..."Lo que os puedo dar os doy, que es una ínsula hecha y derecha, redonda y bien proporcionada..."
"Don Quijote de la Mancha". Capítulo XLII: " De los consejos que dió Don
Quijote a Sancho Panza antes que fuese a gobernar la ínsula..."

ISSN: 1810-4479
Publicación Semanal. Año 3, Nro.133, Viernes, 21 de julio del 2006

 

Entre el capitalismo procaz y una filantropía incierta
por Eduardo Persico

La filantropía, - eso que dicen Bill Gates y Warren Buffet- no es más que profesar amor a sus semejantes y procurar su mejoramiento, o una segunda intención que no entendemos y así publicitada consideramos una enajenación desvergonzada de la cordura, en tanto nadie nos explique porqué en este evolucionado siglo veintiuno los dueños de fortunas inimaginables, o sus amanuenses, pueden decidir todo a su antojo en nombre de la humanidad

"¿Dónde hay un mango viejo Gómez?, se lo han limpiao con piedra pómez" Ranchera, de Ivo Pelay y Francisco Canaro. 1937.

Para hablar de dinero, símbolo virtual al intercambiar bienes reales y según los financistas 'hacedor de toda la riqueza', es bueno memorar algo cantado en Buenos Aires al arreciar la crisis del treinta, y como este remedo tan argentino no se traduce fácil, John Kenneth Galbraith nos ayuda en su libro "El Dinero", 1975: 'que el amor al dinero es la causa de todos los males es algo que puede discutirse'.

Y según Adam Smith, un profeta ligeramente inferior a los de la Biblia según los economistas liberales, 'todas las ocupaciones a las cuales hasta entonces (1776) se había dedicado el hombre; guerra religión, política; la de ganar dinero era la menos perjudicial aunque el afán constante por el dinero atraía comportamientos francamente irracionales en el hombre'. Claro que ese escrito de 1776 resultaría erróneo aunque fuera de Adam Smith, por la idea perpetua de la gente poseedora de dinero 'quienes suelen imaginar que el respeto y la admiración que inspira el dinero son realmente debidos a su propia sabiduría o personalidad'.

Esta constante cultural de quienes 'mucho tienen' se aprecia en sus ritos sociales, y palabras más menos de Adam Smith, naturalmente que no todos los privilegiados por la tenencia monetaria son fanáticos de sus virtudes. Pese a que en buen romance aparece otra observación de John Kenneth Galbraith al atinar que la mayoría de las personas adineradas, cuando atisban la decadencia de alguien con fortuna 'con cierta rapidez morbosa le evaporan el respeto y la admiración'. Igual que sucede en cualquier club barrial y popular, la descalificación impera en toda clase y suele generar tragedias entre los adinerados que poco antes llenaran las crónicas en los medios económicos y mundanos. Esas cosas...

Apagada cualquier repercusión por jugarse en esos días un mundial de fútbol, (recién los alemanes eliminaron a los argentinos) en junio del 2006, el señor Warren Buffet, - cuarenta y cuatro mil millones de dólares- le dona a una fundación
Benefactora que preside Bill Gates con su mujer, - dueños de algunos dólares más- treinta y un mil millones.

Esta cifra a entregarse de modo paulatino debe ser usada en contra del hambre de los niños no solamente africanos, conste, más en otras pequeñeces desatendidas
por los estados nacionales de todas partes. Al señor Warren Buffet, un 'Top 5' apenas por debajo de Bill Gates en las publicaciones de la revista Forbes, donde jamás aparece algún amigo nuestro, lo llaman 'El Oráculo de Omaha' por su manera de comprar empresas devaluadas para dinamizarlas y mantener su inversión en el tiempo.

Este hombre de negocios no se considera un especulador y sí un inversor que sólo arriesga dinero en los negocios que entiende, sin abandonar nunca su dedicación al rubro seguros de su empresa Berkshire Investement, o algo así. No faltan los cronistas que develan otros datos y condiciones de 'un financista que suele hacer muy fácil lo que otros consideran difícil', - Borges olvidaría esa frase- y repiten que su éxito consistió en factores tan sencillos que ni vale la pena comentar.

Y este Warren Buffet, mayor de ochenta años y tenaz defensor de su estilo de multiplicar dólares a fuerza de conocimiento, paciencia y disciplina, por razones de amistad, confianza y entretejidos que nadie puede atravesar con sencillez, decidió donarle esa enormidad de dinero a la fundación de ayuda social que dirige Bill Gates, considerado hoy el mayor filántropo del mundo y que emprendió no hace tanto tiempo una carrera tan asombrosa en su proyección como la del inventor Thomas Alva Edison. El mismo que luego de inventar el fonógrafo en 1877, que permitía grabar sonidos en un papel de estaño, dos años más tarde exhibió su invento más sobresaliente de todos, la bombilla incandescente que hoy seguimos utilizando al menos en mi casa, y que por su proyección comercial hallaría un punto de relación con el fenómeno de las computadoras que aprovechara Bill Gates, y le sirvió para acumular como mínimo cinco millones de dólares diarios en los últimos veinte años.

Edison, luego de perfeccionar el foco eléctrico, entendió que en ese pequeño pero genial adminículo se apoyaría una demanda inusitada, y dedicó su tiempo futuro a la generación de energía con los dínamos y usinas que serían su verdadero gran negocio, iniciado la instalar la central eléctrica de Nueva York en 1882.

La bombilla instaló la demanda igual que un siglo más tarde la computadora generó la interminable demanda del producto que venden las organizaciones de Bill Gates; y digamos sólo esto para abreviar debates por igualar a Thomas Alva Edison con Bill Gates.

Y llegados aquí recordemos lo que algunos medios de comunicación adictos al establishment económico rebuznaron a propósito de la 'donación' de Warren Buffett a la fundación de Bill Gates, y nos detendremos apenas en un empleado de la CNN en español, cuando salió al cruce del acuerdo pontificando, eufórico, que los fondos serían mal utilizados al socorrer a gobiernos incapaces y corruptos, en países que ocupaban esos lugares de atraso por deficiencias propias.

Eso sí, el hablante no arriesgó a qué caja de caudales deberían ir tantos millones y como ese absurdo no asombra en la CNN en español ni en arameo, hubo otros renglones orientados al mismo objetivo descalificador en medios rebosantes de vaguedades, que por ser tan 'tradicionales' ni mencionan la patética organización económica que acelera la acumulación de semejantes cifras en poder de una sola persona o un reducido grupo.

Eso es lo irracional, inexplicable y a contramano de la especie humana, en tanto la
filantropía, - eso que dicen Bill Gates y Warren Buffet- no es más que profesar amor a sus semejantes y procurar su mejoramiento, o una segunda intención que no entendemos y así publicitada consideramos una enajenación desvergonzada de la cordura, en tanto nadie nos explique porqué en este evolucionado siglo veintiuno los dueños de fortunas inimaginables, o sus amanuenses, pueden decidir todo a su antojo en nombre de la humanidad.

Y nosotros quienes no entramos en las reuniones de Los que Mandan, les pedimos a los informadores y exegetas del sistema que tanto aplauden a los triunfadores, nos digan si estos filántropos merecen ese diploma o sólo cursaron las materias del sistema capitalista imbécil y feroz. Para seguir averiguando dónde hay un mango, lo mismo que en el treinta.

*Eduardo Pérsico, ensayista y escritor, publicó cuentos, novelas, algún poemario y la tesis "Lunfardo en el Tango y la Poética Popular". Nació en Banfield y vive en Lanús, Buenos Aires, Argentina.

http://www.viejoblues.com/Bitacora/node/1046




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