..."Lo que os puedo dar os doy, que es una ínsula hecha y derecha, redonda y bien proporcionada..."
"Don Quijote de la Mancha". Capítulo XLII: " De los consejos que dió Don
Quijote a Sancho Panza antes que fuese a gobernar la ínsula..."

ISSN: 1810-4479
Publicación Semanal. Año 3, Nro.152, Viernes, 1 de diciembre del 2006

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¿Por qué la defensa de la humanidad?
Por François Houtart

La Red Defensa de la Humanidad celebró su primera reunión en México en octubre del 2003. El gran inspirador de este encuentro fue Pablo González Casanova, antiguo rector de la Universidad Nacional Autónoma de México. En este encuentro, se afirmó la importancia de defender hoy no solamente algunos derechos particulares, sino la propia humanidad y sus posibilidades de existencia en el futuro. Los temas de esta reunión fueron distintos: defensa del medio ambiente físico, los recursos biológicos, la agricultura, los seres humanos. Entre los participantes, es necesario recordar la presencia del actual Presidente Evo Morales y el envío de un vídeo del sub.-comandante Marcos.

Una segunda sesión internacional tuvo lugar en Caracas en diciembre 2004. Se ampliaron los temas y se implicó especialmente al mundo del arte y a los medios de comunicación. El trabajo realizado en cuanto a la reflexión y a los intercambios intelectuales y prácticos fue especialmente impresionante. Se organizó una tercera reunión en La Habana en el 2005, sobre el tema del terrorismo. De hecho, la opinión pública mundial había estado muy impresionada por un aspecto de esta problemática, es decir, los métodos terroristas utilizados por pueblos desesperados, pero había relativamente poca atención prestada al terrorismo de Estado, como en los casos de Israel y los Estados Unidos. Por ello se decidió la creación de un observatorio sobre el terrorismo y de organizar un tribunal internacional sobre este tema.

Durante estos dos años, varios capítulos fueron creados en diversos países, en América Latina, en los Estados Unidos y en algunos países europeos. Es necesario señalar el dinamismo de los capítulos de México y Cuba. Sin embargo, la mayoría de éstos se concentraron en países occidentales latinos. Al mismo tiempo, se creó un centro permanente en Caracas, dirigido por Carmen Bohórquez, que creó una página Web y un boletín. Se prevé en el futuro una colaboración con el Foro Mundial de las Alternativas, cuyo Presidente es Samir Amin, con el fin de consolidar la información internacional - más allá del mundo latino - y la creación de una revista electrónica: Revista internacional del pensamiento crítico. En octubre de 2006, se organizó un encuentro en Roma, como resultado de una colaboración italo-venezolana, con el fin de clarificar el análisis y participar en la creación de una conciencia colectiva mundial, base de la aparición de un nuevo tema histórico, plural y multipolar, portador de la emancipación humana. Esta perspectiva debía pasar necesariamente por etapas muy concretas, hasta la dimensión de la cotidianidad.

El hecho de que esta reunión se realizara en la sede de la FAO fue también simbólico. La alimentación es la fuente de la vida humana, como realidad material, pero también cultural. En la actualidad, nos encontramos ante un proceso de monopolización por las empresas transnacionales que destruyen la agricultura campesina para transformarla en una agricultura productivista capitalista, destructora de la naturaleza y de millones de seres humanos. La defensa de la alimentación forma una parte central de la defensa de la humanidad.

Esto nos lleva a reflexionar sobre el papel de los intelectuales en un sentido más amplio. Podemos afirmar desde el principio que si los intelectuales no están comprometidos, no tendrán credibilidad, pero si no son críticos, no serán útiles.

Comprometerse en la defensa de la humanidad con todos los que luchan a cada nivel de la realidad social es la primera exigencia. Es necesario hacerlo con gran humildad frente a los que dan su vida en las resistencias diarias y las luchas crueles. Pero al mismo tiempo, no hay que tener miedo de la teoría. Para evitar que los "resultados", como lo escribía Rosa Luxembourg, se transformen en el contrario de la emancipación, el papel del pensamiento crítico es fundamental.

Los intelectuales son protagonistas críticos, no como instancia olímpica, si no como protagonistas conscientes de los mecanismos sociales, económicos y políticos, del carácter dialéctico de la realidad y el peso que significa el poder. Se trata de recordar constantemente la utopía, sin despreciar los pequeños pasos, como lo decía Lelio Basso, en la orientación concreta del trabajo intelectual.

Al participar en la tarea ética de trazar los objetivos, los intelectuales deben intervenir en la defensa y la continuidad de la vida humana, hoy destruida por la lógica misma del capitalismo. Para realizar estas tareas, no pueden perder el sentido de la urgencia. Pablo González Casanova decía recientemente en México: "estamos en el borde del caos, no podemos perder tiempo". Tenía razón y podemos ilustrar esta observación a través de dos reflexiones.

La crisis de acumulación del capitalismo, en el origen de la fase neoliberal de su desarrollo, nos conduce hoy a la "guerra permanente y preventiva". Se trata de un concepto teórico muy sutil y peligroso. Sus consecuencias jurídicas, por ejemplo, significan el abandono del habeas corpus y la aceptación de la tortura, como fue votada recientemente por el Congreso de los Estados Unidos. Se legitiman también la existencia de prisiones secretas y finalmente el rechazo de los derechos fundamentales. Se trata de la consagración de deshumanización. Sin embargo, la aplicación práctica va aun mucho más lejos. Lo vemos en las guerras de Afganistán, Irak, el Líbano y el África central, y también en la extensión de las bases militares americanas y la ayuda armada a algunos Gobiernos represivos, como Colombia o también en las amenazas contra Cuba, Venezuela, Irán y Corea del Norte. El concepto de guerra permanente no es el fruto de la casualidad, sino de una lógica perfectamente clara.

La segunda reflexión concierne al carácter destructivo del capitalismo que hoy, como dice Samir Amin, supera considerablemente su carácter constructivo. Asistimos en efecto a la destrucción de la naturaleza e incluso del clima, al desmantelamiento y a la opresión del trabajo y a la exacerbación del valor de intercambio, introduciendo todas las relaciones humanas colectivas en el proceso de mercantilización; a la destrucción del sector público y el Estado de bienestar; a la agresión de las culturas; finalmente a la destrucción de la vida, base de la ética de todos los comportamientos tanto individuales como sociales.

Por primera vez en la historia de la humanidad, hemos llegado a una situación tal, que para utilizar los conceptos de Edgar Morin, es la posibilidad misma de reproducción y de reorganización de la vida que hoy se ve destruida. Existe incluso una posibilidad real de impedir la evolución del ser vivo. Ante esta situación, se escucha el quejido de la naturaleza y el grito de los oprimidos a los cuales los intelectuales deben responder por la esperanza. Ante la muerte, existe siempre la renovación de la vida. Sólo un esfuerzo conjunto de la práctica y la teoría permitirá oponerse a esta obra perversa y construir otra realidad. Las perspectivas son a largo plazo (la utopía a construir) a medio, pero también a corto plazo, para responder a las necesidades inmediatas de los que se mueren y sufren hoy y no solamente mañana.

Podemos concluir que la defensa de la humanidad no es un concepto vacío, sino un compromiso vital para todos nosotros.

Traducido por Martha Sarabia Romero

Cubarte
Fuente: Cubarte




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