..."Lo que os puedo dar os doy, que es una ínsula hecha y derecha, redonda y bien proporcionada..."
"Don Quijote de la Mancha". Capítulo XLII: " De los consejos que dió Don
Quijote a Sancho Panza antes que fuese a gobernar la ínsula..."

ISSN: 1810-4479
Publicación Semanal. Año 3, Nro.156, Viernes, 29 de diciembre del 2006

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El dinero, motor impulsor de la “disidencia”
Por Aleida Godínez

“Los disidentes trabajan por sus ideas y sus creencias, no por un sueldo que le podamos pagar nosotros”, afirmó Vicky Huddleston, ex jefa de la Sección de Intereses de Estados Unidos en Cuba a la francesa Agence France Presse, AFP en entrevista exclusiva y que El Nuevo Herald, libelo de la mafia anticubana y terrorista radicada en Miami, siguiendo su línea de ataques contra Cuba publicó en primera plana el sábado 7 de septiembre de 2002.

Al hacer públicas semejantes afirmaciones la Huddleston pretende confundir a la opinión pública acerca de tales manejos. Sin embargo y por sólo citar un ejemplo, desde 1994 en que Robín Diane Meyer, Segunda Secretaria de los Asuntos Políticos y Económicos llegó a Cuba, los dólares norteamericanos han pasado de la mano de los funcionarios consulares, reconocidos agentes de la estación CIA en La Habana a las de algunos selectos mercenarios que viven y realizan sus tareas para desestabilizar el orden social dentro de Cuba.

Sufragar gastos de alimentación, hospedaje y transportación, fueron entre otros algunos de los “gestos amistosos” que han tenido a lo largo de estos años los diplomáticos que han sido acreditados en Cuba, además de poner a la cuenta del gobierno de ese país, cenas, desayunos de trabajos, recepciones, Talleres de periodismo, celebraciones oficiales, “elecciones presidenciales”, tele conferencias, clases de “periodismo”, acceso a Internet, impresión de documentos, reuniones con funcionarios en tránsito, estudiantes y muchos más que harían interminable la lista.

Tales condicionamientos, según la diplomática que culminó su misión de tres años en Cuba en agosto de 2002, no tienen relación alguna con la irrebatible convicción de trabajar por una determinada cantidad de dólares yanquis que constituyen un salario, pagado cada mes en fecha fija. Aún cuando ninguno de estos reptiles menciona esta palabra y sí se refieren al monto que reciben, lo disimulan refiriéndose a una “ayudita” que nos llega de Miami.

Los hay incluso que justifican los miles de billetes provenientes de Estados Unidos, haciendo ver a sus “colegas de la oposición” que tienen novios o esposos, virtuales por supuesto, además de familiares que aún residiendo en Miami, la meca del terrorismo, viven de un mísero sueldo y son económicamente insolventes.

Es casi seguro que la gran mayoría, por su incapacidad y desinterés no sepan quiénes son los verdaderos donantes del dinero que dilapidan en placeres mundanos dentro de Cuba y, en algunas ocasiones -las más-, lo atesoran para pagar tramites migratorios y llegar a Estados Unidos con algunos cientos “para librar en los primeros meses”, además de quien lo “ahorra” para “campañas electorales” en una Cuba futura, pues es de suponer que no falta en alguno de los reptiles pagados por la Sección de Intereses aspiraciones al poder político.

También los hay como Martha Beatriz Roque, una de los mercenarios favoritos que cobran “sus honorarios” por sugerir al Presidente Bush las recomendaciones que debe tener en cuenta en sus planes guerreros y anexionistas contra Cuba.

Fue de este extraño modo que, enterado Orlando Gutiérrez Boronat, cabecilla de la organización Directorio Democrático Cubano basificada en Miami, de que la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional, [USAID] había entregado al Instituto para Estudios Cubanos y Cubano americanos de la Universidad de Miami, un millón de dólares para desarrollar un programa de investigación sobre transición política en Cuba, como parte de un programa oficial del gobierno de Estados Unidos para generar y difundir información para promover una “Cuba libre”, convocó a toda prisa a la Martha poniéndola al corriente del jugoso negocio en que se convertiría escribir algunas líneas sobre el tema de la economía en la transición, que circularía dentro de Cuba, por la que se pagarían unos mil dólares a cada ponente, escogido de antemano.

Pero antes de proseguir veamos quien es el dilecto amigo de la asalariada Roque Cabello:

Orlando Gutiérrez Boronat, fundó a inicios de los noventa junto a Yanisset Rivero, la organización que tienen entre sus funciones el apoyo y financiamiento a los grupúsculos contrarrevolucionarios internos, edita el folleto Pasos a la Libertad, dirigido a promover acciones internas de provocación contra el pueblo de Cuba. Traduce y enmascara literatura subversiva para introducir clandestinamente a Cuba. Recibe financiamiento del Instituto Republicano Internacional, que tiene entre su Comité de dirección a personajes tan siniestros como Otto Reich.

Fue uno de los terroristas más activos de la Organización para la Liberación de Cuba, fundada por Ramón Saúl Sánchez y Eduardo Arocena, estrechamente vinculado al terrorista internacional Luis Posada Carriles, autor de la voladura en pleno vuelo de un avión de Cubana de Aviación en Octubre de 1976 y de las bombas en instalaciones turísticas que hirieron a 11 personas y cobraron la vida del joven italiano Fabio Di Celmo.
La transición a la democracia en Cuba. Algunas consideraciones económicas.

Bajo este pomposo título, fueron “tratados” en el panfleto temas como la desregulación, el nuevo régimen jurídico de propiedad, las relaciones exteriores, la industria azucarera y la agricultura, el sistema tributario y presupuestario, las finanzas externas, la reconstrucción del país, los logros de la revolución.

Lo que no podía imaginar la autora del disparatado documento publicado en la Revista Encuentro de la cultura cubana, editada en Madrid por los émulos de la Fundación Hispano Cubana, prima hermana de la Fundación Nacional Cubano Americana en el invierno de 2001 que circula únicamente en el medio contrarrevolucionario, gracias a la utilización ilegal de la valija diplomática de la Sección de Intereses de Norteamérica en Cuba que casi cuatro años más tarde David Brooks corresponsal del diario La Jornada pondría al descubierto las verdaderas intenciones de los ingenuos estudios cuando afirmaba en un cable fechado en Nueva York, el 11 de marzo de 2005 […Según la USAID, la Comisión Presidencial para la Asistencia a una Cuba Libre empleó extensamente los materiales del proyecto, para su informe y recomendaciones al presidente ] más adelante explica […La USAID señala que la “exitosa implementación de este objetivo resultará en el desarrollo de una sociedad civil cubana más conocedora de sus derechos civiles y legales y responsabilidades bajo un gobierno cubano libremente electo] [..La USAID insta a quienes reciben estos fondos del presupuesto federal a realizar “actividades humanitarias, de información y de construcción de sociedad civil en el interior de Cuba”].

La opinión de los demás, al no ser las que coinciden con sus planes asesinos y guerreristas, no desvela a George W. Bush por lo que se deduce que las de su amamantada mercenaria no tenían porqué ser la excepción.

En su afán por minimizar los éxitos de la Revolución Cubana en materia de salud pública, plantea en sus escritos: [...Aunque la atención a la salud es desastrosa, acepta como bueno el hecho de que es gratis, producto de las limitaciones monetarias que tiene. En la transición debe pensarse en desarrollar cada una de estas actividades de forma paralela para que no haya rechazo, a las medidas que se tomen]. En este punto se refiere expresamente que las medidas no deben ser rechazadas por el pueblo de Cuba.

Vicky Huddleston [en la foto, junto a Raúl Rivero] demostró tener muy poco sentido común y queriendo hacer creer que su gobierno está ajeno a los millones de dólares que reciben y gastan en Cuba sus soldados y logró hacer mecer en la cuerda floja una vez más la credibilidad de su gobierno.

Los asalariados de Bush olvidan en sus pretensiones que los cubanos fuimos, somos y seguiremos siendo eternos mambises y que pelearemos hasta el fin por preservar nuestra independencia. ¿O es que acaso tienen alguna duda?

 


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