..."Lo que os puedo dar os doy, que es una ínsula hecha y derecha, redonda y bien proporcionada..."
"Don Quijote de la Mancha". Capítulo XLII: " De los consejos que dió Don
Quijote a Sancho Panza antes que fuese a gobernar la ínsula..."

ISSN: 1810-4479
Publicación Semanal. Año 3, Nro.135, Viernes, 4 de agosto del 2006

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Y bien que Vamos a Cuba porque Cuba va

'La libertad de expresión no puede ser sacrificada'

Fragmentos del fallo emitido el 24 de julio del 2006 por el Juez Alan S. Gold del Tribunal Federal de Distrito para el Distrito Sur de la Florida en el caso de la Unión Americana de Libertades Civiles de la Florida y la Asociación de Gobiernos Estudiantiles de Miami-Dade vs. la Junta Escolar del Condado Miami-Dade y el Superintendente Rudolph F. Crew. El énfasis, en todos los casos, fue expresado por el juez. Traducido por Progreso Semanal.

Este caso se originó debido a la queja de un padre en la Escuela Básica Marjorie Stoneman Douglas que pidió que un libro, Vamos a Cuba, y su versión en inglés fueran removidos de la biblioteca escolar. Los asuntos pertinentes a esta queja no se entrometen en la sala de clases or en los cursos obligatorios u optativos que sean enseñados ahí. No implican los derechos de los estudiantes o de otros a hablar en los "foros públicos" creados por la escuela or en un foro no público. No involucran textos de enseñanza o ningún libro que los estudiantes estén obligados a leer en ninguna clase o para ninguna clase.

Al contrario, los únicos libros en tela de juicio en este caso son libros de la biblioteca, libros que por su propia naturaleza son optativos, no obligatorios.

Además [...] el acto ante la Corte no implica la "adquisición" de libros. Los Demandantes no quieren obligar a la Junta Escolar a que "añada" a los estantes de la biblioteca escolar ciertos libros que los estudiantes han decidido leer. En su lugar, el acto impugnado en este caso [...] es la "remoción" de las bibliotecas escolares de libros que fueron colocados en ellas desde un comienzo por las autoridades escolares o sin objeciones por parte de tales autoridades.

Los libros no eran parte del currículo

Este caso es singular porque, en vez de referirse a un libro de escuela secundaria que contenga lenguaje vulgar y referencias sexuales inapropiadas, o que bregue con temas educacionales cuestionables, los libros de biblioteca en tela de juicio están redactados de manera simple para jóvenes estudiantes de escuela elemental y suministran introducciones superficiales sobre la manera en que los habitantes de países extranjeros viven sus vidas.

El meollo del argumento es que los libros sobre Cuba omiten la dura verdad sobre la vida totalitaria en la Cuba comunista. La opinión de una mayoría de los miembros de la Junta Escolar es que los libros sobre Cuba (e igualmente todos los otros libros en la serie) deben ser prohibidos porque ellos creen que el punto de vista neutral de esos libros es demasiado favorable a la Cuba comunista.

[Sigue un extenso análisis de varios casos legales relacionados con la censura de libros por Juntas Escolares, incluyendo el histórico caso Junta Escolar vs. Pico de 1982 en Long Island, N.Y.]

No existe evidencia en este caso [en Miami-Dade] de que estos libros, además de yacer en los estantes de la biblioteca, fueran parte de ningún proyecto escolar [...] No hubo evidencia [...] de que los libros sobre Cuba fueran comprados como textos de enseñanza o asignados por ningún profesor a ningún estudiante para ningún proyecto de aula o como lectura optativa, or que ningún estudiante sacara los libros sobre Cuba para usarlos en relación a ningún proyecto de aula o de escuela.

Tampoco tenemos una situación en que los libros sobre Cuba fueran asignados a nadie para uso en un curso regular y programado de estudios, supervisado por ningún miembro de la facultad. Por lo tanto, no hay indicios de un "currículo" que lleve el imprimátur de la escuela o del distrito escolar. La mera compra de unos pocos libros que en esencia permanecieron en los estantes de la biblioteca por un periodo de varios años no puede ser caracterizada como "curricular" o como que cuente con el imprimátur de la escuela.

En resumen, yo concluyo que la remoción del libro no ocurrió dentro del contexto de una actividad curricular. Hasta la abogada de la Junta Escolar informó a la Junta que el libro en cuestión no era "material instructivo" sino que era "más bien representativo de los libros considerados como 'medios educativos'".

La Primera Enmienda reina aquí

[...] Esta es una admisión importante que los abogados contratados más tarde por la Junta Escolar no pueden ya evadir. Ahora, post facto, la Junta Escolar intenta argüir --y lo hace torpemente-- que los libros en cuestión son "materiales instructivos" que forman parte integral del proceso curricular. El mero hecho de que las bibliotecas de escuelas elementales sean utilizadas principalmente para extender el currículo [...] no significa [...] que mantener unas pocas copias del libro en unos pocos estantes de la biblioteca sea per se "curricular."

[...] Aquí, al prohibir totalmente los libros sobre Cuba y el resto de la serie, la Junta Escolar de hecho prohíbe hasta la consideración voluntaria de los tópicos contenidos en los libros por parte de los estudiantes durante sus horas de ocio. Esto va al corazón del asunto de la Primera Enmienda. [...] Por lo tanto, yo concluyo [...] que los libros sobre Cuba y el resto de los libros en la serie no son parte de ningún currículo escolar, ni regular ni organizado.

[...] Los argumentos ahora utilizados por la Junta Escolar son simplemente un pretexto para suministrar una excusa constitucionals para las impermisibles acciones que ha tomado. Permitir que las juntas entren en racionalizaciones post hoc para proscribir libros, les permite que encubran una conducta motivada por razones impermisibles con justificaciones plausibles pero insinceras.

La Junta Escolar [alega] que la remoción sería apropiada si el proceso de selección para la biblioteca escolar fuera vista como una "expresión patrocinada por la escuela", ya que el reemplazo de tales libros inexactos está "razonablemente relacionado con una preocupación pedagógica legítima". Pero aquí no se trata de una selección de libros o de discurso estudiantil patrocinado por las escuelas. Aquí, las sugerencias contenidas en tales argumentos de ningún modo contradicen la evidencia abrumadora [...] de una discriminación contra un punto de vista.

[...] Yo concluyo [...] que la mayoría de los miembros de la Junta Escolar Miami-Dade intentaban --al remover los libros-- negarles a los estudiantes el acceso a ideas o puntos de vista con los que los funcionarios escolares discrepaban, y que esa intención fue el factor decisivo en su decisión de remover los libros. Al hacer eso, la Junta Escolar abusó de su discreción en una manera que violó las imperativas transcendentes de la Primera Enmienda.

'Ortodoxia política' fue fuerza motriz

La ortodoxia política evidente en la documentación es la opinión expresada por una mayoría de los miembros de la Junta Escolar sobre cómo la vida en la Cuba contemporánea debe ser presentada en los libros infantiles, no importe cuál sea el mérito educacional o la justedad de los libros en cuanto a la edad de los niños. Aunque el debate fue expresado en términos de "inexactitudes" contenidas en los libros sobre Cuba, la verdad fue que los libros sobre Cuba fueron de contenido neutral y escrupulosamente apolíticos y no reflejaron --como alegaba la mayoría de los miembros de la Junta Escolar-- la verdadera malignidad del gobierno de Castro y la opresión del pueblo cubano.

Por lo tanto, la mayoría fue ampliamente motivada a remover los libros por su desacuerdo con las opiniones neutrales expresadas en los libros sobre Cuba, esencialmente la observación de que "en Cuba la gente come, juega y va a la escuela tal como tú". Sin embargo, esta declaración era apolítica y de contenido neutral. No estaba limitada solamente a los libros sobre Cuba sino que se encuentra asimismo en los libros de las series relacionadas con visitas a Puerto Rico, Vietnam, Australia, China, México, India, Irlanda, Israel, Italia, Japón, Brasil, Egipto, Francia, Alemania, Grecia y el Reino Unido.

Así es que surge la pregunta: ¿Acaso los miembros de Junta Escolar que emigraron de cualquiera de esos países a Estados Unidos deberían ser permitidos a que prohíban los libros de esas series debido a su ortodoxia política individual y punto de vista de lo que es cierto en la vida de un niño en uno o más de esos países?

Yo concluyo que la queja de la Junta Escolar de que existen "inexactitudes" es un disfraz y un pretexto para la "ortodoxia política".

Un recordatorio para los cubanos de aquí

[...] Muchos [miembros de la comunidad cubana] han venido a esta nación --y siguen haciéndolo hoy-- en busca de la oportunidad para vivir en libertad bajo la protección de nuestra Constitución y Declaración de Derechos. El supremo derecho a la libertad de expresión no puede ser sacrificado en el altar de las creencias, no importa cuán firmes sean esas creencias. En esta nación, no prohibimos la expresión de una idea simplemente porque algunas personas en la comunidad la encuentren ofensiva o desagradable.

Vedar libros debido a inexactitudes percibidas barre con una escoba muy ancha. Muchísimas obras de literatura pueden ser removidas de las bibliotecas escolares bajo pretexto del grado de exactitud exigido por los miembros de la Junta Escolar. Hacer eso pone en peligro los derechos que han llevado a esta nación a la grandeza. Como dijo una persona durante estos debates, "Me temo que nos convertiremos en lo que constantemente denunciamos".

[...] La función primordial de nuestras escuelas es preparar a los estudiantes para la ciudadanía. Los estudiantes practicarán esta "ciudadanía" en un país que aprecia la diversidad y el desacuerdo. Por lo tanto, nuestras escuelas deben encarnar la transparencia intelectual, no sea que les enseñen a los niños que menosprecien los principios importantes de nuestro gobierno como si fueran meras perogrulladas. La Primera Enmienda permite una amplia exposición a ese robusto intercambio de ideas del que depende el futuro de la nación. La Junta Escolar no puede usar su poder inherente para expurgar la expresión de ideas no aprobadas por todos.

[...] Por lo tanto y por todas las razones expuestas arriba [...] ORDENAMOS a los Demandados reponer inmediatamente los libros sobre Cuba, así como todos los otros libros en la serie, en los estantes de las bibliotecas escolares identificadas en la Evidencia No. 44 de los Demandantes.

[...] CUMPLIDO Y ORDENADO en cámara judicial en Miami, la Florida, este 24to día de julio del 2006.

/fdo./ El Honorable Alan S. Gold

[El texto completo de este fallo, en inglés solamente, se encuentra en:
http://www.miami.com/multimedia/miami/news/0724vamos.pdf ]




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