..."Lo que os puedo dar os doy, que es una ínsula hecha y derecha, redonda y bien proporcionada..."
"Don Quijote de la Mancha". Capítulo XLII: " De los consejos que dió Don
Quijote a Sancho Panza antes que fuese a gobernar la ínsula..."

ISSN: 1810-4479
Publicación Semanal. Año 3, Nro.135, Viernes, 4 de agosto del 2006

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Dossier: LA Universalización de la Universidad, el ejemplo cubano

Una colaboración enviada a nuestro boletín, nos hizo encontrar otros artículos que trataban el mismo tema: las sedes universitarias en cada Municipio de nuestro país, otro de los avances que, tal como el Programa Yo sí puedo que reseñáramos la pasada semana, son incuestionables aportes de nuestra Revolución para convertir a Cuba en uno de los países más cultos de América y, ¿por qué no?, del mundo:

SUM*: IMAGEN Y MODELO.
Por Lic. Salvador Salazar Amador**
Especialista en Psicología de la Salud,
Profesor Auxiliar y Jefe de la Carrera de Psicología.
Sede Universitaria del Municipio Arroyo Naranjo.

En el presente trabajo me propongo reflexionar sobre el modelo pedagógico y con algo importante para todos, ya que nos toca en la autoestima: cómo considerarnos profesores universitarios si no sentimos que impartimos docencia en la Universidad; me refiero a la imagen universitaria de nuestra Sede.

Imagino que cada uno de nosotros tenga su propia imagen de una sede universitaria y de un profesor universitario. Si ustedes me preguntaran la mía, les diría que en mi imaginario está la que quedó grabada en la infancia; tuve la suerte de ser hijo de un profesor universitario y lo recordaré siempre cuando marchaba cada mañana a impartir docencia, rumbo a la colina, enfundado en el clásico dril cien, portafolio de cuero en mano, cuando presencié una que otra vez sus lecturas en clase o sus discursos en la impresionante –de niño me parecía aún más- Aula Magna.

Por aquel tiempo, lo confieso, nunca soñé con ser profesor universitario. En aquella época existía una Universidad y un profesor titular –uno sólo- para cada asignatura; a su muerte –muy pocos se retiraban- o cuando se dividía una cátedra existía la remota posibilidad de llegar a serlo. De ahí la presencia de aspirantes a heredar el trono que durante años esperaban pacientemente una oportunidad colaborando con el titular, en todo aquello que fuese necesario, para estar en mejores condiciones de obtener una plaza, caso de ocurrir las tan ansiadas oposiciones. Al recordarlo, me asalta la necesidad de agradecer esto y tantas cosas más a una Revolución que ha hecho posible, con la municipalización, la democratización de las cátedras universitarias, lo que nos impone hoy el enorme reto de ser dignos de ello demostrando que calidad y masividad no están necesariamente reñidas.

Si bien en aquella época, lejana ya, nunca pensé en llegar a ser profesor universitario, en cambio no concebía otro futuro en mi vida que la de ser un profesional; aspiraba algún día subir a diario la escalinata, esta vez en calidad de estudiante, como en ocasiones hice de niño. Pero cuando tocó mi turno en el año 1962, la Universidad del mismo modo que la Habana extramuros había necesitado invadir, en este caso para la docencia, nuevos espacios: cursé la carrera de Psicología en el edificio de Mazón y San Rafael, donde hasta hacía muy poco se encontraba un centro de retiro sacerdotal. Allí todavía rodeados de imágenes de santos, un tanto polvorientas, que los curas falangistas habían dejado abandonadas en su éxodo del país y donde antes se había estudiado el alma desde su espiritualidad, ahora pretendíamos hacerlo de modo científico. Mis profesores ya no acudían en traje blanco de dril 100, muchas veces lo hacían con su uniforme de milicianos, otras veces vestidos de civil, como se decía en aquel entonces, en mangas de camisa, algún que otro “viejo”, en guayabera. Mi imagen de la Universidad y de sus docentes necesariamente tuvo que cambiar.

Pero también en el mundo, las cosas de la docencia estaban cambiando: en la Facultad de Psicología por primera vez oí hablar de un tal Skinner (1) un señor muy famoso en aquel entonces por sus experimentos con palomos, quien según afirmaba, aburrido de recitar año tras año las mismas cosas a sus alumnos -era profesor universitario en los Estados Unidos- había inventado algo que llamó enseñanza programada y que se trataba de que a medida que el alumno fuera leyendo el texto, el que estaba dividido en una serie de cuadros, iba dando respuesta a lo que se le preguntaba y solo así pudiera pasar al siguiente cuadro. Se trataba de buscar una participación activa del estudiante en la lectura y de poder ver donde se “trababa”• Cuando esto ocurría podía ser enviado a otros cuadros que le servían para aclarar su duda hasta que pudiera regresar al camino principal. Buscaba la retroalimentación constante, principio básico de la Escuela conductista a la que pertenecía el autor. Fue uno de los primeros esfuerzos de que tuve noticias de poner a trabajar a los alumnos en el aula, o como se diría después, crear una situación de aprendizaje donde el centro de gravedad pasara del profesor al discípulo.

En aquellos momentos iniciaba la Revolución su esfuerzo constante, mantenido en estos más de cuarenta años, de superación masiva; ya la campaña de alfabetización había desbrozado el camino, el país se encontraba en la batalla por el sexto grado, después vendría la del noveno y el doce grado con la Facultad Obrera Campesina: cada nuevo paso significaba una explosión de matrícula en las aulas: necesidad de construcciones, grupos numerosos, y lo más agobiante: la perenne escasez de maestros y profesores calificados. De seguir con el esquema clásico de la clase magistral, aún desde un simple análisis cuantitativo, el problema se volvía insoluble; en lo cualitativo lo era aún más. A finales de la década del sesenta me encontraba trabajando en el equipo pionero de la televisión educativa en aquellas primeras tele-clases, en vivo y directo, sin margen para el error, con las grandes y ya obsoletas cámaras RCA Víctor en el viejo y muy cercano, al hogar actual de los psicólogos, edificio de Mazón y San Miguel -hoy totalmente remozado- que Gaspar Pumarejo años atrás había tomado de la herencia de su mujer para iniciar la televisión en Cuba.

Desde tiempo inmemorial se había concebido la clase como el lugar de transmisión del contenido entre el que sabe que es el maestro y el que no sabe, el alumno. Se partía de la idea, que una vez quizás fue cierta, que todo el conocimiento era capaz de ser contenido en la mente de algunos –los sabios, los maestros- y estos eran los únicos capaces de trasmitirlos. Todavía hoy en las sociedades primitivas los miembros de la tercera edad merecen todo el respeto y la consideración pues éstos son los que poseen los conocimientos y a ellos se acercan los más jóvenes para recibirlos, para beber en las fuentes del saber. Incluso la raíz etimológica de la palabra alumno, “el que no sabe, el no iluminado”, (2) refuerza esta concepción que proviene de la antigüedad clásica en que todo el saber humano se encontraba en la mente de los filósofos. Era la Filosofía la única ciencia existente, de ella se fueron separando, con el aumento del caudal de conocimientos, las distintas ciencias.

Ya el mundo de la Pedagogía reconocía que resultaba imposible concebir que alguien por sabio y erudito que fuese, pudiera reunir en sí todos los conocimientos que la humanidad posee, aunque fuera tan solo de una ciencia especifica o incluso de un acápite importante de ésta. Pero además, todos sabemos que gran parte de las cosas que ayer aprendimos en las aulas universitarias hoy tienen escaso o ningún valor. La ciencia en su constante avanzar va dejando atrás conceptos sagrados tiempo atrás y postulando nuevas ideas que hasta ayer solo hubieran tenido cabida en el campo de la ciencia-ficción. Se iba haciendo evidente que la capacitación profesional no termina en las aulas, con la obtención del título universitario, sino que éste simplemente significaba el comienzo de un aprendizaje que debía durar toda la vida o al menos mientras nos encontráramos como profesionales en activo. La docencia, tanto la pre como la post grado, quedaba enmarcada como un problema de comunicación, necesidad vital para los seres humanos, quienes solo a través de ella han podido obtener su condición de tales.

El recién nacido humano, a diferencia de los demás mamíferos, es el único que viene al mundo provisto sólo del reflejo de succión; el resto al nacer además de succionar nacen provistos del reflejo de búsqueda. Ello hará posible que cualquiera de ellos es capaz de acercarse, buscar y encontrar la teta materna, mientras que el humano no será capaz de llegar a ella. Es la madre la que tendrá que colocársela en su boca y de ahí que el pequeño necesite hacérselo saber a través de la comunicación. Esta primera comunicación será, desde luego, a través del llanto; precisamente las buenas madres pronto aprenden a distinguir los distintos tipos de llanto de su niño y que es lo que necesita o reclama en cada caso.

La necesidad de comunicación y su importancia en el bienestar del niño han sido bien estudiada por la Psicología (3); desde la referencia histórica a la investigación que realizó el emperador alemán Guillermo V el que se preguntó que idioma los niños alemanes hablarían sino se les enseñaba ninguno, para lo que tomó a un grupo de niños ingresados en una guardería con la orden a quienes que los cuidaban de que les prodigaran todos los cuidados materiales necesarios pero que no hablaran ante ellos ninguna palabra. El resultado final fue que nunca pudo saber que idioma hablarían porque todos los niños murieron, víctimas, sin duda, de la privación emocional sufrida, hasta los experimentos con monos en que se hacía al monito escoger entre dos monas, una de alambre que daba leche y la otra de peluche que aunque no la daba, prodigaba un contacto suave y afectuoso, la que resultó ser preferida por el monito. (4)

La comunicación interpersonal constituye, por tanto, la base de las relaciones comunicativas, los cimientos sobre los cuales habría de erigirse el edificio civilizatorio humano basado en la comunicación. Al respecto, Marx y Engels señalaron que “primero el trabajo y después, y conjuntamente con él, el lenguaje articulado, fueron los dos estímulos más importantes bajo cuya influencia el cerebro del mono se transformó en cerebro humano”. (5)

La comunicación es la matriz de todas las actividades humanas, es un proceso permanente y circular de interacciones en las que cada hombre participa para hacer su propia interpretación, incluye todo proceso en el cual la conducta de un ser humano actúa como estímulo de la conducta de otro ser humano (6). Durante mucho tiempo la enseñanza se basaba en el llamado modelo comunicativo “bancario” donde el emisor deposita los mensajes en la mente del receptor; un tipo de comunicación vertical y autoritaria que aún predomina en ámbitos cono en la familia, la escuela y los centros laborales. En este modelo, la comunicación se reduce a emitir una información, por lo que es un monólogo. Un segundo modelo hace énfasis en los efectos; en el se da mucha importancia a la motivación cuyo objetivo es el cambio de actitudes, es un modelo basado en los efectos activos, se preocupa mucho por evaluar los resultados del aprendizaje (7).

Un tercer modelo, centrado en la persona, se ha ido gestando en América Latina, como un instrumento para la transformación de la sociedad. El educador brasileño Freire (8), retomando a Marx, plantea que “la educación es praxis, es reflexión y acción sobre el mundo para transformarlo”. No hay educadores ni educandos, de acuerdo a esta concepción, sino educadores-educandos, lo que significa que los hombres se educan entre sí mediatizados por el mundo. La educación es un proceso de permanente acción-reflexión-acción, donde el sujeto aprende a razonar por sí mismo y desarrolla una participación activa en grupo, considerándolo como la célula básica de la educación y donde el educador pasa a ser un facilitador, esto es un guía, alguien encargado de estimular al estudiante. Así, esta Pedagogía, también va a emplear recursos audiovisuales, pero no para reforzar contenidos, sino para problemizar, estimular la discusión, el diálogo, la reflexión. Su objetivo es que el sujeto piense y que ese pensar lo lleve a transformar la realidad.

El ser humano, como especie, ha podido trascender su determinación biológica por el hecho de estar inmerso y participar, de manera protagónica en un no interrumpido proceso sociocultural en el que interviene, como un elemento, decisivo, la creación y utilización de instrumentos; indisoluble y dramática relación entre el homo faber y el homo sapiens a la que Freud (9) se refería y Vigostki (10) utiliza, al contraponer el desarrollo histórico de la humanidad con la evolución de las especies animales.

Para Vigostki, el desarrollo de los instrumentos, esos órganos artificiales del hombre, son el factor determinante del proceso del desarrollo psíquico humano. La cultura, afirmaba, crea formas específicas de conducta, que cambian el tipo de la actividad de las funciones psíquicas. En el proceso de desarrollo histórico el ser humano, como ente social, cambia los modos y procedimientos de su conducta, y transforma los códigos y funciones innatas y elabora y crea formas de comportamiento, específicamente culturales. Dicho, en otras palabras, nosotros nacemos homínidos y es gracias al desarrollo histórico cultural que se hace posible que nos transformemos en humanos; el hombre no nace, se hace. (11)

El propio Vigostki aunque reconocía que el desarrollo del pensamiento esta determinado por el lenguaje, esto, es por las herramientas lingüísticas del pensamiento y la experiencia socio cultural, advierte que pensamiento y lenguaje tienen raíces diferentes, no existe una correlación definida y constante entre ellos. No existen razones psicológicas que puedan hacer derribar del pensamiento todas las formas de actividad lingüística, de la misma manera que no podemos limitar el pensamiento al lógico verbal aun cuando para este autor sea su expresión superior.

Si el crecimiento intelectual del niño depende del dominio de los medios sociales del pensamiento, esto es del lenguaje, habría que pensar entonces, en los múltiples lenguajes o sistemas sígnicos que el hombre ha creado a lo largo de su evolución histórica y que tienen una amplitud mayor que el solo lenguaje verbal, hecho que el propio Vigotski reconoce cuando nos remite a todas las formas posibles de signos convencionales.

Como apuntara uno de los contemporáneos del psicólogo ruso (12), si bien la lengua es la más compleja y extendido de los sistemas de expresión, ello no excluye la existencia de otros sistemas fundados en lo arbitrario del signo, ya que todo medio de expresión recibido de la sociedad se apoya en la convención.

Cada uno de los diversos medios expresivos, desde las pinturas rupestres al lenguaje binario de la computación, ha enriquecido las capacidades comunicativas del ser humano y la comprensión racional y afectiva de su entorno y de sí mismos. En este sentido resulta de particular interés la concepción del lenguaje total, elaborada a principios de los sesenta por un grupo de pedagogos. Para ellos el hombre moderno dispone de medios de expresión que pone en juego según tres modalidades diferentes: verbo, audio, visual. En este conjunto de las lenguas, sean orales o escritas, se manifiestan como un caso privilegiado debido a su uso corriente. Lo audiovisual no constituye un medio de expresión autónomo o paralelo a la lengua materna sino que exige un aprendizaje particular, característico de una emergente “tercera cultura”. (13)

Otros investigadores han enfatizado que los medios de comunicación audiovisuales desarrollan formas sofisticadas de comunicación social, (14) multidimensional, alimentando lenguajes, ritmos y caminos diferentes de acceso al conocimiento; las formas de contar son variadas, menos racionales, más sensoriales y emocionales, la organización de la información se hace menos precisa, más intuitiva.

Por otra parte las últimas investigaciones efectuadas en el campo de la Psicología Cognitiva (15) ponen de manifiesto que no hay una inteligencia única, abstracta, universal, sino varias inteligencias específicas, interrelacionadas y en parte independiente, que las personas poseen en distintos gados de desarrollo. Así, junto a la inteligencia lingüística y la lógico matemática, que de hecho son las privilegiadas en los sistemas educativos tradicionales, encontramos otros tipos de inteligencia: espacial, musical, corporal-cinestésica, intrapersonal, interpersonal, naturalista.

Nuestra forma de conocimiento está condicionada por el reduccionismo racionalista, sustentado en las dicotomías cuerpo-mente, sensorial-racional, lógico-intuitivo, abstracto- concreto, en detrimento del segundo miembro del par, considerado como opuesto. Sin embargo las nuevas tecnologías de información y comunicación van borrando estas barreras e integran, de forma holística, las diversas formas de sentir y pensar que dan fe de la complejidad de nuestros procesos psíquicos. (16)

La multimedia, afirma (17) nos permite la integración y utilización simultánea de más de uno de los tradicionales medios, la hibridación del texto con sonidos, música, imágenes estáticas y dinámicas. El hipertexto nos remite a relaciones y vínculos entre palabras, páginas, gráficos, secuencias sonoras o de imágenes y con documentos complejos que pueden, ellos mismos, ser otros hipertextos. Es decir, que el término “navegar” nos remite a una forma de lectura que supera la linealidad tradicional y que nos permite viajar a través de una red de interconexión de posibilidades casi ilimitadas en un lenguaje que se hace cada vez más total. Todo ello en límites temporales que cada vez se hacen más breves. En realidad, la mixtura entre los medios ya tradicionales con las constantemente renovadas tecnologías digitales nos permite hablar de un contexto hipermedial que muta casi a diario.

Estamos ante la emergencia de un ecosistema comunicativo que ha pasado a convertirse en algo tan útil como el ecosistema verde, ambiental y cuya existencia ya genera diversos modos de sentir y percibir, de oír y ver y ha desplazado las tradicionales formas de saber y hacer. La primera manifestación y materialización de este ecosistema es la relación con las nuevas tecnologías, desde la tarjeta magnética con la que ya cobramos nuestro salario, hasta las grandes avenidas de Internet, a las que la mayoría de nosotros todavía arribamos por los estrechos senderos de Infomed, pero que todo lo cual impone una experiencia cultural nueva, mucho más evidente en los jóvenes, con sus empatías cognitivas y expresivas y los nuevos medios de percibir el espacio y el tiempo, la velocidad y la lentitud, lo lejano y lo cercano. Una segunda dinámica que hace parte de este ecosistema y que es una dinámica de comunicación que desborda el ámbito de los grandes medios, es el entorno educacional difuso y descentrado; un entorno de información y saber múltiple, descentrado de los tradicionales modelos de educación y del libro de texto clásico.

Seymour Paper, junto a un grupo de trabajo en el laboratorio de inteligencia artificial del MIT ha creado ambientes de aprendizaje en que los niños se comunican con las computadoras de manera sencilla y natural, sustituyendo el ya clásico proceso de la educación programada, el de usar computadoras para programar a los niños, por el de convertir al niño en el dominador de las maquinas. (18)

Ya desde finales de la década del 60. Rudolf Arnheim, al investigar otra forma posible de pensamiento, el visual, afirmaba que en los procesos básicos de la visión están implícitos mecanismos típicos del razonamiento y que, lejos de ser inferiores, nuestras respuestas preceptuales ante el mundo son el medio fundamental por el que se estructuran los acontecimientos y de los que se derivan las ideas y, por lo tanto, el lenguaje. Arheim hace una acentuada crítica hacia el sistema escolar que castra, desde la más tierna infancia, la posibilidad de dominio de otras formas expresivas que no sean las del lenguaje verbal. El autor reprocha las insuficiencias de una educación que solo rinde un tributo verbal a los auxilios visuales, No basta, afirma, con poner en marcha el proyector cinematográfico –en nuestro caso hablaríamos del aparato de video- con mayor o menor frecuencia, para provocar unos breves minutos de entretenimiento en el aula, lo verdaderamente necesario, puntualiza, es el adiestramiento asistemático de la sensibilidad visual como parte indispensable de la preparación de todo educador. (19)

Jean Piaget por su parte en sus reflexiones sobre el proceso educativo y en sus críticas al neoconductismo destacaba que con la introducción de recursos audiovisuales surge la consecuente transformación metodológica que ponga énfasis en la actividad espontánea, en la investigación personal y autónoma, sino provocar una aparente modernización en la escuela, la sustitución del verbalismo tradicional por otro verbalismo, esta vez mas sofisticado. (20)

Roger, por su parte, al plantear los desafíos que en los 80 presentaba la educación en Estados Unidos mencionaba el hecho de que en la mayoría de las escuelas de esa nación y a todos los niveles educativos se privilegiaba un tipo de aprendizaje sustentado en la actividad del hemisferio cerebral izquierdo: analítico, lógico, lineal y verbo-conceptual. El aprendizaje para Rogers debe involucrar a toda la persona, lo que implica poner en libertad y utilizar también la porción derecha del cerebro cuyo funcionamiento es eminentemente intuitivo sintético, gestáltico, se vale de metáforas y de imágenes y es por tanto, más estético que lógico. (21)

Con la utilización masiva de la tecnología audiovisual en nuestras escuelas se plantean nuevos retos: no será posible, en un futuro, seguirla considerando como ahora, solo en su condición de instrumento facilitador de que más gente estudie; ni podremos únicamente valorarla como recurso para amenizar la clase. Al irrumpir en el aula, se hace posible unir ocio y trabajo, texto escrito e imaginario, ciencia y arte, entretenimiento e investigación; transformación que exige una nueva alfabetización, más allá del dominio básico del texto escrito y de las habilidades matemáticas, para permitir a los educandos expresarse con imágenes y sonidos.

Creo que, con todo esto, resulta más que claro que la imagen de sede universitaria no debemos esperar -ni aspirar- verla reflejada en cemento y piedra, sino más bien en un sentimiento de pertenencia, en una condición mental, en la certeza de que somos abanderados de esta nueva explosión educacional que una vez más ocurre en nuestro país. Hace ya más de cuarenta años sentíamos el orgullo de formar parte del ejército de alfabetizadotes, hoy nuevamente nos encontramos en la primera trinchera del combate, dándole a cada uno de nuestros jóvenes la posibilidad de ser un graduado universitario, haciendo realidad lo que una vez pronosticara Fidel: el futuro de Cuba será necesariamente el de hombres y mujeres dedicados a la ciencia y la técnica.

Concibo la universidad del futuro en cada Centro de Trabajo provocando situaciones de aprendizaje, con la presencia de aquellos capacitados para encauzarla y con la ayuda de toda esta parafernalia tecnológica, en un lugar donde, además de contar con la teoría y la experiencia, estará en primera línea el quehacer práctico: aprenderemos haciendo. ¿Qué quedará entonces de las cuatro paredes, las sillas de paleta, el estrado, el gran pizarrón y el profesor disertante y distante, característicos del aula universitaria que conocí en mi niñez?

Muchas gracias.

Bibliografía:

1. Skinner, B.F. “Teaching machines”, Science, 1958, 128, 969-77. “An operant analysis of problem solving” Cambridge. University Press, 1988.
2. Segarte Iznaga, A. L. Martínez Campos, G. Rodríguez Pérez, Ma. E. “Selección de lecturas de Psicología del Desarrollo del Escolar”
3. Bozhovich, L. I. “La Personalidad y su formación en la edad infantil” Editorial Puebl y Educación, 1981.
4. Cruz, L. Selección de Lecturas de Psicología del Desarrollo en las Edades Tempranas y Prescolar. Félix Varela, La Habana, 2002.
5. Marx, C. “Manuscritos económico-filosóficos de 1844” Grijalbo, México, 1961.
6. Watzlawick, P. “Teoría de la comunicación humana: Interacciones, patologías y paradojas” Barcelona. 1987.
7. Kaplún, Mario “Una Pedagogía de la Comunicación”. Caminos. La Habana, 2002.
8. Freire, P. “Seminario sobre Comunicación Social y Educación”, Quito, Ecuador, 1982.
9. Freud, S. “Introducción al psicoanálisis” Alianza. Madrid, 1967.
10. Vigotzky, L. “Historia del desarrollo de las funciones psíquicas superiores”. Científico-Técnico. La Habana, 1987.
11. Campa, D. “Intorducción a la Psicología”. Félix Varela. La Habana, 2003.
12. Morín E. “Introducción al pensamiento complejo, Gedisa, Barcelona, 1998.
13. Matterlant, A. “La Industria de la Información”. Pluma Cultural, 2004.
14. Knapp Marx, L. “La comunicación no verbal, el cuerpo y el entorno” Paidos, España, 1988.
15. Maslow, A. “La amplitud potencial de la naturalkeza humana” Trillas, México, 1982.
16. Wertsh, J.W. “Vigotsky y la formación social de la mente”• Paidós, Barcelona, 1995.
17. Watzlewick, P. “Teoría de la comunicación humana: Interacciones, patologías y paradojas” Herdes, Barcelona, 1987.
18. Betts, G.T. “The autonomous learner model for the gifted and talented” Allyn and Bacon, Massachusetts, 1991.
19. Barron, F. “Creative person and creative process” Holt, Rinehart and Winston. New York, 1969.
20. Piaget J. “Aparición del pensamiento operacional: operaciones concretas de los siete a los doce años” Pueblo y Educación. La Habana, 2003.
21. Rogers, C. “Libertad y creatividad en la enseñanza: El sistema no directivo”. Paidos. Buenos Aires, 1975.

*Sede Universitaria Municipal
**Lic. Salvador Salazar Amador
Especialista en Psicología de la Salud, Profesor Auxiliar y Jefe de la Carrera de Psicología. Sede Universitaria del Municipio Arroyo Naranjo.


Universalización de la Educación Superior: una Universidad en cada municipio
Por Alcides Cuesta Suárez

Una de las grandes tareas que Cuba lleva a cabo en la Educación en estos momentos, es la Universalización, al llevar la Educación Superior al municipio, con buenos resultados.

La matrícula total que tiene esta modalidad de estudio en la provincia de Cienfuegos supera los 16 mil 500 alumnos, distribuidos en las carreras que oferta la Universidad "Carlos Rafael Rodríguez", las Facultades de Cultura Física y de Medicina; y el Instituto Superior Pedagógico.

Los resultados de la Universalización logran el reconocimiento de los objetivos que tienen las sedes universitarias municipales, como instituciones que ayudarán al desarrollo socio-cultural, económico y comunitario de cada localidad.

En el año académico, por concluir, se alcanzó además, en las ocho sedes universitarias un trabajo coordinado, sistemática y estable de los Consejos de Sedes Municipales; y se mantuvo la preparación de los directivos y profesores con una sistemática atención por parte de las Universidades.

Con esta opción se logra un incremento de estudiantes universitarios, como profesionales que pueden incorporarse a las distintas líneas de investigación y los proyectos comunitarios en la base.

La Universalización tiene un importante resultado social, pues por esta vía trabajadores sociales, maestros de primaria, instructores de arte y técnicos en distintas ramas, se preparan en distintas especialidades de nivel superior, para luego llevar esos conocimientos a sus respectivos centros laborales.

La carrera de Licenciatura en Estudios Socioculturales prepara para un mejor desempeño a los Trabajadores Sociales, vinculados a las distintas comunidades y centros de laborales del territorio, los que además realizan otras labores en las distintas esferas de la economía y los sebillos.

Al concluir la etapa de exámenes finales, se reportaba en Cienfuegos que más del 95 por ciento de los alumnos presentados a pruebas resultaron aprobados.

No obstante, el personal que labora en las sedes universitarias municipales no se sienten satisfechos, y preparan condiciones para logra que en el próximo año académico, que comienza en septiembre próximo, los resultados sean superiores.

http://www.rcm.cu/trabajos/2006/julio/18/unversalizacion.htm


Universidad en la Sierra Maestra: Altos estudios en las montañas
Por Pedro Mora

Un hecho trascendental se apodera de las montañas dotándolas de elemento decisivo para el desarrollo acelerado del territorio

Muy oronda, venciendo a caballo la distancia desde lugares intrincados de la Sierra Maestra, Norbeliza Rosabal Álvarez certifica diariamente su puntualidad a las aulas universitarias ubicadas en la cabecera de este municipio.

El claustro de profesores está representado por profesionales serranos formados por la Revolución.

Resulta beneficioso para los montañeses que de 54 sedes de la provincia de Granma, (a ellas asisten más de 42 000 estudiantes de la enseñanza superior), muchas radiquen en áreas del Plan Turquino-Manatí.

Esta joven cursa el primer año de la carrera de Derecho en su propio territorio, oportunidad hasta hace poco tiempo solo posible en sitios lejanos del llano.

Pero en honor a la verdad, su estado anímico no era el actual, tras ver frustrados los anhelos de superación luego de abandonar la enseñanza media superior en el año 1995. Gracias al Curso de Superación Integral su mundo es otro.

Ella pertenece a la sede de la Universidad de Granma, una de las cuatro con representación en el municipio y que agrupan en total a 1 295 estudiantes. Las restantes son la Pedagógica, Ciencias Médicas y la Facultad de Cultura Física.

DERECHO DE TODOS EN LAS ALTURAS

La Universidad de Granma inauguró su avanzada en el montañoso Buey Arriba el 9 de octubre del 2002 con 26 alumnos, la mayoría Trabajadores Sociales. El presente curso alcanza 318 matriculados en las especialidades de Psicología, Derecho, Estudios Socioculturales y Contabilidad.

Carmen Yanet González Tornés, quien labora en una de esas instalaciones culturales en el asentamiento conocido por Mogote, apunta que el Curso de Superación Integral fue decisivo para ella, pues había dejado los estudios por problemas familiares. "Mi opinión es que las sedes universitarias son un triunfo de los habitantes de la Sierra Maestra".

Criterios parecidos ofrece el ama de casa Yoandra Teresa Rodríguez quien cursa el segundo año de la especialidad de Derecho.

La irrupción de la Enseñanza Superior por tierras de Buey Arriba, pudo materializarse por la existencia de 897 graduados universitarios de diversos perfiles, formados por la Revolución, constituidos en importante cantera profesoral.

Estos profesionales y los estudiantes revelan su presencia, en la economía territorial, y la participación en proyectos comunitarios.

Antes del triunfo revolucionario, la realidad era distinta. Los gobiernos de turno no se preocupaban por los serranos, al extremo de que esta zona contaba con el 50 % de analfabetos, y un reducido número de maestros primarios para una población superior a las 17 000 personas.

En las diversas enseñanzas, el municipio cuenta ahora con 108 instalaciones docentes, 546 maestros y 214 profesores. La matrícula de las enseñanzas primaria y media superior sobrepasa los 5 800 estudiantes.

La Salud es otra de las esferas reveladoras del impulso ofrecido por el Gobierno Revolucionario. Buey Arriba tiene 55 consultorios de médicos de la familia, un hospital, un policlínico, un hogar materno, una sala de rehabilitación y siete farmacias. El personal especializado: 100 médicos, 209 enfermeras, 19 estomatólogos y 12 farmacéuticos.

En un área de 453,9 kilómetros cuadrados, los 31 188 habitantes del municipio dedican esfuerzos a la consolidación del socialismo. Con una economía en la que el café promueve el 43 % de los ingresos, alcanzan anualmente producciones mercantiles de entre 20 y 22 millones de pesos.

Para ellos la llegada de la Universidad al lomerío acrecienta las posibilidades transformadoras concebidas por el Plan Turquino-Manatí. Evidentes razones que promueven felicidad y satisfacciones a los que habitan en el llamado Techo de Cuba.

http://www.cuba.cu/noticias.php?idnoticia=15285&orden=4


¿Universidad de segunda?
Mileyda Menéndez, Dora Pérez, Margarita Barrio, Osviel Castro y Nelson García
Fotos: Roberto Morejón

MIENTRAS revisaba las solicitudes de carrera de los futuros estudiantes de la Sede Universitaria de Regla, la directora, Virginia Arroyo, quedó sorprendida con la planilla de Eduardo: “¡Cosmonauta! ¿Pero este muchacho nos está tomando el pelo?”.

Entonces se puso de acuerdo con el resto del Consejo de Otorgamiento, y el día de la reunión le informaron al joven que su petición había sido aceptada, lo cual desató la risa y el asombro entre sus compañeros de aula.

“Pero Eddy lo tomó con tremendo entusiasmo”, recuerda Virginia. “En su caso no se trataba de una broma, sino de un anhelo real: una muestra de fe ciega en el nuevo modelo pedagógico que apenas llevaba tres años de establecido.

“Imaginen las vueltas que dimos después para decirle finalmente que estaba inscrito en Contabilidad, la segunda opción de su planilla, porque la Cosmonáutica no estaba aprobada de momento para las sedes municipales”, explica sonriente a JR.

Lo cierto es que, desde septiembre de 2004, Eddy perdió su nombre original para ser solo “el cosmonauta”, mote que asume con simpatía y que no le impide ser de los mejores del aula, aun cuando su pasión celeste se limite a contabilizar estrellas camino a casa, concluidas sus clases.

La historia de Eduardo pudiera repetirse ahora mismo en cada municipio de la Isla, donde la denominada universalización de la enseñanza superior ha abierto inéditas posibilidades de ingreso.

En el último año, y gracias a este programa, la matrícula universitaria se elevó a 510 000 estudiantes —el 50 por ciento del total de quienes están en edad para acceder a esos estudios—. De ellos, 365 000 están en las 3 150 Sedes Universitarias Municipales (SUM).

Pero dejar atrás el concepto de la universidad elitista para asumir un nuevo modelo pedagógico, que privilegia la incorporación masiva, no ha sido un proceso fácil. Para hacerlo avanzar ha habido que sortear escepticismos, dudas y los temores propios que acompañan a cualquier cambio. No obstante, sus protagonistas aseguran que el proceso de universalización no está reñido con la formación de un profesional competente.

SE ACABÓ EL MASTICADITO

“Creo que se debe mejorar el proceso de selección para la entrada a algunas carreras que necesitan obligatoriamente aptitudes y actitudes”. Este criterio de Alcides García, con cuatro años de experiencia en la universalización, fue el primero con el que chocó JR en su sondeo por Granma, una de las mejores provincias en la aplicación del programa.

“Parece contraproducente, por ejemplo, que un alumno con mala ortografía acceda a una licenciatura en la cual se requiera por encima de todo dominar el español”. Así dice para reafirmar su primer enfoque este periodista y profesor a tiempo parcial en la SUM de Bayamo.

Sin embargo, Carmen Sánchez, jefa de ese recinto, se opone a cualquier restricción, porque uno de los objetivos del proyecto es transformar modos y conductas, y aportar conocimientos a los alumnos, cambiar su base, formarlos.

Pero el asunto va más allá del tema de la selección. Varios de los encuestados, tanto estudiantes como docentes, sugieren perfeccionar algunos planes de estudio y la bibliografía —a veces no actualizada o desfasada—, elevar el nivel académico de profesores y tutores, y cambiar el sistema de evaluación, quizá demasiado flexible o “facilista” en relación con el de la universidad habitual.

“A veces el modelo de evaluación tiene tendencia a la tolerancia, al ‘aprobado’, y eso crea acomodamientos”, señala Noel Lara, sociólogo y profesor de Metodología de la Investigación.

Para él, uno de los aspectos en los que más se necesita trabajar es en lograr la “independencia cognoscitiva” de los educandos. Es decir, que ellos se despojen del hábito de recibir todo “masticadito”.

También parece imprescindible, como señala Yudmila Remón, de tercer año de Comunicación Social, mejorar la orientación vocacional, incluso después de haber obtenido la carrera. “Muchas veces a una le asalta la duda de en qué consiste tal especialidad, cuál será su perfil laboral, la posible ubicación”.

Al margen de esos lunares resulta innegable, tal como explica la subdirectora docente Yuliet León, que este tipo de universidad aventaja a la tradicional en su impacto comunitario, en su vinculación más estrecha con los centros laborales y en su palpable influencia en los estudiantes.

Sobre ese último tópico subraya que “el 95 por ciento de los alumnos manifestaban cambios importantes en su conducta a partir del proyecto educativo y de vida aplicado aquí”.

Mientras, Alcides García reconoce que “estas universidades tienen una acción más directa en el entorno”, al tiempo que destaca la creación en esa sede del Centro de Estudios de la Comunicación, que tiene como propósito influir en la comunidad desde una perspectiva científica.

Por su parte, Yaimara Sosa, estudiante de Medicina, remarca que hasta en su carrera (algo antes impensable) son evidentes los frutos de la universalización, que en su caso implica ligarse a un policlínico desde primer año.

“Ha sido bello y provechoso estudiar vinculada a un barrio, el mismo que quizá atenderé cuando me gradúe como doctora”.

TUTOR, DIVINO TUTOR

“No comparto el criterio de que merme la calidad de la preparación porque estén fuera del recinto universitario. En realidad disminuiría si faltase el estudio sistemático del alumno, porque el rigor en la enseñanza es el mismo”, aseguró Narciso Fernández, profesor asistente y máster en Historia y Cultura Cubana, quien imparte la asignatura de Historia de Cuba en la sede de Santa Clara.

“La universalización es un proceso efectivo, siempre y cuando haya una alta dosis de consagración del estudiante y, sobre todo, este se apropie de las herramientas para el estudio y la autopreparación.

“El aprendizaje por encuentros, más los días de consultas semanales, lo obligan a examinar diversas bibliografías y a cumplir estrictamente las orientaciones del profesor para asistir preparado.

“Además, tiene la ventaja innegable de que hay un vínculo permanente con la práctica laboral, en cuestiones relacionadas con su futura profesión”.

El experimentado profesor destacó el importante papel que desarrollan los tutores para potenciar el aprendizaje, elegidos a partir de su experiencia y conocimientos.

“Ellos orientan la labor educativa, por tanto, ese vínculo con el alumno es indispensable: lo ayudan a resolver lagunas en su formación profesional, mantienen una relación permanente con la familia del educando, para imponerla sobre cómo marcha su hijo en el aprendizaje. Incluso, chequean cómo le va en la práctica laboral, aunque en esos centros cuentan con un profesional para asesorarlos.

El joven José Luis del Rosario decidió matricular Comunicación Social, a pesar de que ello le limitó en algunas ventajas económicas, pues laboraba en el Contingente Leoncio Vidal, en Cayo Coco.

“Era la oportunidad de recuperar el tiempo que había perdido por despreocupación, y enrumbar mi vida para lograr mi deseo de alcanzar un título universitario.

“Me ha ido bien, ya estoy en tercer año. Los profesores tienen gran capacidad y muchos deseos de ayudarnos”.

—¿Te ha sido muy difícil volver a estudiar luego que estuviste varios años lejos de las aulas?

—Estudiar por encuentros exige aprovechar el tiempo al máximo. Por ejemplo, te pueden impartir una materia en una sola frecuencia, mientras que en el curso regular emplean hasta tres.

“Luego de las clases de los sábados, cada martes y jueves tenemos horario de consulta con el profesor, oportunidad de aclarar las dudas surgidas en el estudio individual, pues si dejas de consultar la bibliografía indicada, qué dudas vas a resolver.

“Es decir, el éxito depende de uno, que debe esforzarse más que en el curso regular. Pero, en lo que respecta a la calidad y el conocimiento del profesional egresado de un sistema de enseñanza u otro, no aprecio diferencias”.

SEDE MUNICIPAL: CHIQUITICA, PERO CONCENTRADA

“La universalización se inició en Cuba desde 1959, ahora estamos en una nueva etapa, la de extenderla al municipio”, dijo Ramón Sánchez Noda, director del Ministerio de Educación Superior.

“La idea de Fidel de convertir al país en una universidad es el reto que estamos desarrollando hoy, con resultados palpables. Es un modelo sostenible, porque contamos con la infraestructura, los profesores y los medios necesarios.

En la elaboración del modelo, puntualizó Sánchez Noda, participaron los organismos que tienen estudiantes en ese sistema —MINED, INDER, MINSAP y MES—. “Funciona con las peculiaridades de cada red de centros de la Educación Superior de los organismos, pero tiene una base común”.

Este proceso, afirmó, reconoce ante todo un equivalente entre el graduado universitario de la sede central y de la SUM. Es un principio inviolable, en el cual se trabaja con toda intensidad. Incluso, existen sedes que tienen más alumnos que una universidad tradicional.

—¿Qué características posee ese modelo pedagógico?

—Es flexible, se ajusta a las condiciones en que se desarrolla el estudiante. Tiene un currículo manejable, que le permite desarrollar otras tareas a la par que estudia. Además, está centrado en el alumno. No significa que el modelo tradicional no lo tenga en cuenta, pero este lo enfatiza más, porque se concibe y se aplica a partir de que gestione sus propios conocimientos y, en fin de cuentas, que realice su propia auto-educación.

“Por supuesto, esto no lo logrará solo, sino a través del vínculo con el profesor. Es un proceso complejo, difícil, no podemos decir que estamos al máximo, pero se están dando pasos en esa dirección”.

—¿Quiénes conforman los claustros de las SUM?

—En su mayoría son profesionales que laboran en los territorios. Se requiere de un proceso de capacitación de ese claustro, por eso estamos trabajando en un diplomado de Gestión Universitaria.

“Este modelo ha provocado un cambio de mentalidad positivo en la mayoría de los profesores. Es un reto decisivo, pues sin variación de pensamiento no se puede materializar. Aún tenemos que avanzar, pero hay un salto cualitativo”.

—¿Qué medios tiene el estudiante para su preparación?

—Cuenta con las video-conferencias, que permiten llevar a todos los lugares del país la misma clase, impartida, por supuesto, por el mejor profesor de cada asignatura. “También los textos de cada materia, lo cual ha requerido de un gran esfuerzo, pues son 47 carreras. En este sistema semi-presencial, donde no hay una actividad diaria, el libro es decisivo.

“Además, tienen una guía de estudios y materiales en soporte electrónico, para acceder a esa nueva forma de enseñanza. No estamos al máximo nivel en su utilización, aunque se trabaja para conectar cada SUM a la red del Ministerio de Educación Superior”.

Sánchez Noda significó como un elemento esencial de este modelo pedagógico el papel del tutor, cuya proporción es hoy de uno por cada cinco o seis alumnos. “Él contribuye a su formación instructiva, y sirve de enlace con los demás profesores. Debe dominar de manera básica los conocimientos del plan de estudios, y conocer las peculiaridades del estudiante, para orientarlo a lo largo de toda su carrera.

“Su función es educativa, con el objetivo de alcanzar una formación general integral, y cumplir con el principio de la atención personalizada del alumno durante su paso por la universidad. Esta nueva figura surgió con las SUM, y ya estamos analizando incluirla en las sedes centrales”.

Sánchez Noda apuntó que este modelo tiene como centro al alumno, quien avanza a su propio ritmo. “El programa está concebido para seis años, cuatro asignaturas por semestre, él matricula las que considera puede vencer en ese tiempo.

“Esta ‘matrícula responsable’ no desestimula al estudiante, por el contrario, estimula su progreso”.

El funcionario subrayó que en este modelo el empeño del educando es decisivo, pues algunos como los del Curso de Superación Integral y la Tarea Álvaro Reynoso, estuvieron mucho tiempo desvinculados de los estudios, mientras otros comparten la docencia con el trabajo.

“El joven tiene que estar muy comprometido con su proceso de formación, y muy estimulado. Como muchos de ellos presentan deficiencias académicas, o problemas personales o de trabajo, tenemos concebido un tipo de baja temporal, mediante la cual está retenido, pero sin salir del programa. Se conversa con él, se le visita en su casa, se le da un intensivo. De esa forma hemos rescatado a varios”.

—Algunos consideran que la preparación en las SUM es inferior a la que puede recibirse en la sede central.

—Ya tenemos ejemplos concretos de que esto no es cierto. En la Universidad Central de Las Villas, aplicaron el mismo examen de Física a los estudiantes de la SUM y a los de la sede central, y los resultados fueron similares.

—¿Cómo beneficia la SUM a la zona donde está situada?

—Ahora el municipio tiene en su poder, en coordinación con otros factores del territorio, la gestión de sus recursos humanos, y eso es un potencial incalculable para el desarrollo del lugar.

Historias cotidianas

A Yaiquirel la maternidad no le ha impedido continuar sus estudios

TRAS los gruesos lentes de Susset se esconde una historia de vocación y voluntad tremendas. Cada noche se duerme sobre sus libros de Psicología, y a la mañana siguiente se levanta de maestra en la Primaria Victoria de Girón, de Casablanca, donde comienza el gran reto de escudriñar el mundo desde el fondo de su avanzada miopía.

Sus profesores y compañeros de aula recuerdan siempre a la Susset de la primera temporada de exámenes, cuando se le rompieron sus cristales y no pudo sustituirlos a tiempo:

“Era angustioso verla: casi acostada sobre el pupitre, leyendo las preguntas con evidente esfuerzo para luego responderlas con una letra enorme y parejita”, cuenta Eyda, su profesora de Economía Política. “Pero ella aprobó todas las asignaturas con muy buenas notas, y ni siquiera entiende por qué la admiramos tanto”.

todos ganan

Como todos los estudiantes provenientes de ese tipo de curso, Yenisel debe cumplir su componente laboral en un centro afín a la carrera que estudia.

En su caso, esas ocho horas semanales de trabajo socialmente útil discurren en el Tribunal Municipal de Regla, donde las juezas profesionales pusieron a su disposición toda la experiencia y afecto, ¡y hasta un buró!

No es de extrañar entonces que llegue a la sede contando los juicios que presenció, tal como los futuros contadores hablan de las brechas económicas en el territorio y las muchachas de Comunicación Social muestran con júbilo sus nombres reflejados en un diario.

Es un acuerdo en el que todos salen beneficiados: los estudiantes por la ventaja laboral que adquieren, y el municipio, porque tal vez por ese camino asegure sus jueces, periodistas y contadores propios: profesionales que no dependan cada día del vaivén de la lanchita para llegar temprano a sus puestos de trabajo.

ENTRE LIBROS Y PAÑALES

“Nos va a hacer falta una subsede en un círculo infantil”, dice un estudiante de Derecho, apuntando con la barbilla hacia los coches y los niños que alborotan en el patio.

Para Virginia la propuesta no es tan disparatada: “Casi una docena de estudiantes tienen hijos menores de cuatro años, edad que cumplirá la SUM en septiembre”, comenta.

Cinco de ellas parieron estando ya matriculadas en sus carreras, como la futura psicóloga Yaiquirel, quien en la última prueba del pasado curso garabateaba las respuestas mientras lactaba a su bebito, nacido solo unos días antes.

Sentado en el aula es solo Yoyi, un alumno más de tercer año en Comunicación Social, pero en su vida profesional es Jorge Luis de la Rosa, vicepresidente del Consejo de la Administración Provincial capitalina.

Cada sábado rodea la bahía para llegar puntualmente a clases, a pesar de las complicaciones lógicas de su cargo. Jamás entrega tarde una tarea, y por la profundidad de sus respuestas se evidencia el estudio concienzudo.

En similares pasos andan otros cuadros del territorio reglano, como Fidelito, Yolanda, Juan Carlos y Ángel. A veces se creen en desventaja con respecto a los demás estudiantes, cuando lo cierto es que su presencia influye extraordinariamente en los más jóvenes.

http://jr.co.cu/2006/enero-marzo/feb-12/cuba-universidad.html

 




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