..."Lo que os puedo dar os doy, que es una ínsula hecha y derecha, redonda y bien proporcionada..."
"Don Quijote de la Mancha". Capítulo XLII: " De los consejos que dió Don
Quijote a Sancho Panza antes que fuese a gobernar la ínsula..."

ISSN: 1810-4479
Publicación Semanal. Año 3, Nro.154, Viernes, 15 de diciembre del 2006

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MERCOSUR: una puerta más
Entrevista Eliades Acosta Matos con motivo del II Encuentro de Bibliotecas Nacionales del MERCOSUR

Por Ana Ofelia Diez de Oñate

Durante los días 5, 6 y 7 de diciembre tuvo lugar el II Encuentro de Bibliotecas Nacionales del MERCOSUR y Asociados en la Biblioteca Nacional de la República Argentina, al que Cuba acudió en calidad de invitada especial.

Al final del mismo se emitió la Declaración de Buenos Aire, que recoge acuerdos tomados en dicho encuentro tales como que las Bibliotecas Nacionales sirvan de puentes culturales entre pueblos y países, promoviendo cooperaciones solidarias e intercambios de conocimientos y experiencias; impulsen la creación de centros de integración cultural latinoamericana en las principales ciudades del continente; preserven la autonomía en la digitalización frente a las corrientes hegemónicas y que las Bibliotecas Nacionales sean espacios de debates acerca de la sociedad contemporánea, entre otros.

Dada la importancia que reviste el haber sido Cuba invitada especial a este encuentro, decidimos entrevistar a Eliades Acosta Matos, director de la Biblioteca Nacional de Cuba, a quien encontramos rodeado de papeles y libros, como ya es habitual en una persona multifacética, que une a su trabajo al frente de esta Institución cultural, los de historiador, investigador y escritor:

¿Cómo surge la idea de estos encuentros de Bibliotecas Nacionales del MERCOSUR?

En primer lugar, ABINIA [Asociación de Estados Americanos para el Desarrollo de las Bibliotecas Nacionales] viene alentando desde hace un tiempo que se realicen subdivisiones regionales de esta Asociación, con reuniones de Bibliotecas Nacionales por área geográfica; por ejemplo, es muy activa la ABINIA de Centroamérica, donde incluso cuentan con una fuerte cooperación sueca con la que han logrado pasos de avance importantes. Ahora tuvo lugar el Segundo Encuentro con las del MERCOSUR, y el año que viene vamos a trabajar Cuba, República Dominicana y Puerto Rico para tratar de conformar la sub sección del Caribe. MERCOSUR celebró ya un encuentro el año anterior, pero éste de ahora tiene una peculiaridad especial y es que, en mi opinión -yo no estuve en el primero pero vi los acuerdos- supera al anterior porque rebasa la etapa de los acuerdos puramente bibliotecarios o técnicos, para hablar de acuerdos más integracionistas, que no desdeñan las dimensiones económicas, políticas, sociales y hasta ideológicas de los países de la región, en esta coyuntura tan especial que tiene la América Latina y especialmente el MERCOSUR o los países del Sur. Yo creo que fue muy interesante, además, porque entre los acuerdos está el de crear una especie de grupo coordinador de bibliotecas del MERCOSUR y asociados y de hacer anualmente estos encuentros. Por lo tanto, si tenemos en cuenta que ya Centroamérica tiene una Abinia propia, si ya ahora el MERCOSUR la va a tener, esto va a coadyuvar a dinamizar y a profundizar también las reuniones de Abinia como organismo coordinador.

En el caso de Cuba fue especialmente emocionante porque fuimos invitados especiales a esta reunión; no somos asociados ni miembros del MERCOSUR, pero se demostró con esta invitación la vocación integracionista de los acuerdos y se demostró, además, que la percepción del ALBA, de la Iniciativa Bolivariana para las Américas, presidía esta reunión. En esa iniciativa Cuba juega un papel importante junto a Venezuela, y el hecho de que Venezuela esté en el MERCOSUR le brinda también una puerta de entrada a Cuba a estos acuerdos y a este trabajo. Yo creo quE la presencia de nuestro país fue muy bien recibida: estuvimos muy bien atendidos por los miembros de los países participantes y se le dio un pequeño golpe al bloqueo, porque como ya dije, somos una pequeña isla aislada y toda tribuna que se le abra a Cuba para sus exposiciones, sus propuestas de integración, el aportar iniciativas de colaboración, de participación, de unión, será agradecido, así que, en este sentido, para Cuba fue especialmente importante.

¿Hay algunas proyecciones de trabajo, específicamente para la Biblioteca Nacional de Cuba y las otras bibliotecas nacionales de esta región?

Sí; ahí están los acuerdos adoptados en la reunión, entre los cuales hay varios propuestos por Cuba, lo cual quiere decir que fuimos allí con voz y voto, cosa muy interesante, ¿no? Y creo que eso demuestra el prestigio de Cuba, por que aunque no es miembro, se le escucha y se toman en cuenta sus iniciativas; por ejemplo, una de las propuestas que hicimos nosotros es la de que ABINIA apoyara, junto con otros países, financieramente, la posibilidad de enviar misiones de investigación a fuentes documentales y bibliográficas, en lugares donde hubiera materiales de países de nuestra región: digamos, sabemos que en Estados Unidos hay grandes archivos que reúnen materiales de países del cono sur: también en Inglaterra, en España… y hace falta investigar, saber lo que hay, ver qué nos falta para poder completar las colecciones, y eso fue un acuerdo. Es decir, vamos a unir fuerzas, ABINIA y los países que estuvimos allí, para auspiciar el envío de estos investigadores, y los resultados de sus investigaciones van a redundar en un mejor conocimiento de nuestros propios países y de su historia.

Se acordó también potenciar, en todo lo posible, la capacitación del personal. Se acordó allí, por ejemplo, reforzar el acuerdo de ABINIA de promover la participación de estos países en el Congreso Cultura y Desarrollo, especialmente en la sesión que pondrá en contacto a los países iberoamericanos con los países y las culturas orientales, porque precisamente éste tema es en defensa de la multiculturalidad o la pluralidad o diversidad de culturas; entonces creo que estos dos acuerdos pueden dar idea de que fuimos escuchados y que se tuvieron en cuenta las propuestas de Cuba

Como director de la Biblioteca Nacional usted ha sido invitado a numerosos eventos: ¿cómo catalogaría éste?

Fue muy estimulante, primero por la propia invitación a Cuba; en segundo lugar porque constatamos que soplan vientos nuevos en la región, por la casi unanimidad de criterios, por el consenso en los temas más importantes, porque se abordaron con profundidad temas tales como el de la necesidad de que toda la labor de globalización de las técnicas de computación, la digitalización de colecciones, reconozca la soberanía digital de las naciones; la necesidad de seguir discutiendo sobre temas vinculados con el derecho de autor; las políticas que favorezcan a los excluidos; que se ayude a los países más retrasados o con más dificultades como se constató es el caso de Paraguay, por ejemplo; que unamos fuerzas para transferir softwares, para transferir especialistas, para transferir tecnología, para buscar, en fin, la cooperación sur-sur. Se puso el ejemplo allí de lo que Cuba está haciendo en materia de cooperación, de la Operación Milagro, para los efectos de demostrar que sí se puede abrir una integración nueva que no sea exactamente sobre la base comercial, neoliberal o capitalista, sino con un nuevo enfoque hacia las relaciones humanas y entre los estados. Fue muy emocionante también ver cómo dialogaban en ese momento y ver tratarse con una absoluta hermandad a los Directores de las Bibliotecas Nacionales de Uruguay y Argentina, cuyos países están enfrentados con el tema de las papeleras, y reafirmar mediante los propios acuerdos que hubo allí, la necesidad del diálogo y de la comprensión entre los dos países para solucionar cualquier diferencia. También muy reconfortante ponernos en contacto con los bibliotecarios de Argentina, con su cultura. Fuimos a un encuentro, el director de la Biblioteca Nacional de Venezuela y yo, con el Sindicato de Trabajadores de la Biblioteca Nacional Argentina, es decir, con los obreros, con los empleados y fue muy bueno ver cómo ellos apoyan a las dos revoluciones, qué grado de conciencia y de comprometimiento tienen y cómo sienten como suyos los problemas y los logros de estos dos países. Por lo tanto, yo creo que fue una reunión que no sólo fue muy fructífera, sino que fue agradable, cosa muy rara de encontrar, que la dos cosas se logren en una reunión de este tipo.

¿Quisiera agregar algo más?

Bueno, para la Biblioteca Nacional de Cuba fue también interesante ver allí prometedoras líneas futuras de investigación; bueno, aparte de aprender, que aprendimos mucho, y, vamos a solicitar procesar ciertas colecciones en Cuba, adquirir un software brasileño para los mapas en Cuba... presentamos un power point sobre la restauración de los carteles digitalmente aquí en Cuba, el trabajo de la base de carteles, que fue muy bien recibido y agradecido por todos los presentes y nos trajo también un reconocimiento de todo el trabajo que estamos haciendo.

Tuve oportunidad de ver la colección que ellos están procesando ahora sobre el ex presidente Frondizzi, de Argentina, que era presidente cuando triunfó la Revolución Cubana, y de un diario muy vinculado con Frondizzi, que está junto con su archivo y allí descubrimos cosas tales como una foto inédita de Batista, que el diario tenía en su archivo y de la cual ya pedimos una copia digital para publicarla y tenerla en la colección de la BNJM. Y hay una línea muy interesante ahora, que se abre con Frondizzi, porque el Ché cuando estuvo en el 60 en la reunión de Punta del Este, de paso por Argentina, se entrevistó con Frondizzi. Entonces en la papelería de Frondizzi tiene que haber referencia a ese encuentro con el Ché y hemos quedado con las personas que procesan de empezar un intercambio, de manera tal que podamos nosotros tener quizás la primicia de las cuestiones que aparezcan al respecto y poderlas incluir en las publicaciones de la Biblioteca Nacional.

Agradecemos sus respuestas, estimado Eliades, y esperamos ver cumplimentados tan ambiciosos proyectos.




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