganos alternativos y en páginas de opinión,
pero lo que más concierne realmente a los gobiernos es Asia,
China que se está despertando...todo lo que tú dices
ahora, no les importa mucho. Y eso es muy trágico, sentimos
que en Europa hay como una especie de incertidumbre en la izquierda
que no sabe cómo se va a desarrollar.
El trauma del derrumbe del socialismo y el fin de la bipolaridad
le hizo mucho daño a la izquierda. Hay una izquierda electoral
absolutamente integrada al sistema. No es igual a la derecha, tiene
una sensibilidad mayor pero realmente está muy integrada.
Es una izquierda que no aspira a transformar el orden de cosas,
sino que aspira a tener cargos en un gobierno, a tener parlamentarios,
etc. Y hay una izquierda que no es electoral que tiene otro tipo
de aspiraciones, que se está nutriendo de este tipo de movimientos
sociales, el Foro Social Mundial ha sido muy importante. Hoy Venezuela
es una referencia importante también, pero esa izquierda
también está muy dividida, tiene una tradicional y
patética capacidad para dividirse. La derecha actúa
a veces de manera implacable...
- ...hay menos incertidumbre en la derecha
- Hay menos incertidumbre, actúan. Bueno Blair es socialdemócrata
y acompañó a Bush en la guerra de Irak y mintió
como él. Él está participando del genocidio
y en las nuevas guerras coloniales con gran entusiasmo. Es muy complicado.
Todo lo que supone justicia social, participación ciudadana,
seguridad social, derecho al empleo, a la vida, la salud, todos
esos temas que son los que debían justificar una opción
de izquierda, están muy debilitados. El mundo entero está
muy debilitado. Yo creo que en América Latina, la gente auténticamente
de izquierda va a encontrar procesos muy interesantes. Y la gente
de derecha honesta, porque la honestidad es un valor que tiene un
espacio relevante. Es decir, no aceptar el genocidio en Irak aunque
tú seas de derecha, ya es algo. La ética, los valores.
No aceptar el genocidio de los palestinos ya eso tiene un valor.
Las palabras, derecha e izquierda uno las ve como algo un poco
viejo. Ahora tienes que preguntarte: estás por la vida o
por la muerte, estás por el genocidio, estás porque
haya un mínimo de legalidad internacional, estás porque
haya soberanía, esa palabra que parece de la Edad Media,
parece algo tan viejo, tan pasado de moda.
Bush dice, donde no haya un régimen democrático,
según el criterio de Dios (porque él evidentemente
tiene una relación promiscua con Dios), donde no haya un
país democrático según su versión etílica
de la democracia. Entonces eso ya es un peligro para Estados Unidos
y entonces hay que atacarlo. ¡Es increíble! y el mundo
entero tragándose eso, a ese Calígula... Es absolutamente
vergonzoso. Realmente no sé cómo no hay una reacción,
donde quiera que haya gente honesta que rechace esa visión
imperial de las cosas, hay un valor importante, una especie de cultura
de la resistencia. Eso es lo que hace este movimiento en Defensa
por la Humanidad, tratar de movilizar esa resistencia. A veces es
muy difícil, porque te encuentras con gente de izquierda
que prefiere ver decapitado al ex-camarada que al imperialismo,
es decir, los tipos han llegado a un nivel de resentimiento que
es muy complicado construir un frente, construir un movimiento.
- En Caracas me sorprendí mucho, cuando oímos
a Chávez que en un momento dado, dijo haber leído
al autor que se llama Trostky Para mí fue una sorpresa, y
luego descubro que la hija de Armando Hart está escribiendo
sobre Trostky. ¿Crees tú que hay una especie de vuelta
o de reorientación? También hacia Gramsci que se discute
mucho en los últimos tiempos. ¿Qué valor tiene,
acaso redescubrir los socialistas herejes?
- Yo estudié a Gramsci en la Universidad y para mí
es esencial. Yo lo siento como un marxista del sur, acuérdate
que él era sardo, viene de un mundo campesino y el tipo de
elaboración marxista de Gramsci y su lectura de Lenin, es
desde el sur. Yo siento que es un hombre que tiene mucho que ver
con la revolución cubana. La idea de la hegemonía
cultural, la idea de que tú puedes tener el poder político,
el militar, pero si no tienes el poder cultural es endeble tu poder
y puede ser reversible. Para mí, sin Gramsci no se puede
explicar el derrumbe del socialismo en la Unión Soviética
y en la Europa Oriental. Es un pensador imprescindible junto con
Lenin. El derrumbe de aquel socialismo nos ha permitido una lectura
más abierta, más desprejuiciada del patrimonio de
toda la izquierda.
- Chávez se entusiasmó...
- Una cosa bonita de Chávez y tú te diste cuenta,
es que tiene una relación con el patrimonio de la izquierda
muy abierta. Él no parte de manuales, ni de estructuras de
pensamiento ya construidas. Creo que es hermoso que sea así,
creo que es muy estimulante que se acerque sin ningún tipo
de prevenciones a eso de esa manera, y que lo confiese como él
lo hace sin el lastre que tiene la izquierda tradicional. Me parece
que en un momento como el actual habría que tener una capacidad
para asumir todo ese legado de la izquierda marxista y de la izquierda
no marxista. Para nosotros por ejemplo sigue siendo fundamental
José Martí. Mariátegui que es un gran marxista
latinoamericano. El pensamiento latinoamericano, no sólo
Martí, José Ingenieros, Marinello, el propio Mella,
hombre de acción pero también hombre de pensamiento
que fue el primer cubano en vincular a Marx y a Martí. La
contaminación del dogma hizo mucho daño.
- ¿Y ésto influye también en la política
del Estado?
- Fidel y el Che... Acuérdate de los textos del Che y del
propio Carlos Rafael Rodríguez, que aunque tenía una
formación del partido comunista tradicional, el propio Carlos
Rafael tiene textos iluminados. El pensamiento de la revolución
cubana fue bastante original siempre. Una de las contribuciones
de esta revolución al pensamiento de la izquierda es una
visión bastante poco dogmática con respecto a los
clásicos. Por ejemplo yo nunca he oído ni a Fidel
ni al Che mencionar a Gramsci, pero siento que ellos son gramscianos
sin haberlo estudiado. Porque la tesis de Fidel sobre el papel de
lo subjetivo en una revolución es puramente gramsciana. Es
martiana también. Es decir la idea de que tú puedes
vencer condiciones que objetivamente son muy adversas, a partir
de una cultura política. La misma tesis de Martí,
"trincheras de ideas pueden más que trincheras de piedra",
es una idea gramsciana y es una idea que está en Fidel a
flor de piel. Yo creo que el pensamiento cubano no tiene que ver
con el determinismo marxista mecanicista de que vamos a llegar al
comunismo como una especie de determinismo manifiesto y que todo
eso se va a producir como resultado de las condiciones históricas,
nó.
- A propósito del sujeto, algunos dirían que el sujeto
es él mismo. Es decir, si admitimos que Fidel Castro no es
un dictador, como se dice generalmente, pero se puede quizás
decir que es un autócrata, que hay autocracia en Cuba, porque
demasiadas cosas dependen de una persona.
- Yo creo que el sujeto político, es decir, el agente de
cambio en la historia, que en el marxismo, es el proletariado, está
tremendamente enriquecido en las tesis de Fidel. Y está en
"La historia me absolverá". Cuando Fidel define
el agente de cambio, las fuerzas del cambio en este texto, mete
una cantidad de asuntos sociales, que van mucho más allá
del proletariado. Claro también influye que Cuba no es un
país industrializado, aunque había un proletariado
sobre todo azucarero, había un proletariado incluso organizado
y con ideas comunistas. Sí Fidel conocía el marxismo,
pero él enriquece el sujeto político y el agente de
cambio. Y él mete ahí por supuesto al campesinado,
no con el concepto de la alianza obrero-campesina, nó el
campesinado fue fundamental en la formación de este país
y en la guerrilla fue fundamental y el desempleado fue fundamental.
El marxismo clásico habla del lumpen-proletariado todo eso
está metido en una masa revolucionaria y estudiantado...Fidel
dice "hablamos de pueblo si de lucha se trata". Él
hace una definición y mete a los artistas, a gente de clase
media, y la pequeña burguesía. Él hace una
especie de concepto multiclasista que tiene mucho más que
ver con los conceptos actuales de los movimientos sociales. Pienso
que Fidel no tiene nada que ver con un autócrata.
Por mi experiencia personal. Yo dirigí durante nueve años
una organización no gubernamental, la Unión de Escritores
y Artistas de Cuba y tuve una autonomía de trabajo máxima.
Y en el Ministerio de Cultura yo tengo una autonomía máxima
y en la Feria del Libro y la política editorial, en la literaria,
es decir esa idea de que Fidel está aquí moviendo
unos títeres es falsa. Nunca ha preguntado qué libros
publicamos, nunca nos ha dicho "publiquen a Marx y Engels",
nunca ha cuestionado un libro, una obra de teatro. Es decir, él
ha construido un equipo multigeneracional donde yo no soy de los
más jóvenes. El canciller nuestro Felipe Pérez
Roque tiene 39 años. El equipo económico, el equipo
que dirige los municipios son gente joven. Esa tesis Lasse, la famosa
tesis de que si Fidel muere, la revolución ya no tiene continuidad...
- Sí, esa era mi última pregunta. La pregunta
periodística obligada...
- Sí, me la han hecho muchas veces. El famoso día
después, como se dice.
Hace muchos años Fidel, Raúl, la generación
histórica, están construyendo un relevo. No va a ser
un individuo porque yo personalmente tengo muchas dudas de que pueda
salir alguien con ese tipo de liderazgo que tiene Fidel. Es una
construcción multigeneracional. El otro día yo acabo
de estar con Abelardo Estorino (un teatrista que cumple 80 años
y a quien le dedicamos la Feria del Libro) en Unión del Rey,
un municipio de Matanzas. La secretaria del partido en Unión
del Rey, acaba de cumplir 30 años, ingeniera. El presidente
del gobierno municipal, acaba de cumplir 40 años, licenciado
en educación. Gente inteligente, con una formación
cultural, con una formación con la base, con la población,
tremenda. Gente brillante, muy joven. No son unos burócratas,
viven ahí como el resto de la gente, con un cubo buscando
agua cuando falta, luchando para que los abastecimientos de la población
lleguen a tiempo, porque no falte un ataúd... (porque a veces,
por ejemplo aquí en los noventa, faltó madera para
hacer ataúdes. Fueron durísimos, amarguísimos
esos años...) Esa gente no tiene nada que ver con aquellos
burócratas de la antigua Unión Soviética que
tenían dachas, son gente de pueblo y al mismo tiempo muy
culta.
Lo que yo te decía en Caracas, Lasse, aquella imagen que
uno tiene de los dirigentes del municipio del año 60, a pleno
grito contra el imperialismo encaramado en una caja de bacalao,
una especie de fanático vociferante, no tiene nada que ver
con eso. Son gente inteligente, culta, con liderazgo real. ¿Van
a venir los yanquis a organizarles unas elecciones a esos tipos?
¿Crees que a toda esa gente que hoy tiene garantías
de salud, de educación, de cultura, cosas increíbles
que no tiene nadie, le van a venir con el cuento de que ahora llegó
la democracia, que los americanos le traen la democracia y que le
traen un tipo de Miami pa que voten por él? ¡Eso realmente
es impensable! Porque ese relevo no está en ningún
grupito de gente, ni es un individuo específico, son unos
cuantos miles de gente de distinta generación que saben que
lo que estamos haciendo aquí y defendiendo en este país,
tiene un valor muy grande y que se han metido muchas generaciones
en esta historia.
Además gente que ha nacido en la revolución como
la secretaria de Unión del Rey, que tiene 35 años,
una mujer que nació en los 70, en plena revolución,
¿Le van a hablar de capitalismo? ¿Le van a decir que
es mejor lo que van a traer los americanos aquí, lo que va
a traer la gentuza esa de Miami? No se lo pueden hacer creer, mi
socio. Y hay contradicción, hay una masa de gente que quiere
emigrar, no por razones políticas, te aseguro. No son razones
políticas, todas son razones absolutamente económicas.
Hemos formado una masa de profesionales, gente que puede ser muy
competitiva en el extranjero y que aquí no tienen las mejores
condiciones materiales. Esa es la realidad. Porque Cuba no vive
aislada del mundo neoliberal que nos rodea.
http://www.bolpress.com/analisis.php?Cod=2006032401
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