..."Lo que os puedo dar os doy, que es una ínsula hecha y derecha, redonda y bien proporcionada..."
"Don Quijote de la Mancha". Capítulo XLII: " De los consejos que dió Don
Quijote a Sancho Panza antes que fuese a gobernar la ínsula..."

ISSN: 1810-4479
Publicación Semanal. Año 3, Nro.136, Viernes, 11 de agosto del 2006

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México merece un presidente con autoridad moral, López Obrador

Acompañamos este artículo de un texto que fuera enviado a listas de distribución de nuestra profesión por el colega Oscar Maya Corzo, y que de alguna manera lo complementa:

México, 8 ago (PL) México merece un presidente con autoridad moral y política para iniciar las transformaciones que necesita el país, aseguró Andrés Manuel López Obrador, candidato de la opositora coalición Por el Bien de Todos.

En acto ante la sede del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), el aspirante presidencial manifestó la víspera que iniciará un movimiento para cambiar las instituciones de la nación, la injusticia y la opresión, purificar la vida pública.

No permitiremos que siga triunfando el dinero sobre la moral y la dignidad del pueblo mexicano, aseveró, al tiempo que llamó a sus seguidores a mantener las acciones de resistencia pacífica hasta tanto se haga el conteo total de los votos emitidos el 2 de julio.

Ratificó que no aceptará ningún fallo del TEPJF sin el recuento sufragio por sufragio y casilla por casilla.

En ese sentido, rechazó el fallo del Tribunal que negó ese pedido y sólo decidió revisar el nueve por ciento de las 130 mil 477 mesas de votación de los 300 distritos electorales del país.

No queremos un diezmo de democracia, queremos democracia a un ciento por ciento, reafirmó, mientras los asistentes vitoreaban y aplaudían en franco apoyo a sus palabras.

Dentro del escenario político que vive la nación, artistas e intelectuales continúan apoyando las demandas de López Obrador, de revisar el resultado de las elecciones, impugnadas por la coalición por considerarlas fraudulentas.

En carta enviada al Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), Carlos Monsivais, Elena Poniatowska, Diego Luna y Yani Pecanins, entre otros, manifestaron que las campañas políticas "polarizaron a la opinión pública de tal manera que hoy se hace especialmente difícil el camino hacia una reconciliación republicana".

Los medios de comunicación nacionales y extranjeros han dado a conocer una serie de irregularidades que, en distintos grados, alientan la sospecha de que la votación pudo sufrir alteraciones decisivas, acotaron.

Estas condiciones "(campañas sucias, sociedad polarizada, números apretados y suspicacia estimulada por diferentes anomalías) exigen de las autoridades electorales una actuación apegada a la ley acorde con la circunstancia excepcional por la que atraviesa el país".

Los argumentos legalistas no tienen lugar ante una situación que pone en juego, hoy como nunca, la legitimidad de quien habrá de gobernar a los mexicanos durante los próximos seis años, afirmaron.

Por su parte, el cineasta Luis Mandoki aseveró que " a los pesimistas hay que decirles que esta es una película con un final feliz, donde al héroe siempre se le complican las cosas, más y más, hasta que triunfa".

El pasado domingo, a iniciativa de la actriz y cantante Jesusa Rodríguez, cientos de miembros de la coalición formaron una larga cadena humana de varios kilómetros a través de céntricas avenidas de la capital.

Tomados de las manos, mujeres, hombres y niños, se unieron en reclamo de un nuevo conteo de los votos. La cadena corrió paralela a los improvisados campamentos montados en el centro de la ciudad, las avenidas Juárez y el popular Paseo de la Reforma.

El gobernante Partido Acción Nacional y su aspirante presidencial, Felipe Calderón, rechazaron las acusaciones de fraude en los comicios de hace más de un mes y reclamaron al Tribunal Electoral reconocer su triunfo en la cita con las urnas.

Esa instancia debe resolver sobre las impugnaciones de los escrutinios, declarar la validez de los comicios y al presidente electo, para lo cual tiene plazo hasta el próximo 6 de septiembre.

pgh/vm/rl

http://www.prensalatina.com.mx/article.asp?ID={FA5EDB22-974E-4144-
9FE7-C18EAB733A8F})#uage=ES

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SER MEXICANO

Apreciables colegas:

En estos días en que los ánimos y las opiniones se han radicalizado, es bueno saber que este país es lo suficientemente complejo para darnos cuenta que no todo es negro... o blanco. Mientras no entendamos (y reconozcamos) cuáles son las raíces de nuestras identidades y la forma en que nos enfrentamos al racismo, el clasismo, sexismo, etcétera, y las respuestas que son "normales" ante lo que podríamos denominar el "ser mexicano".

Comparto un artículo aparecido ayer en el que encontraremos una buena cantidad de señales que nos permiten ubicar cómo nos vemos los mexicanos... lo que implica, desde luego, comportamientos sociales, prácticas culturales y respuestas políticas.

Para quienes no manejan, o conocen, los intríngulis del hablar mexicano:
pirrurri = gente de clase alta;
cuates = amigos;
chaparros = de baja estatura;
chavos = muchachos.

Dense un tiempo para leerlo

Saludos,

Oscar Maya Corzo

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LOS NACOS Y LOS PIRRURRIS
Por Ana García Verruga

En mi infancia, los nacos eran unos cuates morenos a los que uno veía en la parada del camión o afuera de la panadería en la tarde, esperando a las muchachas, y no era difícil identificarlos: usaban lentes oscuros hasta en el cine, vestían pantalones Topeka cuando ya no sólo los llamados pirrurris, sino hasta la clase media los había desechado, y se ponían zapatos de El Taconazo Popis con plataforma para no verse tan chaparros. En suma, eran chavos pobres tratando de disfrazarse de chavos de clase media alta. Los chavos de clase media alta se negaban a reconocerse en aquello que les parecía una caricatura y por eso les llamaban nacos –indios, para decirlo rápido. Es decir que la gente, ya fuera porque no se consideraba naca o por librarse del adjetivo, les llamaba nacos, y luego el epíteto de naco pasó a aplicarse a todo lo vulgar, lo pretencioso, aunque proviniera de gente acaudalada: por ejemplo, Irma Serrano con su casa llena de marcos dorados, costosos jarrones y leopardos rugiendo en el jardín, resultaba naca (ahora que se ha quedado sin nariz, simplemente da miedo), o igual resultaban los juniors dando acelerones en sus Mustangs por las meteorológicas calles –Lluvia, Niebla, Fuego…– del Pedregal de San Ángel. Y así lo naco se acercaba también, peligrosamente, a la confusión entre lo cursi y lo elegante, confusión propia de la gente con dinero y sin educación formal. Tanta confusión se entenebrecía, además, cuando uno escuchaba criticar a los nacos, muy oronda, a una señora de las que cubren toda la sala de fundas de plástico transparente (esas que producen unos ruidos muy sugerentes al sentarse) y lucían la vidriera atestada de pastorcitos de Lladró, y ya no sabía uno quién era más naco, si los nacos, las señoras de peinado de casco que se burlaban de los nacos, o uno que perdía el tiempo escuchándolas y tratando de despegarse del plástico del sillón con el trasero empapado. Después, todos estos matices folclóricos se fueron al diablo y la palabra "naco" reveló lo que realmente hay debajo de ella: racismo, desprecio, miedo a que los pobres alcancen lo que a uno pertenece supuestamente por derecho de clase o de tonalidad cutánea. Y tras revelarse aquella naturaleza francamente deleznable, dejó de usarse tanto, por lo menos en público, pues resultaba políticamente incorrecta y peor hablaba de quien la decía, que de quien la padecía. Además, lo que se antes se definía como "naco" pasó a ser kitsch y a formar parte de cultísimas colecciones. Y la verdad uno ya no sabe qué es qué, para qué mas que la verdad; debo confesar que cuando salieron los tintes para el pelo que te pintan de rubio sin que te tengas que decolorar, y el metro se llenó de güeras y güeros, me entró una especie de júbilo y hasta me dieron ganas de entrarle a la moda; había una cosa ahí muy conmovedora y democrática, una especie de burla sanísima de los sacrosantos valores de la blancura y la güereidad que en este país, ay, cómo siguen rifando.

Y para muestra un botón: en los últimos meses la palabra "naco" y su espantajo han vuelto a aparecer. Ha sido una de las peores cosas de esta infinitud de tiempo de campañas que hemos vivido (y no sé si, para cundo salga a la luz este artículo, seguiremos viviendo): darse cuenta de que hay palabras que no se habían dejado de proferir porque se entendiera que su utilización era una muestra de desprecio intolerable, sino simplemente por no quedar mal con los demás. Y la política ha sido un pretexto para que volvieran a salir donde, en el fondo, seguían arraigadas. Así pudimos ver a la famosa señora en la televisión, güera oxigenada de cochezote inestacionable, insultando a un grupo de gente que protestaba en la calle llamándolos nacos, chusma y cosas la verdad cómicas o tragicómicas y muy ofensivas. Vimos en internet cartas de señoras incitando a otras señoras a incitar a votar a su servidumbre por el pan, como si el chofer, el jardinero y la mucama fueran niños chicos, nacos disfrazados que podían cometer traición contra la señora votando por quien quisieran. Cosas tristes y preocupantes, en épocas en que la gente parece obligada a radicalizarse aunque no quiera, o aunque sea más inteligente que eso: con melón o con sandía, nacos o pirrurris, gangsters contra charros… Así, hasta que todos parezcamos una caricatura.

Tomado de: http://www.jornada.unam.mx/2006/08/06/sem-ana.html




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