..."Lo que os puedo dar os doy, que es una ínsula hecha y derecha, redonda y bien proporcionada..."
"Don Quijote de la Mancha". Capítulo XLII: " De los consejos que dió Don
Quijote a Sancho Panza antes que fuese a gobernar la ínsula..."

ISSN: 1810-4479
Publicación Semanal. Año 3, Nro.134, Viernes, 28 de julio del 2006

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“Vamos a Cuba”: felicidad excomulgada
Por Rafael Hojas, periodista cubano

Hace unos meses, en un artículo publicado en la edición digital de El Nuevo Herald, apareció el concepto “verticalmente anticastrista” para calificar al sector más extremista de los cubanos residentes en el sur de la Florida.

Según el autor, esos tipos de individuos rehúyen —a veces hasta para dormir— una posición horizontal, suelen superar la ley de gravedad política y rebotar con aparatosa contundencia contra todo lo relativo a la Isla; son los que ponen bombas, rinden homenaje de próceres a estafadores convictos y reclaman paredón para los peloteros del equipo nacional cubano.

En los últimos meses esta “verticalidad” anticubana raya con la paranoia porque ha alcanzado niveles insospechados: se proponen retirar de todas las bibliotecas escolares de la Florida el volumen Vamos a Cuba, de la escritora norteamericana Alta Schreier, porque un padre se quejó de que el libro atenta contra la educación de su hija.

Para Eliades Acosta, director de la Biblioteca Nacional de Cuba José Martí, Vamos a Cuba, un volumen publicado en el 2002 y que forma parte de una serie de 24 libros acerca de viajes a distintos países del mundo, es una obra que no tiene ningún sentido político, no defiende a Cuba ni pretende hacer una apología del sistema de vida en el Estado cubano. Es un libro destinado para niños de tercer grado y no es un texto de estudio obligatorio en las escuelas.

“Los niños que viven en Estados Unidos deben tener la posibilidad de elegir libremente lo que quieran leer. Por tanto nadie tiene derecho a prohibir el acceso a ese libro, como intentan hacer Juan Amador Rodríguez, ex preso contrarrevolucionario que interpuso la demanda, y la mafia anticubana de Miami que representa. Nadie tiene derecho a decidir qué es o no es Cuba, qué imagen de la Isla dar o no. En última instancia, ese derecho le corresponde a este pueblo que defiende su obra y conoce mejor que nadie su país.”

Hace cuatro años que Vamos a Cuba está en los estantes de las bibliotecas escolares del condado de Miami Dade. ¿Por qué este escándalo ahora?

“Esto no es más que un pretexto, forma parte de las campañas del enemigo tratando de estigmatizar a Cuba en el tema de la libertad de expresión, el libre acceso a la información, la libertad intelectual, el libre flujo de ideas. Se trata de impedir que en Estados Unidos haya una visión positiva sobre Cuba para justificar el reforzamiento del bloqueo y no retroceder un ápice en la política agresiva encaminada a destruir a la Revolución.

“El camino escogido para lograr ese propósito es absurdo y poco creativo. Me viene a la memoria el caso de Elián, están en un callejón sin salida. De hecho ahora hay un segundo libro, intentando prohibirlo, Cuban Kids, de George Ancona. Y detrás de ese vendrán otros y otros, porque estamos en presencia de una especie de purga inquisitorial para purificar los estantes de las bibliotecas de Miami de acuerdo a la visión política de un pequeño grupo de fanáticos enfermos de odio contra Cuba.”

Los autores de Vamos a Cuba y Cuban Kids, ¿qué comentan sobre este paroxismo miamense?

“Hasta el momento no nos ha llegado nada de Alta Schreier, pero sí de Ancona. Este es un hombre de un buen humor y sabe que esta burrada le reportará beneficios económicos. Ha dicho que enviará una botella de champán a Frank Bolaños, director de la junta escolar demandante, porque Cuban Kids nunca será más vendido que a partir de su censura o por el intento de hacerlo.”

Muchos bibliotecarios norteamericanos están a favor de mantener Vamos a Cuba en las bibliotecas escolares de la Unión…

“En Estados Unidos hay dos revistas especializadas muy prestigiosas, una destinada a las bibliotecas escolares y otra de la Asociación de Bibliotecarios Norteamericanos (ALA), hace años las dos publicaciones recomendaron ese texto para las escuelas de la nación.

“Amigos nuestros estadounidenses se han preguntado cuál es el problema de este libro, qué palabra puede ser de adoctrinamiento, y no le ven absolutamente nada.

“La Asociación de Bibliotecarios Norteamericanas en la Florida y una importante organización denominada Reforma, que agrupa a bibliotecarios de habla hispana, han hecho importantes declaraciones a favor de ese texto. Como dije recientemente, en estas entidades no hay una sola opinión que respalde esa postura de la mafia anticubana, condenada a Cien años de soledad.”

¿Qué perspectiva tiene la demanda judicial presentada por la mafia?

“Dieciséis personas con altísimo nivel pedagógico, cultural, educacional y científico, donde están representados todos los grupos especiales que viven en Miami Dade, valoraron inicialmente que ese libro era inocuo. Una sola persona, que sospechamos sea uno de los trasnochados agentes anticubanos dentro de esos comités asesores de la junta escolar, votó en contra de mantener el libro.

“La propia asesora jurídica de la junta alertó de que existía un precedente jurídico de 1982 (United States vs. Pico), mediante el cual el Tribunal Supremo de los Estados Unidos dictaminó que no se pueden sacar los libros de las bibliotecas escolares por razones políticas, raciales, religiosas. Esa misma asesora les advirtió que no se metieran en eso porque iban a salir derrotados. Será un juicio que le costará al contribuyente norteamericano no menos de 300 mil dólares.

“No obstante eso, en el último panel integrado por nueve personas, 6 votaron por censurar el libro. Un afronorteamericano, que se había mostrado hasta ese momento reacio a sacar el libro de las bibliotecas, votó a favor y declaró al Herald que no podía votar contra la censura porque se habría encontrado una bomba al llegar a su casa. Eso solo ocurre en Miami.

“También una prestigiosa organización por los derechos civiles norteamericanos en Florida (ACLU), ha dicho que la censura de Vamos a Cuba es una violación de la primera enmienda.

“Todos los indicios señalan que va a ser una estrepitosa derrota de estas mentes calenturientas contra Cuba.”

Entre el 20 y el 24 de agosto próximos se celebrará en Seúl el 72 Congreso Mundial de Bibliotecas e Información (IFLA) y ha trascendido que los enemigos de la Revolución preparan una resolución de condena contra Cuba.

“Ese es otro intento por desacreditar a la Revolución y está muy sincronizado con la campaña de las mal llamadas “bibliotecas independientes”. Será un escandaloso fraude expresar en esa tribuna que Cuba censura y quema libros y que tiene bibliotecarios prisioneros.

“En Cuba no hay un solo bibliotecario prisionero, los que están encarcelados son los mercenarios al servicio de la CIA y de la Oficina de Intereses de Estados Unidos en La Habana (SINA), pero ninguno guarda prisión por prestar libros o tenerlos, porque en Cuba eso no es delito.

“Estamos hablando de personas que se acuestan a dormir con octavo o noveno grado y al otro día se levantan diciendo que son directores de una biblioteca independiente, y lo proclaman al mundo y reciben dinero de la SINA. Estos mercenarios tienen el apoyo de algunos personeros en el exterior, como Robert Kent, una especie de figura patética proclamada vocero de las “bibliotecas independientes”, sorprendido en Cuba cuando entró dinero y equipo para espiar la casa de Carlos Lage.

“Otro personajillo de segunda dedicado a este negocio es el miembro de la FNCA, Ramón Humberto Colás. Este individuo, que habla desenfrenadamente de acelerar una transición pacífica en Cuba, pertenece a una organización que tiene arsenales como los ocupados a los terroristas Santiago Álvarez, Osvaldo Mitat y Robert Ferro.

“Ambos testaferros han logrado encontrar un pequeño grupo de bibliotecarios de un país de Europa del Este, de Letonia específicamente, que se ha brindado a presentar ante IFLA una condena contra Cuba sin que pasara por el comité correspondiente.

“Cuba irá a Seúl a combatir este proyecto contrarrevolucionario. Vamos a presentar un grupo de pruebas importantes en un contraproyecto llamado Necesidad de poner fin a los efectos negativos del bloqueo del gobierno de EE.UU. sobre las bibliotecas públicas cubanas. Un informe que hace un análisis de la peligrosa evolución de ese fenómeno desde 2001 hasta el 2005.

“Otros objetivos centrales en Seúl serán denunciar la destrucción de la Biblioteca Nacional de Iraq y el patrimonio cultural de esa nación, y también el intento de censura en Estados Unidos de un libro para niños de tercer grado.”

Sí, ¡vamos a Cuba! es el nombre de la campaña recientemente organizada por los bibliotecarios cubanos para defender el derecho del pueblo estadounidense a una información objetiva y veraz sobre nuestra realidad. ¿Cómo avanza?

“Nos sorprende la respuesta masiva a la campaña, el objetivo es decir la verdad, tocar el honor, la vergüenza y el sentido humano de la gente. Cuando la campaña aún no ha cumplido un mes de iniciada, hemos recibido la respuesta solidaria de casi mil personas de todas las latitudes del planeta, incluidas personalidades de EE.UU., que conmovidas por ese crimen contra la libertad de información, han plasmado su firma en el sitio Sí, ¡vamos a Cuba!, que se muestra en la edición digital de la Biblioteca Nacional José Martí.

“El enemigo ha tratado de penetrar la red y desacreditarla. Es inconcebible que en la actualidad haya gente que se comporten como inquisidores. En Miami molesta la sonrisa de los niños cubanos. Ellos quieren ver a Cuba en una ruina física y moral, rebosada de hambrientos y militares custodiando sus calles con la única finalidad de invadirnos, y eso es precisamente lo que comprende el anexo oculto del plan secreto de Bush contra Cuba.”

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