..."Lo que os puedo dar os doy, que es una ínsula hecha y derecha, redonda y bien proporcionada..."
"Don Quijote de la Mancha". Capítulo XLII: " De los consejos que dió Don
Quijote a Sancho Panza antes que fuese a gobernar la ínsula..."

ISSN: 1810-4479
Publicación Semanal. Año 3, Nro.132, Viernes, 14 de julio del 2006

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Para intentar desprestigiar a Cuba, Bush resucita a Madeleine Albright
Por POR JEAN-GUY ALLARD

LA ex Secretaria de Estado norteamericana Madeleine Albright es lo último encontrado por Caleb McCarry, el jefe del Plan Bush de anexión, para atacar la magen de Cuba.

Albright, halcón polvoriento y desplumado de la era Clinton, apareció hace unos días ante los 17 000 bibliotecarios de Estados Unidos reunidos en Nueva Orleáns para su convención anual, para bombardearlos con los cuentos más desgastados acerca de las “bibliotecas” independientes en la Isla.

Después de hundirse frente a Cuba en la Convención mundial de bibliotecarios, en Oslo, en el 2005, el gran circo anticubano del Departamento de Estado, administrado por McCarry, conoció otra derrota al sacar del closet de la historia a esta mujer a quien Vaclav Havel llegó hasta proponer su sillón de Presidente de la Republica Checa.
El discurso envenenado de Albright no tuvo el impacto esperado ante esa inmensa asamblea. Los congresistas de la American Librarians Association (ALA) no aceptaron votar, tal como se esperaba, una resolución anticubana, sino que mantuvieron valientemente sus posiciones sobre el tema, a pesar de las presiones.

Simbólicamente, el congreso de la ALA se celebró en la Nueva Orleáns, la ciudad devastada por el huracán Katrina, cuya población fue abandonada por la administración federal y a la cual Cuba había propuesto una ayuda médica generosa rechazada por Bush. Fue el primer evento de tal magnitud en esta localidad desde el desastre del año pasado.

Madeleine Albright es una de los varios personajes contratados permanentemente por el Departamento de Estado para denigrar a la Isla. Hace ya rato, se sumó a la maquinaria europea montada por José Maria Aznar y Vaclav Havel y añadió su nombre a los de una brocheta de ex presidentes —el uruguayo Luis Alberto Lacalle, el chileno Patricio Aylwin y el costarricense Luis Alberto Monje—, de anticomunistas viscerales como la viuda del ruso Andrei Sajarov, Elena Bonner, el escritor peruano Mario Vargas Llosa y el escritor mexicano Enrique Krauze y de los habituales cubanos de alquiler encabezados por el terrorista prófugo y comentarista del Miami Herald Carlos Alberto Montaner.

Havel se ha vinculado a la tubería financiera de Washington desde hace un par de décadas y no es por nada que Aznar es hoy día, públicamente, un empleado jugosamente pagado del magnate norteamericano (de origen australiano) Rupert Murdoch — como acaba de revelarlo la prensa española.

UNA HERRAMIENTA MAS DE CALEB “HAITI” McCARRY

Albright es solo la última herramienta comprada por McCarry en su dossier de las llamadas “bibliotecas independientes” que, con los “periodistas independientes” constituyen, a la vez, la red de informantes de la Sección de intereses norteamericanos (SINA) en La Habana y un tema de propaganda tan falso como inagotable.

McCarry, un republicano de extrema derecha, fue quien reclutó en Haiti al duvalierista Stanley Lucas como jefe de la representación local del International Republican Institute. Logró reunir a ex esbirros y a militares profugos para provocar el golpe de Estado contra el ex Presidente Aristide. George Bush lo encargó despues del dossier privilegiado de la llamada “transición” en Cuba.

En su intervención de Nueva Orleáns, Albright omitió señalar que el actual jefe de este dossier es José Ramón Colas, un playboy cubano que, por sus servicios distinguidos a la SINA, fue autorizado a emigrar a EE.UU. hace unos años con toda su familia, y ocupa hoy un asiento en el Consejo de directores de la Fundación Nacional Cubano Americana (FNCA).

Hace unos días, un ex director de la FNCA confesó públicamente en Miami que se había gastado un millón y medio de dólares, a nombre del grupo, para conseguir helicópteros, aviones teleguiados y explosivos para realizar actos de terrorismo en Cuba, como bombardear grandes concentraciones del pueblo habanero.

Tampoco Albright mencionó a Robert Kent, quien fue detectado en el curso de uno de sus viajes a Cuba tratando de ubicar la casa de Carlos Lage, alto dirigente de la Revolución.

En Oslo, durante el Congreso de IFLA (International Federation of Librarians Association), Kent se había acercado sistemáticamente a delegados de Europa del Este, a fin de convencerlos de presentar una resolución contra Cuba que él mismo había redactado. Logró finalmente convencer a unos polacos que, sin embargo, se dieron cuenta a tiempo de la trampa que se les preparaba y nunca aparecieron en la sesión donde se pretendía discutir el tema.

En vista del próximo congreso de IFLA, en Seúl, Corea del Sur, Kent ya se acercó a dos delegaciones de la misma región geográfica e intentó de nuevo su maniobra de intoxicación.

Hace unos meses, Kent había realizado un intento de influir con la American Librarian Association a través del comentarista y poeta norteamericano de origen rumano Andrei Codrescu. En diciembre del 89, Codrescu había realizado una visita a La Habana para parir un libro Ay, Cuba: A Socio-Erotic Journey, donde se destaca su fascinación mórbida por los adolescentes. Codrescu, que no habla tres palabras de español, visitó la Isla durante doce días para escribir un texto lleno de desprecio.
El rumano-americano era el tercer ex europeo del Este reclutado por Kent.

Una “conexión checa” que Kent quiso utilizar estaba conformada por un oficial de la Inteligencia militar norteamericana de origen checo, “Stanley” o “Stan” Kalkus, que emigró desde Checoslovaquia a Austria en 1948, y luego a EE.UU. en 1951, donde se instaló en Chicago. Fue reclutado por la Inteligencia militar norteamericana. A partir de ese momento, se sumó a las Fuerzas Armadas de Estados Unidos y, durante muchos años, “trabajó” en la esfera de la Inteligencia en varias partes del mundo.
También reclutó a Silvia Stasselova, de la Universidad Técnica de Eslovaquia, donde es jefa de la biblioteca y del “centro de información”. Stasselova se dice Presidenta de la Asociación Eslovaca de Bibliotecarios. Sin embargo, esa organización no es la Asociación Nacional de Bibliotecarios, creada en 1920, sino una aparte, creada en 1990.

Otro compinche europeo del Este del agente Kent en sus aventuras y desventuras anticubanas es Wojciech Siemaszkiewicz, un polaco de Cracovia ahora colega suyo en la New York Public Library. Vive en New Jersey, donde es conocido por su proselitismo de extrema derecha. En ese estado cercano a Nueva York, trató, en el 2001, de obtener… la candidatura republicana para el Senado. Fracasó.

Estados Unidos se gasta anualmente decenas de millones de dólares del dinero de los contribuyentes para atacar a Cuba. La Administración que abandonó a la población negra de Nueva Orleans es la misma que mantiene un costoso aparato propagandístico, desde el Sur de la Florida, para dañar la imagen de la Isla por todos los medios.

Cuba ha solicitado ser la sede de un futuro congreso de IFLA. “No tenemos nada que ocultar”, comentó a este respecto el director de la Biblioteca Nacional José Marti, Eliades Acosta, al lanzar una campaña nacional contra la interdicción del libro Vamos a Cuba, decretada hace unos días por las autoridades de la biblioteca de… Miami-Dade.


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