..."Lo que os puedo dar os doy, que es una ínsula hecha y derecha, redonda y bien proporcionada..."
"Don Quijote de la Mancha". Capítulo XLII: " De los consejos que dió Don Quijote a Sancho Panza antes que fuese a gobernar la ínsula..."

ISSN: 1810-4479
Publicación Semanal. Año 3, Nro.155, Viernes, 22 de diciembre del 2006
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Una Plaza que hoy es de todos

Mucho se ha hablado en los corrillos de los defensores a ultranza de un tiempo que ya jamás volverá, de que NUESTRA Plaza de la Revolución no es más que una “apropiación indebida” de lo que fuera magnánimamente construido por el Tirano Batista…

Hoy, la casualidad ha traído a nuestras manos esta página de una Revista Bohemia de 1951, en la que se evidencian las componendas de los gobiernos de turno: en entrevista con el Ministro de Obras Públicas de turno, éste expresaba: “Los intereses particulares están frustrando la obra”

Sólo que se olvidó reseñar cuáles eran estos intereses, y quiénes eran esos “particulares”…

Veamos que encontramos al respecto en Internet:

[…] Desde principios del siglo XX arquitectos y urbanistas cubanos elaboraron propuestas con el fin de controlar la expansión de la ciudad. El Ingeniero Montoulieu y el profesor Martínez Inclán consideraron bien ubicada la zona aledaña a la Loma de los Catalanes, por entender que señalaba el centro geográfico de la Habana. El profesor Martínez Inclán, previendo el crecimiento de la Habana, realizó intensos estudios, y alrededor del año 1912 proponía la expropiación de esa extensa área de terreno para ser dedicada a un parque bosque semejante al Retiro de Madrid, al Central Park de New York o al Parque de los Lagos de Bruselas. […] La profunda crisis experimentada por la economía cubana a inicios de la década del 30 hace engavetar el proyecto. Resucitó en más de una ocasión en los años posteriores, sobre todo en el aspecto relativo al Monumento a Martí.

[…]En 1937 fue creada la Comisión Central Pro-Monumento a Martí por Decreto Presidencial No, 1631, Gaceta Oficial del Día 9 de junio y constaba de: Manifiesto, Concurso Arquitectónico, Concurso Literario Interamericano, datos biográficos y bibliográficos sobre Martí, planos topográficos y formularios de inscripción en el concurso. Este grupo convocó al Primer Concurso Panamericano de ideas para las obras del monumento, cuyos resultados no fueron favorables al dejar desierto el primer lugar.

En 1939 y 1940 se celebran nuevas competencias, pero no fue hasta 1943 que como resultado del cuarto y último concurso se concedió el primer premio al proyecto Templo Martiano o Templo de las Américas, presentado por el arquitecto Aquiles Maza y el escultor Juan José Sicre, quienes ganaron el derecho a erigir el monumento proyectado por ellos.

El segundo premio fue para los arquitectos Govantes y Cabarrocas, quienes presentaron una biblioteca monumentaria, añadiéndole al homenaje al Apóstol un sentido público.

El tercer premio fue para Enrique Luis Varela al frente de un equipo de arquitectos compuesto por Raúl Otero y Jean Labatut quienes describen la obra como un monumento arquitectónico que toma como símbolo la estrella de cinco vértices de nuestra libertad, cuyo basamento consta de biblioteca y museo martianos y el cuerpo central formado por cinco aletones en forma de estrella, y el nervio interior para el ascensor y la escalera en forma piramidal, lo que se lograría mediante veintidós cuerpos superpuestos que se van acercando al centro a medida que ascienden. En la parte superior de los aletones, al final de la torre un mirador. La torre iba rematada con una estatua de Martí.

[…] Luego del golpe del 10 de marzo de 1952, Batista trata de mejorar su imagen de usurpador y promete erigir el Monumento premiado. Mediante decreto presidencial queda constituida una comisión nacional organizadora de los actos y ediciones del Centenario y del Monumento a Martí e inesperadamente la nueva comisión decide dejar a un lado el proyecto ganador del último concurso y favorecer la construcción del proyecto de Varela, que era su secretario de obras públicas y amigo personal. Todo esto provocó un gran escándalo en la prensa de la época, al extremo que Varela y su grupo deciden presentar una nueva composición, situando la estatua de Sicre al pie del obelisco, eliminando la imagen de Martí-Dios del proyecto original de Varela. Por si fuera poco un turbio manejo del Gobierno relacionado con los habitantes de los barrios marginales existentes en aquellos terrenos ensombrecía la construcción; fue el joven abogado Fidel Castro quien asumió en 1951 la defensa de los intereses de los pobladores del barrio marginal de la Peluza, amenazados de desalojo perentorio de sus viviendas para favorecer los negocios en torno a la expropiación de los terrenos para la futura Plaza Cívica, la intensa campaña política y jurídica librada por Fidel hizo que los habitantes de la Peluza recibieran una indemnización por ceder sus tierras.

Es así que de 1953 a 1958 se produce la construcción de lo que hoy es el Memorial José Martí.

Hoy, nuestra prensa juvenil reseña:

“Cultura y recreación para saludar el aniversario 48 de la Revolución Cubana. La Unión de Jóvenes Comunistas y los organismos de la capital organizan con este propósito diversas actividades en la Plaza de la Revolución y sus áreas aledañas:

Los próximos días 22, 23, 24 y 25 de diciembre próximos, la Plaza de la Revolución y sus áreas aledañas serán los espacios donde la Unión de Jóvenes Comunistas y los organismos de la capital ofrecerán diversas actividades con las cuales se saludará el aniversario 48 del triunfo de la Revolución”.

Por que esta Plaza es de todos, como Martí, como Fidel, como la alegría por estos 48 años de Revolución.

¡¡Nos vemos este fin de semana en la Plaza, en nuestra Plaza!!




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