..."Lo que os puedo dar os doy, que es una ínsula hecha y derecha, redonda y bien proporcionada..."
"Don Quijote de la Mancha". Capítulo XLII: " De los consejos que dió Don
Quijote a Sancho Panza antes que fuese a gobernar la ínsula..."

ISSN: 1810-4479
Publicación Semanal. Año 3, Nro.133, Viernes, 21 de julio del 2006

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Apuntes de Hemingway hasta ahora desconocidos sobre una de las paredes de Finca Vigía

Expertos cubanos descubrieron apuntes del escritor Ernest Hemingway hasta ahora desconocidos sobre una de las paredes de la Finca Vigía, donde el escritor vivió por más de dos décadas y concibió, entre otras, su obra cumbre: El viejo y el mar.

El hallazgo, que pudiera desatar un cúmulo de investigaciones, tuvo como contexto la restauración capital que se realiza en el lugar, una de las obras constructivas priorizadas por el Estado cubano.

A 12,5 kilómetros del centro de La Habana, Finca Vigía fue la única residencia estable de Hemingway fuera de los Estados Unidos y allí conservaba más de ocho mil libros, entre otras pertenencias. También existen evidencias de alrededor de 60 gatos que habitaron en la finca.

La venidera reapertura del centro expositivo contemplará por primera vez las anotaciones que Hemingway estampó sobre una de las paredes de su cuarto de baño durante la primera época en que el autor habitó la finca.

Al respecto comenta la arqueóloga Elisa Serrano:

- Mi inicio en este trabajo se centró en las escrituras que dejó Hemingway en las paredes cuando la vida lo hizo abandonar físicamente la Finca Vigía. De ellas hay constancia fotográfica que muestra a un Hemingway ya envejecido y escribiendo en un muro de su cuarto de baño. Era evidente que las anotaciones correspondían a la segunda mitad de la década de 1950. Sin embargo, dos especialistas del museo localizaron una foto en la que parece él más joven, alrededor también de la pesa, en el cuarto de baño. En la imagen hay apuntes que no se conocían. Se hicieron las investigaciones, se detectaron restos de escritura, en grafito, y se comenzó un trabajo de descubrimiento arqueológico.

-¿Qué valor tienen estas escrituras?

-No se trata de un registro del control de su peso, como una disciplina, sino, la voluntad de dejar un testimonio de su presencia en Finca Vigía. Hay anotaciones aleatorias a ese peso, que hablan de su vida pública como escritor, de sus viajes, y otras incluso en las que él llega a poner sus iniciales a manera de firma. Es posible que estas escrituras nos ofrezcan datos históricos hasta ahora inéditos.

-¿Los hallazgos no se limitan a las escrituras?

-Pudimos ver un área, registrada en el proyecto de Cartas de Hemingway, de la doctora Sandra Spanier, en donde el escritor encontró y mandó a retirar restos de cepos para esclavos. Se trata de evidencias constructivas diferentes al resto de las paredes de la casa. En estos momentos hay un equipo interdisciplinario trabajando en la investigación, incluso con el criterio de que puede terminarse la restauración de la casa, montarse el museo y continuar estudiándose determinados espacios.

-¿En qué consiste el trabajo arqueológico que se realiza en Finca Vigía alrededor del color de la construcción?

-Está dirigido a identificar los cambios cromáticos y de tratamiento de superficie para saber qué colores tenían los espacios exteriores e interiores cuando Hemingway llega a la casa porque siempre ha sido interés de la institución respetar los espacios como los dejó el escritor. Hasta el momento no se había hecho una investigación parietal para conocer esas transformaciones y tratamientos de superficies.

-¿Qué colores prevalecían en esta construcción mientras estuvo habitada por Hemingway?

-La gama de los ocre-amarillos y blanco. El inmueble volverá a adquirir los colores que tenía cuando Hemingway lo dejó, una decisión acorde con el discurso museográfico en la edificación.

EN BUSCA DE LA EXCELENCIA

Teniendo en cuenta que ha habido otras intervenciones en Finca Vigía, el arquitecto Enrique Hernández, proyectista general, se refiere al valor de la que se acomete hoy
-Por primera vez se trata de una restauración capital. El resto de las intervenciones se limitaron a reparaciones con algunas restauraciones aisladas. Ahora se ha llegado a lugares que no habían sido intervenidos. Es un trabajo arduo por estar situado el inmueble en una colina, a la intemperie, y con mucha incidencia de las termitas.

-¿Pudiera precisar algunos detalles del proceso de trabajo?

-Parece que desde el tiempo de Hemingway ha sido la filtración el punto neurálgico de esta casa y tenemos el empeño de preservar lo que él dejó haciendo un recálculo de algunas de las cosas que él dispuso y que no fueron desde el punto de vista técnico lo que se precisaba para aplacar la humedad y acabar con las filtraciones.

Se trabaja también en la restitución de algunos de los pisos porque en intervenciones anteriores no se tuvo en cuenta la dimensión de las losas originales, y manualmente las hemos ido llevando al tamaño inicial. Agregamos algunos elementos constructivos para lograr una mayor consistencia desde el punto de vista estructural de la casa. Se trata de un trabajo conjunto entre nuestros especialistas y la Oficina del Historiador de La Habana.

-¿En qué medida se había respetado el entorno visual de Hemingway?

-Los conceptos de restauración varían con el tiempo. Cambian los conceptos, se perfecciona la tecnología, y eso justifica cada una de las acciones constructivas que se hicieron antes.

-¿Qué tipo de trabajo se hace con la madera?

-Aquí existen termitas aéreas, terrestres y mutadas. Se trabajó con especialistas del Instituto de Investigaciones Forestales de Cuba, y ellos propusieron envenenar la madera con sales. La madera se compra envenenada pero en cada corte que se le hizo se volvió a envenenar. Además hemos tratado de que ésta sea nacional para que el cambio de clima no la afecte.

-¿Qué valor le concede a la investigación arqueológica que está teniendo lugar aquí?

-Esta casa fue construida a fines del siglo XIX en un lugar en donde existían restos de un fortín, en pie durante la guerra hispano-cubana (el volumen de agua del aljibe no fue calculado para una casa, sino para una demanda mayor, que pudiera ser una compañía). Nunca se había escrito sobre la cronología de la casa y estamos trabajando ahora con nuestros especialistas del Centro Nacional de Conservación Restauración y Museología (CENCREM) en el estudio de las pieles, de los paramentos, tanto a profundidad para ver los morteros como en las capas de pintura.

-Tengo entendido que se hizo algún tipo de trabajo con la vegetación

-Registramos las colonias de termitas para agredirlas localmente. Se hizo un control de esos insectos en la parte forestal, y una reforestación. Además, como se trataba de una finca de recreo, los árboles tienen linealidad. Se estudió cuáles no estaban dentro de esa cuadratura, por un crecimiento inesperado, y se trataron.

TRAS LOS PASOS DE HEMINGWAY

-¿El escritor tenía especial apego por alguno de estos árboles?, [la pregunta va dirigida a la historiadora Ada Rosa Alfonso, directora del museo]

-Por el mango de corazón, y, por supuesto por la ceiba, símbolo de fuerza, de longevidad. En una ocasión Mary Welsh, su cuarta esposa, buscó un jardinero para que le cortara las raíces a ese árbol. Se cuenta que Hemingway al volver a la finca se tornó muy iracundo, esto generó una tremenda ira en el escritor. El tenía algunas creencias por eso trabajaba descalzo sobre la piel de un kudú, lo que, según pensamientos africanos ancestrales, ofrece vigor.

-Precisamente su esposa había preparado una habitación para que Hemingway escribiera cómodamente.

-El declaró que no la usaba, prefería escribir rodeado de papeles, sobre un librero, de pie, con poco espacio para su máquina, en bermudas y sin camisa. Esto se puede apreciar en esta casa, que no es un museo de vitrinas, sino el lugar en donde él sigue de algún modo viviendo, donde se conserva su mundo material y espiritual, sin grandes lujos, pero con un gran sentido de la comodidad.

Aquí vivió más de 20 años, aquí escribió El viejo y el mar, París era una fiesta, Islas en el Golfo., concluyó Por quien doblan las campanas, aquí departió con amigos (entre ellos los actores Errol Flynn, Ava Gardner, Marlene Dietrich). El lugar retiene la presencia de "el primer cubano sato que obtiene el Premio Nobel".

*Imágenes de archivo tomadas de Internet, presumiblemente del área mencionada en la entrevista
http://www.cubarte.cult.cu/global/imprimir.php?currenttable=
entrevista&anno= &item=3985




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