..."Lo que os puedo dar os doy, que es una ínsula hecha y derecha, redonda y bien proporcionada..."
"Don Quijote de la Mancha". Capítulo XLII: " De los consejos que dió Don
Quijote a Sancho Panza antes que fuese a gobernar la ínsula..."

ISSN: 1810-4479
Publicación Semanal. Año 3, Nro.137, Viernes, 18 de agosto del 2006

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“Ningún enemigo podrá derrotarnos”: declaraciones del General de Ejército Raúl Castro (english)
Por Lázaro Barredo

Afirmó Raúl en declaraciones a Granma. Informó que Fidel sigue mejor y agradeció los miles de mensajes de solidaridad y apoyo procedentes de nuestro país y de todo el mundo. Se han tomado las medidas para prevenir cualquier intento de agresión. El pueblo está dando una contundente demostración de confianza en sí mismo

Compañero Raúl, nuestro pueblo recibió con gran alegría el mensaje y las fotos del Comandante en Jefe publicados por la prensa y posteriormente el reportaje televisivo del encuentro con el Presidente Chávez. No obstante, aprovechando esta oportunidad, sería muy apreciado por los millones de cubanos que han seguido atentamente las informaciones sobre el estado de salud del compañero Fidel, escuchar una valoración personal de usted, tan unido siempre a él.

Sin dudas, lo que más nos interesa a todos en este momento es la salud del Jefe.

Empiezo por felicitar y agradecer, en nombre de todo el pueblo, a los médicos y al resto de los compañeros y compañeras que lo han atendido de forma excelente, con una profesionalidad insuperable y sobre todo con gran amor y dedicación. Esto ha sido un factor muy importante en la progresiva recuperación de Fidel.

Pienso además que su extraordinaria naturaleza física y mental también ha resultado esencial para su recuperación satisfactoria y gradual.

Los cubanos, aun cuando no le veamos a cada rato por la televisión o la prensa escrita, sabemos que usted está ahí, en su puesto de combate como siempre. Pero creo que estas palabras suyas también les restan armas a la especulación y la mentira presentes en algunos medios en el extranjero.

Si te refieres a los que en otros países se entretienen en especular sobre si aparezco o no en la televisión o en los periódicos, bueno, ya salí el domingo con Fidel y en el recibimiento al Presidente Chávez, aunque realmente esos comentarios me tienen sin cuidado.

Sí me interesa mucho lo que piensa nuestro pueblo, aunque afortunadamente vivimos en esta isla geográficamente pequeña, donde se sabe qué hacemos todos. Lo compruebo cuando converso con la población y otros compañeros dirigentes locales en mis recorridos por el país.

En realidad, no acostumbro a comparecer con frecuencia en público, salvo los momentos en que se requiera. Muchas tareas relacionadas con la defensa del país no deben ser publicadas y hay que manejarlas con el máximo cuidado, y esa ha sido una de mis responsabilidades fundamentales como Ministro de las FAR. Además, siempre he sido discreto, esa es mi forma de ser, y de paso aclaro que pienso seguir así. Pero no ha sido la razón fundamental de que aparezca poco por los medios de difusión masiva, sencillamente no ha resultado necesario.

No ha faltado ninguna orientación esencial.

Efectivamente, la Proclama del Comandante en Jefe dio la información que en ese momento se podía dar y además nos planteó a todos tareas precisas. Lo principal es dedicarse en cuerpo y alma a cumplirlas. Así lo hemos estado haciendo todos los dirigentes a los diferentes niveles, junto a nuestro pueblo que ha sabido mantener una ejemplar disciplina, vigilancia y espíritu de trabajo.

Aprovecho para agradecer, en nombre del Comandante en Jefe y de la dirección del Partido, las incontables muestras de apoyo a la Revolución y al contenido de su Proclama, así como las manifestaciones de cariño que le han profesado personalidades de la cultura; profesionales y trabajadores de todos los sectores; campesinos, militares, amas de casa, estudiantes, pioneros; entre ellos numerosos creyentes, personalidades, instituciones y manifestaciones religiosas de la inmensa mayoría de las denominaciones, en fin, el pueblo de Cuba. Ha sido una demostración contundente de su unidad imbatible y su conciencia revolucionaria, pilares esenciales de la fortaleza de nuestro país.

También ha sido impresionante la amplitud de las muestras de apoyo provenientes de todo el mundo.

Sí, realmente algo estimulante. Por eso quiero agradecer también los numerosos mensajes de solidaridad y respeto procedentes del mundo entero, de personas de las más diversas categorías sociales, desde sencillos trabajadores hasta figuras intelectuales y políticas, así como un número importante y representativo de instituciones y personalidades religiosas. Todos lo han hecho sin condicionamiento alguno. A los pocos que no actuaron así, no se les aceptó ni agradeció.

Incluso hasta hoy (17 de agosto) suman unos doce mil los firmantes que apoyan el llamamiento que hicieron hace 10 días prominentes personalidades de la cultura de más de 100 países, entre ellos varios premios Nobel, que condena las declaraciones injerencistas y agresivas del Gobierno de los Estados Unidos, el cual además denuncia el carácter abiertamente intervencionista del Plan Bush, como le llamamos a ese engendro que parece desempolvado de los tiempos en que —como ocurrió a fines del siglo XIX y comienzos del XX— frustraron la independencia de Cuba y nos impusieron sus interventores.

Ahora también designaron uno para la supuesta "transición". Un tal McCarry, que en días pasados declaró que los Estados Unidos no aceptan la continuidad de la Revolución Cubana, aunque no dijo cómo piensan evitarlo.

Da la impresión de que los enemigos de la Revolución han quedado anonadados por la contundente reacción de la población cubana, inmune a su gigantesca y bochornosa campaña de ofensas y mentiras. Hablan con asombro de la calma reinante en Cuba, como si fuera algo raro y no precisamente lo normal, lo que todos aquí sabíamos que ocurriría en una situación como esta.

Sí, parece que habían llegado a creerse sus propias mentiras. Lo más probable es que sus "tanques pensantes" y muchos de sus analistas saquen ahora nuevas conclusiones.

Como tú decías, reina una absoluta tranquilidad en el país. Y algo aún más importante, la actitud serena, disciplinada y decidida que se respira en cada centro de trabajo, en cada ciudad, en cada barrio. La misma que siempre asume nuestro pueblo en momentos difíciles. Si nos guiáramos únicamente por la situación interna, no exagero al afirmar que no hubiera sido necesario movilizar ni un pionero de los que custodian las urnas en las elecciones.

Pero nunca hemos echado en saco roto una amenaza del enemigo. Sería irresponsable hacerlo frente a un gobierno como el de los Estados Unidos, que declara con la mayor desfachatez que no acepta lo establecido en la Constitución cubana. Desde allá, como si fueran los dueños del planeta, dicen que aquí tiene que haber transición a un régimen social que sea de su agrado y que "tomarán nota de cuantos se opongan a ello". Aunque parezca increíble, esta actitud de bravucón de barrio, y a su vez gran estupidez, la asumió el Presidente Bush hace pocos días.

Va a tener que gastar mucho papel y tinta...

Bastante. Por eso yo le aconsejaría que lo haga a la inversa. Que "tome nota", como él dice, de los anexionistas asalariados de su Oficina de Intereses aquí en La Habana, esos que van a recibir las migajas de los anunciados 80 millones de dólares para la subversión, porque el grueso se lo distribuirán en Miami, como suele suceder.

De lo contrario, la lista va a ser interminable. Tendría que anotar los nombres de millones y millones de cubanos y cubanas, los mismos que están listos para recibir a su interventor designado con el fusil en la mano.

A estas alturas, deberían tener claro que con imposiciones y amenazas no es posible lograr nada de Cuba. En cambio, siempre hemos estado dispuestos a normalizar las relaciones en un plano de igualdad. Lo que no admitimos es la política prepotente e injerencista que con frecuencia asume la actual Administración de ese país.

Releyendo recientemente los documentos de los congresos del Partido, hallé ideas que parecen escritas hoy. Por ejemplo, este fragmento del Informe Central presentado por Fidel al Tercer Congreso, en febrero de 1986:

"Cuba, como lo hemos expuesto muchas veces, no es remisa a discutir su prolongado diferendo con Estados Unidos e ir a la búsqueda de paz y mejores relaciones entre nuestros dos pueblos."

Y continuó:

"Pero ello tendría que ser sobre la base del más irrestricto respeto a nuestra condición de país que no tolera sombras a su independencia, por cuya dignidad y soberanía lucharon y se sacrificaron generaciones enteras de cubanos. Esto será posible únicamente cuando Estados Unidos se decida a negociar con seriedad y esté dispuesto a tratar con nosotros con espíritu de igualdad, reciprocidad y el más pleno respeto mutuo."

Formulaciones similares recogen los documentos del resto de los congresos del Partido y además han sido reafirmadas por su Primer Secretario en diversas ocasiones.

Sin embargo, continúan con la misma política agresiva y prepotente de siempre.

Esa es la realidad. Transcurridos más de veinte años de que Fidel pronunciara las palabras que acabo de citar, tienen ese plan intervencionista que ya mencioné de 458 páginas aprobado en el año 2004, donde detallan cómo se proponen desmantelar la obra de la Revolución en la salud, en la educación, en la seguridad social; la Reforma Agraria, la Reforma Urbana, es decir, sacar a la gente de sus tierras, de sus casas para devolverlas a los antiguos dueños, etcétera, etcétera, etcétera.

Para colmo, hace sólo unos días, el pasado 10 de julio, el Presidente Bush aprobó oficialmente un documento complementario del anterior, y que habían situado con muy bajo perfil en Internet desde junio. Han dicho abiertamente que incluye un anexo secreto que no publican "por razones de seguridad nacional" y "para asegurar su efectiva realización", son textualmente los términos que emplearon, lo que constituye una violación flagrante del derecho internacional.

Desde hace tiempo venimos adoptando medidas para enfrentar esos planes. Estas se reforzaron especialmente cuando el actual gobierno de los Estados Unidos inició la desenfrenada política guerrerista que mantiene hasta el presente, incluido el anunciado propósito de atacar sin aviso previo cualesquiera de los que ellos llaman "sesenta o más oscuros rincones del mundo".

Una escalada notable de la agresividad...

Efectivamente, y en el 2003 los planes se hicieron aún más explícitos. El 5 de diciembre de ese año, el señor Roger Noriega, entonces secretario asistente de Estado para Asuntos del Hemisferio Occidental, declaró —no sé si intencionalmente o se le escapó— que "la transición en Cuba —es decir, la muerte de Fidel— puede ocurrir en cualquier momento y tenemos que estar preparados para actuar de manera decisiva y ágil". Que "los Estados Unidos querían estar seguros de que los compinches del régimen no tomen el control" y como para que no quedaran dudas, agregó que trabajaban "para asegurar que no haya sucesión al régimen de Castro". Posteriormente él y otros altos funcionarios norteamericanos han vuelto sobre el tema de forma insistente.

¿Qué otra forma existe de alcanzar esos propósitos que no sea la agresión militar? Por tanto, el país adoptó las medidas pertinentes para contrarrestar ese peligro real.

Ante situaciones similares, Martí nos enseñó qué hacer: "Plan contra plan. Sin plan de resistencia no se puede vencer un plan de ataque", escribió en el periódico Patria, el 11 de junio de 1892.

El gobierno de los Estados Unidos no revela el contenido de ese anexo porque es ilegal. Hay que exigir su divulgación, sobre todo ahora que han hablado de su existencia para amenazar a Cuba.

Nuestros planes defensivos, por el contrario, son transparentes y legales, sencillamente porque no agreden a nadie, su único objetivo es garantizar la soberanía e independencia de la Patria, no violan ley internacional ni nacional alguna.

Los medios de difusión del país han informado sobre la seriedad y alcance de las medidas que en los últimos tiempos hemos venido adoptando para fortalecer cada vez más la defensa. Hace poco más de un mes, el primero de julio, el tema fue analizado ampliamente por el Quinto Pleno del Comité Central del Partido.

Algunos halcones del imperio pensaron que el pasado 31 de julio había llegado el momento de destruir la Revolución.

No podíamos descartar el peligro de que alguien se volviera loco, o más loco todavía, dentro del gobierno norteamericano.

Por consiguiente, a las tres de la madrugada del primero de agosto, dando cumplimiento a los planes aprobados y firmados desde el 13 de enero del 2005 por el compañero Fidel, y después de hacer las consultas establecidas, decidí elevar de manera sustancial nuestra capacidad y disposición combativas, mediante el cumplimiento de las medidas previstas, entre ellas la movilización de varias decenas de miles de reservistas y milicianos, y el planteamiento a nuestras principales unidades de las tropas regulares, incluidas las Tropas Especiales, de las misiones que exigía la situación político militar creada.

Todo el personal movilizado cumplió o cumple en estos momentos un importante ciclo de preparación y cohesión combativas, parte de él en condiciones de campaña.

Estas tropas se irán rotando, en cifras aproximadamente iguales, según se alcancen los objetivos propuestos. Todos los reservistas y milicianos que participarán en estas actividades conocerán, con la anticipación necesaria, la fecha de incorporación a las unidades y el tiempo de permanencia en estas para cumplir su guardia por la Patria.

Hasta este momento, la movilización que iniciamos el primero de agosto se ha desarrollado satisfactoriamente, gracias a la magnífica respuesta de nuestros reservistas y milicianos, así como a la encomiable labor desplegada por los mandos militares y especialmente por los Consejos de Defensa, bajo la dirección del Partido, a todos los niveles.

No es mi propósito exagerar peligros. Nunca lo he hecho. Hasta ahora los ataques de estos días no han pasado de la retórica, salvo el incremento sustancial de las transmisiones subversivas de radio y televisión contra Cuba.

Han anunciado el empleo de un nuevo avión...

Ellos venían utilizando anteriormente, con periodicidad variable, un avión militar conocido por Comando Solo. A partir del pasado 5 de agosto comenzaron a emplear otro tipo de aeronave que ha efectuado transmisiones diarias. El 11 de agosto lo hizo de conjunto con el mencionado Comando Solo.

Incluso los días 5 y 6, nuestros radares detectaron que estaba transmitiendo desde aguas internacionales, en franca violación de los acuerdos de la Unión Internacional de Telecomunicaciones, de los que Estados Unidos es signatario, lo cual, una vez más, denunciamos por los canales e instancias correspondientes, pues además esas transmisiones afectan la radiodifusión en nuestro país.

Realmente no nos preocupa en absoluto la hipotética influencia de esa propaganda burda y de pésima factura, muy por debajo del nivel cultural y político de la población cubana y que por demás nuestro pueblo rechaza, al igual que los letreritos de la SINA. No se trata de eso, es ante todo un asunto de soberanía, de dignidad. Jamás admitiremos pasivamente la consumación de ese acto agresivo y por eso la interferimos.

En definitiva, están gastando sumas millonarias de dinero del contribuyente norteamericano para lograr el mismo resultado de siempre: una TV que no se ve.

Agrego a estas reflexiones sobre la defensa del país, una idea expresada por Fidel en 1975, en el Informe Central al Primer Congreso del Partido, que de tanto citarla me he aprendido de memoria:

"Mientras exista el imperialismo, el Partido, el Estado y el pueblo, les prestarán a los servicios de la defensa la máxima atención. La guardia revolucionaria no se descuidará jamás. La historia enseña con demasiada elocuencia que los que olvidan este principio no sobreviven al error."

Esa ha sido nuestra guía a lo largo de muchos años y lo sigue siendo hoy por sobradas razones.

Creo que los cubanos hemos demostrado en estos días que esa convicción la compartimos todos.

Coincido contigo, por eso concluyo ratificando la felicitación a nuestro pueblo por esta contundente demostración de confianza en sí mismo; una prueba de madurez, serenidad, unidad monolítica, disciplina, conciencia revolucionaria y —ponlo en mayúsculas— FIRMEZA, que me recordaron el comportamiento de los cubanos durante los días heroicos de la llamada Crisis de los Cohetes, en octubre de 1962.

Son los frutos de una Revolución cuyo concepto Fidel resumió en su discurso del primero de mayo del 2000, en veinte ideas básicas que constituyen la quintaesencia del trabajo político ideológico. Son los resultados de muchos años de combate que bajo su dirección hemos librado. Nadie lo dude, mientras permanezcamos así, ningún enemigo podrá derrotarnos.

http://granma.co.cu/secciones/raul_entrevista/raul_entrevista01.html

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english version

No enemy can defeat us

Affirms Raúl in a statement to Granma. He affirmed that Fidel continues to improve and thanked people for the thousands of messages of solidarity and support from our country and abroad. Measures have been taken to prevent any attempt at aggression. The people are giving a conclusive demonstration of confidence in themselves

BY LAZARO BARREDO MEDINA

The General of the Army Raúl Castro Ruz has offered an interview to Granma daily. The conversation took place in his office at the Ministry of the Revolutionary Armed Forces (MINFAR) and focused on the principal events of recent days.

Comrade Raúl, our people joyfully received the message and photographs of the Comandante en Jefe published in the press and the subsequent television report of the encounter with president Chávez. Nevertheless, taking advantage of this opportunity, it would be greatly appreciated by millions of people who have attentively followed information on the state of health of compañero Fidel, to hear your personal assessment, as someone always so united to him.

Without any doubt, what most interests all of us at this time is the Jefe’s health.

On behalf of all the people, I will begin by congratulating and thanking the doctors and the other compañeros and compañeras who have attended to him in an excellent manner, with an unsurpassable professionalism and, above all, with much love and dedication. This has been a very important factor in Fidel’s progressive recovery.

Moreover, I think that his exceptional physical and mental nature has also been essential to his satisfactory and gradual recovery.

We Cubans, even when we don’t see you for a while on television or in the written press, know that you are there, at your combat post as always. But I think that these words of yours will also disarm the speculation and lies present in some of the foreign media.

If you are referring to those in other countries who entertain themselves by speculating about if I am going to appear on television or in the papers or not; well, I appeared with Fidel on Sunday (August 13) and when I received President Chávez , although really those comments don’t bother me in the slightest.

What does interest me greatly is what our people are thinking, although, fortunately, we live in this geographically small island, where everything that we are doing is known. I can confirm that when I talk with the population or other local leaders in my tours of the country.

As a point of fact, I am not used to making frequent appearances in public, except at times when it is required. Many tasks related to defense should not be made public and have to be handled with maximum care, and that has been one of my fundamental responsibilities as FAR minister. Moreover, I have always been discreet, that is my way, and in passing I will clarify that I am thinking of continuing in that way. But that has not been the fundamental reason why I don’t appear very often in the mass media; simply, it has not been necessary.

No essential orientation has been overlooked…

Effectively, the Comandante en Jefe’s Proclamation gave the information that could be given at that time and moreover, proposed specific tasks for everyone. The main thing is to dedicate oneself in body and soul to fulfilling them. That is what all the leaders at different levels have been doing, together with our people who have known how to maintain an exemplary discipline, vigilance and working spirit.

On behalf of the Comandante en Jefe and the Party leadership, I will take the opportunity of thanking everyone for the innumerable displays of support for the Revolution and for the content of his Proclamation, as well as the demonstrations of affection that have been expressed by figures from the cultural sector; professionals and workers in all sectors; campesinos, soldiers, housewives, students, pioneers; among them numerous believers, public figures and religious institutions from the overwhelming majority of denominations; finally, the people of Cuba. It has been a conclusive demonstration of their unbreakable unity and their revolutionary consciousness, essential pillars of the fortitude of our country.

The breadth of support coming from all over the world has also been impressive.

Yes, really heartening. That is why I should also like to express thanks for the numerous messages of solidarity and respect from all over the world, from people of the most diverse social categories, from simple workers to intellectual and political figures, as well as a significant and representative number of religious institutions and figures. All of them have done so without any conditions whatsoever. Messages from the few who did not act in that way were not accepted or acknowledged.

Also, they have been joined to date (August 17) by some 12,000 signatories supporting the call made 10 days ago by prominent cultural personalities from more than 100 countries, among them various Nobel Prize winners, condemning the interfering and aggressive statements of the government of the United States, and which also exposes the openly interventionist nature of the Bush Plan, as we are calling that monster that would seem to be dusted off from the times when – as at the end of the 19th century and the beginning of the 20th – they frustrated the independence of Cuba and imposed their administrators on us.

Now they have also designed one for the supposed "transition." One McCarry, who recently stated that the United States does not accept the continuity of the Cuban Revolution, although he didn’t say how they are thinking of averting that.

One gets the impression that the enemies of the Revolution have been left speechless by the conclusive reaction of the Cuban population, immune to their giant and disgraceful campaign of offenses and lies. They are talking with surprise at the calm reigning in Cuba, as if it was something unusual and not exactly normal, and which all of us here knew would happen in a situation such as this.

Yes, it would seem that they have come to believe their own lies. The most probable is that their "think tanks" and many of their analysts are now drawing other conclusions.

As you were saying, absolute tranquility is reigning in the country. And something even more important, the serene, disciplined and decisive attitude that can be felt in every workplace, in every city, in every neighborhood. The same one that our people always assume in moments of difficulty. If we were to be guided solely by the internal situation, I am not exaggerating in affirming that it would not have been necessary to mobilize even one pioneer from among those who guard the ballot boxes in the elections.

But we have never ignored a threat from the enemy. It would be irresponsible to do so when faced with a government like that of the United States, which has is declaring with the greatest audacity that it does not accept what is established in the Cuban Constitution. From over there, as if they were the rulers of the planet, they are saying that there must be a transition to a social regime of their liking and that they "would take note of those who oppose that." Although it seems incredible, this boorish and at the same time stupid attitude was assumed by President Bush a few days ago.

They’ll have to waste a lot of paper and ink...

A lot. For that reason I would advise them to do the opposite. To "take note," as they say, of the annexationists on the payroll of the U.S. Interest Section here in Havana, those who are going to receive the crumbs of the announced $80 million earmarked for subversion, because the bulk of it will be distributed in Miami, as is usually the case.

On the contrary, the list is going to be interminable. They would have to list the names of millions and millions of Cuban men and women, the same ones who are ready to receive their designated administrator with rifles in hand.

At this juncture, they should be very clear that it is not possible to achieve anything in Cuba with impositions and threats. On the contrary, we have always been disposed to normalize relations on an equal plane. What we do not accept is the arrogant and interventionist policy frequently assumed by the current administration of that country.

Recently rereading Party Congress documents, I found ideas that seemed to have been written today. For example, this excerpt from the Central Report presented by Fidel to the Third Congress in February 1986:

"As we have demonstrated many times, Cuba is not remiss to discussing its prolonged differences with the United States and to go out in search of peace and better relations between our people."

And he continued:

"But that would have to be on the basis of the most unrestricted respect for our condition as a country that does not tolerate shadows on its independence, for whose dignity and sovereignty entire generations of Cubans have fought and sacrificed themselves. This would be possible only when the United States decides to negotiate with seriousness and is willing to treat us with a spirit of equality, reciprocity and the fullest mutual respect."

Similar formulations are contained in the documents from the other Party Congresses and have also been reaffirmed by its first secretary on diverse occasions.

Nevertheless they are continuing with the same aggressive and arrogant policy as always.

That is the reality. More than 20 years have passed since Fidel pronounced the words that I have just cited; they have that 485-page interventionist plan that I already mentioned, approved in 2004, in which they detail how they propose to dismantle the achievements of the Revolution in health, education, social security; agrarian reform and urban reform; in other words, to kick the people off their land, out of their homes so as to hand them back to their former owners, etc. etc. etc.

To cap it all, just a few days ago, on July 10, President Bush officially approved a document complementing the former one, and which they had posted with a very low profile on the Internet in June. They have openly stated that it includes a secret appendix that is not being published "for reasons of national security" and "to ensure its effective implementation;" those are literally the terms that they used, and which constitute a flagrant violation of international law.

For a while now we have been adopting measures to confront those plans. These were reinforced particularly when the current U.S. government initiated the unbridled warmongering policy that it has maintained to date, including the announced intention to attack without previous warning any of those places that they call the "sixty or more dark corners of the world."

A notable escalation of aggression…

Effectively, and in 2003 the plans became more explicit. On December 5 of that year, Mr. Roger Noriega, then assistant secretary of state for Western Hemisphere Affairs, declared – I don’t know if it was intentional or a slip – that "the transition in Cuba – in other words – the death of Fidel – could happen at any moment and we have to be prepared to be agile and decisive." That "the United States wanted to be sure that the regime’s cronies have no hope of holding onto power" and, so as to leave no doubt, he added that they were working "to ensure that there was no succession to the Castro regime." Subsequently he and other senior U.S. officials have returned to the theme insistently.

What other form exists for obtaining these goals that is not military aggression? Thus, the country adopted the pertinent measures for counteracting that real danger.

Faced with similar situations, Martí taught us what to do: "Plan against plan. Without a plan of resistance, a plan of attack cannot be defeated," he wrote in the newspaper Patria on June 11, 1892.

The United States government is not revealing the contents of that appendix because it is illegal. Its publication must be demanded, above all now that they have spoken about its existence in order to threaten Cuba.

On the contrary, our defense plans are transparent and legal, simply because they do not threaten anybody; their sole objective is to guarantee the sovereignty and independence of the homeland; they do not violate any national or international law whatsoever.

The country’s media has informed about the seriousness and reach of the measures that we have been adopting recently to steadily strengthen our defense. Just over a month ago, on July 1, the issue was analyzed extensively by the Fifth Plenum of the Central Committee of the Party.

Some of the empire’s war hawks thought that the moment had come to destroy the Revolution this past July 31.

We could not rule out the risk of somebody going crazy, or even crazier, within the U.S. government.

Consequently, at 3 a.m. on August 1, in fulfillment of the plans approved and signed on January 13, 2005 by compañero Fidel, and after having made the established consultations, I decided to substantially raise our combative capacity and readiness via the implementation of the projected measures, including the mobilization of several tens of thousands of reservists and militia members, and the proposal to our principal units of regular troops, including the Special Troops, of missions demanded by the political/military situation that has been created.

All of the mobilized personnel has completed or is currently completing an important cycle of combat training and cohesion, part of that under campaign conditions.

These troops will rotate, in approximately equal numbers, as the proposed objectives are attained. All of the reservists and militia members who are to participate in these activities will be informed, with the necessary anticipation, of the date of incorporation into their units and the time that they will remain in these to fulfill their guard duty to the homeland.

To date, the mobilization that we began on August 1 has developed satisfactorily, thanks to the magnificent response by our reservists and militia members, as well as the commendable labor undertaken by the military commands and especially by the Defense Councils, under the leadership of the Party, at every level.

It is not my intention to exaggerate the danger. I never have done so. Up until now, the attacks during these days have not gone further than rhetorical ones, except for the substantial increase in subversive anti-Cuba broadcasts over radio and television.

They have announced the use of a new airplane...

Previously, they were using, at varying intervals, a military airplane known as Comando Solo. From this past August 5, they began using another type of aircraft that has effected daily transmissions. On August 11, it did so in conjunction with the aforementioned Comando Solo.

In fact, on the 5th and 6th, our radars detected that transmissions were being made from international waters, in outright violation of the agreements of the International Telecommunications Union, to which the United States is a signatory, which once again we are condemning via the corresponding channels and agencies, given that moreover these transmissions are affecting broadcasting in our country.

In reality, we are totally unconcerned at the hypothetical influence of this crude and abysmally-made propaganda, very much below the cultural and political levels of the Cuban population and which moreover our people reject, just as they reject the little signs on the U.S. Interests Section. That is not what this is about; it is above all a matter of sovereignty and of dignity. We would never passively allow the consummation of that aggressive act, and that is why we interfere with it.

All things considered, they are spending millions in U.S. taxpayers’ money to achieve the same result as ever: a TV that is not seen.

I add to these reflections on the country’s defense an idea expressed by Fidel in 1975, in his Central Report to the First Party Congress, which I have quoted so much that I know it by heart:

"As long as imperialism exists, the Party, the State and the people will give their utmost attention to the services of defense. The revolutionary guard will never be neglected. History shows with too much eloquence that those who forget this principle do not survive the error."

That has been our guide throughout many years, and continues to be today for more than enough reasons.

I think that we Cubans have shown during these days that we all share that conviction.

I agree with you, and that is why I conclude by ratifying my congratulations to the Cuban people for their overwhelming demonstration of confidence in themselves; a demonstration of maturity, serenity, monolithic unity, discipline, revolutionary consciousness and — put this in capital letters — FIRMNESS, which reminded me of the conduct of the Cuban people during the heroic days of the so-called Missile Crisis in October 1962.

They are the fruits of a Revolution whose concept Fidel summed up in his speech of May 1, 2000, in 20 basic ideas that constitute the quintessence of ideological political work. They are the results of many years of combat that, under his leadership, we have waged. Let nobody doubt, as long as we remain like that, no enemy will be able to defeat us.

http://granma.co.cu/secciones/raul_entrevista/raul_entrevista02.html




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