..."Lo que os puedo dar os doy, que es una ínsula hecha y derecha, redonda y bien proporcionada..."
"Don Quijote de la Mancha". Capítulo XLII: " De los consejos que dió Don
Quijote a Sancho Panza antes que fuese a gobernar la ínsula..."

ISSN: 1810-4479
Publicación Semanal. Año 3, Nro.136, Viernes, 11 de agosto del 2006

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Dossier:_Ochenta Años De Historia

Conformar un Dossier con los mensajes de amigos, instituciones y cientos de intelectuales que han llenado las llamadas “supercarreteras de la información” y que en su mayoría han desbordado nuestros buzones electrónicos, es tarea titánica. Es por ello que nos conformamos con traer a los lectores de LIBRÍNSULA aquellos que más nos han impresionado:

Desde la Bitàcora de Viejoblues os expresamos nuestros deseos de la pronta recuperación del comandante Fidel y nuestra solidaridad con Cuba. Por la revolución y el socialismo, la bitácora de Viejoblues esta con Fidel y al lado del pueblo cubano.

Si es posible, haced llegar al compañero presidente Fidel un abrazo fraternal, cariñoso y revolucionario, y a las autoridades de Cuba nuestro total apoyo
Un abrazo solidario y revolucionario

Josep Mª Marimon Peña y Antonia Galera Sales
Barcelona, Catalunya, España

Bitácora de Viejoblues, un espacio libre
www.viejoblues.com/Bitacora


Camarada Eliades, nós do PARTTIDO COMUNISTA BRASILEIRO - PCB, estamos apreensivo e confiante diante da situação que se encontra nosso comandante,apreensivo para que seja o mais rápido possível sua recuperação e esperançosos porque sabemos que ele voltará para fazer o que seu povo e os povos democratas do mundo espera, autonomia e autodeterminação.

Até à vitória sempre:

Antonio Elias


DESDE EL ECUADOR TODOS JUNTO A FIDEL:
Por Dax Toscano Segovia

Camaradas revolucionarios:

La noticia sobre el mal estado de salud de nuestro Comandante en Jefe, Fidel Castro Ruz nos llena de tristeza. Vivimos momentos de dolor, de angustia, de desesperación porque no concebimos la idea de que a Fidel le llegue a pasar algo malo.

Pese a esta difícil situación, debemos ser optimistas. Alice Walker decía que Fidel es como una secoya, un viejo árbol gigante que mientras otros han sido segados, él sigue en pie. Y así seguirá. Tenemos la certeza de que Fidel se recuperará pronto de este revés en su salud.

Ningún revolucionario puede dejarse vencer. No podemos bajar la guardia. El mejor homenaje que podemos hacer a Fidel es el de continuar en esta lucha frontal contra el imperialismo y sus lacayos.

Fidel nos ha enseñado que debemos trabajar día y noche para construir una sociedad más justa y más humana.

Debemos estar alertas frente a las intenciones criminales del gobierno norteamericano y la mafia de la gusanera de Miami. Los mercenarios, asesinos y cobardes que han provocado el sufrimiento de la población cubana deben estar estimulados con ésta noticia para lanzar una vez más sus ataques terroristas.

Hay que prepararse para hacerles frente en el campo político, diplomático, informativo, militar. Cada revolucionario, desde su trinchera de combate debe trabajar para asestar golpes contundentes a los enemigos de la Revolución y el Socialismo.

A nivel internacional debemos denunciar los crímenes del Estado sionista de Israel contra el pueblo palestino y libanés. Fidel no permitiría que permanezcamos callados frente al genocidio perpetrado contra nuestros hermanos en esa región del planeta.

De igual manera debemos unir nuestras fuerzas en defensa del proceso revolucionario venezolano y boliviano.

El imperialismo yanqui se envalentonará. Los planes criminales y desestabilizadores tenderán a acelerarse.

Pero Fidel ha sido claro, objetivo. El imperialismo jamás podrá aplastar a Cuba.

Raúl está momentáneamente al frente de la conducción de la Revolución, mientras Fidel recupera su salud. Su calidad humana, su capacidad como líder político y militar, su honradez, su lealtad a la Revolución, a Fidel, al pueblo son los méritos más sobresalientes para que asuma este difícil compromiso. Junto a él estaremos todos, haciendo fuerza para que nuestro Comandante en Jefe se restablezca pronto.

Este 13 de agosto debemos celebrar con mucha alegría el cumpleaños 80 de nuestro maestro, padre, hermano, amigo y camarada. ¡Qué en el mundo entero se oigan cantos en los que se haga referencia a la vida, al amor, a la felicidad, a la rebeldía que son las ideas fundamentales por las cuales ha luchado constantemente Fidel!

Querido Comandante, seguros de que te recuperarás pronto, solo nos queda por decirte que en este combate por la vida, todos los revolucionarios estaremos junto a ti, hasta la victoria siempre.

¡Viva Fidel!
¡Viva el Socialismo!


Estimados Amigos:

Algunos compañeros preguntan por qué deben creer sólo en las noticias oficiales del Gobierno Cubano, sobre la enfermedad de Fidel. Seguramente la mayoría de ustedes, no necesitan respuestas, pero de todos modos, deseamos enviarles este mensaje…

Una de las armas poderosas de la Revolución Cubana es la VERDAD, en ocasiones se demoran en dar la información, lo que se crítica con fuerza, por muchos cubanos, entre ellos nosotros, dando pié a especulaciones o rumores, que se vuelve dañinos. Pero en este caso concreto, estamos plenamente de acuerdo en la explicación que formuló Fidel, no se debe informar hasta que no se considere conveniente y que su estado de salud sea un SECRETO DE ESTADO, así se lo hicimos saber a todos ustedes. Les sugeríamos no preguntarnos, porque no responderíamos a esas preguntas y que la inmensa mayoría de los once millones de cubanos, estamos preparados para guardar secretos.

Nosotros sabemos que cuando el Partido y el Gobierno cubanos dicen algo, es cierto, hasta los enemigos de Cuba, saben que es así. Del periódico Granma, órgano Oficial del Partido Comunista Cubano, podrán criticar todo lo que quieran, lo único que no se puede decir, es que miente. Aquí en Cuba también tenemos una emisora radial, de las más antiguas del continente y tal vez única en su clase en el mundo, que es RADIO RELOJ, da la hora cada minuto, pero cuando dice algo, de seguro es cierto. Por eso las personas estamos acostumbradas a cuando hay alguna noticia impactante, decimos que no vamos a creer nada, hasta que lo diga RADIO RELOJ.

Nunca en la historia de la Revolución Cubana, desde la época de la Sierra Maestra, se ha mentido. Hemos pasado momentos sumamente difíciles, entre ellos, la desaparición física de Camilo Cienfuegos, la Invasión de Playa Girón, la Crisis de Octubre, la muerte del Che, la epidemia del Dengue Hemorrágico, introducida por la CIA, que costó la vida a muchas personas entre ellas a más de 150 niños, el sabotaje terrorista a la nave de Cubana de Aviación con todos sus pasajeros y tripulantes asesinados, el golpe de estado contra Chávez. Siempre se ha dicho la VERDAD.

Esta línea incluye desde los apagones, los ciclones, falta de comida, medicinas, transportes, jabones y hasta madera para los ataúdes, cuando el socialismo europeo, se derrumbó y se perdieron todos los mercados y Estados Unidos aprovechó para aumentar la agresión y el bloqueo. El llamado crudo y sin rodeos de que era necesario trabajar duro y resistir para no morir de hambre, fue claro y preciso. Las incomprensiones y complicidad de la Unión Europea con Estados Unidos tampoco se ocultaron. ¿Qué razón habría ahora para no decir la VERDAD y perder una tradición de la que vivimos muy orgullosos? Además, que es una clave importante de la confianza del pueblo cubano en sus dirigentes y algo verdaderamente inteligente. Mentir, a la larga se vuelve contra los que ejercen esa condenable conducta.

Cuando oficialmente dicen que Fidel fue operado y que esta estable. Pueden creerlo completamente. ESTA OPERADO Y ESTABLE. Las noticias desde Estados Unidos y especialmente de Miami, de que esta muerto, embalsamado, que se hizo el enfermo y el operado para entregarle el poder a Raúl Castro o que goza de muy buena salud y que dieron esa noticia para ver quiénes manifestaban alegría y detectar a los enemigos. Todo eso pertenece al universo de las fábulas, calumnias y mentiras: La verdad es que, simplemente, Estados Unidos, sus servicios de Inteligencia, las embajadas europeas en La Habana y sus servicios de inteligencia, los corresponsales extranjeros de la Prensa, fueron sorprendidos. No sabían nada. Se enteraron cuando ya estaba operado y fuera de peligro, pues firmó la Proclama personalmente, mucho después de las 72 horas de realizada la exitosa operación y cuando ya había salido de la Sala de Terapia Intensiva y pasado el peligro mayor.

Cuando sugerimos a los amigos que no crean en los rumores y noticias dadas por Estados Unidos, que contrario a Cuba, generalmente miente, y sus repetidoras europeas y de otras partes del mundo, repiten lo que ellos les dicen, y les sugeríamos creer en las noticias oficiales de Cuba, es para que no sean engañados: Si la salud de Fidel como todo hace indicar esta mejorando y mejorará y se recuperará, oficialmente se informará y esa será la VERDAD.

Si por el contrario, cosa que muy pocos quieren, se complica y se muere, como le puede suceder a cualquier enfermo y más de su edad, a no dudarlo oficialmente se informará y esa también será la VERDAD.

Lo demás es ponerse a llorar antes de la muerte o lanzarse en fiestas horrendas, salvajes y vulgares como las que realizaron en Miami, que según los propios medios informativos de la derecha en América Latina, fue dañina para esa comunidad.
Los periódicos El País de España, la Nación de Argentina y Correo de la Tarde de Italia, están a la derecha de los principales periódicos norteamericanos, son más anticubanos que la mafia terrorista de Miami y que los propios periódicos de Estados Unidos, así que en el asunto Cuba, no merecen mucha confiabilidad y esto es más dañino para ellos que para Cuba. El tiempo se encargará de demostrarlo. No lo olviden. Los grandes periódicos norteamericanos que analizan la situación de Cuba, son mucho más serios que esos periódicos de España, Italia y Argentina en el tema Cuba.

Con relación a declaraciones de voceros de algunos de los partidos de Izquierda en Europa, podemos afirmarles que las diferentes Congregaciones religiosas en Estados Unidos, son más serias en los análisis, más coherentes y objetivas. En ocasiones los pronunciamientos de esos voceros de izquierda, se parecen a los de la ultra derecha, a los de Miami, a los llamados disidentes cubanos, o el Departamento de Estado Norteamericano. Se escuchan análisis y declaraciones que verdaderamente dan mucha pena. Se tiene la impresión desde este lado del mundo, que no saben ni donde queda la capital de su país y en algunos casos, ni donde esta la Farmacia de su barrio, de modo que ponerse a especular y hablar de Cuba, deberían meditarlo un poco más. Son verdaderamente lamentables las declaraciones de algunos de ellos, sin querer inmiscuirnos en la política interna de ningún país ni partido, los respetamos mucho a todos para hacer semejante cosa y además porque a nadie le asiste el derecho de hacerlo y el momento es de unidad y de defender los ideales por los cuales luchamos, aunque discrepemos.

Les recomendaríamos a todos estos, que viajen a Cuba y se percaten de la tranquilidad y la paz; todos estamos trabajando, que fue lo que pidió Fidel y las grandes fábricas han aumentado su producción. ¿Por qué?

El periodista de BBC Mundo en La Habana, señalado varias veces como tendencioso, -aunque otros dicen que es un profesional serio y objetivo, no queremos dar evaluaciones al respecto, porque no lo conocemos-, dice que el Gobierno cubano parece haber entrado en fase de alarma convocando a sus unidades a oficiales y soldados de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR), a miles de reservistas y a las milicias. Afirma que según dijeron algunas fuentes a la BBC, la movilización de tropas se está desarrollando de forma masiva en todo el país, a pesar de lo cual en las calles de las ciudades no se ve ningún movimiento bélico. Según su despacho las FAR cuentan con alrededor de 50.000 efectivos, más cientos de miles de reservistas, mientras que las Milicias de Tropas Territoriales -civiles armados y entrenados militarmente- superan el millón de efectivos.

Probablemente sus estadistas están por debajo de la realidad, seguramente no incluye a casi todo el país, ni a los estudiantes, que según varias fuentes han solicitado prepararse como francotiradores para en caso de una invasión, poder hacer frente. ¿Cómo se explica que un pueblo así, completamente entrenado y armado puede estar sometido a una dictadura? Ese mismo corresponsal reconoce que el país está en total calma y los anexionistas, a los que el llama disidentes, tranquilos en sus casas.

El apoyo a la Proclama de Fidel, les podemos asegurar que es generalizada, sólo los torpes, ciegos o muy mal intencionados pueden afirmar otra cosa. Con relación a la hora en que se leyó la Proclama, 9 y 15 minutos de la noche, señalan que se hizo a esa hora, por varios factores. Entre ellos: que Cuba tiene el mismo horario que Nueva York, Washington, Miami, Caracas, La Paz y varios otros países del área. Que Cuba sabe que a las 9 de la noche Bush, que otra vez esta de vacaciones, duerme profundamente, mientras Laura, su esposa, ve la televisión y que no se despierta, hasta que ella lo llama para que se duche y tome su desayuno, que a esa hora en que se leyó la Proclama, aunque Bagdad y Kabul estuvieran en llamas no despertaría. Que en Cuba le dieron 15 minutos más, para que el sueño fuera bien profundo. Que a esa hora, los mafiosos de Miami, estaban en Casinos, bares y fiestas y probablemente muchos de ellos, ebrios o endrogados. Dicen también que a esa hora, los presidentes de la Unión Europea dormían profundamente, así que era mejor que se enteraran al levantarse por los noticieros, ya que sus diplomáticos no sabían nada. Otro de los argumentos, es que a las 9:15 de la noche en La Habana, era la misma, pero de la mañana del día siguiente en China y Vietnam, donde estaba de visita el presidente de Venezuela Hugo Chávez, de modo, que estaban bien despiertos. Todo estas especulaciones circulan por La Habana, no conocemos las razones de la hora en que se hizo la Proclama, pero alguna explicación tendrá y cuando la sepamos la diremos.

Desde Miami continuó la campaña de mentiras. Hablaron de disturbios en Santa Clara. Totalmente falso, les enviamos el reporte de Bolivia Tamara, que es la corresponsal de Radio Progreso en esa ciudad. Esta mentira se parece a la que difundieron durante la invasión por Playa Girón, cuando divulgaron que el puerto de Bayamo fue tomado por los mercenarios, a lo que ellos llamaban portadores de la libertad y que fueron derrotados en menos de 72 horas. Bayamo, es capital de la provincia Granma, esta a más de 80 kilómetros del mar.

El mensaje de Tamara dice:

"Mis queridos amigos Adys y Froilán:
La foto que les envío de la Plaza del Che aquí en Santa Clara, es de esta mañana del 4 de agosto. Muchos me han escrito preguntándome por los disturbios en Santa Clara que han llegado hasta la Plaza del Che. Desde Miami insistentemente me dicen que hasta han golpeado a mujeres y niños en mi ciudad. Por la foto se percatan que a las 9:20 am de hoy, se encontraba, solamente el custodio del memorial, al lado de la escultura del Guerrillero Heroico. Lejos de encontrar una Plaza con personas amotinadas en contra de la Revolución cubana.
"Este pueblo del centro de Cuba, como todos los demás, sigue trabajando y deseando la pronta recuperación de Fidel y a las órdenes de Raúl y los demás miembros de la dirección de la Revolución.
"¿Linda mi Plaza del Che verdad?, la única diferencia de esta mañana, hasta esta hora de la tarde, es que el cielo esta muy nublado y parece que va a llover.
"Aquí sigo trabajando y feliz como madre de Ernestico que alcanzó excelentes notas al terminar su 8vo grado.
"Atentamente como siempre, y deseándoles todo lo bueno del mundo y mucha salud a ustedes y a Fidel.
"Les quiere, Bolivia Tamara Cruz.
"Corresponsal de Radio Progreso en Villa Clara, Cuba."

La foto sólo será enviada al Museo Che Guevara de Buenos Aires, y a la Fundación Che Guevara de Italia, pues se demora mucho al pasarlo y no tenemos tiempo disponible. Les queremos…

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Fidel, el Aquiles comunista
Por Miguel Urbano Rodrigues

La Haine

La meditación sobre la temática del poder personal lo acompaña desde la juventud. Creo que fue sincero al definir como peligroso el exceso de autoridad concentrada en un dirigente carismático. Pero han sido las circunstancias de la Historia las que lo han investido de un poder cada vez mayor que no ambicionó…

Al pronunciar su discurso en la clausura del XII Congreso de los Trabajadores Cubanos, en la Habana, hace más de 40 años, Fidel Castro formuló un deseo:
«Que en el futuro pocos hombres, o nadie, tengan la autoridad que tuvimos en el comienzo de la Revolución, porque es peligroso que seres humanos dispongan de tanta autoridad.» El revolucionario cubano no podía entonces imaginar que esa situación que le preocupaba, persistiría por muchas décadas

La enfermedad que lo llevó a transferir la presidencia y las funciones de primer secretario del Partido a Raúl, su hermano, desencadenó a nivel mundial una avalancha de opiniones contradictorias sobre el hombre y su intervención en la Historia. Raramente en la vida de un estadista célebre se escribió y habló tanto sobre él como ahora sobre Fidel.

Fue en la segunda mitad del Siglo XX el dirigente del Tercer Mundo que mayor influencia ejerció, por la palabra y la acción, sobre el rumbo de acontecimientos que enmarcaron el proceso de la descolonización y las luchas contra el imperialismo.

He vivido ocho anos en Cuba. Más de una vez, escuchando durante horas sus discursos en la Plaza de la Revolución en La Habana, o en celebraciones del 26 de Julio en otras ciudades de la Isla, me he interrogado sobre la contradicción entre un poder personal enorme, mínimamente compartido en lo que concierne a las decisiones, y el humanismo de quien lo detenta, identificable en el amor por los niños y la solidaridad con los oprimidos y excluidos de todo el planeta.

Son hipócritas conscientes los que por odio y fanatismo ideológico presentan a Fidel como dictador sanguinario y tirano feroz. Saben que la acusación es falsa.

Quienes conocen un poco Cuba no desconocen que existe una relación de profundo afecto entre el pueblo cubano y el comandante en jefe. La casi totalidad de la población lo ama. Sus compatriotas tienen en él una confianza absoluta. Es un sentimiento que él no estimuló y quizá lo inquiete por ser consciente de que cualquier dirigente, por más talentoso y sabio que sea, no puede sustituir al colectivo como sujeto transformador de la historia.

No hay calumnia mediática que resista a la prueba de la vida. Definir como dictador a un dirigente amado por su pueblo, que gobierna hace casi medio siglo, es un absurdo pérfido. El consenso entre el gobernante y su gente ridiculiza la diatriba forjada por sus enemigos.

La grandeza de Fidel tendría naturalmente que desencadenar campañas de odio. Pero no generó solamente enemigos y calumniadores. Es inseparable también del surgimiento de una generación de epígonos. En Cuba y por el mundo ellos proliferan. Cosa que no sirve a Cuba, porque la tendencia a la glorificación incondicional de los grandes hombres es siempre negativa. Eso porque no hay gobernante perfecto. Y Fidel lo sabe y no le gusta que identifiquen en el un super -hombre. Él es lo que es, un ser mortal, modelado por una voluntad de acero, una inteligencia excepcional y un hambre de humanización revolucionaria de la vida, pero también un ser con lúcida percepción de las limitaciones de la condición humana.

La meditación sobre la temática del poder personal lo acompaña desde la juventud. Creo que fue sincero al definir como peligroso el exceso de autoridad concentrada en un dirigente carismático. Pero han sido las circunstancias de la Historia las que lo han investido de un poder cada vez mayor que no ambicionó.

Fidel leyó en la Universidad los clásicos del marxismo. Los estudió después profundamente en la prisión. Pero su opción por el socialismo resultó del movimiento de la Historia.

El atentado terrorista que destruyó el [buque] La Coubre y la invasión mercenaria de Playa Girón, ideada y financiada por los EE.UU., con la aprobación de John
Kennedy, ocurrieron en una época en que el bravo «soy y seré marxista-leninista», que hizo temblar a Washington, expresó más la decisión de defender la Revolución, introduciendo a Cuba en el campo socialista, que propiamente una opción ideológica Fidel insistió muchas veces en el significado que siempre atribuyó a la evaluación de la correlación de fuerzas. Al reconocer que en Cuba han sido cometidos muchos errores tácticos en la conducción del proceso, agrega que no identifica ningún error estratégico importante. Eso fue decisivo en la defensa de la
Revolución Y el merito es suyo.

Ya en la Sierra, durante la lucha armada, había revelado dotes de gran estratega. Pero fue posteriormente, en la confrontación permanente con el imperialismo de los EE.UU. (ocho presidentes norteamericanos se comprometieron a destruir la Revolución Cubana), que desarrolló una capacidad extraordinaria en la comprensión del movimiento dialéctico de la Historia en momentos en que su rumbo se define. Eso ocurrió concretamente en la fase crítica en que la Revolución, en un giro brusco, rompió con el discurso y la praxis de los años de la utopía romántica para hacer una opción dolorosa. Cuba se encontraba al borde del desastre económico y el único país que entonces le entendió la mano fue la Unión Soviética. Sin esa alianza todo se hundiría. El precio, naturalmente, fue muy elevado. La Revolución entró en un periodo gris-así lo llamaron-, un proceso de burocratización que golpeó duramente la intelligentsia, el debate de ideas y la creatividad en múltiples frentes. Pero no había alternativa.

Hasta el Che, el hombre nuevo del futuro, en la definición de Fidel, el compañero por todos admirado y querido, que tenía sobre el mundo una mirada no siempre coincidente, reconoció en su carta de despedida, al salir para la aventura africana, que lamentaba no haber percibido completamente, mas temprano, las capacidades de liderazgo y de visión estratégica que hacían del comandante un revolucionario incomparable, único

Lenin se destacó como líder incontestado en la mas brillante generación de revolucionarios profesionales europeos del Siglo XX. Fidel no fue tan afortunado ni eso era posible. El núcleo de cuadros revolucionarios del Ejército rebelde era insuficiente, después de la victoria, para enfrentar los tremendos desafíos planteados por la Historia. La generación que acompañó a Fidel se forjó en circunstancias muy adversas, en un pequeño país ya bloqueado por los EE.UU., víctima de una guerra no declarada.

Algunos historiadores critican en Fidel Castro un voluntarismo que nunca consiguió superar. Ese voluntarismo fue una constante en sus intervenciones en las luchas de su pueblo desde la Universidad. Incluso la definición misma que Fidel presenta del
«marxismo-martiano» como síntesis del materialismo dialéctico y del idealismo que venia de Luz Caballeo y Varela - confirma una evidencia: la Revolución Cubana configura un desafió a la lógica de la Historia. Así fue con Moncada, con la aventura del Granma, la lucha en la Sierra y el choque posterior con el imperialismo estadounidense. La decisión de resistir y el coraje espartano del pueblo cubano, en un combate que confirmó la posibilidad de la resistencia, serán recordados por los siglos futuros como acontecimientos épicos de la historia de la humanidad.

Ocurre que lo épico no puede ser explicado por la razón. Para comprender la excepción Fidel los tratados de ciencia política son insuficientes. Identifico en él una síntesis de héroes mitológicos y de héroes modernos que lo han inspirado en un batallar que ya se transformó en Historia. Fidel trae a la memoria a Aquiles, Martí y Bolívar. Del griego y el venezolano heredó el coraje sobrehumano y el hambre de los retos de apariencia imposible. Pero Fidel no sintió nunca la sed de gloria que Bolívar no dominó. La no-ambición fue su compañera permanente. Contrariamente a Aquiles no atravesó el mar para destruir Troyas contemporáneas; su gente atravesó un océano pero para llevar solidaridad a pueblos que combatían por la libertad. Del cubano Martí aprendió que revolución ninguna puede vencer sin fidelidad a una concepción ética de la vida, sin amor por el hombre. Y, por humano, presenta también algunos defectos de los tres.

Al redactar estas líneas recuerdo una conocida afirmación suya: el deber del revolucionario es hacer la revolución. Pocos hombres en milenios de historia han colocado con tanta coherencia su vida al servicio de ese objetivo, erigido en infinito absoluto. Lo imagino en su cama, insensible al huracán de calumnias desencadenado por su enfermedad y emocionado por el otro huracán, el del afecto, respeto y admiración. Los revolucionarios de todos los pueblos, doquiera se encuentren le desean un rápido restablecimientro. Le agradecen lo que hizo por la humanidad. Fidel casi transportó en hombros el Estado y el Partido en momentos de crisis. Y eso fue negativo. Por tener consciencia de la ley de la vida, sabe que exigió de su cuerpo mortal mucho más de lo que podía y debía. Exageró.

Recuperada la salud, podrá ser por algunos años más una consciencia actuante de la humanidad revolucionaria si, alejado de agotadoras tareas del cotidiano, utiliza el tiempo para transmitir a su pueblo y al mundo el saber y la experiencia acumulados, su lección de moderno Aquiles, de discípulo de Bolívar.

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Tranquilo, Fidel
por Vázquez de Sola

Fidel puede reposarse, por unos días, tranquilo. Nosotros, los cubanos de corazón, no estamos inquietos por él. Las ha visto más negras: sesenta y tantos atentados, y ahí está. Pero, como decía Gómez de la Serna "todo se acaba, hasta el jabón de afeitar". Los que tenemos la misma edad, sabemos que un día u otro habremos de poner las barbas a remojar, cuando veamos que el jabón de afeitar se va acabando.

Fidel se ha convertido, al cabo del tiempo y gracias a los esfuerzos de todo el pueblo cubano por acrecentar la cultura y la educación social de sus gentes, en un camarada excepcional, un hermano, un ejemplo. Hasta un símbolo. Pero no es una condición sine qua non de supervivencia.

No sueñen los gusanos: a Fidel aún no le ha llegado la hora, porque sigue siendo imprescindible. No para el Pueblo de Cuba, que sabrá, cuando ocurra lo que tiene ineluctablemente que ocurrir, defender la Revolución.

Patria, con o sin Muerte. Con Fidel vivo o con Fidel muerto, pero siempre con Fidel como bandera. ¿O es que no lo ha hecho hasta ahora?

Dejadlo descansar –se lo tiene más que merecido- unos días tranquilo. Y aunque, desgraciadamente –a todos nos llega-, habrá de descansar en su momento para siempre, los cubanos sabrán continuar su obra revolucionaria.

Cuba le sobrevivirá. ¿O es que los cubanos van a renunciar a todo cuanto les ha dado la Revolución, sólo porque muera –es un decir, si muriera- Fidel?

¿Renunciaron acaso a ser cubanos cuando murió José Martí?

Hoy no es Cuba quien más necesita a Fidel, sino el resto del mundo, a Fidel como símbolo de dignidad. Si un solo hombre justo dignifica al hombre, sin la dignidad que emana de Fidel no podríamos mirarnos al espejo.

No lloréis por Cuba, lectores de falsimedia, llorad por vosotros y por vuestra capacidad de credulidad.

http://www.insurgente.org/modules.php?name=News&file=article&sid=6044


Una voz universal que nos abriga a todos
Por Stella Calloni

Buenos Aires

Querido Comandante Fidel Castro:

Hace muy pocos días, el 26 de Julio pasado, en ocasión de recordar un nuevo aniversario del asalto al Cuartel Moncada, hablábamos de la increíble capacidad de lucha y resistencia del pueblo cubano a través de la historia, algo que usted tan bien pudo encarnar desde muy joven, cuando tomó la opción por los pobres y luego como vanguardia revolucionaria.

En ese amanecer de la Revolución, usted logró la síntesis de continuidad histórica, de dignidad, de amor, desinterés, de herencia cultural y política de sus antecesores, cuyo símbolo fue José Martí.

Palabra, coherencia, contenido, acción y voz que trascendieron muy largamente a las fronteras de la patria chica. Como una voz universal que nos abriga a todos.

Vale leer el Manifiesto de Montecristi, para entender al Moncada profundamente y la Revolución Cubana y sus cartas a la dictadura del sargento Batista y aquel extraordinario texto de “La historia me absolverá”, y su presencia hoy en América Latina, el Caribe y el mundo, y la permanencia de Cuba revolucionaria en el período más brutal de un imperio descarnado y desnudo, sin barreras y sin límites.

Usted nunca fue pastor de rebaño, sino inspirador en palabra y acción de lo que debe hacer el hombre nuevo, el que asume su conciencia colectiva. Usted es dirigente, que dirige y hace, que comparte la suerte de su pueblo, en la condición más alta de un ser humano que es hacer y vivir la Revolución, con todo lo que esta exige.

La otra noche, cuando leí un cintillo frío en la pantalla de Televisión: “Castro delega el mando”, me paralicé, nos paralizamos, vale decirlo, porque fue la sorpresa y la emoción, pero también la incredulidad, porque tantas veces habíamos escuchado las noticias falsas sobre su salud, su persona, eso que usted suele comentar con fina ironía y una buena sonrisa.

En ese mismo momento lo vi, como lo había visto tantas veces caminando delante de más de un millón de cubanos, cuadras y kilómetros, ante alguna de las tantas bravuconadas del imperio vecino.

Lo vi en otra imagen congelada para siempre, allí hablando a su pueblo, en el teatro Marx, con los cientos de héroes de Girón, y esos rostros campesinos vistos de perfil, húmedos por lágrimas que no se dejaban correr, aprendiendo siempre de usted que tan bien trazó el momento político que vive la humanidad, con ese discurso diáfano, preciso y profundo. Dialéctica verdadera, relámpagos constantes de la realidad.

Siempre atento a cualquier reclamo de la humanidad y a cada una de las amenazas contra su pueblo, sitiado por un bloqueo criminal que es un acto de guerra, y por un terrorismo que dejó miles de víctimas y que asoló una y otra vez la Isla.

Usted también nos enseñó junto a su pueblo a cantar y bailar la Revolución, que significa nada menos mantener cultura, identidad y vida.

Por eso la proclama que escribió el 31 de julio para Cuba y para todos nosotros, es la muestra más clara de su apego al respeto profundo por el pueblo, por los pueblos, por la Revolución, por su patria y la Constitución cubana, que algunos de los desinformadores quieren ignorar.

Su proclama, querido Comandante, es una evidente confirmación de la continuidad de una Revolución que ha sido capaz de las más increíbles resistencias y las transformaciones dialécticas necesarias, para sostener en pie todos los logros de ese proceso.

Y de esa manera, sus palabras medidas y sabias, se transformaron en otra de las tantas derrotas, que Cuba ?como David contra Goliat? le han propiciado al imperio. Fue como la primera derrota militar que el pueblo heroico de Cuba le asestó a EE.UU. en el siglo XX, cuando en Playa Girón detuvo la invasión que venía detrás de los primeros ataques.

Usted puso en limpio, y en estricto cumplimiento de la Constitución de Cuba, lo que corresponde a una ausencia temporaria del Jefe de Estado de una nación, donde un proceso revolucionario en favor del pueblo se mantiene irreductible, como irreductibles han sido los cubanos en la larguísima lucha independentista. Eso que se ha convertido en una obsesión para EE.UU., desde que intentó convertir a Cuba en una colonia.

Y además usted, con su sabiduría, su enorme capacidad, que lo ha convertido en la figura que es ante el mundo y ante los pueblos, no les dejó ningún resquicio para la especulación.

Pero lógicamente especulan, burdamente, pero también con algunos de aquellos que hasta ahora muchos consideraban “periodistas serios”, porque no hay nada mejor que poner a estos “personajes” ?que salvaguardan sus cobardías detrás de la aparente “objetividad”, utilizada como un arma de guerra contra los pueblos? ante una situación límite, donde pueden sentir amenazados sus pequeños y mezquinos intereses para saber en realidad quiénes son. Entonces hemos llegado al punto del ridículo.

Entonces los escuchamos hablando de “transición”, es decir, una delegación del mando por enfermedad de un jefe de Estado es concebida por ellos ?y por sus jefes empresarios? como una transición. Toman el término que usa el imperio.

El sueño del imperio es la “transición” que en sus acepciones más profundas significa, nada menos, que anexión. Ahora ni siquiera disimulan por pudor. El reciente documento norteamericano II Informe de la Comisión de Asistencia a una Cuba Libre, no escatima ninguna mención para mostrar abiertamente el intervencionismo y la ilegalidad. Planeando la “transición” en Cuba, los que han sido derrotados y son ellos.

El documento que quedará en la historia de la infamia y que ya tuvo su primera parte en el año 2004, contiene además anexos secretos y elabora muy anticipadamente el proyecto “democrático” que el jefe del terrorismo mundial, traza para Cuba. Por supuesto que el mejor símbolo de lo que ellos conciben como “democracia” es Iraq. Una “democracia” de bombardeos, de exterminio, de napalm, de miles y miles de torturados, de ciudades fantasmas, que antes fueron el hogar de los hombres. ¿Eso quieren para Cuba y para todos nosotros?

¿Pueden estar tan ciegos de soberbia para no entender nada de lo que está aconteciendo en el mundo real? ¿Ciegos como Adolfo Hitler que mandaba a su pueblo a matar y morir cuando todo estaba perdido, cuando ya no quedaba vida a su alrededor?

Como usted bien lo sabe, destruir y exterminar al pueblo cubano fue el sueño maldito del imperio desde fines del siglo XIX. Los que han luchado durante tantos años con dignidad y coherencia, les hicieron naufragar la ensoñación soberbia y los llevaron a morder el suelo de la derrota, una y otra vez.

Incluso desde fines del siglo XIX el imperio entendió ?y usted conoce mejor que yo la historia de su país? que los habitantes de Cuba eran “insumisos” e “indoblegables”, por los cuales instruían a sus jefes invasores de entonces a mandar a los soldados cubanos a las misiones difíciles, para que “no sobrevivieran” y así “limpiar el país” de los eternamente rebeldes.

En realidad fueron ustedes los que heroicamente limpiaron el país de invasores, los derrotaron militar, política y culturalmente. Los derrotaron por dignidad, por creatividad, por conducta revolucionaria, por moral.

Si uno estudia la historia cubana y las relaciones de EE.UU. con su país, no existe nada similar en el mundo.

Eso es lo que no entienden los mediocres y entonces trazan sueños de ocupación, que saben de antemano imposibles. Se lo están demostrando en otros lugares del mundo. Pueden bombardearlo todo, como lo han hecho y lo están haciendo en este momento en Oriente Medio, pero la resistencia los obligará a detenerse, más temprano que tarde, no por razones humanitarias, sino porque pueden “arruinar” las fuentes de recursos naturales, de las que fueron a apoderarse.

Cuando ya no pueden bombardear más, sin afectar sus intereses ? ninguna vida humana les interesa? mandan sus tropas, su artillería y está visto que los espera el pantano, la derrota, los pies hundidos en el barro, por más cárceles secretas, torturas, crímenes de lesa humanidad, traslados de presos, haciendo cómplices a los cobardes del mundo, que teniendo poder para parar el genocidio quedan paralizados y no por temores. Son cómplices ahora, y lo fueron siempre, del saqueo de los pueblos, de las dominaciones coloniales.

¿Qué colonizador de vieja estirpe puede parar a un imperio que cree que está en el esplendor de su impunidad? Primero ponen a andar sus cajas registradoras y frente a eso, el genocidio de los pueblos resulta para ellos una anécdota que les recuerda otros genocidios de los que fueron protagonistas como autores, no como víctimas.

Querido Comandante. Me han cortado muchas veces la voz, pero siempre he encontrado el camino digno para aparecerme y decir, tratando de aprender y aprehender lo que usted y Ernesto Che Guevara, y tantos otros compañeros de lucha, nos enseñaron. Porque toda la vida usted nos ha dado luces, como una Operación Milagro eterna.

No quiero decir frases trilladas, como me siento honrada de haber podido conocerlo. Solo quiero decirle que me parecerá siempre lo más maravilloso que pudo sucederme en mi vida y en mi trabajo, el haber tenido el privilegio de escucharlo, con esa sencillez, sabiduría y respeto por la vida, por el hombre nuevo que osted transmite constantemente. Fascinada de sentir su calidez para con los otros, su concepción de los valores profundos, la maravilla de sus eternos asombros, como se asombra el que está dispuesto a mirar y ver, el que mira y ve con la mano lista para tenderla en cada momento ante cualquier demanda humana.

Nuevamente usted y su pueblo ?al confiar en sus palabras como siempre a lo largo de la historia y de las crisis? los han derrotado. ¿Y van cuantas derrotas que le inflige al imperio más poderoso y terrorista de la historia de la humanidad, que no es poca cosa si se conoce que todo imperio es terrorista y criminal por esencia?

Su proclama fue un ejemplo de continuidad en la lucha, de confirmación de los principios revolucionarios más profundos. A tantos años de aquel muchacho estudiante que desafiaba a la dictadura de Batista ?colocado en el gobierno de Cuba por la misma mano asesina que sembró de dictaduras América Latina y el mundo? usted los sigue derrotando. Y los obliga a mostrarse ante el mundo como un imperio degradado cuando creen estar en el esplendor de su impunidad.

Solo quiero decirle gracias, en nombre de muchos otros, tantas veces humillados, silenciados, incomprendidos, como lo es cualquiera que se atreva a desafiar las indignidades de un sistema de muerte.

Cuba socialista, a pesar de todos los pronósticos y los esfuerzos de los canallas por derrotarla, pensando que está sola en el mundo, los está derrotando en todos los campos.

Lo que por un lado ven los pueblos ?porque ya no hay disimulos posibles? es un imperio criminal, desnudado en su esencia, simbolizado por las imágenes del horror que difunden para aterrorizarnos, sembrando la muerte por el mundo, ya sea por armas y bombas o por hambre. Y por el otro allí está una isla en el Caribe, un país pequeño, a solo 90 millas de ese imperio criminal, cuyo pueblo y su dirigencia reparten panes, educación, cultura, amor, medicinas, hospitales, solidaridad, coherencia, dignidad, en suma, querido Comandante, ustedes siembran vida.

Lo veo aquí mismo como si estuviera escudriñando detrás de mi hombro para mirar esto que escribo en la noche, a sabiendas que está junto a nosotros como lo hace, cotidianamente, con su ejemplo. Lo veo, como lo vi hace muy poco tiempo hablando de sueños, de educación, de los despertares de cegueras físicas y otras, y de luchas ?no por territorios, sino por un mundo mejor para los hombres.

Hasta pronto y hasta la victoria siempre.

Recibido por correo electrónico


Fidel Castro: Un testimonio
Theotonio Dos Santos

Fidel Castro es el dirigente político en el poder por más tiempo en todo el mundo. Me acuerdo de un cargador de maletas en el aeropuerto de la Habana que, en los años ochenta, insistía en probarme que Fidel era el mayor líder de toda la historia. Citaba a Lenin, a Stalin, a Roosevelt, a Miterrand, a varios otros que conocía y había estudiado. A todos le ganaba Fidel por su profundo contacto con su pueblo, por la dimensión del desafío que representaba una pequeña isla como Cuba desafiar al mayor poder en el mundo. Jamás se le ocurrió a él, como a la mayoría de la población cubana, posiblemente la más politizada en todo el mundo, ver en Fidel una expresión de violencia, de imposición, de dictadura.

Sin embargo, en gran parte del mundo occidental, se ve en la prensa diaria una imagen totalmente distinta de Fidel. Siempre amenazador, siempre delirante, siempre dispuesto a defender las causas contrarias a Estados Unidos, siempre dispuesto a mantenerse en el poder sin límites. Cuantas cosas terribles se le atribuye, y si tu dices algo en contra te achacan con tantos adjetivos y descalificaciones que pareces un extra terrestre. Te cortan el micrófono, suspenden tu entrevista en la tele, te retiran de las columnas de la gran prensa y así sucesivamente.

He acompañado en detalles la revolución cubana desde mi juventud. He leído sus discursos desde Sierra Maestra. He estudiado todas sus declaraciones. He convivido con personas que fueron a ver la revolución cubana desde su cuna. Hasta que, mucho más tarde, por razones varias, lo vine a conocer personalmente en el Chile de la Unidad Popular. Desde entonces fueron muchas las oportunidades en que lo traté más directamente. No sé si puedo decir que soy su amigo pues hemos estado siempre en conversaciones políticas aún cuando en ambientes restringidos Pero tengo un sentimiento de tener en él un compañero de luchas, un compañero atento y siempre muy educado, muy sensible, muy preocupado con sus compañeros y amigos, con las personas en general y con la humanidad como un todo.

Si Fidel tiene algo que ver con un dictador, que bueno serían los dictadores. He conocido a muchos políticos de varias orientaciones, fuera y en el poder. Ninguno tiene o tuvo la profundidad intelectual y la dimensión humana de Fidel Castro. Ninguno logra mantener el estudio sistemático de un problema por horas y horas en todos sus detalles y en todos sus aspectos como Fidel. Ninguno es capaz de mantenerse en una reunión académica por algunas horas, mucho menos por varios días en varias horas diarias (desde las 9 de la mañana hasta las 12 de la noche como lo he visto mantenerse en varias oportunidades). Y si es verdad que cuando toma la palabra es muy difícil detenerlo, escucha también, anota, responde exactamente lo que se le pregunta y tantas otras manifestaciones de respecto humano y de consideración al trabajo intelectual. Pero sobretodo es el único político a nivel de jefe de estado que admite debatir abiertamente con los que divergen de sus puntos de vista. Ciertamente ningún dirigente democrático que conocí tiene esta cualidad. En realidad, es el único que la practica ampliamente, con pasión y rigor, con autenticidad. Debo corregir: está surgiendo un nuevo líder político con esta calidad. Tratase de Hugo Chávez. A ver si logrará mantenerla por tanto tiempo. Hasta los ochenta años como Fidel Castro. Creo que es el primer discípulo de Fidel con esta característica que explica en gran parte su larga permanencia en el poder.

Me extraña también que Fidel no se dirija a sus subordinados con palabras de bajo calibre y con órdenes impositivas, como ocurre en las democracias a varios niveles. Cuantas veces he escuchado explicaciones de amigos en el poder de que de otra forma no serían respetados. He convivido mucho con subordinados a los cuales le gusta la imposición del superior como forma de escapar de las responsabilidades, como oportunismo y “carrerismo” . Seguramente hay mucha gente así en torno a Fidel. Pero él no parece necesitar de la violencia verbal para imponerse. Cuentan amigos que vivieron los períodos iniciales de la revolución cubana muy cerca de él y de los dirigentes revolucionarios que sus discusiones eran violentísimas y apasionadas. Se puede imaginarlo en el medio de las tormentas revolucionarias donde se toman decisiones radicales sin saber exactamente sus consecuencias. He visto debates violentos entre los sandinistas, hasta sobre temas tan aparentemente distantes de la revolución como por ejemplo el rol de la rima en la poesía. Ver aquellos hombres y mujeres armados discutiendo las orientaciones de los talleres de poesía con tanta pasión parecía algo surrealista. Pero no había violencia de palabras, el uso de los palabrones, intentos de imposición irracional. Así imagino yo los debates del período inicial de la revolución que no pude compartir.

Me acuerdo de las pasiones que, aún en el Chile tan comedido y “británico”, se producían durante el proceso revolucionario de 1970 a 1973 en los cuales participé intensamente.

Con el tiempo, Fidel fue creciendo entre los revolucionaros y quizás muy pocos se atreverían a contestarlo. Pero cuantas veces él mismo asumió la autocrítica, como en el fracaso de la cosecha de los 10 millones de toneladas de azúcar en 1967. Era magnífico verlo frente a más de un millón de cubanos en la plaza pública asumir todas las responsabilidades del fracaso y, en seguida, poner su cargo a disposición de su pueblo. Nunca he visto nada similar e mis 50 y tantos años de experiencia política.

Un sentimiento de debilidad de su poder personal quedó en mi mente cuando en 1985 lo invité a participar en el Congreso Latinoamericano de Sociología que organicé en Brasil. Eran evidentes sus ganas de estar presente. Controló sus ganas de participación cuando le propuse la creación de una gran revista de ciencias sociales en la región con el apoyo de Cuba. Le pareció una gran idea y designó dos representantes suyos en una reunión al día siguiente en la cual asistí espantado el director del Centro de América Latina rehusar la idea bajo el pretexto que la revista de su instituto cumplía este papel. Nunca hablé con él sobre este asunto pero esta fue una lección muy fuerte sobre los límites de su poder.

Esta misma impresión tuvo un cura que participaba en las gigantescas reuniones sobre la deuda externa que se realizaron en Cuba en la misma época. Este cura, con el sentido de poder burocrático que todo clero tiene, tomó la palabra para decirle que extrañaba como él podía dirigir autoritariamente un país como Cuba si hace varios días participaba todo el tiempo en reuniones maratónicas de una asamblea permanente que operaba de las 9 de la mañana a las 12 de la noche. “No veo a nadie pasandole mensajes y recibiendo órdenes. Entonces ¿quién gobierna este país?” Preguntaba espantado.

Me acuerdo que en esta oportunidad, en conversaciones bien íntimas Fidel me decía que estaba volcado básicamente para el estudio de los grandes problemas mundiales y nacionales mientras que las tareas de gobierno estaban en manos del partido, de las asambleas populares y de las nuevas generaciones. No creo que pudo mantener esta postura por mucho tiempo. En 1989 los rusos tiraban por el suelo aquellos acuerdos que Fidel describiera en las reuniones de la deuda como el nuevo orden económico mundial que Cuba había conseguido establecer con los países socialistas.

Pero en medio de toda esta responsabilidad local e internacional, era impresionante ver a Fidel, algunos meses antes, encerrar su participación en una de estas reuniones de la deuda para asumir la dirección personal de la ayuda de Cuba a México por ocasión del terremoto violento que sufriera este país. Ahí, una vez más, el pueblo cubano ejercía su solidariedad revolucionaria bajo el liderazgo de su dirigente máximo. Me acordaba de la voz de Allende en el gran terremoto de 1971 en Chile. Voz que nunca había escuchado de otros dirigentes en ocasiones similares. Pero más impresionante aún era escuchar la voz de un dirigente levantar se para apoyar a los ciudadanos de un país hermano.

¿Donde está el dictador? En el comportamiento, en el poder incontestable, en el sectarismo, en la intransigencia, en el oscurantismo intelectual, en la distancia con su pueblo, en el no respecto a las reglas de la más democrática constitución ya realizada hasta la constitución venezuelana que también fue discutida, como la de Cuba, con toda la población y votada después de terminada por el parlamento? Democracia es poder del pueblo y confieso que no conozco otro país donde este poder es ejercido diariamente por la población como en Cuba. Donde los diputados de la Asamblea popular se sienten tan responsables por la vida de su pueblo como mi amigo diputado popular que me invitó a su ciudad al lado de Habana y se puso blanco de vergüenza por que había un hoyo en las calles de su ciudad. Por lo cual se sentía responsable después de las varias reuniones que habían realizado en el vecindario sin lograr resolver el problema porque, después que lo tapaban, el hoyo volvía a abrirse.

No me vengan a decir que estoy ocultando los problemas de Cuba. Lejos de mí tal cosa. Tengo gran conciencia de ellos y les garantizo lectores que si alguien está consciente de ellos es Fidel Castro. Nunca lo sentí ocultar los. Por el contrario, me acuerdo especialmente de la larga conversación con él y el gobernador de Río, Anthony Garotinho, en 2000 sobre el fenómeno de la pobreza en Cuba, tema que él estaba estudiando con un equipo de millares de jóvenes con la pretensión de realizar una intervención definitiva en el problema. Era tal su entusiasmo sobre su movilización de fuerzas en esta dirección que el joven gobernador se veía cansado mientras el viejo revolucionario continuaba preguntando sobre las experiencias de las políticas sociales en Río de Janeiro y contando sus experiencias sobre un fenómeno cuya extensión en Cuba él desconocía hace poco.

Tendría tanto que contar sobre mi compañero Fidel Castro. Quiero hacer este testimonio incompleto pero muy sincero por ocasión de sus 80 años. Mas importante aún es hacerlo en el momento de su operación que espero podrá superar bien. Hablo del más grande personaje del Siglo XX que tiene mucho que dar al siglo XXI con este gran movimiento que se dibuja en Cuba en este momento bajo el título general de la Batalla de las Ideas. Abrir Cuba hacia el más profundo debate intelectual que un pueblo haya jamás realizado. Garantizar la educación universitaria para toda la población. Transformar Cuba en el más culto y consciente pueblo del mundo. Acordémonos que Latino América tuvo dos experiencias fantásticas en este sentido: los casos de Costa Rica y del Uruguay que alcanzaron índices altísimos de educación, calidad de vida y paz durante los años de estado de bien estar. Pero ninguno de ellos lo hizo cercados y atacados por el más grande poder económico y militar del mundo. Cuba lo puede hace por que realizó una revolución profunda y porque tiene un líder excepcional. Estoy de acuerdo con el cargador de malas del aeropuerto de La Habana. Que honor desfrutar de su admiración tantas veces manifestada y - sí lo merezco - de su amistad.

http://www.rebelion.org/noticia.php?id=35722


Fidel, 80 años
Por Frei Betto

Si hubiera una fábrica de productos lúdicos destinados al mercado político, quizás "¿Dónde está Wally?" ganase la versión "¿Dónde está la izquierda?"

Una parcela de la izquierda se siente avergonzada porque no es tan ética como ella misma propala; otra, porque falló el socialismo, excepto en Cuba. En Corea del Norte predomina un régimen totalitario y en China el capitalismo de Estado.

Las plañideras del desastre del socialismo no se preguntan por sus causas ni denuncian el fracaso del capitalismo para los dos tercios de la humanidad que, según la ONU, viven por debajo de la línea de pobreza. De ese modo abrazan el neoliberalismo sin culpa. Y lo adornan con el eufemismo de "democracia", aunque acentúe la desigualdad mundial y niegue valores y derechos humanos cultivando la idolatría del dinero y de las armas.

¿Qué es ser de izquierda? Todos los conceptos académicos -ideológicos, partidarios y doctrinarios- son palabras huecas ante la definición de que ser de izquierda es defender el derecho de los pobres, aunque aparentemente ellos no tengan razón. Por eso, causa escalofrío ver a alguien que se dice de izquierda aliarse con la derecha.

Fidel es un hombre de izquierda. No hizo, entre 1956 y 1959, una revolución para implantar el socialismo. Su motivación fue librar a Cuba de la dictadura de Batista, rescatar la independencia del país y liberar al pueblo de la miseria. Cuando visitó los Estados Unidos, poco después de su llegada al poder, fue ovacionado en las avenidas de Nueva York.

La élite cubana se resistió a ceder los anillos para que toda la población tuviera dedos. Apoyada por la Casa Blanca, instauró el terror, empeñada en detener las reformas agraria y urbana y la campaña nacional de alfabetización. Kennedy, vitoreado como baluarte de la democracia, envió diez mil mercenarios para invadir Cuba por Bahía Cochinos en 1961. Fueron derrotados. Y la Revolución, para defenderse, no tuvo otra alternativa que aliarse con la Unión Soviética.

Cuba es el único país de América Latina que logró generalizar la justicia social. Toda la población de once millones de habitantes goza de los derechos de acceso gratuito a la salud y a la educación, lo que mereció elogios del papa Juan Pablo 2º en su viaje a la isla en 1998.

¿Acaso será el paraíso? Para quien vive en la miseria en nuestros países -¡y son tantos!-, la forma de vida de los cubanos es envidiable. Para quien se considera clase media, Cuba es el purgatorio; para quien es rico es el infierno. Sólo soporta vivir en la isla quien tiene conciencia solidaria y sabe pensar en sí a través de la óptica de los derechos colectivos. ¿O alguien conoce a un cubano que le diera la espalda a la Revolución para defender a los pobres en otra parte del mundo?

En el trayecto desde el aeropuerto de La Habana al centro de la ciudad hay una pancarta con el retrato de una niña sonriendo y la frase: "Esta noche 200 millones de niños dormirán en las calles del mundo. Ninguno de ellos es cubano". ¿Algún otro país del continente podría exhibir semejante anuncio a la mera puerta de entrada?

La simple mención de la palabra Cuba provoca escalofríos en los espíritus reaccionarios. Critican la democracia de la isla, como si lo que predomina en nuestros países -corrupción, nepotismo, malversación- fuera modelo de algo. Entonces, ¿por qué no exigen que, primero, el gobierno de los Estados Unidos deje de profanar el derecho internacional y suspenda el bloqueo y cierre de una vez el campo su concentración en Guantánamo?

Se protesta contra los fusilamientos de la Revolución, y me sumo a esa crítica, pues soy contrario a la pena de muerte, pero ¿dónde están las protestas contra la pena de muerte en los Estados Unidos y contra el fusilamiento sumario practicado en Brasil por policías militares?

Cuba es hoy el país con mayor número de médicos y bailarines de ballet clásico por habitante. Y tiene en perspectiva un programa para atender gratuitamente, en los próximos años, a seis millones de latinoamericanos con deficiencia visual.

Fidel está internado en un hospital. ¿Qué sucederá cuando muera, después de haber sobrevivido a una decena de presidentes de los Estados Unidos y a 47 años de esfuerzos terroristas de la CIA para eliminarlo? El buenhumor de los cubanos tiene la respuesta a flor de labios: "Como personas civilizadas, primero trataremos de enterrar al Comandante". Pero ¿será que el socialismo bajará a la tumba en su ataúd?

Todo indica que Cuba se prepara para el período pos-Fidel. Lo que no significa, como esperan los cubanos de Miami, que eso sucederá en breve. En noviembre, en la universidad de La Habana, el líder revolucionario advirtió que la Revolución puede ser víctima de sus propios errores y dejó en el aire una pregunta: "Cuando desaparecen los veteranos, ¿qué hacer y cómo hacerlo?"

En vísperas de su cumpleaños, el 13 de agosto, Fidel ya comienza a manifestar su testamento político. La mayoría de los miembros del Buró Político del Partido Comunista tiene entre 40 y 50 años, y cada vez son llamados más jóvenes a ocupar funciones estratégicas. Dado que el 70% de la población nació en el período revolucionario, no hay indicios de anhelo popular por el regreso al capitalismo. Cuba no quiere como futuro el presente de tantas naciones latinoamericanas, donde la opulencia convive con el narcotráfico, la miseria, el desempleo y la decadencia de la salud y la educación.

Feliz cumpleaños y pronta recuperación, Comandante.

http://www.rebelion.org/noticia.php?id=35743


La Canción de la Vida
Por: María Isabel Cerón (*)

Quizá antes de nacer ya estaba escuchando su nombre ocasionalmente como una canción. En casa siempre estuvo reinando en la habitación donde se escondían los libros prohibidos, donde brillaba la semilla de nuestra Revolución, donde papá sonreía abiertamente; como los dos héroes –el Che y Fidel- en aquella foto blanco y negro, que se quedó estampada en mi identidad.

La primera vez que vi a Fidel Castro fue en la Isla. El mundo se me opacó y él brilló. Apreté los labios, levanté la ceja, supe que estaba frente a la historia y pensé: “Este hombre es vida –pero no sólo vida como dicen que es Dios, sino vida digna- y después de él, viene más vida digna”. Él estaba frente a mí. Sólo supe sonreír; quererlo con los ojos y con las manos que estrecharon las suyas; manos de maestro, manos de Fidel. Él me habló. Parecía que todo pasaba muy despacio.

Me lanzó una de sus bromas, nos reímos, él más que yo. Su risa era como una canción. Yo me reía bajito y tenía lágrimas en los ojos, estaba muy roja y le miraba la punta de los zapatos irrepetiblemente negros. Me dijo: “Vaya, no tengas pena, mi niña” y me cubrió con un abrazo de padre infinito de los que dan la certeza de que siempre estará todo bien. “Imposible sentir pena con usted, Comandante”, musité..

Supuse que la emoción nos pasaba sólo a los que lo queremos, a los que hacemos nuestra su vida heroica, a los que nos enamoramos de su brillo y lucidez, a los que lo estudiamos como un fenómeno histórico y como líder de hombres y mujeres libres, a nosotros, al pueblo; pero no, también vi muchos oligarcas, contrarrevolucionarios, algunos ignorantes y engañados, otros de derecha, convencidos y estudiados, arrepentidos frente a Fidel, fascinados con su presencia, adentrados en su verbo, sosteniendo hasta la muerte un retrato único con él. Es el poder de la historia, de la verdad que toda la humanidad quiere escuchar.

La segunda vez que lo vi, el Comandante Fidel estaba con el presidente Chávez y Evo Morales, de Bolivia. Conversaban y se reían, hablaban de múltiples temas, hacían gestos y se confundían sus opiniones. Tan conectados están. Fidel dijo: “Bueno, hoy voy a hablar poquito, menos que Chávez”, y se rieron de nuevo. La Plaza de La Revolución los esperaba rebosante de pueblo, de banderitas disciplinadas que aplaudían junto al viento.

El primer orador fue Evo. Recordó su primera visita a La Habana, y demostró que sigue siendo el mismo combatiente indígena, ahora Presidente. Luego habló Chávez, quien ama tanto la integración, se explayó con esa pasión tan suya y tan nuestra, en los planes comunes y en los lazos entre los pueblos del mundo. Finalmente, Fidel los dobló en tiempo a los dos y una vez más envió una lección de ética al imperio. Él no se cansa, aunque sabe que el imperio no quiere aprender.

Al terminar, Fidel entró al Memorial de José Martí, y al cruzarse conmigo me preguntó cándidamente: “¿Me tardé mucho? ¡Qué largo que estuvo ese discurso!”. Volvimos a reírnos, pero le dimos la razón: hace falta que sigamos levantando la voz en contra del abuso; y él de manera incansable, ha sido baluarte de ello sin intermitencias, desde hace más de cuarenta años. Su vida perdurará sin duda. Y para su pronta recuperación, por supuesto que hacemos votos.

Y claro que lo amamos infinitamente. El presidente Chávez se ha mostrado preocupado por el estado de salud del hermano cubano, porque más que eso, es el padre que también ha parteado a la Revolución Bolivariana, y la ha arrullado con una canción de vida, una que el pueblo cubano conoce muy bien, esa melodía que ellos seguirán entonando siempre; una que habla de vida, lucha y victoria. Esa canción de vida que Fidel nos cantará siempre.

(*) mceron@minci.gob.ve

Enviado por Aline Castro, Brasil


La pupila insomne
Ángeles Maestro

No pretendo añadir nada nuevo a los inteligentes y hermosos artículos que han escrito estos días Belén Gopegui, Andrés Vázquez de Sola, Norelys Morales, Iñaki Gil de S. Vicente, Carlos Tena, etc., sobre lo que Fidel y la revolución cubana significan para la humanidad. En particular el artículo de Norelys, titulado “Cuba está tranquila”, que la redacción de www.insurgente.org acompañó de una bellísima fotografía de La Habana con la luz de las farolas reflejándose en el mar en calma, me sobrecogió. La imagen representaba la doliente y tranquila responsabilidad con que el pueblo cubano se enfrenta a la enfermedad de Fidel, a la posibilidad cercana de su muerte y sobre todo a los proclamados intentos de intervención norteamericana. Me vinieron a la cabeza las palabras de Rubén Martínez Villena sobre la tensión del revolucionario: “la pupila insomne y el parpado cerrado”. El pueblo de Cuba está preparado, en todos los órdenes, para tiempos muy difíciles. Se sabe en la calle y lo saben sus enemigos.

Los pueblos antiimperialistas de todo el mundo también debemos estarlo. Informar, organizar, estar alerta es indispensable para, también nosotros, cumplir con nuestro deber de defender en cada lugar la conquista viva más importante de la humanidad.

El Gobierno de EE.UU. que está demostrando en Iraq, Palestina y Líbano, que es capaz de llegar más lejos que nunca en su criminal historia de violaciones del derecho internacional, de aplastamiento de pueblos y de apoyo económico y militar a genocidas, no va a dejar pasar lo que estiman será una etapa de especial vulnerabilidad en Cuba. Máxime cuando cada vez más países latinoamericanos se le escapan de las manos y saben que su rebelde afirmación de dignidad y soberanía tiene su clave de bóveda en la revolución cubana.

El pasado 10 de julio el gobierno Bush aprobó “medidas adicionales” contra Cuba. Es la enésima vuelta de tuerca para endurecer el asedio previsto por la Ley Helms-Burton, la desvergonzada programación de la ocupación práctica de la isla y el espectacular incremento del pago a la quinta columna mercenaria. Todo un monumento a la planificación de la intervención en un país soberano, exhibida a la luz del día. A todo ello hay que añadir apartados secretos, cuyo contenido difícilmente puede ser otro que el plan concreto de desestabilización incluida la participación militar.

Pero, ¿qué hace la Unión Europea? ¿y el gobierno español?

La UE y sus gobiernos, incluido el español, callan como buenos súbditos, a pesar de que se ataca directamente a empresas españolas y europeas y se violan flagrantemente los principios más elementales del derecho internacional. Ninguna protesta firme salió tampoco del gobierno de Zapatero cuando EE.UU. abortó la venta de aviones a Venezuela, pisoteando la soberanía española. Vale la pena recordar que la posición de la Unión Europea hacia Cuba, dirigida por el gobierno español y renovada recientemente, es exactamente la misma que la del gobierno del PP, y se ha llegado hasta el escándalo de vetar una propuesta de Cuba denunciando la situación de los presos de Guantánamo.

Pero, desgraciadamente, no es sólo eso. En los últimos tiempos se está produciendo una grave escalada en el alineamiento con la política de EE.UU protagonizada por el gobierno Zapatero y alentada por la secretaría de relaciones internacionales del PSOE, liderada por la furibunda atlantista Trinidad Jimenez.

Una buena muestra es la invitación realizada por la Fundación Jaime Vera, escuela de formación de cargos (sic)[1] del PSOE a la Fundación Nacional Cubano Americana (FNCA), nido de la más criminal mafia cubano-estadounidense y dirigida por el hijo de Mas Canosa tras el fallecimiento de este último. El seminario tenía por objeto analizar el presente y el futuro de la izquierda en América Latina. Al mismo, como se vanagloria la FNCA[2] en un artículo aparecido en New Herald y que lleva por significativo titulo ¿Socialistas españoles y exiliados cubanos juntos?, ...”no fueron invitados ni el Partido Comunista de Cuba, ni el Movimiento V República de Venezuela, ni el Movimiento al Socialismo de Ecuador (sic), todos en el poder. La invitación es doblemente positiva para el socialismo europeo y para los exiliados”. El articulista valora el hecho como demostrativo de un cambio de posición de España y de la UE, abandonando posiciones previas enfrentadas a EE.UU.

No se trató solo de un curso de formación. Hubo entrevistas de los invitados, como señala Europa Press, con el Ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Angel Moratinos, la Secretaria de Relaciones Internacionales, Trinidad Jimenez, el diputado y miembro de la dirección del PSOE Óscar López y el Secretario General de las Juventudes Socialistas, Herick Campos. Además mantuvieron un encuentro con el presidente de la Fundación Progreso Global, Felipe González.

Nunca hasta ahora se había producido un reconocimiento institucional del símbolo más brutal de la mafia de Miami, aunque no hay que olvidar que fue el gobierno de Felipe González quien, días antes de ceder el gobierno a Jose Mª Aznar tras las elecciones del año 2000, vendió SINTEL a Más Canosa por una cantidad irrisoria que, además, nunca llegó a pagar.

Todo ello, unido a las insidiosas declaraciones de Mª Teresa Martínez de la Vega en relación con la enfermedad de Fidel pidiendo a la sociedad cubana que “actúe con responsabilidad” y subrayando que “el futuro de Cuba será decidido por todos los cubanos con el apoyo de la comunidad internacional ”, muestra que no hay diferencias de fondo entre la posición del PP y la del PSOE y que este último podría estar dispuesto a mirar para otro lado, cuando no a participar entre bambalinas, en el proclamado intento de EE.UU. de desestabilización de Cuba.

Se acercan momentos cruciales. Las cubanas y los cubanos saben qué hacer. Las gentes de bien y las organizaciones antiimperialistas del Estado español debemos impedir, con el pueblo en la calle, que el gobierno se atreva a facilitar de alguna manera los criminales planes de EE.UU. sobre Cuba. Hay que exigir a Zapatero y a Moratinos declaraciones inequívocas de condena a cualquier tipo de ingerencia en la soberanía de Cuba.

La humanidad se juega su futuro con el de la revolución cubana. No nos pueden encontrar desprevenidos.

Reproduzco a continuación este texto que copié de un cuadrito colgado en un rincón del aeropuerto de Baracoa el 7 de agosto de 2004:

Filosofía de lucha del pueblo cubano

Las palabras rendición y derrota están borradas totalmente de nuestra terminología militar.
Ningún revolucionario debe rendirse al enemigo y seguirá luchando hasta la muerte, si fuera necesario.
Cada revolucionario debe pensar, particularmente cuando quede aislado, LA REVOLUCIÓN SOY YO, y continuar la lucha sin esperar orientaciones de otros.
Vale más morir que caer prisionero y regresar al pasado. La orden de alto el fuego no será dada jamás, cuando implique claudicar ante el enemigo.
Habrá que defender cada palmo del suelo patrio.
Causar la mayor cantidad de bajas al enemigo en fuerzas vivas, es nuestro principal objetivo.
Mantener el espíritu combativo por gigantescos y dolorosos que sean los sacrificios para obtener la victoria. La rendición del país sería la mayor catástrofe de la historia, de la que nunca lograríamos recuperarnos.
La victoria será nuestra, por difíciles que sean las circunstancias en que se desarrolle nuestra lucha.


[1] Teletipo de Europa Press del 13 de junio de 2006.

[2] http://www.canf.org/2006/1es/noticias-fnca/2006-jun-29-socialistas-espanoles.htm

Angeles Maestro es miembro de Corriente Roja
Recibido por correo electrónico


Sin ti... todavía no, Fidel
Celia Hart

Ya lo sé compañeros, ya lo sé: La vida clava sus límites en el tiempo, el cual no perdona su ritmo con fría constancia. Hasta el Sol se apagará sin remedios y toda esta aventura maravillosa se podrá perder en cenizas de luz.

Mas siempre quise pensar que Albert Einstein nos había dado una ligera esperanza con la Teoría de la Relatividad Especial: que Fidel viajaba tan rápido que el tiempo se incrementaría en relación al sistema de referencia de los revolucionarios.

La mayoría de nosotros los cubanos nos hicimos ayer mil conjeturas en relación al anuncio ofrecido en la tarde sobre la proclama de Nuestro Comandante en Jefe: Habían apuestas expectantes, las más optimistas eran que liberarían a nuestros cinco hermanos presos de manera arbitraria en cárceles norteamericanas, otros los más pesimistas, que Israel y su ejercito asesino habría hecho una maniobra más horrenda, por ejemplo que habrían amenazado alguna de nuestras misiones diplomáticas en Beirut.

Nos llamábamos por teléfono antes de "la telenovela" tratando de descifrar la proclama, tal cual hacemos siempre. Mientras tanto, esperábamos ver las peripecias que ya sabemos que van a ocurrir en la novela brasileña: los buenos se aman y se besan y los malos se arruinan y mueren. De igual forma nos congregamos siempre frente a la pantallita con el objeto de platicar después por la mañana con los vecinos...pero los buenos esta vez lloraron y los malos llenaban sus codiciosas bolsas y lanzaban globos al viento.

Los revolucionarios cubanos no pudimos entender la novela este lunes.

Y es que la verdad supera con creces cualquier guión bien tramado: Esperábamos ver a Fidel con su cara delgada, sus manos parlantes y sus ojitos salpicantes de esperanza y combate. Así había estado en el 26 de Julio; así había estado en Córdoba, dándole pertinencia a esa reunión que sin su presencia habría sido una más en el concierto interminable de reuniones; así había estado en la casita del Che... Volveríamos a verle con la gorra verde encajada y desdoblando con el timbre de su voz las estúpidas amenazas del enemigo....

Pero se presentó tan sólo el compañero Carlos Valenciaga, jefe de su despacho, con un papelito en la mano.

Desde las primeras líneas ya yo presentía que algo de aire faltaba en mis pulmones ¡Pobre compañero Carlitos! , como lo nombra innumerablemente Fidel en esas reuniones interminables frente a la pantalla de la tele. No pudo ser portador de peor noticia.

Los avatares de la lucha permanente de Fidel sin dormir, tratando de usar este tiempo enorme que Dios le ha regalado como revolucionario, hizo estallar su salud. Se dañó su sistema intestinal, y hubo de ser sometido a una delicada operación que le consumirá semanas de reposo. Era insoportable. Aunque ya Fidel se había desvanecido en una Tribuna abierta en el Cotorro hace varios años; y luego aquel 20 de Octubre del 2004 tropezó y se fracturó la pierna y el brazo, no hay comparación: Esas dos veces, de manera inmediata el propio Fidel se dirigió en persona a nosotros. Ahora era tan sólo un papel.

Recuerdo en el tropezón de Santa Clara el Comandante pronunció estas palabras: Les pido perdón por haberme caído... Me da pena únicamente el mal rato, el posible sufrimiento que les ocasioné con esto.

Ayer no pudimos escuchar su voz. Sólo sabíamos que su sangre no se detenía tal cual una bala (de esas que tanto se han malgastado en tratar de asesinarlo) hubiese entrado a sus intestinos. No podía creerlo. En ese instante odié al buen Carlitos más que a nadie, hubiera querido que las ondas electromagnéticas se tragaran su imagen que me ofrecía uno de los dos últimos lunes de julio más espantosos de toda mi vida...el otro fue un 28 de Julio de 1980.

Luego contemplé el rostro del mensajero: Estaba pálido y con la voz algo quebrada. No era él el culpable... Pobre Carlitos, él sin dudas sufría más que yo ¿Sería Dios? Ya no la tenía yo todas con el tal Señor por los asesinatos públicos y desenfrenados en el Medio Oriente y el silencio cómplice de tanta organización internacional inservible e incapaz. La ONU, el Papa y todos esos símbolos de la convivencia humana van cayendo en el estercolero de la desconfianza.

¡Pero Fidel padeció una herida de combate! Dios nada podía hacer. Fidel se extrema en sus últimos años para dejarnos una casa más limpia y fatiga a extremos su inquebrantable salud. Pero es una herida no más. Tan sólo una herida de combate.

Es verdad que dicen que el cuerpo humano está compuesto en su mayoría por agua. Pero no sabía que era tanta como la que yo vertía este primer día de agosto...mes en que todos esperábamos un cumple llenos de buenas ideas y de optimismo. Porque Fidel ha simbolizado lo más radical de la revolución por más de medio siglo. A su lado logramos reponernos de la pérdida de Camilo, de la muerte del Che, de la traición de la dirección del Partido Comunista Soviético y de tantas y tantas amenazas.

Ahora debemos respirar profundo, y prepararnos para en algún instante continuar sin él. Sé que el enemigo está esperando como ladrón detrás de la puerta que él se vaya y que el llanto de esta isla sea tan grande que nos ahoguemos; sé que no tienen piedad de la raza humana y que el imperialismo y el capitalismo sólo crean autómatas cuya única misión es tener dinero a toda costa para comprar más dinero, para que sus hijos a su vez puedan ganar más dinero y así una cadena interminable de estupidez, que la naturaleza no va a tolerarnos. Puede ser que este gusto de aventurarse a trascender no lo reconozcan muchos y que no entiendan que desde que Jesús impartió el Sermón del Montaña estamos hechos para algo más que robar, mentir y matar.

Pero mi generación, lo que se salvó de ella, ha estado junto a Fidel para hacer verdad el Sermón de la Montaña. Carlos Marx, le dio fundamentos científicos a ese discurso cristiano. Fidel es la síntesis de todos ellos juntos. Por eso lo necesitamos un ratico más.

Es probada la pericia de los compañeros que por primera vez, temporalmente, ejercerán sus funciones políticas y administrativas. Están comprobadas su honestidad y esfuerzo, pero todavía eres tú, Fidel quien único nos puede hacernos sentir a cabalidad el Sermón de la Montaña con el que Jesús trató de hacer feliz a la Humanidad.

Algo sí es cierto: la llamada "disidencia" es tan banal que sólo puede mentir e infestarnos con desaciertos dignos del peor folletín. Raúl Rivero, uno que dicen poeta, acaba de hacer una parodia de Fidel. Mientras ellos, los gusanos (con respeto absoluto para ese animalito que nada tiene que ver con los excrementos de los renegados) hablan de luchadores por la libertad, presos y perseguidos, miles de otros cubanos andan por la Tierra en brigadas médicas ofreciendo salud, vista y felicidad al prójimo. La libertad se consigue con la entrega personal y de frente y nunca de rodillas y sin calzón de espaldas al enemigo. No han ofrecido ni un solo acto de honor por el que puedan ser respetarlos. Fidel y sus compañeros decidieron hace mucho hacer libre a Cuba y lo lograron frente a uno de los ejércitos mejor equipados del continente. Los gusanejos se quejan, mienten y piden regalitos al enemigo del pueblo cubano.

Andarán felices por la enfermedad de Fidel, pero ahora ¡que no se les ocurra ninguna imbecilidad! ¡Ni siquiera asomarse a la ventana! porque hoy estoy dispuesta a salir como una fiera herida a las calles y caerles encima para escuchar de sus voceros que soy terrorista...Y como yo hay en Cuba y en el mundo muchos más. Dicen que andan con globos, confetis y banderitas americanas por Miami ¡A lo que los reduce esa epidemia de inmoralidad!

¡Todavía no es hora, Fidel! ¡Todavía te necesitamos un rato más! Así que dile a tus neuronas, que le ordenen a las células de tu sistema intestinal que aguanten un tiempo más. Danos chance para asumir estas lágrimas, no sea que el enemigo putrefacto quiera usar nuestro dolor. Ya te has recuperado de muchas...ésta es una más

Eso sí te decimos, aguanta tú que aguantaremos nosotros. Esta revolución no terminará destruida, ni despedazada y ya tendremos oportunidad de corregir nuestras múltiples deficiencias. Dile eso tu salud, la más revolucionaria de todas las saludes del mundo.

Nos vemos en el dulce diciembre. En estos meses todos habremos aprendido mucho más. El Dios bueno está con nosotros ¿quién en contra?

Hasta la Victoria Siempre.... Comandante

http://www.kaosenlared.net/noticia.php?id_noticia=21668


CARTA ABIERTA

Manzanillo, Cuba, 1º de agosto del 2006.

Fidel Alejandro Castro Ruz.
Presidente de la República de Cuba.

Comandante:

Contrariando mi costumbre de referirme a Ud. atendiendo a los grados militares que ostenta, inicio esta carta espoleado, no puede ser otro de modo, por esa empatía que atrae a los hombres seducidos por las ideas de libertad y justicia.

Más de una epístola y un texto le he escrito; en ellos he solicitado, ofrecido, argumentado y analizado temas que van desde la propuesta al nombre de un año, pasando por la necesidad de modificar el actual trazado geopolítico del país, hasta un tema que para muchos resulta tabú: el destino del país después de su partida definitiva. Por ello, injusto y desleal sería si en estos momentos de enfermedad corporal, no le extendiera mi solidaridad e hiciera partícipe de mis preces al Creador por el alivio del mal que le aqueja y el pronto y total restablecimiento de su salud para que pueda seguir haciendo lo que debe y quiere hacer todavía.

Comparto, desde la intimidad humana, las preocupaciones de sus familiares al verle en una cama; las públicas, sabe Ud., está de más decirlo: para ambos, como para otros muchos, Cuba es alfa y omega.

No quiero ni debo agobiarlo con peticiones, primero lo primero: sane. Luego, Ud. de conjunto con el pueblo que le estima, respeta y admira, que por cierto es la mayoría, reflexionará sobre lo ocurrido en esta ocasión y de consuno, en diálogo amplio y franco como sabe hacerlo, llevará al espíritu de la nación la calma y la comprensión de un hecho inevitable, además de buscar entre todos el camino que permita al país -cuando físicamente ya no esté entre nosotros-, mantener no sólo el proyecto que se construye; sino, mejorarlo, perfeccionarlo, superarlo; pues, si bien esa circunstancia está prevista constitucionalmente, en el fuero interior de millones de “fidelistas” cubanos, no está asumido emocional ni racionalmente; en tanto, los hombres aman a quien los dirige con firmeza y justicia. Créame, hablo de la muerte con esta naturalidad no por morbosidad o impiedad, sino, por la firme convicción de que la muerte no es más que un cambio de misión; sin embargo, como desde los predios etéreos nos es imposible actuar de forma tal que los hombres acaten el mandato heredado, obligatorio es prever, porque en prever, está todo el arte de salvar.

Aquí termino y déjolo descansar; soy un convencido de que nadie muere el día de la víspera, y aunque no soy adivino, presiento no es, ésta, su víspera; además, maldiciones de burro no llegan al cielo; ¿el burro no es la mascota del Partido Republicano?

Mis deseos de larga y lúcida vida. Que así lo quiera Dios.

Delio Gabriel Orozco González.

Enviada por su autor

 




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