..."Lo que os puedo dar os doy, que es una ínsula hecha y derecha, redonda y bien proporcionada..."
"Don Quijote de la Mancha". Capítulo XLII: " De los consejos que dió Don Quijote a Sancho Panza antes que fuese a gobernar la ínsula..."

ISSN: 1810-4479
Publicación Semanal. Año 3, Nro.131, Viernes, 7de julio del 2006
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LOS MISCELÁNEOS NO TIENEN QUIEN LES ESCRIBA

Desde Suecia y Miami, donde por estos días andaba de peregrinación el Sr. Alexis Gainza Solensal, enterado de que la última piñata de Bush guardaba en su seno 80 millones de dólares para los más abnegados patriotas del exilio, llegan las reacciones a un humilde artículo publicado por “Librísula” en su última edición.

La bombástica “Miscelánea de Cuba”, fraude intelectual de la más rancia estirpe CIA bajo la peluca de Freedom House, lo cual es pecado de lesa redundancia, está que trina. Hasta el Caribe llegan los ecos del suspiro que se escapa de sus labios de fresa. El mal humor los tiene lanzando oleadas de vapor por las orejas, la cual aprovechan los suecos que pasan para calentarse las manos sin tener que pagar. Se han quedado pasmados los misceláneos, despojados de la gallardía y la honra impostadas, caídas a tierra por el galletazo criollo enviado por Internet, más la trompetilla vengadora contra la mediocridad autosuficiente, recibida allá gracias al formato MP3. Un Alfonso envarado por la conciencia de su propia importancia cósmica, ha dejado de acariciar, por un breve instante, lo que cree será una segura cartera ministerial en la Cuba post-Castro, y nos regala el último gesto del vodevil escribiendo letras apresuradas, aburridas y acartonadas, dignas de lo que en buen cubano se llama “un clavao”.

Lamentablemente, estos pichones de invertebrados cubanos no tienen sentido del humor. Ya sabíamos que no tenían decencia ni patriotismo. Tampoco luces propias. Toda la defensa de estos tigres de papel se ha reducido a sollozar porque “Librínsula” ilustró su artículo con unas fotos y no con otras, recordándonos de paso, a los que vivimos en Cuba, que somos oprimidos por una “tiranía”, y que nuestro deber es morirnos de miedo cada vez que ellos abran la boca democrática. Nadie en Cuba puede leer nuestra revista electrónica, pues el CIA World Fact Book deja bien claro que en Cuba no hay electricidad, ni computadoras, ni acceso a Internet, ni tamarindo dulce.

Para deleite del almidonado Sr Alfonso, que con despampanante cara dura afirmó que “Librínsula” no puede ser leída por los cubanos de la isla, aquí van algunas cifras del acceso mensual a la Web donde está alojada, el cual es brindado automáticamente por un software que provee una firma norteamericana, y que se encuentra disponible, sin costo alguno en esa misma Internet que no tenemos:

Mayo del 2006: 72 688 visitas
Junio del 2006:96 059 visitas.

Si en estas cifras no estuviesen recogidos los accesos cubanos, como afirma el Sr Alfonso, “Librínsula” podría cómodamente optar por el premio a la Web del Año. De ser cierto que estos son sólo accesos de fuera de Cuba, nos adentramos en una nueva interrogante:¿Qué está fallando en las redes de intercepción y guerra electrónica al servicio de la guerra implacable que la CIA mantiene contra Cuba, cuando una simple web de bibliotecarios cubanos alcanza estos records de visitas?. Y eso, claro está, no tiene sentido para estos entenados sueco- cubanos del gobierno de Bush, que jamás entenderán que algo pueda funcionar en el universo sin los dineros del Cesar, sin los arrullos de Frank Calzón, sin los sabios consejos paternales de la Fundación Nacional Cubano Americana, de la cual el Sr Ramón Humberto Colas es directivo, y que dicho sea de paso, se encuentra envuelta en un escándalo por la manera tan innovadora en que ha llevado adelante la reconciliación y la lucha pacífica mediante la compra de helicópteros artillados y aviones guiados por control remoto, cargados de C4.

El Sr. Alfonso, al que suponemos llevando junto a Alexis García Solensal en la “cómoda Suecia”, como él mismo la definiera, la misma vida sacrificada y austera que constituye el ejemplo póstumo de Martí para todos los luchadores por la libertad; para todo el que está dispuesto a dedicar su vida a una idea, dice conocer mejor los fondos de la Biblioteca Nacional que los que en ella trabajamos. Sería interesante que aportara pruebas de las acusaciones que hace sobre el control de sus colecciones, usando para ello la prensa del “mundo libre” por la que suspira, definido así por la curiosa metáfora que hacía las delicias de Bender, Kristol y Koestler, oficiales de la CIA en el frente de la batalla de ideas en tiempos de la Guerra Fría, cuando estos desertores de la izquierda luchaban contra sus antiguos camaradas por el control de “la mente de Picasso”, como hoy hacen con mucho menos garbo y salero los misceláneos en el frente cubano.

Esperaremos las pruebas que demuestren las acusaciones del Sr. Alfonso. Lo desafiamos a que presente una, al menos pequeñita, tan siquiera del tamaño de su propia vergüenza. Contaremos los días, las horas y los minutos a partir de este desafío. Llevaremos la cuenta en “Librínsula” y mantendremos informados a nuestros lectores asiduos, entre los que se encuentra, por cierto, esta gavilla de sacrificados, espartanos y austeros misceláneos que viven de los dineros de los enemigos históricos del pueblo y la nación a la que dicen defender.

Otra rara acusación formula el Sr. Alfonso, esta vez en el terreno de las razas en Cuba. Nos parece muy excitante que el Sr. Alfonso, mulato achinado, se plantee esta interrogante, viviendo como vive, en una Europa cada vez más tolerante, amable y amistosa hacia los emigrantes de otros colores que llegan huyendo a sus costas, desde los países del Tercer Mundo, incluso, y sobre todo, desde aquellos que gozan en su suelo de las amplias bondades del capitalismo neoliberal, fuente de eterna felicidad para todos. Esa misma Europa, en cuyas calles, tras su paso, seguramente el Sr. Alfonso ha escuchado decir alguna vez palabras de aliento y bienvenida tales como el apelativo de “sudaca”, siempre tan culta y democrática, donde se erigieron , por primera vez, los campos de concentración para incinerar a judíos, negros, gitanos, homosexuales, comunistas, católicos, liberales y masones, en fin, a cualquiera que se opusiera al fascismo, que es el capitalismo aterrado y sin maquillaje, o porque este las considerase “personas desechables”, tiene mucho que enseñarnos en esta materia, sin duda alguna. ¿Empezamos por la trata de esclavos, las masacres coloniales, la discriminación racial, el apoyo al apartheid sudafricano, la indiferencia y complicidad con las masacres de hoy en Irak, la connivencia con el sionismo israelí, que asesina diariamente a palestinos “desechables”, la inmoral deuda externa y el saqueo colonial de los países subdesarrollados, o las leyes de la Unión Europea para frenar la emigración hacia su suelo?

No vale la pena dedicar ni un segundo al racismo en “el suelo de los libres y la patria de los bravos”. Para ahorrar tiempo, queridos amiguitos, os remito a los reportajes sobre los efectos del Katrina sobre New Orleáns, acceder al sitio web de la ACLU, o pedirle un reporte al Sr. Colas, que por el color de su piel, no por su mansa obsequiosidad, debe estar pasando el Niágara en bicicleta y marcha atrás al tener que codearse con los bitongos fascistoides y supremacistas de la FNCA, porque, ¿van a decirnos que la burguesía cubana y sus brotes de bambú recién nacidos en suelo yanqui tienen un historial decente en materia de igualdades, derechos y amor al prójimo? ¿O prefiere el Sr. Alfonso que le eche a andar otro relojito hasta que aporte las pruebas?.

En cuanto a mantenerse años detentando responsabilidades, como muestra inequívoca de ser un dictador, tierno y virginal Sr. Alfonso, le sugiero suscribirse a la página web de Forbes, y pedir las biografías de los principales dueños de las grandes corporaciones que rigen y afectan la vida de miles de millones de personas en el planeta, que deciden, con el golpe de dados de sus especulaciones financieras, no qué trabajador se queda sin trabajo, qué familia se acuesta sin comer, o si la cifra de personas que jamás ser han puesto un par de zapatos en Brasil supera los 40 millones, sino qué país, qué estado, qué nación colapsa, quiebra, y desaparece. Ese poder, más que divino, superior a cuanto presidente, general, senador o papa lo haya ejercido jamás en la Tierra, se ejerce, desde siempre, desde las sombras, desde hace siglos, por las mismas familias, los mismos apellidos, las mismas personas. Ellos quitan y derrocan gobiernos. Ellos lanzan y acaban guerras. Ellos nos tienen absolutamente a su merced, y nadie los eligió, nadie les puede pedir cuentas, son supranacionales e intocables, o sea, al menos se creen, omnipotentes y eternos. ¿Tendría Usted, seráfico Sr. Alfonso, la valentía, la honestidad, la decencia, la estatura moral para enfrentar estos poderes antidemocráticos, totalitarios, inhumanos, denunciándolos desde Suecia?

Claro que no se atreverá: su papel en esta historia, como el resto de los misceláneos, es hacerle el trabajo sucio a esos mismos poderes, por lo menos, en lo tocante a Cuba, porque de ella dimana un mal ejemplo que afecta su dominio global. En realidad, si Usted hubiese escogido la estrella y no el yugo, estaría ahora luchando por Cuba, en cualquier parte del mundo, Suecia incluida, y no contra Cuba. Pero sería pedir orden a la miscelánea.

El Sr. Alfonso dice llevar en la sangre “el derecho a denunciar a la tiranía”. Sea menos hemático el Sr cuando se refiera a Cuba, y trate de encontrar la manera de trasfundir un poco de su savia vital al Sr Colás, a ver si se atreve a denunciar el acto de barbarie que protagonizan por estos días los miembros jurásicos de la Junta Escolar del condado de Miami-Dade intentando sacar de los estantes de 33 bibliotecas escolares un libro para niños de tercer grado, escrito por una norteamericana, por titularse “Vamos a Cuba”. Tampoco lo hará, y me vuelvo a ahorrar el relojito.

Para finalizar, una pequeña nota de color, para estar a tono con los temas raciales y la sangre colorida del Sr. Alfonso. A pesar de la estridencia con que los misceláneos anunciaron al mundo que “Librínsula” los había atacado, dejando entrever un cierto orgullo inconfesado por haber hallado alguien que les escribiera, lo cierto es que reciben muy pocos accesos y exigua correspondencia, tendiendo en cuenta que para apuntalarlos están los oficiales CIA que actúan por todo el mundo, dicen que persiguiendo a Bin Laden, y los encargados de prensa y cultura de las embajadas yanquis, que atienden la distribución de cuanto bodrio contra Cuba se les indica. Al igual que otras web de la blogosfera CIA, los misceláneos están solos, fané y descangayados, como dice el viejo tango gardeliano. Cuando esperaban un atasco en los servidores por la avalancha de correos electrónicos, apenas les escribió una persona, después del desgarrador llamado de auxilio provocado por lo que calificasen como “ataque de Librínsula”. Alguien que se identifica como “Estefanía, activista italiana”, que no pone su foto on line por “razones de seguridad”, presumiblemente, el alter ego gay de algún especialista yanqui en guerra psicológica, es la designada para intentar romper el hielo del desprecio general y la orfandad que rodea a sitios “friendly”, como el de los misceláneos. La “señorita” Estefanía tiene un blog con corazones y angelitos rosados, digno de una Barbie: Allí confiesa que su interés reside en “las modas, los peinados, el maquillaje, los bolsos, la música de Willy Chirino, la vida nocturna, el programa televisivo (oh, freudiana indiscreción) Big Brother, pues odia los canales de noticias, y por supuesto, la política de derecha.”

Como suele ocurrir con blogs de este tipo, iniciativa que el Pentágono promovía desde el 2003, y que se vino a conocer recientemente, cuando se publicaron ciertos documentos acerca de cómo implementar la guerra de ideas en Internet y defender la invasión a Irak, la misma “persona” mantiene varios, en algunos casos, decenas de blogs bajo pseudónimos o de manera anónima, para dar la impresión de que existe una mayoría en la red que comparte sus puntos de vista y defienden sus criterios. Esto es especialmente apreciable en la guerra electrónica contra Cuba, en cuyo cieno se revuelcan, por igual, los misceláneos y la “Srta. Estefanía”. Ella reconoce que se relaciona con tres blogs (MySpace, Freetoughts y Bloginterview), declarando en el segundo, que su bitácora es “de derecha, pro Estados Unidos (o sea, pro torturas, pro genocidio en Irak, pro Acta Patriótica, pro vuelos secretos de la CIA, pro imperialista) pro mercado libre (o sea, precapitalismo neoliberal), pro Israel (o sea, pro masacre contra los palestinos), antiislamistas (o sea antiárabe, anti emigrantes, antimulticulturalismo), secularista (o sea, una broma), y prodemocracia (o sea, otra más).

Entre los estefanios y la Srta. Miscelanía anda el juego. ¿Y después quiere el circunspecto Sr. Alfonso que reprimamos las carcajadas?

Angel de la Guardia




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