..."Lo que os puedo dar os doy, que es una ínsula hecha y derecha, redonda y bien proporcionada..."
"Don Quijote de la Mancha". Capítulo XLII: " De los consejos que dió Don
Quijote a Sancho Panza antes que fuese a gobernar la ínsula..."

ISSN: 1810-4479
Publicación Semanal. Año 3, Nro.132, Viernes, 14 de julio del 2006

 

Ellos y Nosotros
Por Eduardo Parra*

Nos miramos a los ojos, asombrados; de frente.
Aún nos sucede; y es que a los que tenemos tan claro el funcionamiento de este mundo nos cuesta creer que haya tanta gente cercenada de inteligencia, consumida en su propio afán de consumo y liberada de la jodida carga de ser libre. Prefieren, eso sí, la ilusión de creerse libres... eunucos de responsabilidad, apátridas desolados en su propia resignación.

Cuando un hombre armado somete a otro no lo despoja propiamente de su libertad. Lo despoja de la ilusión de libertad en la que vivía hasta ese momento. Iba al trabajo, comía, estudiaba, quizá; hacía el amor, pero no decidía; no decidía. Entonces viene este y lo apunta con un arma, y el hombre sabe que no hay Constitución ni Ley ni policía ni perdón.

Cuba se liberó en 1959 y uno entiende que los oligarcas, que los grandes terratenientes, que los brillantes empresarios, dueños de las vidas de quienes se creen libres, se quejen. Es normal que aquellos pongan el grito en el cielo; al fin y al cabo les quitan su ejército de esclavos, que se creen libres pero que obedecen.
Éstos, los esclavitos, llegan a la hora Casio al trabajo, toman Nescafé (el mokaccino es sabroso), se sientan frente a una Compaq con sistema operativo MsWindows XP, y al mediodía comen McCombo con papas extragrandes. Y son felices; se creen libres. Hasta que llega el tipo armado que es, como dice León Gieco, otro fuera de la ley.
Pero los otros, los que tienen poder y manejan arsenales, los que modifican resultados electorales, los que hacen de México una inmensa sucursal de Coca Cola, los que cambian el clima global, los que se niegan a firmar tratados contra la pena de muerte; los que reviven Auschwitz en lugares no determinados por toda Europa, los que reviven Auschwitz en Abu Grahib y Guantánamo; esos no sufren, no discuten; alzan el dedo y listo, ejecútese. Como si te hubiese asaltado en medio de la calle, como si te robara la ilusión de ser libre con su armamento increíble.

Esos son ellos.

Y nosotros, los de acá, medio esclavos pero conscientes de lo que nos hacen los hijos de puta, miramos con asombro (estúpido pero inagotable asombro), cómo generación tras generación nacen más esclavos conformes de su esclavitud; azzores rebajados a carroñeros, colaboradores y defensores de los amos. Son los cipayos, los esquiroles, los desmaravilladores, y qué porquería que existan.

Y Cuba ahí, heroica, imperfecta, sí, pero a pesar de ser una de las más vulnerables regiones del mundo, ha sabido resistir con dignidad el asedio de los Halcones. Lo que no se espera es que venga un buitre, se crea azzor y tenga el tupé de atacar a su hermana, a la menor, a la más culpable de inocencia; a la que todos debemos proteger y querer.

¡Viva Cuba! ¡Viva Fidel!

Saludos bolivarianos y martianos desde Caracas, Venezuela, y con el machete en las alas...

*Eduardo Parra Istúriz
Periodista venezolano




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