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 Las 25
'historias top' del Proyecto Censurado 2006* (VII) / Los periodistas
hacen frente a peligros sin precedentes a la vida y al sustento
Por: Steve Weissman y Dahr Jamail (PROYECTO CENSURADO)
Traducción: Ernesto Carmona (especial para ARGENPRESS.info)
El Pentágono no responde por la vida de reporteros no incrustados
en sus tropas**
Según la Federación Internacional de Periodistas,
IFJ (1), 2004 fue el año más mortal para los reporteros
desde 19 80, cuando los expedientes comenzaron a ser guardados.
En doce meses mataron a 129 trabajadores de los medios y 49 de esas
muertes ocurrieron en el conflicto iraquí. Según el
reportero independiente Dahr Jamail [apostado en Irak], los periodistas
están siendo detenidos y amenazados cada vez más por
el gobierno interino de EEUU instalado en Irak. Cuando la única
seguridad para un reportero es “incrustarse” entre los
militares de EEUU, las historias divulgadas tienden a dar un giro
positivo. Los reporteros “no incrustados” sufren el
gran riesgo de ser identificados como blanco enemigo por los militares.
El ataque más evidente contra periodistas ocurrió
la mañana del 8 de abril de 2004, cuando la Tercera Infantería
atacó el hotel Palestina en Bagdad matando a los camarógrafos
Jose Couso y Taras Protsyuk e hiriendo a otros tres. El hotel sirvió
de sede a unos 100 reporteros y otros trabajadores de los medios.
Los funcionarios del Pentágono sabían que el hotel
Palestina era habitado por periodistas y habían asegurado
a la agencia Associated Press que EEUU no apuntaría al edificio.
Según www.Truthout.org, el ejército rehusó
entregar los expedientes de su investigación. El Comité
de Protección a Periodistas de Nueva York (Ver al final la
nota 5 del traductor), fundado en 1981 para proteger a colegas en
el exterior, incluyendo a free lancers e independientes, apeló
a la Ley de Libertad de Información (Freedom Of Information
ACT) para forzar al Ejército a entregar los resultados de
la investigación. La copia esterilizada de los resultados
“conocibles” no demostró nada más que
una investigación del comandante.
Insatisfecho con la investigación de los militares de EEUU,
Reporteros sin Fronteras, una organización internacional
que asegura trabajar por mejorar la seguridad legal y física
de periodistas en todo el mundo, condujo su propia investigación.
Recolectaron evidencia de periodistas que estuvieron en el hotel
Palestina a la hora de los ataques, obteniendo testimonios de testigos
que la negligencia de los militares no incluyó en su informe.
Reporteros sin Fronteras divulgó también información
proporcionada por otros periodistas “incrustados” dentro
del ejército de EEUU, y de soldados y oficiales militares
de EEUU implicados directamente en el ataque. El informe indicó
que los funcionarios de EEUU primero mintieron sobre qué
había sucedido durante el ataque al hotel Palestina y entonces,
en una declaración oficial cuatro meses después, exoneraron
al ejército de EEUU de cualquier error de juicio. La investigación
encontró que los soldados en terreno no sabían que
el hotel estaba lleno de periodistas. Olga Rodríguez, una
periodista que estuvo presente en el hotel Palestina durante el
ataque, hablando después para KPFA de Democracy Now!, dijo
que soldados y tanques acudieron al hotel 36 horas antes de abrir
fuego y que incluso los reporteros habían conversado con
los soldados.
Irak: la vida por una noticia
Hubo varios otros ataques inusuales a periodista, incluyendo:
-22 de marzo de 2003: Mataron a Terry Lloyd, reportero de la estación
británica ITN de TV, cuando su convoy cruzó a Irak
desde Kuwait. El camarógrafo francés Frederic Nerac
y el intérprete libanés Hussein Osman, ambos en el
convoy, desaparecieron en el mismo episodio. (2)
-Junio de 2003: Según Dahr Jamail [periodista independiente
estadounidense que vive en Irak], en los días de la “entrega”
del poder a un gobierno iraquí interino, la televisión
árabe Al Jazeera [de Qatar] fue acusada de cobertura inexacta
y se le prohibió por un mes hacer reportajes en Irak. La
interdicción fue ampliada después 'indefinidamente'
y el gobierno interino anunció que detendrían a cualquier
periodista de Al Jazeera que encontrara trabajando en Irak.
-Junio de 2003: Corentin Fleury, un fotógrafo independiente
francés, y su intérprete Bahktiyar Abdulla Hadad,
fueron detenidos por militares de EEUU cuando dejaban Fallujah antes
que comenzara el sitio de la ciudad. Fueron recluidos en una instalación
militar de detención fuera de la ciudad e interrogados sobre
las fotos de ataques de bomba que tomaron en Fallujah. Fleury fue
soltado después de cinco días, pero su intérprete,
Hadad, quedó preso.
-8 de abril de 2004: El mismo día del ataque contra el hotel
Palestina, Truthout reportó que EEUU bombardeó las
oficinas en Bagdad de Abu Dhabi TV y Al Jazeera, mientras se preparaban
a transmitir, matando a Tariq Ayyoub, corresponsal de Al Jazeera.
-17 de agosto de 2004: Mazen Dana fue muerto mientras filmaba (con
permiso) una prisión custodiada por militares de EEUU en
un suburbio de Bagdad. Según Steve Weissman de Truthout,
un mes después el Pentágono publicó una declaración
asegurando que las tropas habían actuado dentro de las reglas
legales. (3)
-4 de marzo de 2005: Nicola Calipari, uno de los funcionarios de
la inteligencia de Italia de más alta jerarquía fue
baleado y muerto por las tropas de EEUU, mientras conducía
al aeropuerto de Bagdad a la periodista italiana Guiliana Sgrena,
quien había sido liberada de su cautiverio. Sgrena, quien
sobrevivió al ataque pero resultó gravemente herida,
en una entrevista con Amy Goodman, de KPFA Democracia Now!, dijo
que las tropas 'tiraron contra nosotros sin ninguna advertencia,
ninguna intención o tentativa de pararnos antes' y le pareció
que dispararon a la parte posterior del vehículo. (4)
En todos los casos, hubo poca investigación, no se difundió
ningún resultado y todos los soldados implicados fueron exonerados.
En el Foro Económico Mundial, en un panel titulado: '¿La
democracia sobrevivirá a los medios?,' Eason Jordania, jefe
de noticias de CNN, comentó que los comandantes de EEUU animan
hostilidad hacia los medios y no pueden proteger a los periodistas,
especialmente los que eligen no incrustarse bajo control militar.
Según Truthout, durante una discusión sobre el número
de periodistas muertos durante la guerra de Irak, Jordania indicó
que sabía de 12 periodistas ultimados no sólo por
las tropas de EEUU, pero que había sido apuntados. Jordania
también insistió en que los soldados de EEUU habían
disparado deliberadamente a los periodistas. Después del
foro, aunque Jordania se retractó de sus declaraciones, fue
forzado a dimitir de su trabajo de 23 años en CNN.
Como una cuestión de doctrina castrense, los militares de
EEUU dominan -a toda costa- cada elemento de la batalla, incluyendo
nuestra opinión sobre lo que ellos hacen. La necesidad de
control condujo al Pentágono a promover que los periodistas
se incrustaran entre los militares, pudiendo ir a adonde les digan
y filmar y contar historias solamente desde el punto de vista favorable
para EEUU. Las ofertas del Pentágono de incrustar periodistas
involucran un trato de protección, pues el Pentágono
considera que los ojos y oídos de los no incrustados no tienen
ninguna significación militar, y a menos que el Congreso
y la gente estadounidense los paren, los militares continuarán
apuntando a los periodistas independientes. Los almirantes y los
generales ven el mundo de una forma, los reporteros de otra. Esta
discrepancia también conduce a la muerte de muchos periodistas.
Actualización de Steve Weissman: Cuando Marc Ash, el jefe
de Truthout, me pidió temprano este año [2005] que
analizara la matanza de periodistas del Pentágono, muchos
reporteros creyeron que los militares los apuntaban adrede. Pero,
como descubrí rápidamente, el crimen era más
sistémico y de muchas maneras peor. Así como nadie
todavía lo ha probado, ningún oficial o jefe ordenó
nunca a un subordinado dispararle a un periodista como tal. No en
el hotel Palestina de Bagdad en abril de 2003. No en el punto de
chequeo de Bagdad donde los soldados hirieron a la periodista italiana
Giuliana Sgrena y mataron a su protector del servicio secreto en
marzo de 2005. Y nunca, en cualquier otro lugar en Irak o Afganistán.
¿Cómo, entonces, los militares de EEUU terminan
matando periodistas?
Comencé con una decisión simple: el Pentagono refuta
absolutamente haber tomado cualquier responsabilidad respecto a
las vidas de los periodistas que eligieron trabajar independientemente
en vez de incrustarse en una unidad militar británica o estadounidense.
A pesar de repetidas peticiones de Reuters y de otras organizaciones
importantes de noticias, los funcionarios del Pentágono todavía
rechazan tomar las medidas necesarias para reducir la amenaza a
los periodistas independientes:
1. Los militares deben ser forzados a respetar el trabajo que
hacen los periodistas independientes, para protegerlos donde sea
posible, y los soldados, a reconocer la diferencia obvia entre
los lanzadores del cohete y las cámaras de TV.
2. Los comandantes necesitan pasar la información sobre
el lugar donde haya periodistas con una orden directa de no disparar
contra ellos.
3. Cuando los soldados maten a un periodista, el Pentágono
debe aprehender a los responsables, algo que ninguna investigación
militar todavía ha hecho.
4. Ante los intentos militares para excluir forzadamente a los
periodistas y prevenir de esa manera la 'información hostil'
sobre sus operaciones, tales como su destrucción de Falujah,
el Congreso y los medios necesitan caminar juntos y forzar al
Pentágono a retroceder.
Otro problema que necesita urgente atención:. La inteligencia
militar monitorea regularmente el equipo de transmisión [“uplink”]
que utilizan los reporteros para transmitir sus historias y comunicarse
por teléfonos basados en satélites. Pero, como descubrió
Nik Gowing de la BBC, los responsables de inteligencia electrónica
no hacen ningún esfuerzo por distinguir entre las comunicaciones
periodísticas y las del enemigo de su fuerza. Todos los dispositivos
de detección buscan el tráfico electrónico
entre los “uplinks” supervisados y los enemigos conocidos.
En la opinión de Gowing, todo esto condujo a los estadounidenses
a pedir un ataque de cohetes contra la oficina en Kabul del la televisión
árabe Al Jazeera, cuyos periodistas mantienen contacto regular
con el Talibán como parte de su cobertura periodística.
Hasta la fecha, ni el Congreso ni los militares han hecho lo que
se necesita hacer para proteger a los periodistas no incrustados
y a la información que proporcionan. Más vergonzante
es que los grandes medios continúan bajando el perfil de
esta historia.
Pero, para quienes la deseen, la información confiable está
fácilmente disponible, del Comité de Protección
de Periodistas (CPJ), Reporteros sin Fronteras RSF) o la Federación
Internacional de Periodistas (FIP). (5)
Notas:
1. www.ifj.org.
2. “Missing ITN Crew May Have Come Under ‘Friendly Fire,’”
www.guardian.co.uk/Irak/ Story/0,2763,919832,00.html, March 23,
2003.
3. Democracy Now! March 23, 2005, Wounded Spanish Journalist Olga
Rodriguez describes the U.S. Attack on the Palestine Hotel that
killed two of her colleagues.
4. Democracy Now! April 27, 2005, Giuliana Sgrena Blasts U.S. Cover
Up, Calls for U.S. and Italy to leave Irak.
5. Nota del traductor: La brutalidad del ataque al Hotel Palestina
fue un hecho que conmovió al mundo y también provocó
reacciones del Comité de Protección de Periodistas
(CPJ), Reporteros sin Fronteras RSF) y la Federación Internacional
de Periodistas (FIP). Pero la CPJ y RSF responder con igual rapidez
cuando los periodistas que sufren atentados profesan ideas progresistas,
como la detención arbitraria del periodista mapuche chileno
Pedro Cayuqueo ocurrida en 2003, quien fue reivindicado por RSF
casi dos años después, a despecho de los alegatos
de la ONU contra el racismo que padecen en Chile los indígenas.
Las tres organizaciones comparten la línea gruesa del punto
de vista imperial de EEUU e, incluso, reciben financiamiento directo
e indirecto del gobierno de ese país, incluida la ONG RSF,
que tiene su sede central en Francia.
En fechas cercanas al clásico debate de la ONU sobre DDHH,
RSF hace lobby contra Cuba en Ginebra, mientras el CPJ suele clamar
desde Nueva York por los dudosos “periodistas perseguidos”
en esa isla, sujetos subsidiados por la Oficina de Intereses de
EEUU para desarrollar actividades desestabilizadoras del gobierno
de Fidel Castro mediante agencias fantasmas de “noticias”
que surten a una red de medios de Miami, en cuyo grupo sólo
hubo dos periodistas de verdad: uno fue el fallecido Néstor
Baguer Sánchez Galárraga, que en realidad actuó
como agente de la Seguridad del Estado de Cuba infiltrado en el
grupo para investigarlo por dentro, y el otro fue Raúl Rivero,
quien recibió un premio de la CPJ estando detenido y sometido
a juicio, para después ser liberado.
La FIJ fue la contraparte de la Organización Internacional
de Periodistas (OIP), desaparecida simultáneamente con la
caída del campo socialista y el desplome ideológico
asociado simbólicamente al desmoronamiento del muro de Berlín,
los dos acontecimientos que dieron origen al mundo unipolar en que
vivimos. En la región existe la Federación Latinoamericana
de Periodistas (FELAP), con sede en Buenos Aires y México,
que tiene una Comisión Investigadora de Atentados a Periodistas
(CIAP) que también emite informes sobre periodistas caídos,
en particular en América Latina, y también se pronunció
sobre el episodio del hotel Palestina (Ver www.ciap-felap.org y/o
www.utpba.com.ar/felap.html).
Fuentes:
www.truthout.org, Feb. 28, 2005
Title: “Dead Messengers: How the U.S. Military Threatens Journalists”
Author: Steve Weissman
http://www.truthout.org/docs_2005/022405A.shtml
Title: “Media Repression in ‘Liberated’ Land”
InterPress Service, November 18, 2004
Author: Dahr Jamail
http://www.ipsnews.net/interna.asp?idnews=26333
Faculty Evaluator: Elizabeth Burch, Ph.D.
Student Researcher: Michelle Jesolva
(*) El Proyecto Censurado (Project Censored) es un programa de
la Universidad Sonoma State, California, que todos los años
emite un estudio sobre 25 grandes noticias ocultadas por la gran
prensa de EEUU. Estas “25 historias top” sobre grandes
temas sustraídos del debate periodístico ofrecen una
radiografía actualizada de la sociedad estadounidense, cuyo
conocimiento permite comprender mejor los designios del imperio.
Los textos completos pueden verse (en inglés) en http://www.projectcensored.org/censored_2006/index.htm#1
(**) Títulos y subtítulos del traductor
Censored2006
http://www.argenpress.info/nota.asp?num=028188
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