..."Lo que os puedo dar os doy, que es una ínsula hecha y derecha, redonda y bien proporcionada..."
"Don Quijote de la Mancha". Capítulo XLII: " De los consejos que dió Don Quijote a Sancho Panza antes que fuese a gobernar la ínsula..."

ISSN: 1810-4479
Publicación Semanal. Año 3, Nro.135, Viernes, 4 de agosto del 2006
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El sr. Osvaldo Alfonso pronostica desde su cama que el final se acerca. Dramático mea culpa para que lo perdonen los yanquis: el jamón todo lo justifica

Algo atrasado, sorprendido y arrollado por los últimos acontecimientos, resurge de sus cenizas morales la voz estentórea del adalid Osvaldo Alfonso, demócrata liberal por cuenta propia, expulsado antes del cenáculo de los que fueron sus socios vendepatria, los mismos que aprovecharon su flaqueza ante el tribunal que lo juzgó para darle la mala con el negocio y los dólares de los yumas. Ahora huele plata en el aire, menea obsequioso la colita, mete cabeza para hacerse notar, levanta la patica y se orina por los rincones, de pura fruición, como hizo Martha Beatriz Roque al enterarse, ante numerosos testigos en la Oficina de Intereses de los Estados Unidos en La Habana, que Bush había logrado meter el pucherazo que le daba un segundo mandato.

El esperpento llega reclamando respuestas, como si alguien lo respetase para tomarlo en serio. La voz le sale aflautada, el gesto ensayado ante el espejo se le desmorona, como un efímero merengue. El postalita desteñido posa como respetable, pero es tarde, lo dicen sus propios cúmbilas, los de antaño o los actuales, uno nunca sabe, que nos mandan desde el anonimato, por e mail, deliciosos mensajes repletos de anécdotas, documentos, fotografías, en lo que parece ser un ajuste de cuentas entre adalides, con la altura y elevación a que nos tienen acostumbrados los patriotas del tanto por ciento que luchan contra la Revolución.¡ Oh meandros insondables del alma canallesca, misterios de las ambiciones terrenales, atavismos freudianos cuando se adivina una tajada!

El Partido del Verde Cubano, según apreciamos por las palabras del Sr Alfonso, se apresta al asalto final. Por supuesto, confía desembarcar detrás del yanqui. Corteses que son con sus superiores. Como falderillos inofensivos no pasan de vociferar y hacer alardes que todos sabemos son de puro teatro. Por estos días, viendo el aquelarre efímero de Miami y las campanas doblando por un funeral sin difunto, y además, leyendo al Sr Alfonso, recordamos aquel son cubano:

“Tranquilidad, papacito, tranquilidad,
que ese revólver que tú tienes, no tira ná…”

El Sr. Alfonso se duele en su orgullo herido de lo que llama “calumnias” contra su persona. Reconoce, innecesariamente, “que no es un héroe”, algo que todos sabemos, y que, además, se nota. Se autodenomina “demócrata liberal”, mediante un ejercicio científico que aporta una nueva especie de invertebrado cubano a los estudios de Felipe Poey. Protesta porque cree que lo hemos tildado de “agente de la CIA”, lo cual sería una grave ofensa para los agentes de la CIA y provocaría, quizás, que la Agencia nos obsequiase con uno de sus periódicos “suicidios”. En realidad, al creerse todo esto, y decirlo sin el menor pudor, el Sr. Alfonso se sobreestima.

Para recolectar materiales similares a los que conforman la humanidad patética del Sr. Osvaldo Alfonso, “Librínsula” no necesita descender a ninguna cloaca, ni explorar los albañales. Ya otros lo hicieron antes.

Para escrutar los abismos del alma de este paradigma de la contrarrevolución cubana, “Librínsula” no necesita más que citar a sus ex compañeros de lucro. Y es lo que hacemos a continuación, publicando el texto de una carta dirigida a la opinión pública por sus ex camaradas de tumbe y estafa, expulsándolo deshonrosamente de la cuadrilla, fechada el 31 de marzo del presente año:

UNA INFORMACIÓN NECESARIA

Debido a que sin consultar se publicó una comunicación privada, dirigida a un grupo reducido de personas, sobre las pretensiones del Sr. Osvaldo Alfonso Valdés de brindar conferencias y manifiestamente desear representar a los presos de conciencia condenados durante la Primavera Negra del 2003, los abajo firmantes realizamos las siguientes aclaraciones.

El Sr. Valdés en el amañado juicio sumarísimo cometió un acto de deslealtad calculada contra sus compañeros, de forma sorpresiva y artera, al presentar una declaración anteriormente preparada, convirtiéndose en la práctica en testigo de la Policía Política contra nosotros. Antes de comenzar el juicio, los 6 juzgados en el grupo en que se encontraba el Sr. Valdés estuvieron juntos en una pequeña celda y, en esa ocasión, no les comunicó sus aviesas intenciones.

Su contubernio con la Policía Política estaba claro. El objetivo era tratar de desmoralizarlos, lo cual no lograron, aunque el inesperado golpe fue fuerte para ellos. Así lo pusieron a testificar primero a él, mediante la lectura de un documento previamente escrito. Debe recordarse que en las celdas tapiadas del Cuartel General de la Seguridad del Estado, Villa Marista, estaba terminantemente prohibido poseer papel y algo con que escribir.

Sus mentirosos testimonios en el juicio, señalados por Oscar Espinosa Chepe en anterior carta, parece no recordarlos ahora el Sr. Valdés. Para evitar posibles errores, se ha recurrido a los recuerdos de varios de los juzgados, entre ellos Héctor Palacios, el Dr. Marcelo Cano y familiares presentes.

Todas las personas consultadas confirmaron las apreciaciones de Oscar Espinosa Chepe, e incluso aportaron nuevos datos sobre la traición ocurrida en aquel juicio. Nunca podrá olvidarse el júbilo de los agentes de la Seguridad del Estado al mostrar la farsa montada con el Sr. Valdés; alegría nula, porque ese vergonzoso acto no melló en lo más mínimo la entereza de los otros cinco juzgados, ni la de los demás procesados en días posteriores, ni mucho menos la moral de la disidencia en su conjunto, a pesar de la diligencia gubernamental en presentar con prodigalidad las declaraciones del Sr. Valdés en la televisión cubana.

-2-

En el documento leído, el Sr. Valdés aseguraba que éramos mandados y pagados por los norteamericanos, o sea la Sección de Intereses de Estados Unidos en La Habana y otros visitantes. Debe recordarse que pidió le concedieran una oportunidad y dijo que él no era como nosotros. Por supuesto, esto sirvió de evidencia contra todos los 75 juzgados, ya que esos constituían los delitos fundamentales imputados a todos.

Lamentablemente, el Sr. Alfonso continúa con declaraciones inconcebibles en Suecia. Algunas repugnantes –como bien las calificara el conocido líder liberal Héctor Palacio- formuladas a la revista Misceláneas de Cuba (Septiembre-Diciembre 2005), donde trata de justificar su innoble conducta con una supuesta protección a su hijo. Para él, las decenas de personas que ayudó a condenar con sus falacias no tienen hijos, esposas, madres y demás familiares, que todavía padecen y sufren injustas condenas, en condiciones y lugares terribles, nunca conocidos por él, que siempre estuvo ¨ubicado¨ a pocos kilómetros de La Habana, y sin ¨habitar¨ una celda de castigo.

Como podrá comprenderse, existen razones muy profundas para el repudio a la incalificable conducta del Sr. Valdés; una persona que, además, al ser apresado, ocupaba grandes responsabilidades en la disidencia cubana. En modo alguno, fue un acto injusto su expulsión como líder y militante del Partido Liberal Cubano. No fue arbitraria la decisión de las autoridades norteamericanas de retirarle la visa.

Nosotros, fieles a los principios humanitarios, despojados de odio, incluso respecto a los que nos persiguen con saña, hemos sido muy humanos con el Sr. Valdés. Pero no podemos aceptar que al expresarse, pueda verse en él una representación genuina de los Prisioneros de Conciencia, juzgados en Marzo de 2003. Mucho menos, en un acto organizado con motivo del Tercer Aniversario de nuestro apresamiento.

Reiteramos el criterio de que tenga oportunidad en Suecia para rehacer su vida de forma honesta.
No deseamos hacer leña del árbol caído, pero hasta la generosidad tiene límites.

-3-

No deseamos concluir sin expresar nuestro particular respeto y admiración por Suecia; su pueblo, sociedad, instituciones, gobierno y partidos políticos, así como las organizaciones gubernamentales, siempre a la vanguardia de la solidaridad con nuestro pueblo en su bregar por la democracia, la justicia social y el respeto a los derechos humanos.

Igualmente, apreciamos los esfuerzos de la comunidad cubana en Suecia por dar a conocer la situación en nuestro país, y en particular las dificultades y condiciones que hemos debido enfrentar desde Marzo de 2003.

La Habana, 31 de Marzo de 2006

Marta Beatriz Roque Cabello
Raúl Rivero Castañeda
Ángel Moya Acosta
Héctor Palacios Ruiz
Nelson Aguiar Ramírez
Pedro Pablo Álvarez Ramos
Margarito Broche Espinosa
Marcelo Cano Rodríguez
Roberto de Miranda Hernández
Antonio Díaz Sánchez
Adolfo Fernández Saínz
Alfredo Felipe Fuentes
Julio César Gálvez Rodríguez
Edel José García Díaz
Normando Hernández González
Librado Linares García
Nelson Moliné Espino
Jorge Olivera Castillo
Pablo Pacheco Ávila
Marcelo López Bañobre
Pedro Argüelles Morán
Oscar Espinosa Chepe

Estos son los hermanos que han podido comunicarse telefónicamente con Oscar Espinosa Chepe hasta el momento, y fueron consultados personalmente.

La Habana, 31 de Marzo de 2006

Subrayemos los epítetos que prodigan en esta carta al Sr. Alfonso quienes lo conocieron mejor que nadie:

-desleal
-calculador
-alevoso
-artero
-mentiroso
-usurpador de funciones (al arrogarse la representación en Suecia de personas a las que antes había traicionado)
-traidor
-débil
-vacilante
-repugnante
-falaz
-incalificable.

Si, leyeron bien: son 12 adjetivos negativos los que se prodigan al paladín Alfonso, uno por párrafo. Buen average.

Recordemos ahora las declaraciones de este “Titán de Bronce” en el juicio, tal y como fueron citadas en el 2003 por el Canciller Felipe Pérez Roque ante la prensa internacional acreditada en Cuba, y juzguemos si sus ex socios se excedieron o no en los calificativos, y si los yanquis se excedieron o no al negarse a acogerlo en su seno:
“Quisiera ahora que viéramos el testimonio que, voluntariamente, rindió en el juicio el señor Osvaldo Alfonso, cuyo nombre en estos días también, una y otra vez, ha sonado.

Presidente del Tribunal.- A usted la Ley le concede el derecho de declarar o de abstenerse a hacerlo.

¿Usted desea declarar?
Osvaldo Alfonso Valdés.- Sí, cómo no.
Presidente del Tribunal.- ¿Desea expresarse libremente?
Osvaldo Alfonso Valdés.- Sí.
Presidente del Tribunal.- Tiene la palabra.
Osvaldo Alfonso Valdés.- ¿Pudiera hacerlo leído?
Presidente del Tribunal.- Sí.
Osvaldo Alfonso Valdés.- Yo, Osvaldo Alfonso Valdés, reconozco que en nuestro trabajo opositor hemos podido ser utilizados por funcionarios de la Sección de Intereses, por lo que en nuestra intención de llevar a cabo una lucha pacífica, hemos respondido de alguna u otra manera a los intereses de Estados Unidos.

Sabemos que los recursos que nos llegan para nuestras labores provienen de fondos que aprueba el gobierno de ese país. Recuerdo una ocasión, una entrevista con un funcionario de la USAID, en la propia oficina, en la cual este venía a comprobar si los recursos de la oficina llegaban a nuestras manos. En ese momento se analizó vías alternativas para que esos recursos llegaran a nuestro poder, algunos estuvieron de acuerdo, otros no, pues significaría demostrar evidentemente que éramos sustentados por la Oficina de Intereses, cosa que negamos. Algunos propusieron que llegaran a través de representantes en el exterior, con vistas a no demostrar el vínculo directo entre el gobierno norteamericano y los opositores. Se interesó por qué haríamos en la Cumbre Iberoamericana, que si se enviaría algún documento. Se trató también de la necesidad de la unidad de la disidencia interna.

En esa ocasión se recomendó que era muy importante que tuviéramos encuentros con personas provenientes de países ex socialistas, como Polonia, Checoslovaquia y otros, pues estos tenían experiencias que nos serían muy útiles en la lucha contra el régimen socialista imperante en Cuba.

En este encuentro participaron por la Oficina de Intereses, la señora Vicky Huddleston; el visitante de apellido, que no recuerdo bien, creo que sea Muller, y por Cuba, entre otros, el señor Jesús Llanes Pelletier, ya fallecido.

Reconozco que he recibido fondos y ayuda material de organizaciones radicadas en Miami, y que esos recursos provienen del gobierno de Estados Unidos, por lo cual, de algún modo, hemos estado sirviendo a esos intereses.

Felipe Pérez.- Esta es la declaración que él hace cuando al final le preguntan. "Usted está en su derecho de declarar o no, ¿quiere hacerlo?" "Sí." "¿Puedo hacerlo escrito?" "Sí." El lo ha dicho.

Aquí está un comprobante de entrega de dinero a este señor (Lo muestra).
"Por la presente se le entrega al señor Osvaldo Alfonso, miembro de la comisión de relatoría de Todos Unidos, 400 dólares, que le envían como ayuda humanitaria los hermanos de Acción Democrática Cubana", una organización en Miami, que en el 2002 recibió 400 000 dólares de la Agencia de Ayuda al Exterior de Estados Unidos.
Aquí hay, por otra parte, otro material de interés.

Esta es una carta que envía Carlos Alberto Montaner:
"Mi querido Osvaldo" -le dice a este señor-: "Aquí van 200 dólares" -26 de enero del 2001-, "lamentablemente no hay mucho que contar, salvo lo que todos sabemos, el régimen se endurece y todo el mundo tiene como horizonte la muerte de Fidel. Después veremos. Todo es muy triste, pero así son las cosas. Un fuerte abrazo, Carlos Alberto Montaner."

Bueno, esto es el 26 de enero del 2001: 200 dólares.

El 22 de marzo, dos meses después; "Mi querido Osvaldo, un amigo a quien conoces tiene la bondad de hacerte llegar 30 000 pesetas" -no existía todavía el euro como moneda de curso obligatorio, me imagino. "Muy pronto te llamarán unos amigos españoles de alto nivel para hablar del Proyecto Varela. Sugerí cinco nombres para fundar esa nueva idea: Payá, Alfonso, Arcos, Raúl Rivero y Tania Quintero."

Voy a repetirlo: "Muy pronto te llamarán unos amigos españoles de alto nivel para hablar del Proyecto Varela", 22 de marzo del 2001. "Sugerí cinco nombres: Payá, Alfonso, Arcos, Raúl Rivero y Tania Quintero. Va un fuerte abrazo y una revista Encuentro. Carlos Alberto Montaner."

Dos días después, el 24 de marzo del 2001: "Mi querido Osvaldo, un amigo común tiene la bondad de hacerte llegar estos 200 dólares" -dos días después de las 30 000 pesetas, puede haber problemas de efectivo, ustedes saben que eso a veces ocurre- "y un recado personal que te dará Raúl. Llámame a España cuando veas esta nota. Un fuerte abrazo, Carlos Alberto Montaner." Agente de la Agencia Central de Inteligencia, reconocido, confeso, público, en Miami y en Cuba, y en Madrid los que lo conocen de cerca.

Esa es la historia del financiamiento. Dije que los crean, dije que los dirigen, dije que los financian y digo que los estimulan y los protegen.”
(Tomado de La Jiribilla, abril 2003. En http//www.lajiribilla.cu)

Miente el Sr Alfonso al tildarnos de calumniadores: no hace falta calumniarlo, basta con publicar sus propias declaraciones.

Miente el Sr Alfonso al decir que queremos “mostrar al mundo que los opositores (de la Revolución) son mercenarios”. No hace falta: él mismo lo reconoce, y además, regala las pruebas que lo demuestran.

Miente el Sr Alfonso al decir que apelamos al descrédito de adversarios como él: no hace falta, sus propias debilidades y traiciones lo hacen.

Por supuesto, queridos amiguitos, que hay más, mucho más, pero lo dejaremos para un próximo encuentro.

Por lo pronto, que siga acumulando el Sr Alfonso preguntas que se las iremos respondiendo en la misma medida en que sea capaz de recuperar su condición humana, la honra más elemental, la decencia mínima para ser tomado en serio.

Cuando reciba el perdón de sus cúmbilas traicionados, el olvido de los yanquis que tanto dinero le dieron para que, en el momento de la verdad los echara pa´lante como un carrito de helado; cuando se pueda mirar al espejo sin bajar los ojos, cuando pueda dormir por las noches sin escuchar lo que queda de voz de una conciencia que no ha permutado de cuerpo por que no ha podido, entonces hablaremos de esa curiosa concepción que dice sostener, según la cual capitalismo y justicia social son uña y carne.

Es que leyendo su última bravata ridícula, tanta bazofia para suecos, casi le echo de menos a sus despampanantes faltas de ortografía.

Y que conste que comprendo que X no siempre tiene tiempo para redactar o revisar lo que luego firma el Sr. Alfonso, y que es justo que doble algo el lomo, aunque sea simbólicamente, para justificar la mesada de la Agencia.

No se debe abusar de los papacitos ni de los príncipes. Semejante proceder sería indigno para cualquier demócrata liberal por cuenta propia que se respete.
¿Verdad Sr. Alfonso?

Ángel de la Guardia, seguro servidor, QBSM




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