..."Lo que os puedo dar os doy, que es una ínsula hecha y derecha, redonda y bien proporcionada..."
"Don Quijote de la Mancha". Capítulo XLII: " De los consejos que dió Don Quijote a Sancho Panza antes que fuese a gobernar la ínsula..."

ISSN: 1810-4479
Publicación Semanal. Año 3, Nro.132, Viernes, 14 de julio del 2006
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Policarpo Soler: una vida al servicio del crímen y la traición. DIECINUEVE PÁRRAFOS DEL INMORTAL SR. ALFONSO, TERROR DE DANTE ALIGHERI, Y UNA ESPERADA VISITA DIGITAL DE POLICARPO SOLER.

Si: esto se está poniendo bueno. Bueno de verdad.

Comienzan a insinuarse ya las escamas y las zarpas que los misceláneos se cuidaban de llevar bien ocultos bajo el disfraz pacifista y cordial de Mahatma Gandhi. Han empezado a atronar el espacio los tarugos de este circo svenska con las primeras descargas de palabras non santas dirigidas a sus humildes compatriotas de Librínsula, estos servidores que solo han hecho uso de la libertad de expresión al llamar a los estafadores por su nombre, a los mentirosos, por el respectivo, y a los mediocres pomposos, por donde más les duele. Hasta Ramón Humberto Colas ha dejado por unos minutos de acarrear equipos electrodomésticos por triplicado hasta la CIA House donde vive para mostrar sus agallas en el oficio de apapipio post- Castro, para el que se prepara con esmero, con la senil virilidad de Shylock, el mercader de Venecia. Un líder político de la estatura de Alexis García Solenzal, tan carismático, tan buen redactor, tan cubano, tan monaguillo, tomado por sorpresa, casi ha caído en la tentación de maldecir, aunque ha logrado refrenar su boquita para terminar la tarea verdaderamente esencial: pasar el cepillo en Miami, recordando a los patrones, que aunque la distancia sea el olvido deben considerar,( eso si, con todo respeto), un aumento de sueldo para los que se sacrifican lejos de la patria, en la gélida Suecia. No en vano los misceláneos han venido cumpliendo ejemplarmente las tareas de la Agencia. A fin de cuentas, alega con dulce voz desfalleciente, y sin atreverse a levantar la mirada del piso, la contra cubana no es menos que la afgana o la iraquí, y hay que ir pensando en mandarle a hacer al Sr. Osvaldo Alfonso, egregio freedom fighter, una docena de capas y unos quepis parecidos a los de Karzai para que pueda pavonearse por el Cerro y demostrarle a la gente del barrio lo lejos que se puede llegar sin trabajar, siempre y cuando se despojen primero de esas tonterías llamadas honor, dignidad, patriotismo y decencia. Y, por supuesto, sin son capaces de descoyuntarse corriendo al oír la voz del amo.

Librínsula, al parecer, ha destapado el box sueco de Pandora propiciando, más o menos, la misma estampida que protagonizan las cucarachas cuando se levanta un madero podrido del patio. Todo comenzó con un artículo comentando la manera en que lucha por anular a la nación cubana un puñado de publicanos criollos al servicio del gobierno de los Estados Unidos, y cómo usan para ello su página web, voz oficial en Suecia del Partido Liberal Cubano del Progreso sin Pinchar, supremo exponente de esa digna manera que tienen algunos de hacer patria tumbándole la plata a los yanquis. La reacción no ha podido ser más sorprendente.

Resulta que estos cubanazos ejemplares, estos demócratas sin tacha, estos esforzados paladines de los abrazos y las reconciliaciones, estos pacifistas verticales, siempre tan locuaces, siempre tan agresivos, antaño tan beligerantes, no encontraron mejor manera de defenderse que:

  1. Con el estreno mundial de la película “La denuncia”, fanfarrias y redoblantes mediante, donde oscuros villanos de Librínsula acaban con el honor de una virginal doncella sueca, y esta los acusa por el desacato ante el universo, con el mismo mal disimulado orgullo conque una solterona crápula recriminaría a cualquier viandante que se le acercase a pedirle la hora, por supuestas intenciones lascivas.
  2. Con un desgarrador llamado a los moninas del mundo que comparten con ellos ciertas hojas de pago, para que acudiesen masivamente en su auxilio. Esta parte de la puesta en escena incluyó la pose adoptada por Teda Bara para estremecer a los espectadores en la película silente donde clamaba por su hijo recién nacido secuestrado por Mata Siete.
  3. Con el envío a los buzones electrónicos de Librínsula de un par de mensajes amenazantes de sus palas, o sea, los moninas del punto anterior, los mismos que no quieren que se acabe el negocio de la contrarrevolución porque sería ponerse en la lista de las especies en extinción cubanas, y eso no puede permitirse después de tanto esfuerzo evolutivo para reciclarse de batistianos en demócratas, y de vividores y vagos, en luchadores por la libertad. De estos mensajes resurgió la sombra de Policarpo Soler, pistolero del Grau y Prio, vulgar ladrón y asesino disfrazado de Robin Hood, habilísimo para la bofetada, la extorsión y la tortura, precisamente, los argumentos filosóficos con los que los beatíficos misceláneos y sus patrones sueñan convencer, una vez más, al pueblo de Cuba de las bondades del capitalismo, cuando las divisiones invasoras yanquis nos lleven a la transición soñada, con la misma voluntariedad del chino.

Otra vez en el reparto de los misceláneos roles le ha tocado al Sr. Alfonso la tarea más dura, como si tuviese que pagar la novatada por haber llegado último al jamón americano. Para él la tarea de prestar su cara al ridículo espantoso de firmar lo que escribe. Para él la más que difícil tarea de repetir las mismas acusaciones con pruebas capaces de hacernos llorar de risa, tales como que en la Biblioteca Nacional no se pueden leer las Bohemias de antes de 1959, Lunes de Revolución o Pensamiento Crítico, pruebas irrefutables de cuánto ha degenerado en las manos de logreros improvisados las banderas del viejo Partido Liberal de José Miguel Gómez. Por la mitad de este embuste calumnioso, tan fácil de refutar, Chibás lo hubiese retado a duelo. Nosotros preferimos que se desmorone solo, pero le recordamos, con todo respeto, que el reloj sigue marcando las horas y no ha presentado aún ni la millonésima parte de una prueba. Mientras esto no ocurra…ti- tac, tic- tac…

Los argumentos del Sr. Alfonso acerca de la realidad cubana, en boca de alguien como él, que en todos sus años, evidentemente, no ha frecuentado las bibliotecas de su país, tienen el inconfundible olor a lozanía de un queso Camenberg. ¿Quiere seguir hablando de racismo en Cuba? Pues comencemos por poner el problema en perspectiva histórica: ningún problema social puede ser evaluado sin referencias comparativas, sin analizar su historia. ¿Cuáles son las credenciales integracionistas que pueden presentar en Cuba el colonialismo español o el capitalismo dependiente a Estados Unidos, que padecimos hasta 1959? ¿Cuáles son los que puede presentar hoy en los propios Estados Unidos? Al respecto, una breve cita de un discurso de Harry Belafonte, que no es rubio, pronunciado en el TransAfrica Forum, el pasado 31 de marzo, y que puede ser consultado íntegramente en www.transafricaforum.org:

“(Los afroamericanos) vivimos en las entrañas del monstruo. Muchas de las políticas que han devastado a Africa y a otros países del mundo subdesarrollado han sido creadas, y se manifiestan aquí, en Washington DC, en la colina del Capitolio…”

Sobre la inmensa igualdad que los Estados Unidos han garantizado siempre a sus ciudadanos negros, lo remito también al discurso de Frederick Douglas conocido por “The Hipocrisy of American Slavery”, pronunciado el 4 de julio de 1852, en Rochester, con la esperanza de que no lo tilde de castrista.

Es de esperar que el Sr. Alfonso, como mestizo que es, sueñe con recibir mañana un trato muy cordial, en una Cuba a la que imagina ocupada por los simpáticos marines yanquis, esos alegres muchachos que han cometido algunos pecadillos intrascendentes en Irak, como quemar, por ejemplo, un millón de libros de la Biblioteca Nacional, masacrar a 24 mujeres y niños en Hadita, o retratarse, democráticamente, junto a los muertos en las sesiones de tortura en Abu Grahib. Es de esperar también que el Sr. Alfonso tenga algo que decirnos, a nombre de los misceláneos, acerca del Plan Bush para Cuba, versión dos, que ha provocado tanto rechazo en el mundo, incluso, entre enemigos de la Revolución. ¿Le sirvo otro relojito, Sr. Alfonso?

Con regocijo repiten a coro los misceláneos que quienes hacemos Librínsula leemos su página web. Claro que si, y no nos avergonzamos por ello, aunque sea esto pecado de lesa cultura. Alguien tiene que hacerle la autopsia al muerto. De la misma manera que ellos leen la nuestra y no por ello han dejado de marcar la tarjeta ante quien les reporta a fin de mes, para cobrar el contrato, a tanto por cipayo. ¿Y las ideas que dice defender el Sr. Alfonso? Bien, gracias: para hablar claro, solo las dos o tres incluidas en las cláusulas; las que les indican promover con toda la sibilina delicadeza de que hacen gala cundo quieren llevarse el gato al agua los oficiales CIA y los diplomáticos CIA que los atienden, siguiendo rigurosamente los pasos que establece el Manual para la Implementación del Trato del Esqueleto. ¿Por casualidad, estimado Sr. Alfonso, hablaba Usted de racismo?...

El Sr. Alfonso se mueve en Suecia con los fondos yanquis. Vive, como el resto de los misceláneos, a costa del dinero que el gobierno de Bush destina para hacer la guerra a Cuba. Vende a la nación donde nació por los treinta dineros bíblicos. Se corrompe y corrompe todo lo que toca con su cobarde hipocresía y su pose de santurrón escapado de “Los hermanos Karamazov”. Porque, a diferencia de otros enemigos de la Revolución, como un indescriptible Vicente Hecherri, anexionista del fascio criollo, el Sr. Alfonso no tiene el valor moral necesario para decir en voz alta el futuro que imagina para Cuba. Su prédica se concentra en conceptos ambiguos acerca de libertades, mercado libre, democracia y derechos, sin mencionar jamás, con el mismo cuidado con que Drácula se cuidaba de acercarse a un espejo, la palabra intervención norteamericana en Cuba, ni capitalismo, ni propiedad privada sobre los medios de producción, ni privatizaciones, ni neoliberalismo, ni plusvalía, ni explotación del hombre por el hombre, ni clases sociales, ni capitalismo dependiente, ni lucha de clases, ni imperialismo, como si no importasen, como si todos fuésemos felices habitantes desmemoriados de Disneylandia, como si no existiese algo llamado Economía Política.

El Sr. Alfonso escribe en una página que pagan los dineros de Freedom House, según confiesa Alexis García Solensal, el gerente del conuco sueco, ¿y qué son Freedom House, la USAID y la NED sino hojas de parra de la CIA y del gobierno norteamericano, brazos aterciopelados del mismo Frankestein, metáforas para incautos, alegorías carnavalescas de un sistema que se sueña inteligente y pasma con su mediocre repetición de los mismos trucos, como un ilusionista de pacotilla, incapaz de remontar los pases de mano estrenados durante la Guerra Fría, en tiempos de Eisenhower?.

¿Cree realmente algún misceláneo que alguien en este planeta cree todavía el sonsonete de que tales herramientas de la geopolítica yanqui son”independientes, no partidistas, apolíticas, y sin fines de lucro”?

Algunas perlas para que el Sr. Alfonso se baje de la nube, donde quiere hacernos creer que está:

  1. Freedom House recibe sustanciales fondos de entidades neoconservadoras como Smith Richardson Foundation, Bradley Foundation y Sarah Scaife and Olin Foundation, curiosamente, las mismas que financian el movimiento neoconservador norteamericano culpable de algo tan intrascendente como la guerra de Irak y la ofensiva contrarrevolucionaria a escala mundial, donde Cuba socialista no encaja. En el 2003 la primera donó a FH la cantidad de $200 mil USD, y la última $270 mil. Ante estos datos imagino a los misceláneos saltando de gozo al aguerrido grito de ¡Que viva la Pepa! (Ver http://rigthweb.irc-online.org/profile/1476)
  2. Freedom House tiene entre sus directivos a James Woolsey, ex Director de la CIA, (¡Oh, qué casualidad!), a Jeanne Kirpatrick, llamada por muchos “Calamity Jeanne”, Samuel Huntington, el mismo del “Choque de civilizaciones”(a quien el Sr. Alfonso, a propósito, puede dirigirse con sus angustias acerca del racismo, para que aprenda cómo suena en Inglés una trompetilla), y por último, Mark Falcoff, el cubanólogo de la pandilla neoconservadora. Desde 1989 está vinculado a FH Frank Calzon, veterano de la Agencia en el frente cubano, pródigo en el ataque fácil a mujeres, fusiforme ante los hombres, como ocurrió cierta vez en Ginebra, de cuyo nombre no querrá acordarse, y entrenador del Sr. Colás.
  3. De acuerdo al Financial Time del 30 de marzo del pasado año, FH “está recibiendo dinero de la administración Bush para realizar actividades clandestinas dentro de Irán, las que incluyen boycots, protestas, bloqueos, huelgas y desobediencia civil, con el objetivo de deslegitimar a las autoridades y debilitar su apoyo interno, especialmente, el de las fuerzas armadas.” Cualquier parecido con los planes e intentos circenses de una contrarrevolución clientelistas y apátrida, como la nuestra, es pura coincidencia.

Por cierto, una carta abierta a Freedom House, dirigida a su Directora Ejecutiva, Ms Jennifer Windsor, fue publicada por Diana Barahona en Counterpunch, el pasado 4 de marzo y merece ser citada:

“Se ha afirmado que FH recibió del gobierno de los Estados Unidos la cantidad de $ 2 100 000 USD en el 2004(Ver Cuba News, Maryland). Solicitamos la lista de todas las ayudas recibidas por FH de las agencias gubernamentales, como la NED, desde el año 1995 a la fecha. También solicitamos, de una organización como la suya, que dice trabajar por la promoción de la transparencia y la libertad de prensa en el mundo, las relaciones de FH con Robert Kent, bibliotecario de New York( agente confeso de la CIA, detenido en Cuba y expulsado por chapucero, en el mejor estilo del Inspector Ardilla, y hoy vocero oficial de las “bibliotecas independientes” junto al Sr. Colas).”

¿La respuesta recibida? Bien, gracias. La Sr.a Barahona se ha sentado a esperarla, para no cansarse. ¡Ah, inefables demócratas pervertidos, candiles de la calle y oscuridad de la casa!

Sobre las más que estrechas relaciones del Sr. Alfonso con ese personaje de opereta que dirigió la Oficina de Intereses de los Estados Unidos en La Habana, el Sr. Cason, y que se tuvo que ir con el rabo entre las piernas, dejándonos el sabroso recuerdo de unos muñequitos que lo inmortalizarán durante varias generaciones de cubanos, hablaremos próximamente. También del intento del Sr. Alfonso de fingirse desequilibrado mental, certificados médicos mediante, para intentar escapar a la sentencia que lo esperaba cuando fue juzgado por mercenario, no por “preso de conciencia”, en el 2003 , hablaremos en próxima ocasión.

Imposible agotar de una sola vez el infinito anecdotario de personajes de esta calaña, que dejan chiquitos al Lazarillo de Tormes y al autor de “El Arte de Hurtar”.

Me despido con un fraternal abrazo para las palas gansteriles de los misceláneos que han sustituido el mensaje amelcochado de una “Estefanía, activista italiana”, corazoncitos rosados, angelitos cachondos, glamour Barbie, que nos dio la oportunidad, la semana pasada, de asomarnos a la blogosfera de la CIA, y que entran al ruedo en alarde bravucón, de chulos de esquina, listos a matar por sus moninas misceláneos. Se trata de un tal Alex Hernández que nos dedica un mensaje de rendida admiración al llamarnos “perros castristas”, y una alimaña anónima que se autotitula “orgullo del Diezmero”, escapada a la clasificación de los moluscos tropicales realizada por el sabio Felipe Poey, de humor aplomado y versificación fulastre.

Policarpo Soler junto a Orlando León Lemus, el temible "Colorado"Para los dos besos y abrazos con toda la satisfacción de comprobar que nunca segundas partes fueron buenas, y que si el Sr. Alfonso & Co descansa en ellos sus planes futuros para Cuba, sería tan tonto como intentar revivir al Colorado, al Turquito de Orfila, a Emilio Tro y a Policarpo Soler, tantos años después, y una Revolución mediante, que ha enseñado a tirar, y tirar bien a todo un pueblo.

Se acabó para siempre en Cuba, Sres. misceláneos y aspirantes a esbirros, el dócil y espantadizo rebaño. ¿Dispuestos a comprobarlo en primera línea, o prefieren dejarlo, como sempiternos Capitanes Araña que son, Suecia o Miami mediante, para que sean los marines los que lo comprueben?

Ángel de la Guardia




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