..."Lo que os puedo dar os doy, que es una ínsula hecha y derecha, redonda y bien proporcionada..."
"Don Quijote de la Mancha". Capítulo XLII: " De los consejos que dió Don
Quijote a Sancho Panza antes que fuese a gobernar la ínsula..."

ISSN: 1810-4479
Publicación Semanal. Año 3, Nro.120, Viernes, 21 de abril del 2006

Libro de visitas

 

Si, ¡vamos a Cuba!

La noticia, tal como se lee a continuación, apareció hace un par de semanas. Se trata de un intento de censura del libro "Vamos a Cuba" en las bibliotecas escolares del Condado Miami Dade.

A continuación se relacionan artículos publicados en los últimos días sobre este tema, y la decisión de votación de 6 a 3 en la Junta Escolar que detiene por ahora el intento contra el libro.

Para cerrar, un comentario sobre el historial de los tres mosqueteros que votaron a favor de la censura y se quedaron por ahora con las ganas de prohibir que la verdad de Cuba sea conocida en los Estados Unidos.

Censorship in Florida School Library
Miami School Reconsiders A Visit to Cuba

In response to a parent's objection to a book cover depicting Cuban children wearing the uniform of the island nation's Communist youth group, the Marjory Stoneman Douglas Elementary School in Miami has formed a materials review committee to reconsider Alta Schreier's Vamos a Cuba (A Visit to Cuba) on April 19. Media accounts, however, have painted an incomplete picture of how the district is handling the challenge, Miami-Dade County Public Schools spokesperson Joseph Garcia told American Libraries.

Garcia refuted an Associated Press report stating that the school district plans to pull the book after going through the formalities, explaining that the confusion stems from a hastily written April 5 memo to board members from Superintendent Rudy Crew that states, "Staff is following approved School Board rules to remove the book from all libraries." "Under our board rules," Garcia told AL, "the superintendent doesn't have the power to remove a book."

The complainant is "himself an immigrant from Cuba," Garcia told the AP, "and doesn't feel the book is a fair and accurate representation of life in Cuba under the current regime." A Visit to Cuba remains unchallenged in 32 other school libraries in the district.
Posted April 7, 2006.

(Español: Trad. Juan Carlos Fernández para LIBRINSULA)

Censura en Biblioteca Escolar de la Florida
Escuela de Miami reconsidera Vamos a Cuba.


En respuesta a la oposición de un padre a que la cubierta de un libro muestre a niños cubanos usando el uniforme de la juventud comunista de la isla, la Escuela Elemental Marjory Stoneman Douglas, de Miami, ha formado un comité de revisión de materiales para el día 19 de abril, con el fin de reconsiderar el Vamos a Cuba de Alta Schreier. Los medios de comunicación, sin embargo, han mostrado un cuadro incompleto de cómo el distrito está manejando el tema, dijo Joseph García, portavoz de las Escuelas Públicas del Condado de Miami-Dade a Bibliotecas Americanas.

García refutó un informe de Prensa Asociada que declara que el distrito escolar planea retirar el libro después de pasar por las formalidades, explicando que la confusión proviene de un memorándum del superintendente Rudy Crew escrito apresuradamente el 5 de abril a los miembros del Consejo que declara: "el personal está siguiendo las reglas aprobadas por el Consejo Escolar de quitar el libro de todas las bibliotecas". García dijo por su parte a BA: "Bajo nuestras reglas del consejo el superintendente no tiene el poder para retirar un libro”.

El que hace la reclamación es "él mismo, un inmigrante cubano y no siente que el libro es una justa y exacta representación de la vida en Cuba bajo el régimen actual", dijo García a AP. Vamos a Cuba permanece en los estantes en otras 32 bibliotecas escolares en el distrito.

(Publicado el 7 de abril de 2006. )

De los absurdos miamenses
Por Juana Carrasco Martín

Simplemente un libro para niños y dio paso al desatino que encuentra nido especial en Miami, donde la intolerancia hace de las suyas a diario. Un padre, uno solo, se quejó; y de la biblioteca de una escuela pública del condado Miami-Dade fue retirado un libro de viajes a Cuba. Le molestaba la descripción y las imágenes de la vida cotidiana «bajo un gobierno comunista».

Vamos a Cuba, título en español, o A Visit to Cuba, como lo llamó en inglés su autora Alta Schreier, trae fotos de niños sonrientes en su uniforme escolar y de una fiesta celebrando el triunfo de la Revolución cubana. Eso bastó para que el personaje llamado Juan Amador, que se presenta como «ex prisionero político en Cuba», dijera a la WTVJ de Miami: «Yo encontré que ese material no era confiable. Esa es una Cuba que no existe».

Como resultado de la malintencionada estupidez, la mentira tuvo eco. El vocero del distrito escolar, Joseph García, aunque explicó que el libro —publicado en 2001 como parte de una serie de volúmenes para escolares de segundo y tercer grados, que describen varios países como Australia, el Reino Unido y otros— «es una muy simple representación de la vida y obviamente la situación política y social en Cuba es más compleja», amparó que fuera removido de la estantería de la primaria Marjory Stoneman Douglas.

A su vez, el superintendente Rudolph Crew anunció la posibilidad de que el texto «sea sacado de todas las bibliotecas». Torpeza que se aviene al absurdo y la irracionalidad que rigen la vida de una ciudad y, aun más, extienden el dislate hasta una Casa Blanca que lo ampara, lo estimula, lo financia en una política que pretende por todos los medios hacer desaparecer un sistema social y económico que les da urticaria.

Sin embargo, también hay voces sensatas que llaman a la reflexión, a pesar de que no parece haber en el sur floridano el clima para que una inteligencia ponderada dicte la convivencia.

Howard Simon, director ejecutivo de la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU) en el estado de Florida, cuestionó la decisión del centro de estudios y del irritado y hasta ahora solitario padre: «Si el padre que hizo la objeción no quiere que su hijo vea este libro, ese es su derecho, pero no pienso que eso le dé el derecho a ocultar información a cada niño que asista a cada escuela elemental en el condado Miami-Dade», y «ese es el poder que el superintendente le ha dado a ese padre».

Pero el asunto pica y se extiende con una reunión para revisar el libro en la escuela de marras, citada para el 19 de abril, casualmente día en que Cuba andará celebrando el aniversario 45 de la Victoria de Girón y en ese apartado y bello lugar de la geografía cubana, en la Ciénaga de Zapata, niños en uniforme escolar aprenderán de su historia, estudiarán, jugarán y reirán felices. Mientras que en Miami algunos llorarán la derrota en Bahía de Cochinos, quizá entre ellos un solitario fanático, resentido y ciego de ira dispuesto a la quema de libros…

Juventud Rebelde Digital

http://www.jrebelde.cubaweb.cu/2006/abril_junio/abril-12/print/internos.html


Libro Vamos a Cuba se quedará en las escuelas
KETTY RODRIGUEZ, ROBERTO KOLTUN/El Nuevo Herald

Foto: Jorge Carbonell, centro, interrumpe la entrevista de la televisión al abogado John de León (izq.) Al fondo, Juan Ramón García Méndez.

Después de un enconado debate, la Junta Escolar determinó ayer que el controversial libro Vamos a Cuba no será retirado inmediatamente de las escuelas públicas de Miami-Dade, puesto que se deberá seguir un largo proceso administrativo de revisión antes de que se decida su futuro. [El subrayado es nuestro. N. del E.]

El proceso a seguir comienza en la escuela donde se presentó la queja en su contra, puede seguir en un comité que nombre el distrito, y en última instancia terminar en la propia Junta Escolar.

La propuesta de Frank Bolaños de sacar el libro porque tiene ''distorsiones y omisiones históricas'' fue rechazada por una votación de 6-3.

Los votos en contra de la propuesta fueron de Agustín Barrera, Ana Rivas Logan, Evelyn Greer, Martin Karp, Solomón Stinson y Robert Ingram, quienes argumentaron que debía seguirse la regla establecida por la Junta, antes de sacarse el libro de las bibliotecas escolares.

Los miembros que votaron a favor de retirar el libro fueron Bolaños, Marta Pérez y Perla Tabares Hantman.

Bolaños se lamentó de que el caso de Vamos a Cuba sea diferente al empleado para retirar recientemente un libro titulado The Squared Circle, al que una alta funcionaria del sistema escolar recomendó en una carta de fecha 17 de abril remover de las escuelas primarias e intermedias del sistema, sin seguir proceso administrativo alguno.

''Utilizaron argumentos técnicos para no sacar Vamos a Cuba, pero los obviaron en el caso del libro The Squared Circle'', comentó Bolaños, para quien la decisión “lastima la sensibilidad de la comunidad cubana''.

El portavoz del sistema, Joseph García, explicó que la queja contra el libro The Squared Circle surgió en una escuela charter o semiprivada, el centro Keys Gate Charter, sobre la que dijo que la administración del sistema no tiene control sobre lo que prohíbe.

Según García, las escuelas charter son escuelas públicas que se manejan de forma independiente, por lo que el distrito se limitó a enviar una carta con una ''sugerencia'' debido al lenguaje ''obsceno y el contenido sexual'' de The Squared Circle.

Bolaños no aceptó tal explicación, porque ambas son escuelas públicas, y sostuvo que la ley no hace distinción entre ellas.

La abogada del sistema, Julie Ann Rico Allison advirtió a la Junta que, de aprobar la remoción de Vamos a Cuba, se violaría la Primera Enmienda de la Constitución que defiende la libertad de expresión. Eso supondría enfrentar una demanda por parte de la Unión de Libertades Civiles (ACLU), que podría costar al sistema escolar millones de dólares, agregó.

La mayoría de las personas que hablaron a favor de remover el libro indicaron que presentaba muchas mentiras.

''Si un libro dice que en Estados Unidos hay comunismo y el presidente es un dictador, ¿no hay que sacarlo y corregirlo?... no se trata de censura, sino de corregir lo que es falso'', declaró José Olavarrieta, uno de los miembros del público que expresó su enojo.

Los que se oponen a la salida del libro señalaron que hacerlo sería coartar la libertad de expresión. ''En lugar de quitar este libro, debemos poner otros que expresen otras ideas, porque ¿quién tiene la verdad?'', se preguntó Elena Freyre, de la Liga de Defensa Cubanoamericana.

El sistema escolar cuenta con 49 copias de Vamos a Cuba repartidos en 34 escuelas públicas, cada una de las cuales debe iniciar su propio proceso de revisión para poder retirarlo de sus estanterías.

http://www.miami.com/mld/elnuevo/news/world/cuba/14373027.htm


Rechazan retirar de escuelas libro sobre Cuba
MATTHEW I. PINZUR

La Junta Escolar de Miami-Dade rechazó el martes una medida para remover inmediatamente un controversial libro infantil sobre Cuba de todas las bibliotecas escolares, despejando el camino para continuar un proceso de apelación.

El proyecto falló por un voto 6-3, con el patrocinador Frank Bolaños y los miembros de la junta Perla Tabares Hantman [en la foto mientras celebra la “fecha patria” del 20 de mayo] y Marta Pérez apoyando una prohibición inmediata de Vamos a Cuba (con el subtítulo A Visit to Cuba).

Los abogados del distrito dijeron que el proyecto posiblemente violaba una decisión clave de la Corte Suprema y una ley estatal, y la American Civil Liberties Union (ACLU) indicó que estaba preparada para presentar una demanda si el proyecto era aprobado.
''No estoy dispuesta a gastar un cuarto de millón de dólares en fondos que debían usarse en las escuelas para litigar un asunto que está bien establecido en las leyes de este país'', dijo la miembro de la junta Evelyn Greer.

Además, los miembros de la junta no están dispuestos a suspender un proceso de apelaciones que comenzó el lunes, con un grupo de empleados escolares y padres revisando el libro. Se espera que el grupo haga recomendaciones a fines de esta semana o principios de la otra.

Su decisión puede ser apelada ante un comité de 17 miembros nombrados por el superintendente Rudy Crew y ese fallo puede ser apelado ante la Junta Escolar.

''No tengo otro remedio que regirme por nuestra propia regulación'', dijo el miembro de la junta Solomon Stinson. [El subrayado es nuestro. N. del E.]

El libro de cinco años [sic.] atrajo la atención este mes después que un padre en la Escuela primaria Marjory Stoneman Douglas [ver foto] se quejó sobre la forma en que presenta a Cuba bajo Fidel Castro. En una cita, que se menciona con frecuencia, la autora Alta Schreier dice: “La gente de Cuba come, trabaja y estudia como tú''.

http://www.miami.com/mld/elnuevo/news/local/14371778.htm


Literatura roja

Sin dudas el enojo y la disconformidad del señor Juan Amador, padre de la niña víctima de la literatura infantil politizada procubana, puede parecer exagerada a algunas personas. No es así. El peligro es evidente y está a las puertas. Veneno para criaturas, carta del señor Helio Rodríguez-Ecay publicada en Correo el 10 de abril, nos advierte del peligro de una avalancha de ''literatura roja'' que quiere penetrar nuestras escuelas y la mente de nuestros niños.

Para eliminar el mal de forma radical propongo que no sólo el libro Vamos a Cuba sea sacado de los anaqueles escolares. También la Caperucita roja, seguro chavista igual que su abuelita, debe ser eliminada. Y la novela Aurora roja, de Pío Baroja. ¿Y por que no El rojo y el negro, de Stendhal, comunista y racista? Ah, y todos los manuales de primeros auxilios de la Cruz Roja, escondiendo el veneno rojo tras la cruz. Por supuesto, toda literatura de cowboys donde intervengan pieles rojas debe ir al fuego del inquisidor.

Una verdadera limpieza política, un auto de fe anticomunista. Eso es lo que necesitamos.

Angel Savón

http://www.miami.com/mld/elnuevo/news/editorial/letters/14346131.htm


Si, ¡vamos a Cuba!

La decisión de la Junta de Educación del Condado de Miami Dade, por votación dividida de 6 votos contra 3, de mantener en los estantes de las bibliotecas escolares el título “Vamos a Cuba”, de la autora norteamericana Alta Schreier es justa y profesional. Pero además de propinar una costosa derrota moral a los talibanes de la contrarrevolución cubana, disfrazados aquí de funcionarios públicos y expertos pedagogos, los ha desnudado ante su comunidad y el mundo mostrándolos en la patética miseria de lo que en realidad son: manipuladores de las opiniones de los cubanos de Miami, y aspirantes a administradores de lo que deben creer los norteamericanos sobre Cuba y los cubanos de acá.

Es la derrota moral de los siempre dispuestos a censurar, prohibir, mentir y ocultar la realidad, cuando de la Isla se trata. Es la derrota de los que viven opulentamente del negocio de la contrarrevolución, denigrando de la tierra que les vio nacer y trabajando, sin escrúpulos, para que, algún día, mientras más cercano mejor, sea devastada por los bombardeos y las invasiones del gobierno de los Estados Unidos, consumada ya la derrota histórica mayor, la de la propia contrarrevolución ante el pueblo.

Pero resulta curiosa la repetición de esta historia. Nos parece el eco del pataleo frenético protagonizado por este mismo destacamento de la derrota cuando intentó mantener secuestrado a Elián González, un niño de apenas cinco años. En aquel entonces apeló a mentiras, chantajes, sobornos, agresiones a periodistas de la CNN, resistencia a las decisiones de los jueces y las autoridades, imágenes religiosas que “lloraban” y dictámenes de doctos “pedagogos” analfabetos. Valdría la pena revisar en la prensa de aquellos días si los tres mosqueteros cubanos de capa caída que ahora votaron en la Junta Escolar por mantener la censura de un libro para niños de tercer grado tuvieron participación en aquel aquelarre. No lo dudamos.

Lo que si sabemos es que se trata de Frank J. Bolaños, candidato a todo lo que produzca dinero, y las señoras Martha Pérez y Perla Tabares Hantman, más o menos del mismo estilo. Como es de suponer, todos nacieron en Cuba, y todos están acostumbrados a contaminar su trabajo y las decisiones a tomar, en razón de los cargos que ocupan, con el color de sus preferencias políticas.

Es interesante aprovechar este caso de censura, por ahora frustrada, para explicar a incautos e ingenuos el modus operandi de los talibanes miamenses en su larga guerra contra Cuba y la manera en que envenenan con sus fobias personales y grupales la opinión pública de los Estados Unidos.

Acerca de Frank J. Bolaños no es necesario hablar. Le dedicamos demasiado espacio en el número 186 de “Librínsula” (Ver “En Miami molesta la sonrisa de los niños cubanos”), mostrando la catadura y caradura de quien corrió a prohibir y censurar cuando creyó se podían recibir aplausos y votos fáciles para ayudar a la “canasta familiar”. Concentremos en las dos señoras de origen cubano, que junto a él, acaban de votar en la Junta a favor de la represión inquisitorial.

La señora Perla Tabares, según lo publicado el pasado 8 de mayo del 2002 en “The Miami Herald”( “Great Stories: Cheating the Classroom Whos´s Aligned with Whom”), partidaria ferviente del partido Republicano, fue electa a la Junta educacional en 1996, y aunque notó de inmediato lo turbio de ciertos manejos con los dineros públicos destinados a la educación del Condado, “ votaba a favor, formando parte de la mayoría” que refrendaba esas inmoralidades, las que a la larga, provocarían el despido, en septiembre del 2001 de Roger Cuevas, el Superintendente escolar.

La razón por la que la Sra Tabares votaba de manera tan complaciente en la “Era Cuevas” se debía, según sus propias palabras que aparecen en el artículo indicado, a que… “no se percató, hasta más de año y medio después de sustituir a Cuevas, que la Junta no actuaba correctamente, pero que nada podía haber hecho pues era la miembro más reciente de ese órgano.”

Las pifias de las que fue cómplice ¿inocente? Esta etérea funcionaria escolar, según se listan en el artículo periodístico, es muy extensa, y abarca desde aprobar el gasto de casi 1 millón de dólares, el 17 de marzo de 1999, por un terreno que luego no pudo ser utilizado, hasta desembolsar, del dinero de los contribuyentes, $2,5 millones de USD más de lo debido, en julio de 1999, para la construcción de la escuela John Ferguson Senior High. Por si todo esto fuese poco para destapar un pantano de corrupción que se insinuaba bajo tales actuaciones, la Sra Perla Tabares aparece mencionada, más de una vez, en las investigaciones llevadas a cabo por la periodista Jilda Unruh, del Canal 10 de Miami, como dócil comparsa del mani- suelto Cuevas que van desde la sobrefacturación de las construcciones escolares, la construcción de escuelas fantasmas, las conferencias escolares celebradas en lujosos hoteles, pagados por el estado, hasta el desembolso de más de $ 3 millones de USD de los fondos destinados a la educación en el Condado para pagar el resarcimiento a demandantes en más de 54 juicios por acoso sexual que vinculaban a funcionarios escolares del Condado, ninguno de los cuales fue removido por ello de sus puestos.

Una carta del 20 de junio del 2002 enviada a esta funcionaria pública tan especial y proba por Howard Simon, Director Ejecutivo de la ACLU (American Civil Liberties Union, de Florida) la causa, además, de haber propuesto a la Junta Escolar del Condado Dade la peregrina idea de “iniciar un estudio de factibilidad que avale la introducción de la enseñanza de la Biblia como texto básico en las asignaturas de Historia y Literatura”, lo cual contravenía la Constitución del país y obviaba la decisión de una corte de Tampa que debía pronunciarse al respecto.

La inefable Sra Tabares, celosa censora de los libros para niños que reflejen la realidad de Cuba, aparece también, junto a la Sra Marta Pérez, aprobando la propuesta, el pasado 19 de marzo, de que una escuela pública del Condado llevase el nombre de Jorge Mas canosa , fallecido terrorista contrarrevolucionario, enriquecido por sus vínculos con la CIA y fundador de la Fundación Nacional Cubano-Americana.

La Sra Marta Pérez es una aspirante política frustrada, al igual que su jefe, el Sr Bolaños. Se postuló, infructuosamente, al cargo de Alcalde del Condado en el 2003, ocasión en que la Comisión de Etica y Confianza Pública, en reunión sostenida el 9 de julio del mismo año, le hizo una llamada de atención acerca de los límites y el origen del dinero que estaba usando para comprar el puesto, perdón, para ser elegida por los electores, fijándole el plazo de un mes para ponerse al día. ¿Será por no poder hacerlo, sin incriminarse, que abandonó la contienda?

De sus extensos poemas pedagógicos, con los que fatigaba a los lectores de los periódicos de Miami, en busca de visibilidad y de eventual apoyo para sus aspiraciones, he escogido dos fragmentos que la retratan de cuerpo y alma, y explican su voto el pasado 19 de abril, a favor de la censura contra un libro infantil. Ambos figuran en su página web:

1) Del artículo “Si podremos”: “En el panorama de los países pobres, que son incapaces de afrontar los gastos de una educación pública de gran magnitud, los intereses políticos que han gobernado durante más de 40 años nuestro país(se refiere a Cuba), dedicaron una desmesurada cantidad de recursos a demostrarle al mundo que podían erradicar el analfabetismo y proporcionar educación gratuita a toda la población” No merece comentario que la Sra Pérez, paradigma de la educación patriótica de las nuevas generaciones de cubanos, se revuelva contra estos logros de la educación y la Revolución cubana.

2) Del artículo “Vietnam´s lessons for US, Iraq”, aparecido en “The Miami Herald” del 27 de agosto del 2004: “Hace 30 años (en medio de la guerra) los norvietnamitas odiaban ferozmente y asesinaban a los norteamericanos…” Sólo agregar a esta ejemplar disertación de Historia, que fueron los Estados Unidos los agresores, y que estas pobres “victimas” causaron al pueblo vietnamita con sus bombardeos genocidas, más de 4 millones de muertos, la mayoría, civiles, sin hablar de la más completa destrucción del país, y especialmente, del sistema escolar.

¿Puede alguien asombrarse de que tales personas sean capaces de votar a favor de que se censure un libro donde aparecen niños cubanos sonriendo? Conociendo estos antecedentes, ¿asombra, acaso, que semejantes mosqueteros estén involucrados, hasta las cejas, en la guerra sin cuartel contra los libros y la verdad de Cuba?

En alianza non santa falsos pedagogos y vulgares logreros se unen en Miami contra todo lo que, aunque sea por carambola, les pueda echar a perder el negocio de las tajadas del presupuesto escolar de los niños y jóvenes norteamericanos, con las que han cimentado sus fortunas. Si la mafia les pide ser inquisidores, como en esta caso, lo serán jubilosamente.

Quedan al descubierto ante la Historia y ante los cubanos. Y esta es la gentuza que dice que nos viene a liberar y reeducar.

Ángel de la Guardia
Abril 2006




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