..."Lo que os puedo dar os doy, que es una ínsula hecha y derecha, redonda y bien proporcionada..."
"Don Quijote de la Mancha". Capítulo XLII: " De los consejos que dió Don
Quijote a Sancho Panza antes que fuese a gobernar la ínsula..."

ISSN: 1810-4479
Publicación Semanal. Año 3, Nro.119, Viernes, 14 de abril del 2006

 

¿Podremos seguir viendo muñequitos?
Por Víctor Ángel Fernández

Razones de trabajo me llevan diariamente a visitar diferentes sitios de Internet y andando por esos lugares me vinieron a la mente estas ideas que deseo compartir.

El desarrollo de las redes computacionales permite asignar a cada máquina una identificación numérica de una forma similar a la siguiente: 192.168.25.147 o también 172.0.0.0 o cualquier otro tipo de combinaciones similares siempre con cuatro grupos de cifras cada uno de ellos entre 0 y 255 y son conocidas como direcciones IP (Internet Protocol). De esta forma cualquier especialista de la red puede identificar el equipo correspondiente de acuerdo con ese número. Por ejemplo la máquina donde ahora estoy escribiendo tiene la siguiente identificación: 192.168.1.19.

Estos números pueden ser asignados de forma local, llamados IP ficticios o también de forma externa y reciben entonces el nombre de IP reales. Además, cada vez que se accede a uno de estos lugares en la gran red, se queda la marca del visitante y cualquier máquina puede identificar entonces de qué país procede la visita, el tiempo de estancia, los recorridos que hace y muchos otros datos.

También, mientras pensaba en este artículo, se estaba transmitiendo por la televisión cubana, esa obra exquisita de Walt Disney donde una versión del ratón Mickey cree poder convertirse en brujo y pone a bailar las escobas, los trapeadores y hasta el agua para limpiar los pisos.

Entonces pensarán ustedes: ¿Se habrá vuelto loco el que escribe estas líneas? ¿Qué tiene que ver una dirección numérica de una computadora con un muñequito de televisión? Permítanme responderle.

Bloqueo: teoría y práctica

Gracias a las leyes del gobierno estadounidense, tienen mucho que ver, pues cuando usted, desde una computadora en Cuba trata de entrar al sitio web http://www.disneylatino.com para buscar información sobre esa forma de entretenimiento o cuando trata de entrar al sitio de la conocida película Finding Nemo o al sitio español http://www.disney.es, las computadoras de esos lugares analizarán sus números de identificación, llegará a la conclusión de que alguien proveniente de Cuba trata de conocer algo "tan peligroso" como la historia de los muñequitos de Disney, y le presentará entonces este cartelito:

"[…] El Software de esta página está sujeto, además, a los controles de exportación de los EE.UU. Ningún software de esta página se podrá descargar, exportar o reexportar de otra forma (i) a (o a un ciudadano o residente de) Cuba…"

También puede pasar que usted trate de ver algo tan peligroso y estratégico como es el estado del tiempo en el sitio http://espanol.weather.com y le respondan entonces:

"…Las leyes de Control de Exportación de los Estados Unidos prohíben la exportación de cierta información técnica y programas de computadoras a ciertos territorios. Ningún programa de este Sitio puede bajarse o exportarse (1) a (o a un nacional o residente de) Cuba..."

El susodicho cartel puede salir en español, inglés o francés, puede aparecer desde un sitio web ubicado en los mismos Estados Unidos o en cualquier lugar de Europa, pues la extraterritorialidad de la cual hemos oído hablar tanto en estos días en lo relacionado con el Sheraton de Ciudad México y la expulsión de los cubanos, es una realidad no sólo física y tangible como en el caso hotelero, sino también una realidad cibernética para aquel que navegue en Internet, en esa llamada red de libre acceso para todo y para todos.

No sólo desventajas

Las leyes, hay que reconocerlo, no pueden ser planteadas sólo en negro y blanco, pues tienen sus matices y en algunos casos pueden hasta llegar a beneficiarnos. ¿Por qué? Fácilmente. En los últimos tiempos, muchos habrán escuchado que se está llevando a cabo una lucha legislativa en los EE.UU. para prohibir la venta de gaseosas en las escuelas, debido a que influyen negativamente en la salud de los niños. Y eso para nosotros es una ventaja pues, en un sitio de Coca Cola, que se identifica como "La verdad de Coca Cola en el mundo" y con la dirección http://www.coke.org, al visitarlo, nos dice textualmente:

"…La legislación de control de exportación de los Estados Unidos prohíbe la exportación de determinados datos técnicos y programas a ciertos territorios. Ningún programa de este Sitio puede ser descargado o exportado (o para un ciudadano o residente de) Cuba…"

Entonces hay que reconocer que "La verdad de Coca Cola en el mundo" prohibirá a nuestros niños tener acceso a tan dañino producto y eso les beneficiará la salud.
Por último, un amigo europeo, conocedor de mis búsquedas sobre este tema me mandó un correo y en tono de muy seria broma me explicaba:

"Amigo, no todo es malo, de acuerdo con las leyes del gobierno norteamericano, los nacionales de Cuba, Libia y otros países, no están autorizados a pagar el acceso a sitios de contenido pornográfico explícito. Y esa prohibición, no se pueden quejar, es verdaderamente una ayuda para los cubanos"

Lista de algunos sitios con el referido cartelito:

- Sony Pictures
- ATP (Asociación de Tenistas Profesionales)
- Write Express Software
- www.collegeboard.com
- Universal Pictures
- Telemundo.com
- Telefónica Data de España
- McAfee Computer Virus Software
- www.losninosensucasa.org
- Fotos de archivo libres de derecho de autor
- Ensemble studios Age of Empires
- Comida Kraft
- www.getronics.com

Fuente: Cubadebate

Enviado por M. Alejandro García para LIBRINSULA




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