..."Lo que os puedo dar os doy, que es una ínsula hecha y derecha, redonda y bien proporcionada..."
"Don Quijote de la Mancha". Capítulo XLII: " De los consejos que dió Don
Quijote a Sancho Panza antes que fuese a gobernar la ínsula..."

ISSN: 1810-4479
Publicación Semanal. Año 3, Nro.135, Viernes, 4 de agosto del 2006

Libro de visitas

 

La Sociedad Civil en Cuba: la manipulación por parte del gobierno de los Estados Unidos de Norteamérica
Doctor en C. Hist. Prof. Titular. Elvis R. Rodríguez Rodríguez
Asp. Dr. Prof. Asistente. Manuel Lester-Hanson Roché.
Profesor Auxiliar. Humberto Valdés Gutiérrez.

En el número anterior de CUBA SOCIALISTA abordamos el surgimiento y desarrollo del concepto sociedad civil; en esta ocasión trataremos específicamente la sociedad civil cubana, y como el título lo indica, su manipulación por parte del gobierno de Estados Unidos.
http://www.cubasocialista.cu/texto/cs0226.htm

El trabajo no pretende agotar el análisis y el debate que sobre tan importante y actual tema se desarrolla, no sólo en el ámbito académico, sino en el terreno de la lucha ideológica, en el campo del enfrentamiento ideológico entre el imperialismo norteamericano en su afán por destruir nuestro sistema político y la Revolución Cubana como obra mayor, de seguridad, esperanza y posibilidad alcanzable para muchos pueblos. Este es un tema inagotable, tanto por su contenido como por la diversidad de enfoques y posiciones teóricas. Por ello, el objetivo del artículo consiste en hacer una aproximación, tratando de organizar y sistematizar, con cierta lógica, coherencia y carácter histórico, el tratamiento que al mismo se le ha dado a través de la historia del pensamiento social y, de igual modo, estimular al lector en su preparación teórica, política e ideológica para ocupar una posición de firmeza y defensa de los principios de nuestra Revolución en la actúala Batalla de Ideas.

Como se expresó en el trabajo anterior y como explicó Carlos Marx, “La sociedad civil abarca toda la vida comercial e industrial de una fase y, en este sentido, trasciende de los límites del estado y de la nación, si bien, por otra parte, tiene necesariamente que hacerse valer al exterior como nacionalidad, y vista hacia el interior como Estado”

En efecto los individuos, familias, grupos, capas, clases, que conforman toda sociedad desde que desapareció la comunidad tribal primitiva, no están sueltos, al libre albedrío y, por consiguiente, requieren organizarse dentro del Estado. La forma de organización de estos elementos en torno a este, es lo que aporta el sello distintivo, lo particular, lo singular de cada sociedad; principios de organización a los que la nuestra no es ajena. Eso es lo que hace que la sociedad cubana sea diferente a la norteamericana, y que, por tanto, a tenor con esto, y como el propio Marx y su discípulo Antonio Gramsci, dijeron que cada Estado tiene su propia sociedad civil, podamos afirmar que existen tanto la sociedad civil cubana como la sociedad civil norteamericana con sus particularidades y su esencia clasista.

Ahora bien, ¿Cómo definir nuestra sociedad civil, cuál es su esencia, qué tipo de relaciones se establecen entre esta y nuestro Estado?

En correspondencia con su carácter clasista, la sociedad civil en Cuba es, socialista y expresa la esencia de nuestro sistema político.

Como ya se venía abordando en el sistema de las escuelas del Partido y se reafirmó en el V Pleno del Comité Central del Partido Comunista de Cuba - la sociedad civil cubana es la que componen “(…) nuestras potentes organizaciones de masas (CTC, CDR, FMC, ANAP, FEU, FEEM e incluso los pioneros ), las sociales , que como es sabido agrupan entre otros a los combatientes de la Revolución, a economistas, juristas, periodistas, artistas y escritores, etc., así como otras ONGs que actúan dentro de la legalidad y no pretenden socavar el sistema económico, político y social libremente escogido por nuestro pueblo, a la vez que aún cuando tienen su personalidad propia e incluso su lenguaje específico, junto al Estado revolucionario persiguen el objetivo común de construir el socialismo”. [1]

Tal enfoque requiere no olvidar que estas organizaciones tienen funciones definidas y constituyen a su vez, estructuras que actúan de forma diferente al Gobierno, como órgano ejecutivo del Estado.

Como se señala en la Declaración de las Organizaciones Cubanas participantes en el Encuentro La Sociedad Civil en Defensa de la Soberanía y los Derechos Humanos en Cuba: “La sociedad civil cubana es hoy, parte indisoluble de la Nación, actúa en la conformación y enriquecimiento continuos de la identidad nacional y los valores patrios, participa plenamente en los procesos de desarrollo de nuestra entidad cultural, defiende los más sólidos principios e intereses de la Revolución y es, en su esencia, reflejo y encarnación de la espiritualidad de nuestro pueblo”.[2]

La expresión de nuestra sociedad civil son las ONGs, que como señala el compañero Raúl Valdés Vivó, se diferencian de las de otros países en que ellas son actores reales con cuya opinión y acción cuenta el Estado revolucionario para existir y llevar a cabo todo cuanto hace [3]

Las Organizaciones No Gubernamentales en Cuba, en su condición de ser asociaciones de la sociedad socialista cubana en la que la población se agrupa por sus afinidades e intereses, ocupan un lugar de elevada significación en la vida sociopolítica. Ellas forman parte del debate político ideológico actual y con su consenso se aplican las principales decisiones gubernamentales.

A nadie queda dudas que estas organizaciones tienen estructuras y tareas diferentes a las del Estado para su mejor funcionamiento y cumplimiento de sus objetivos estatuarios, pero que a su vez, coinciden estratégicamente con el Estado cubano en la necesidad de mantener la independencia, la soberanía, la identidad cultural y el socialismo.

En el enfrentamiento ideológico con el imperio en el debate en torno a la sociedad civil y su lugar y papel en el sistema político cubano, así como la importancia y actualidad del tema, condujo a nuestro Partido a desarrollar el concepto de sociedad civil socialista cubana, tal como la entendemos, como se ha de corresponder con el momento histórico y con la esencia de nuestro sistema socialista. De este modo, por primera vez, a la luz pública, se emplea el concepto de sociedad civil socialista por un partido comunista en el poder, que lo incluye como herramienta e instrumento de análisis, debate y proyección estratégica y legitima la existencia de la sociedad civil en Cuba a partir de nuestras posiciones y de nuestros fundamentos teóricos y principios revolucionarios, de nuestra experiencia y de los retos que impone la construcción del socialismo en el país.

El socialismo, en las condiciones de un mundo unipolar y hegemónico, como nunca antes, necesita de un Estado fuerte, eficiente y capaz y , a su vez, de una sociedad civil fuerte, eficiente y capaz también, no como contrarios ni fuerza opositora, sino como instituciones independientes con funciones propias y de reconocimiento mutuo, sobre la base del respeto y la comprensión de las funciones de cada uno y la actividad común en interés del mismo proyecto.

La sociedad civil socialista cubana se distingue por su carácter genuino y autóctono, por su fortaleza y apoyo a las ideas y proyectos de la Revolución, con capacidad para desarrollar y fomentar relaciones activas, creativas y de mutua comprensión.

El proceso de transformaciones revolucionarias emprendido por el pueblo cubano desde su propio triunfo en el año 1959, potenció una sólida, amplia representativa y pujante participación ciudadana. Precisamente por eso, al valorar nuestra realidad hay que partir de que se trata de una sociedad civil fuerte, formada, en lo fundamental, al calor de las transformaciones revolucionarias surgidas desde el principio mismo de la Revolución y de la aguda lucha ideológica contra el imperialismo en su afán por destruir la Revolución Cubana desde sus inicios, fortalecida hoy en el marco de la Batalla de Ideas, como actores sociales directos, con un elevado protagonismo en la vida político ideológica del país, en la educación y movilización de las masas, en la defensa de la soberanía e independencia nacionales, comprometidas en la continuidad de la obra de la Revolución y del socialismo como sistema político.

La presente sociedad civil socialista cubana garantiza las vías de participación directa de todos los cubanos en el debate, presentación de propuestas y adopción de decisiones sobre todos los asuntos que atañen a nuestra nación.

En su empeño por superar la escisión entre Estado y sociedad civil, como rasgo esencial de una sociedad que abandona el capitalismo, según Marx, tiene la Revolución Cubana una vasta y rica experiencia, sin desconocer las complejidades, contradicciones, amenazas y retos que nos depara la construcción del socialismo como camino a lo ignoto.

Al sistema político cubano, a su genuina y auténtica sociedad civil socialista, le quieren oponer la “sociedad civil capitalista” que intenta crear en el país el gobierno de los Estados Unidos. Sociedad civil importada, financiada y manipulada por el gobierno norteamericano y la mafia ultraderechista de Miami, compuesta por mercenarios y grupúsculos minoritarios contrarios al proyecto de justicia social, participativo y antiimperialista que desarrolla la Revolución Cubana, carentes de principios y de fuerza moral, a los que el imperialismo norteamericano, dedica gran atención y recursos de todo tipo.

Muestra fehaciente de ello constituyen los Programas de Santa Fe I y II, el Carril II de la Ley Torricelli, la Ley Helms – Burton y otras medidas encaminadas a desestabilizar el régimen político libremente elegido por nuestro pueblo y confirmado en los procesos eleccionarios realizados durante el proceso revolucionario. Este aspecto se reitera en las nuevas medidas anunciadas el 6 de mayo de 2004 por el gobierno de los Estados Unidos y en otras con posterioridad a esa fecha, en interés de recrudecer aún más su política agresiva y hostil contra Cuba, al destacar, entre otras medidas, la siguiente:

‘’Disponer de 59 millones de dólares en los próximos 2 años para financiar las acciones dirigidas a la destrucción de la Revolución. Este dinero sería utilizado, entre otros propósitos, para: “(…) Crear un fondo internacional para el desarrollo de la ‘’sociedad civil’’ en Cuba, que atraiga a personal ‘’voluntario’’ de terceros países para que viajen a nuestro país y ofrezcan ayuda a los mercenarios a su servicio en Cuba. En la práctica, es la organización de un cuerpo de mensajeros para suministrar apoyo financiero y logístico a la contrarrevolución’’[4]

Para el pueblo cubano está claro que “los grupúsculos contrarrevolucionarios, como vulgares mercenarios del Imperio ni son organizaciones no gubernamentales, ni forman parte de la sociedad civil socialista cubana, la cual ellos quieren destruir junto a su amo imperial. Se debe ser ingenuo para creerle una sola palabra a los mercenarios y sus amos cuando hablan de ‘’desarrollar la sociedad civil en Cuba’’, [5] ya que como se plantea en la citada Declaración de las Organizaciones Cubanas participantes en el Encuentro La Sociedad Civil en Defensa de la Soberanía y los Derechos Humanos en Cuba, la sociedad civil cubana: ‘’ (...) no es mercenaria ni actúa a sueldo de potencias extranjeras contra los intereses de la Patria; no ha sido fabricada ni importada para ser cómplices de los que agraden a su pueblo. El gobierno de Estados Unidos – un gobierno extranjero que se arroga el derecho de intervenir en nuestros asuntos internos- está totalmente incapacitado para establecer criterios acerca de la validez de nuestra sociedad civil”.[6]

La presencia permanente del gobierno norteamericano en interés de quebrantar la unidad y resquebrajar las fuerzas revolucionarias es un factor que no puede soslayarse durante el estudio de la dinámica interna de nuestra sociedad civil y su papel activo en la sociedad cubana, como elemento consustancial de nuestro sistema político. De igual modo, en un mundo cada vez más caracterizado por la globalización neoliberal, la sociedad civil cubana no está al margen de la sociedad civil de cada país, ni es desconocida por ellos, aspecto que presupone, de hecho, el intercambio, el flujo permanente de información, el diálogo y el contacto permanente. Ante esta realidad Cuba tiene que enfrentar al imperio, desenmascararlo y desarticular sus propósitos. Cualquier error en este frente sería desastroso para el futuro de la Revolución y del socialismo en nuestro país. Cabe recordar las palabras del compañero Fidel en fecha tan temprana como junio de 1961, cuando en su conocida intervención, Palabras a los intelectuales, expresó “(…) dentro de la Revolución, todo; contra la Revolución, nada” [7]

En particular, dada la importancia que tienen las organizaciones de masas y sociales en la vida del país, en la Constitución de la Republica de Cuba, se plantea que “El Estado socialista cubano reconoce y estimula a las organizaciones de masas y sociales, surgidas en el proceso histórico de las luchas de nuestro pueblo, que agrupan en su seno a distintos sectores de la población, representan sus intereses específicos y los incorporan a las tareas de la edificación, consolidación y defensa de la sociedad socialista” [8]

A su vez, en nuestra Constitución se refrenda que, ”Los derechos de reunión, manifestación y asociación son ejercidos por los trabajadores, manuales e intelectuales, los campesinos, las mujeres, los estudiantes y demás sectores del pueblo trabajador, para lo cual disponen de los medios necesarios a tales fines. Las organizaciones de masas y sociales disponen de todas las facilidades para el desenvolvimiento de dichas actividades en las que sus miembros gozan de la más amplia libertad de palabra y opinión, basadas en el derecho irrestricto a la iniciativa y a la crítica”. [9]

Por su amplia membresía, representatividad y capacidad de movilización, el sistema político cubano garantiza a estas organizaciones no gubernamentales amplios poderes y capacidad propositiva, de consulta y opinión, e incluso de decisión, en el ejercicio de la democracia participativa instituida por el orden constitucional vigente. Ellas actúan en estrecha coordinación con las organizaciones de masas y sociales y tienen reconocidas constitucionalmente su capacidad de iniciativa legislativa.[10]

Un ejemplo palpable del lugar de las organizaciones de masas y sociales en nuestro país se aprecia en la Reforma Constitucional que tuvo lugar en el año 2002, promovida por la solicitud, precisamente, de varias organizaciones sociales y de masas, que declaró el carácter irrevocable del sistema político y social socialista, prohibiendo negociar acuerdos bajo agresión, amenaza, o coerción de una potencia extranjera. [11] Otro ejemplo de cómo actúa el Estado y la sociedad civil en Cuba, se aprecia en el modo en que las comisiones proponen los candidatos a integrar las asambleas provinciales así como la Asamblea Nacional del Poder Popular, en virtud del Artículo 68 de la Ley Electoral, donde se refrenda que “Las comisiones de candidaturas se integran por representantes de la Central de Trabajadores de Cuba, los Comités de Defensa de la Revolución, de la Federación de Mujeres Cubanas, de la Asociación Nacional de Agricultores Pequeños, de la Federación Estudiantil Universitaria y de la Federación de Estudiantes de la Enseñanza Media, designados por las direcciones nacionales, provinciales y municipales respectivas a solicitud de las Comisiones Electorales Nacional, Provinciales y Municipales, —tanta fuerza se le concede a este aspecto que en el mismo artículo se precisa que— “En el caso de que una de las organizaciones de masas carezca de representación en algún municipio se designará un representante por la dirección provincial correspondiente” [12]. Precisamente, este constituye otra de las diferencias de nuestro sistema electoral respecto al sistema electoral capitalista, donde el dinero es lo que determina en manos de quien se asentará el poder sin tener en cuenta los intereses de las grandes masas de la población.

En la actualidad, en Cuba existen más de 2 200 organizaciones, entre las que se destacan, las propias organizaciones sociales y de masas, u otras organizaciones o asociaciones con una membresía, por lo general pequeña tales como, científicas o técnicas, culturales y artísticas, deportivas, de amistad y solidaridad y cualesquiera otras que funcionan en virtud de lo establecido por la Ley 54, (Ley de Asociaciones).[13] y su Reglamento, que establece los requisitos para su creación, registro y funcionamiento.

Las restricciones planteadas al registro de organizaciones no gubernamentales en Cuba son las mismas que existen en la mayoría de los países del mundo, entre ellas:

Tener un fin no lucrativo.

Sus finanzas deben ser transparentes y estar disponibles a la auditoria de la entidad gubernamental de vínculo.

Tener un número mínimo de 30 miembros.

Sus actividades no deben resultar lesivas al bienestar público o al de otros individuos y entidades privadas.

Respetar el orden constitucional y la legalidad.

No oponerse a los principios de humanismo, independencia, solidaridad, no discriminación, equidad y justicia social que rigen a la sociedad cubana.

Del mismo modo, existen algunos requisitos esenciales que se han de tener en cuenta para la integración de todas las organizaciones de la sociedad civil cubana, incluidas las sociales y de masas, como son la afiliación voluntaria de sus miembros y la existencia de normas democráticas en su estructura y funcionamiento. Tales principios exigen que sus dirigentes, independientemente de la instancia de que se trate, están sujetos a elección, que para tomar las decisiones sobre cualquier cuestión de interés para la organización se celebran reuniones de afiliados periódicamente, previstas en sus estatutos y que van desde la celebración periódica, cada 4 o 5 años, de asambleas de sus miembros en los niveles de base, municipal y provincial hasta los congresos, a nivel nacional, donde se realiza la elección democrática por voto directo y secreto de sus dirigentes, la rendición de cuenta de éstos y la evaluación del trabajo de la organización en el período de mandato precedente, así como la discusión, formulación y aprobación de sus programas, tareas y planes de acción para el periodo siguiente.

En el Informe complementario que Cuba presentó como documento oficial al 59 Período de Sesiones de la CDH, bien claro se define que: “Los requisitos y la información para el registro legal y el escrutinio de las organizaciones no gubernamentales cubanas son coherentes con los que exige el Comité de Organizaciones No Gubernamentales del ECOSOC[14] , en virtud de la Resolución 1996/31 del Consejo, para el otorgamiento de la entidad consultiva y el seguimiento de las actividades de las ONGs”. [15]

En el citado documento se señala, además, que en Cuba existen varias organizaciones no gubernamentales con categoría consultiva [16] y que del mismo modo existen otras organizaciones internacionales con sede en La Habana que también han recibido la entidad consultiva del Consejo, como la Organización de Solidaridad con los Pueblos de Asia, África y América Latina (OSPAAAL) y la Organización Continental Latinoamericana de Estudiantes (OCLAE).

Resulta de interés en el estudio de las características de la sociedad civil cubana el carácter legal en lo relacionado con la independencia en el funcionamiento de las ONG. El gobierno cubano no interfiere en modo alguno su funcionamiento; tampoco financia sus gastos administrativos, sólo apoya financieramente determinados proyectos que estas ejecutan en interés social y comunitario. Ellas también participan en la canalización y ejecución de una parte importante de la ayuda financiera que recibe el país como asistencia extranjera al desarrollo. [17]

El citado Informe complementario de Cuba al 59 Período de Sesiones de la CDH, también precisa que: “El gobierno recibe de las organizaciones de la sociedad civil cubana apoyo, pero también opiniones, propuestas y críticas, que no siempre son favorables a los proyectos, medidas y acciones diseñadas y concebidas por las entidades gubernamentales.

“Sin embargo, esas organizaciones no necesitan recurrir a la confrontación para alcanzar sus objetivos; el gobierno en todos los niveles respeta sus amplias potestades como partícipes en la formulación y decisión de políticas y programas. Esto fue cierto incluso, en momentos y sobre asuntos tan complejos, como la adopción y aplicación de las medidas de reestructuración económica que el país se vio obligado a asumir para enfrentar el período especial en tiempo de paz a partir de 1990.

“La sociedad civil en Cuba existe como complemento y no en contraposición del Estado; este último institucionaliza y representa el poder de las amplias mayorías del pueblo cubano: de los obreros, campesinos e investigadores en los ámbitos de la educación, la salud, la ciencia y los servicios, entre otros.

“Esta relación de armonía no favorece los intereses de los Estados Unidos, que necesita, para lograr los objetivos de su política imperialista, promover la división y desintegración de la sociedad cubana.” [18]

En nuestras condiciones y en sentido general, en las condiciones del socialismo, ‘’Sociedad civil’’ y ‘’estado’’ (entiéndase Estado socialista) no son per se conceptos, ni realidades en pugna.

De lo que se trata es de imbricar armónicamente estos elementos dentro del gran todo de la ‘’sociedad socialista’’, teniendo siempre en cuenta que ser una Organización no Gubernamental no significa ser ‘’anti gubernamental’’, ni tampoco apéndice pasivo de las instituciones gubernamentales como lo ha demostrado la práctica de nuestra Revolución. Al respecto, el compañero Armando Hart, planteó: “La sociedad civil es la vía que tiene el Estado para promover la democracia. Hay que garantizar que las formas de organización de nuestra sociedad civil sean de carácter socialista. (…) el centro, el motor de nuestra sociedad civil son, los sindicatos, las organizaciones sociales y de masas, y a partir de ahí todas las que se inscriban y que sean legalmente aceptadas. O sea, hablo de las Organizaciones No Gubernamentales” [19]

Un rasgo característico importante, propio de nuestro sistema político social, se aprecia en la interrelación de la sociedad civil y el Estado en cuanto a las instituciones armadas.

En Cuba, las Fuerzas Armadas Revolucionarias y el Ministerio del Interior, como garantes de la seguridad y el orden legalmente constituido, y en su condición de pueblo uniformado y brazo armado de la clase obrera en el poder, expresan abiertamente su esencia política y clasista y junto a las amplias masas participan como sujetos activos en la construcción del socialismo, a diferencia de las fuerzas armadas de los países capitalistas donde se consideran instituciones apolíticas, como suelen llamarle enmascarando la verdadera esencia de ellas ya que resulta muy complejo eludir la influencia de los que gobiernan en su membresía.

En nuestro país, durante la etapa de la República neocolonial, -como ocurre en la actualidad en la mayoría de los países del mundo-, los militares no votaban y con ello, ante la ciudadanía, se mostraban como apolíticos. Sin embargo, el procedimiento de asignarle a los militares el cuidado de las urnas para garantizar la imparcialidad en las elecciones, además de garantizar que se evitaran alteraciones del orden público, se convertía en un arma de doble filo, porque, cuando se quería alterar el resultado de una votación, se contaba con la fuerza pública para obtener ese propósito. Hoy, los militares son partes integrantes de la sociedad, el pueblo uniformado, el brazo armado de la clase obrera en el poder. El militar, en tanto ciudadano cubano, tiene derecho al voto, a elegir y ser elegido y ocupar cargos en los órganos del Poder Popular hasta las más altas instancias, desde delegado hasta diputado a la Asamblea Nacional del Poder Popular, como se refrenda en la Ley No. 72 de 1992, Ley Electoral[20] Del mismo modo, sus miembros tienen una fuerte y estimable presencia en las organizaciones sociales y de masas que componen nuestra sociedad civil, como los Comités de Defensa de la Revolución, la Asociación de Combatientes de la Revolución Cubana, la Federación de Mujeres Cubanas, la Unión de Historiadores de Cuba, la Unión de Juristas de Cuba y otras.

A partir de un enfoque histórico concreto, objetivo y sobre la base de la realidad sociopolítica cubana actual, de las particularidades de la construcción del socialismo en el país y de la existencia de un enemigo interesado y empeñado en aniquilar la Revolución Cubana, cabe resaltar que, la concepción político partidista acerca de la sociedad civil cubana refleja los intereses de clase, así como nuestras aspiraciones y objetivos y se corresponde plenamente con nuestro sistema político social, que los puntos de vista no coincidentes entre la sociedad civil y el Estado cubano no generan una contradicción antagónica de entes que se oponen, por el contrario, favorecen el diálogo, el entendimiento mutuo y el trabajo conjunto en interés de un objetivo común. Del mismo modo, los grupúsculos contrarrevolucionarios pagados y servidos por el imperio, interesados en el regreso al capitalismo de este país, no forman parte de nuestra sociedad civil.

¿Qué objetivo persigue el Imperio cuando habla de ‘’desarrollar la sociedad civil en Cuba?

Resulta interesante que en Estados Unidos, los apologistas del sistema imperial, cargados de su odio visceral contra la Revolución Cubana, hablen de sociedad civil, pues en ese país, prácticamente, no aparecía nada relacionado con la temática que nos ocupa ni en los diccionarios especializados de Filosofía y Politología.

Se puede decir que prácticamente los intentos de aniquilar el socialismo en la otrora Unión Soviética y los países socialistas de Europa del Este, ya desaparecidos, fue lo que hizo que se retomara el término por los Estados Unidos y sus aliados, manipulando con fines diversionistas el concepto sociedad civil. No es difícil comprender que el empleo por parte de Estados Unidos de este término no persigue objetivos científicos ni teóricos, sino fines políticos desestabilizadores no sólo contra el socialismo y el movimiento revolucionario, sino también contra los Estados nacionales, por la supremacía y libre albedrío del mercado y el capital, sin orden ni regulaciones algunas. El uso del término en el lenguaje político y científico contemporáneo, indudablemente, está asociado con la existencia de la propiedad privada sobre los medios fundamentales de producción, el estado de derecho capitalista, la división tripartita de poderes, el multipartidismo, el individualismo, el mercado capitalista y la competencia, la doctrina individualista de derechos humanos, el pluralismo ideológico liberal, con el mantenimiento y consolidación de la gobernabilidad de la sociedad capitalista, o en su defecto, reconstruirla. [21] Una vez más se pone de manifiesto el oportunismo y la hipocresía de la política norteamericana.

El uso del término por el Imperio lo convierte en lo que en Estados Unidos comúnmente se llama ‘’sector privado’’ o ‘’esfera privada’’, tal es así, que algunos politólogos burgueses norteamericanos han llegado —intentando explicar la ausencia de siglos del término ‘’sociedad civil’’ en el vocabulario político de los Estados Unidos– a decir que: los americanos no hablan de sociedad civil porque la toman por entendida. Ella es la sociedad misma (léase la sociedad capitalista con sus monopolios, sus empresas, el capital, etc., como componente principal de la sociedad civil burguesa).

En la terminología política de los Estados Unidos, ‘’sociedad civil’’ es sencillamente, la edulcorada ‘’economía de mercado’’, la ‘’libre empresa’’ y la ‘’democracia burguesa’’; en realidad, el dominio más férreo y descarnado de los monopolios imperialistas sobre la inmensa mayoría de los seres humanos. Esta es la ‘’sociedad civil’’ que el gobierno de los Estados Unidos quiere desarrollar en Cuba, para aniquilar nuestra Revolución, sobre todo, a partir de promover la desunión interna y la disidencia y hacer retroceder a sangre y fuego a nuestro país, llevarnos al capitalismo y convertirnos de nuevo en una neocolonia yanqui.

Por demás, el desarrollo de la sociedad civil en el capitalismo actual, y junto a ella el crecimiento cuantitativo y cualitativo de las ONGs, es, en parte, la respuesta de los pueblos oprimidos a los estados explotadores que excluyen de la vida económica, política y social a las amplias masas populares. Sin embargo, el surgimiento de una gran multiplicidad de organizaciones y movimientos, a pesar de su arraigo entre las masas, pudiera también fraccionar las fuerzas revolucionarias y, de igual modo, promover el enfoque individualista, fragmentado y sectorial para la solución de los verdaderos problemas que aquejan a las sociedades capitalistas.

El capitalismo monopolista estatal transnacional ha ido concentrando el poder político cada vez en menos manos. Un puñado de multimillonarios deciden la vida y la muerte de miles de millones de seres humanos en el planeta; no existen en estos países mecanismos reales de participación ciudadana; y la tan cacareada ‘’democracia’’ es un simple y burdo juego político de los poderosos para engañar a los pueblos. Ante estas realidades las masas han buscado nuevos canales y mecanismos para hacerse sentir en la vida nacional e internacional, es lógico que en este contexto, el desarrollo de la ‘’sociedad civil’’ y las ONGs tenga un carácter anti- gubernamental y anti-capitalista.

Como señala Limia David, “En la literatura postleninista la categoría sociedad civil y su problemática asociada a la relación con el Estado desapareció casi, excepto en la obra de Gramsci; ante todo porque se suscitaron profundas deformaciones en la práctica de la construcción socialista en este terreno”.[22]

Lamentablemente en la antigua Unión Soviética y los países socialistas de Europa del Este no sólo se borró del vocabulario filosófico y político el término sociedad civil[23], lo más grave consistió en que se impuso en la práctica de la construcción del socialismo una concepción ‘’estatalista’’ y burocrática que originó una fractura entre el Estado y el Gobierno de una parte y el pueblo y su sistema de organizaciones sociales de otra

La democracia socialista en muchos de los países de Europa del Este devino un fenómeno más formal que real. Estos errores y deformaciones del marxismo y del leninismo contribuyeron con gran peso a lo que sucedió después: el desmantelamiento del socialismo en estos países y la implantación del ‘’capitalismo salvaje’’.

Eso es necesario sí, en el caso de sociedades plutocráticas, como la estadounidense, pero no en el caso de una democracia real y participativa como es el caso de la cubana.

Conclusiones

El concepto de sociedad civil requiere de un enfoque clasista, político- partidista, integral y sistémico a partir de la diversidad de enfoques, criterios y posiciones que al respecto se expresan, toda vez que revela un conjunto de irregularidades y manipulaciones y que no existe un concepto universalmente aceptado sobre su contenido, estructura y funciones, como tampoco existe con el concepto democracia.

La problemática de la relación sociedad civil – Estado es diversa e histórica. Surgió antes de Marx, en el propio Marx y después de él. Entre la sociedad civil y el estado hay contradicción y dependencia mutuas. El Estado y la sociedad civil tienen una estructura clasista, a cada modo de producción corresponde su sociedad civil.

La sociedad civil cubana corresponde al modo de producción socialista imperante en nuestro país, expresa, en lo fundamental, los intereses de nuestro sistema político y trabaja de mutuo acuerdo con las institucionales estatales en el desarrollo y fortalecimiento de la democracia socialista en el país.

Los argumentos del imperio acerca de la inexistencia de una sociedad civil en Cuba carecen de fundamento. Tras ellos se esconden los intentos de fragmentación, desunión y división de la sociedad cubana, de sustitución violenta de los cimientos del socialismo, de llevar el país al capitalismo y convertirnos de nuevo en neocolonia de su sistema imperial.

El plan principal de destrucción de la independencia nacional, la soberanía de Cuba y su régimen socialista es proclamado abierta y oficialmente por el Gobierno de Estados Unidos y sustentado por los medios académicos norteamericanos que estimulan y financian la actividad de los grupúsculos contrarrevolucionarios en nuestro país.

La concepción de nuestro Partido de denominar nuestra sociedad civil como sociedad civil socialista cubana, acentúa el contenido, subraya la estructura, enfatiza su autoctonía y define su carácter socialista.

BIBLIOGRAFÍA CONSULTADA

1. Acanda González, Jorge Luis. Sociedad civil y hegemonía. Revista Temas, No. 6, La Habana, abril-junio de 1996.
2. Acanda, J. L. Sociedad civil y hegemonía. Centro de Investigación y Desarrollo de la Cultura Juan Marinello. 2002
3. Bobbio N. y Matteucci N. Diccionario Político. Siglo XXI de España, editores S.A., Madrid. España. 1983
4. Buttigieg, Joseph A. Gramschi y la sociedad civil. En: Paradigmas y utopías. Revista de reflexión teórica y política del Partido del Trabajo. Revista Bimestral. Julio-agosto 2002. No. 5.
5. Castro Ruz, F. Intervención en la primera sesión del VI Período ordinario de sesiones de la IV Legislatura de la Asamblea Nacional del Poder Popular, 26 de octubre de 1995. Periódico Granma, 30 de octubre de 1995
6. Castro, Fidel. Por el camino correcto. Compilación. Editora Política, 1era. Edición, La Habana, 199.
7. -------------------- Fidel en Brasil. Selección de intervenciones. Editora Política, La Habana, 1990.
8. -------------------- El pensamiento de Fidel Castro. Selección temática. Tomo 1. Volumen 2. Editora Política, La Habana, 1983.
9. -------------------- Ideología, conciencia y trabajo político/ 1959-1986. Editora Política, La Habana, 1986.
10. -------------------- Entrevista con Tomás Borge. Oficina de Publicaciones del Consejo de Estado. La Habana, 1992.
11. -------------------- Fidel y la religión. Conversaciones con Frei Betto. Oficina de Publicaciones del Consejo de Estado, La Habana, 1985.
12. -------------------- Un encuentro con Fidel. Entrevista realizada por Gianni Miná. Oficina de Publicaciones del Consejo de Estado. La Habana, 1987.
1. 13. ___________ Discurso en la sesión inaugural de la IV Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y Gobierno. Cartagena de Indias, Colombia. 14 de junio de 1994. Revista Cuaderno de Nuestra América.
2. 14. ___________ Discurso en la clausura del VI Congreso de la Federación de Mujeres Cubanas, el 3 de marzo de 1995. Periódico Granma, 7 de marzo de 1995
3. 15. ___________ Discurso en la clausura del VI Congreso de UPEC, el 24 de diciembre de 1993. Periódico Granma, 25 de diciembre de 1993.
4. 16. ___________ Discurso en la primera sesión del V Congreso de la UNEAC. La Habana, 20 de noviembre de 1993. Periódico Granma, 25 de noviembre de 1993.
5. 17. ___________ Discurso en la clausura del XVII Congreso de la CTC, 30 de abril de 1996. Periódico Granma, 3 de mayo de 1996.
18. Castro Ruz, R. Informe del Buró Político sobre la situación política y social del país y la correspondiente labor del Partido. Aprobado por el V Pleno del CC del PCC. 23 de marzo de 1996
19. Centro de Estudios sobre América. La democracia en Cuba y el diferendo con los Estados Unidos. Ediciones CEA. 1995
20. Cerroni, U. Gramschi y la teoría política del socialismo. En: Paradigmas y utopías. Revista de reflexión teórica y política del Partido del Trabajo. Revista Bimestral. Julio-agosto 2002. No. 5.
6. 21. Dilla, H. ¿Qué nos dice el Corporativismo? Revista Cuadernos de Nuestra América. No. 23. 1995
21. Dynnik, M. A. y colectivo de autores soviéticos. Historia de la Filosofía. Editorial Grijalbo s. a. México DF, en 5 tomos. 1961. Tomos I y II
22. Engels, F. Anti- Dühring. Editorial Pueblo y Educación. La Habana.
7. 24. ___________ Carlos Marx. Obras Escogidas de Marx y Engels. Editorial Progreso. Moscú, 1974
25. ___________ Ludwig Feuerbach y el fin de la filosofía clásica alemana. Selección de textos de Marx, Engels y Lenin. Editorial de Ciencias Sociales, en tres tomos. La Habana, 1972. Tomo 2
26. ___________ El origen de la familia, la propiedad privada y el Estado. Editorial Progreso. Moscú, 1978.
8. 27. ___________ Contribución a la historia de la Liga de los Comunistas. En Obras Escogidas de Marx y Engels. Ediciones citadas. Tomo III.
27. Gramschi, Antonio. Antología. Editorial de Ciencias Sociales. La Habana, 1973.
28. Guevara, Ernesto Che. Escritos y discursos. T-8, Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 1985.
29. Guevara, Ernesto. El socialismo y el hombre en Cuba.
30. Hart Dávalos, A. Nuestra sociedad civil. Granma, 29 de agosto de 1995.
31. ------------------ Lo jurídico y lo ético. Nuestra sociedad civil. (1). Periódico Granma, 9 de agosto de 1995.
32. ------------------ Lo jurídico y lo ético. Responsabilidad individual, conciencia social. (II), Periódico Granma, 10 de agosto de 1995.
33. ------------------ Sociedad civil y organizaciones no gubernamentales. (I) y (II), Periódico Granma, 23 y 24 de agosto de 1996.
34. Hegel, G. W. F. Enciclopedia de las ciencias filosóficas. Instituto Cubano del Libro. 1968.
35. Hernández, R. Mirar a Cuba. Notas para una discusión. En: Revista La Gaceta de Cuba. (UNEAC) septiembre - octubre 1993.
36. ___________ La sociedad civil y sus alrededores. En: Revista La gaceta de Cuba. 1/ 1994
37. Hobbes, Thomas. Leviatán. T-1 y 2. Ediciones Gernika S.A., México D.F., 1994.
38. Lage Dávila, C. Intervención en el V Pleno del Comité Central del Partido Comunista de Cuba, 23 de marzo de 1996. En: Granma, 26 de marzo de 1996.
39. Lenin, V. I. La nueva política económica y las tareas de los Comités de Instrucción Pública. 17 de octubre de 1921. OC. Tomo. 44
40. ___________ La enfermedad infantil del “izquierdismo” en el comunismo. Obras Escogidas en tres tomos. T- 3. Moscú, Editorial Progreso, s/a, pp. 349-434.
41. ___________.La economía y la política en la época de la dictadura del proletariado. Ibidem, pp. 289-298.
42. ___________ La revolución proletaria y el renegado Kautsky. Ibidem, pp. 61-144.
43. ___________ Insistiendo sobre los sindicatos, el momento actual y los errores de Trotsky y Bujarin. Ibidem, pp. 532-566.
44. ___________Tesis e informe sobre la democracia burguesa y la dictadura del proletariado. 4 de marzo. Ibidem, pp. 145-159.
45. ___________ El Estado y la revolución. Obras completas. T-33. Editorial Progreso. Moscú, 1986, pp. 1-124.
46. ___________ Materiales preparatorios para el libro “El Estado y la revolución”. Ibídem, pp.127-311.
47. Lezcano Pérez, J. El sistema político cubano. En: Selección de lecturas de Cultura Política. Segunda parte. Editorial Pueblo y Educación. 2002
48. ___________ Elecciones, Parlamento y Elecciones en Cuba. Casa Editora de la embajada de Cuba en Brasil. 2003.
49. León Cotayo, N. Guantes de seda para matar la revolución. En periódico Granma, 14 de agosto de 1996. Pág. 3
50. Machado Rodríguez, D. En Cuba solo hay futuro para el socialismo. En periódico Granma, 24 de abril de 1996.
51. Marx, Carlos. Crítica del Derecho Político Hegeliano. Editorial de Ciencias Sociales. La Habana, 1976.
52. ___________ Sobre la cuestión judía. En: La Sagrada Familia y otros escritos. Editorial Grijalbo, S. A. México, 1959.
53. ___________ Contribución a la crítica de la Economía Política. La Habana, 1996.
54. ___________ Tesis sobre Feuerbach. En: Obras Escogidas de C. Marx y F. Engels en tres tomos. Editorial Progreso. Moscú, 1973. Tomo I.
55. ___________ Manuscritos económicos y filosóficos de 1844. Editora Política. La Habana. 1965.
56. ___________ Fundamentos de la Crítica de la Economía Política. (Manuscritos de 1857-58) en dos tomos. Editorial de Ciencias Sociales. La Habana, 1970. Tomo I.
57. ___________ Miseria de la Filosofía. Editorial Progreso. Moscú. 1981
58. ___________ Carta a P. V. Annenkov, 28 de diciembre de 1846. En: Selección de Textos de Marx, Engels y Lenin, en tres tomos. Editorial de Ciencias Sociales. La Habana. 1973. Tomo II
59. ___________ La Guerra Civil en Francia. En: OE de Marx y Engels. Ediciones citadas. Tomo II
60. ___________ El dieciocho Brumario de Luis Bonaparte. En: OE de Marx y Engels. Ediciones citadas. Tomo I
61. Marx, C. y Engels, F. La Ideología Alemana. En: OE de Marx y Engels. Ediciones citadas. Tomo I
62. Marx, C. y Engels, F. y Lenin, V. I. Acerca de la democracia burguesa y de la democracia socialista. Editorial Progreso. Moscú, 1988. (Compilación)
63. MINFAR. Boletín de Información Selectiva. (Serie cuestiones políticas) Organizaciones no Gubernamentales. Editado por Centro de Información para la Defensa. No. 8/ 1990.
64. MINREX. Cuba: democracia participativa, equidad y justicia social. Editora Política / La Habana, 2004
65. Pereira Carlos. Gramschi: Estado y sociedad civil. En: Paradigmas y utopías. Revista de reflexión teórica y política del Partido del Trabajo. Revista Bimestral. Julio-agosto 2002. No. 5.
66. Perry Anderson. Estado y hegemonía en Gramschi. En: Paradigmas y utopías. Revista de reflexión teórica y política del Partido del Trabajo. Revista Bimestral. Julio-agosto 2002. No. 5.
67. Revista Internacional Marx Ahora. La Habana, Cuba. No. 6-7/ 1998/9; No. 12/ 2001; No. 13 / 2002
68. Revista Temas. Número Extraordinario 16 – 17 / 1999
69. Rodríguez, Carlos Rafael. Cuba en el tránsito al socialismo. (1959-1963). Editora Política, La Habana, 1979.
9. 71. M Rosental y P Iudin . Diccionario Filosófico. Editora Política. La Habana
72. Sánchez de la Cruz, E. Introducción al estudio de la sociedad civil y de sus particularidades actuales en Cuba. Editado en la Academia de las FAR General Máximo Gómez. 1997.
73. Taller: Reflexiones sobre sociedad civil. Suplemento de la Revista Estudios sociales de la Escuela Superior del PCC “Ñico López”. 1996.
74. Valdés Vivó, R. ¿Sociedad civil o gato por liebre? En: periódico Granma, 4 de enero de 1996.
75. Vilas, Carlos M. Pobreza, opresión y explotación: notas sobre la sociedad civil en América Latina. En: Revista Temas. La Habana, Cuba. No. 5/1996
76. Constitución de la República de Cuba.
77. Revista ‘’Temas’’, Número extraordinario 16 – 17 / 1999. ‘’Sociedad civil en los 90: El debate cubano’’ Págs. 155 – 171.

78. Las Elecciones de abril serán otro Girón. Tabloide Especial No. 4 Año 2005.
79. Declaración de las Organizaciones Cubanas participantes en el Encuentro La Sociedad Civil en Defensa de la Soberanía y los Derechos Humanos en Cuba. Juventud Rebelde. 13 de Abril de 2005. Pág. 4.
80. Lezcano Pérez Jorge. Fundamentos Políticos del Estado Cubano. Casa Editora Imágenes Ciudad Habana. Cuba.
81. Gaceta Oficial de la República de Cuba. Ley No. 72. Ley Electoral.
82. Curso de Superación Político- Ideológica. Editado por la Escuela Superior del Partido Comunista de Cuba “Ñico López´”. La Habana, Abril de 1997

Notas

[1] Castro Ruz, R. Informe del Buró Político sobre la situación política y social del país y la correspondiente labor del Partido. Aprobado por el V Pleno del CC del PCC. 23 de marzo de 1996
[2] Declaración de las Organizaciones Cubanas participantes en el Encuentro La Sociedad Civil en Defensa de la Soberanía y los Derechos Humanos en Cuba. Juventud Rebelde. 13 de Abril de 2005. Pág. 4.
[3] Ver: Valdés Vivó, R. ¿Sociedad civil o gato por liebre? Granma, 4 de enero de 1996
[4] ‘’Declaración del Comité Central y el Gobierno Revolucionario de Cuba’’, periódico Granma, 7 de mayo de 2004.
[5] Cuba y su defensa de todos los Derechos Humanos para todos. Tabloide Especial. Marzo del 2004. Pág. 23.
[6] Declaración de las Organizaciones Cubanas participantes en el Encuentro La Sociedad Civil en Defensa de la Soberanía y los Derechos Humanos en Cuba. Juventud Rebelde. 13 de Abril de 2005. Pág. 4.
[7] Castro Ruz, F. Palabras a los intelectuales. Discurso pronunciado el 30 de junio de 1961 en la Biblioteca Nacional José Martí. En: Revolución Cubana 40 grandes momentos. Selección y presentación por Julio García Luis. Editora Política. La Habana.
[8] Constitución de la Republica de Cuba. Gaceta Oficial Extraordinaria No.10 de 16 de julio de 2002. Artículo 7.
[9] Constitución de la Republica de Cuba. Gaceta Oficial Extraordinaria No.10 de 16 de julio de 2002. Artículo 54.
[10] Ídem. Artículos 103 y 104
[11] Esta iniciativa tuvo lugar frente a las amenazas del presidente Bush y las maniobras del Imperio y los personeros de la mafia anticubana con el famoso ‘’proyecto Varela’’, que intentaba atentar contra las bases constitucionales del socialismo en nuestro país y contó con un respaldo en firmas, de manera voluntaria, de más de 8 millones de ciudadanos registrados como electores
[12] Ley No. 72. Ley Electoral.
[13] Cuba: democracia participativa, equidad y justicia social. Colección F0R0. Editora Política. La Habana, 2004. Pág. 16
[14] Consejo Económico y Social de Naciones Unidas (en inglés, Economic and Social Council, ECOSOC), uno de los seis órganos principales de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), compuesto por representantes de 54 países. El Consejo lleva a cabo estudios sobre asuntos internacionales económicos, sociales, humanitarios, culturales, educativos y de relaciones, y coordina las actividades de los órganos especializados de la ONU en estas áreas. El ECOSOC opera sobre todo a través de sus varios comités fijos, comisiones funcionales y regionales. Las seis comisiones funcionales tratan problemas relacionados con el desarrollo social, los derechos humanos, la situación de la mujer, las drogas, la población, y las estadísticas nacionales e internacionales.
[15] Cuba y su defensa de todos los Derechos Humanos para todos. Tabloide Especial. Marzo del 2004. Pág. 23.
[16] Asociación Cubana de las Naciones Unidas (ACNU), Asociación Nacional de Economistas y Contadores de Cuba (ANEC), Unión Nacional de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC), Centro de Estudios Europeos (CEE), Centro de Estudios sobre la Juventud (CESJ), Sociedad Cultural ‘’José Martí ’’, Federación de Mujeres Cubanas (FMC), Movimiento Cubano por la Paz y la Soberanía de los Pueblos, Unión Nacional de Juristas de Cuba (UNJC), Centro ‘’Félix Varela’’ y Centro de Estudios sobre Asia y Oceanía.
[17] Ver: Cuba y su defensa de todos los Derechos Humanos para todos. Pág. 24
[18] Ídem. Pág. 24
[19] Hart Dávalo, A. Sociedad civil en los 90: el debate cubano. En: Revista Temas. Número extraordinario 16 – 17 / 1999. Pág. 155-156.
[20] Ver: Ley No. 72 de 1992, Ley Electoral. Artículos 5 y 8.
[21] Ver: Limia David, M. Retomando el debate sobre la sociedad civil. Revista Marx Ahora. Revista Internacional. La Habana, Cuba. No. 6/7 1998/9. Pág. 196.
[22] Limia David, M. retomando el debate sobre la sociedad civil. En: Marx Ahora. Revista Internacional. La Habana, Cuba. No. 6/7 / 1998/9. Pág. 196.
[23] El término sociedad civil no aparece recogido en la tercera edición de la Gran Enciclopedia Soviética, ni se incluye en la segunda edición del Diccionario Enciclopédico Filosófico, de la Editorial Sovietskaya Entsiklopedia, del año 1989.

Julio/2006

http://www.cubasocialista.cu/texto/cs0241.htm


© Biblioteca Nacional "José Martí" Ave. Independencia y 20 de Mayo. Plaza de la Revolución.
Apartado Postal 6881. La Habana. Cuba. Tel*fonos: (537) 555442 - 49 / Fax: 8812463 / 335938