..."Lo que os puedo dar os doy, que es una ínsula hecha y derecha, redonda y bien proporcionada..."
"Don Quijote de la Mancha". Capítulo XLII: " De los consejos que dió Don
Quijote a Sancho Panza antes que fuese a gobernar la ínsula..."

ISSN: 1810-4479
Publicación Semanal. Año 3, Nro.134, Viernes, 28 de julio del 2006

 

Alfabetización informática: un desafío para Latinoamérica
Por Enrique González-Manet

¿Cuántas funciones realiza una computadora? ¿Cuántas desarrolla el usuario promedio? ¿Qué diferencia hay entre los equipos de uso privado y los de uso empresarial o institucional? ¿Cuáles son sus aplicaciones más frecuentes y qué papel juega el nivel cultural del informático en la explotación de los nuevos sistemas? Muy poco se ha investigado en este campo y apenas hay encuestas que indiquen cuáles son las tendencias, buenas o malas, que caracterizan la practica de los medios digitales. Habría que comenzar por reconocer que estos instrumentos no están al alcance de los pobres, que apenas tienen la opción de pagar un dólar la hora por este servicio en un cibercafé o una empresa telefónica o quizá recibir entrenamiento básico de un particular.

La sistematicidad, es decir, la actividad organizada, es indispensable para el desarrollo de la cultura digital. Y esta sólo se logra mediante el trabajo diario en un centro laboral o el ejercicio continuado en el propio domicilio. Lo ideal es la máquina en la casa, pero ello representa una inversión mínima de 2 000 dólares y el pago de gastos básicos.

Lo que hay que saber

No es posible ignorar lo que esto representa como símbolo de status o mecanismo elemental para alcanzar un mayor nivel en la escala social. En principio tiene un costo que la mayor parte de los jóvenes en América Latina no pueden pagar, sin contar con la línea telefónica, su gasto de operación y el uso del “buscador” o “browser”.

A pesar de todo, esto no es garantía de una adecuada utilización. Es decir, una aplicación rentable que permita recuperar la inversión o ampliar las posibilidades de trabajo, para lo cual, además, se necesita hablar inglés.

La práctica indica que el mayor uso que se hace de estos medios es el intercambio de correos electrónicos entre amigos o familiares, así como el “Chat” o conversación intrascendente, incluso en forma audiovisual que usualmente tiene un bajo costo relativo. La búsqueda de información pertinente o del acontecer internacional se estima en menos del 10% del tiempo de máquina utilizado. Esto quiere decir que la generalización de la computadora, impulsada por la clase media, no significa necesariamente mayor desarrollo de la cultura.

Estrategias de apropiación

Por el momento, sólo el 10% de la población mundial tiene acceso a la computación y dentro de ella apenas el 3% corresponde a la América Latina. En este marco los usuarios de la región tienen aplicaciones prácticas diversas determinadas por sus intereses de trabajo, necesidades y niveles de conocimiento.

A esta altura del desarrollo digital, pocos países ven la tecnología como un instrumento versátil, capaz de transformar la sociedad. Uno de los resultados es que es que la elaboración de políticas aplicadas no existe en el continente. Entre otras causas ello se debe al elevado nivel de gastos que representa la informatización de la sociedad, sin contar con los gastos de una exorbitante deuda externa.

Consideremos solamente que muchos países no pueden abonar el mejoramiento del sistema convencional de enseñanza, incluido el costo de los libros, transporte, alimentación y los impuestos del ingreso a la universidad. Estas carencias han provocado recientes crisis políticas y sociales en Chile y Francia, las cuales movilizaron a millones de personas.

Consideremos, por otra parte, la magnitud de las transformaciones que exigen la digitalización y las telecomunicaciones, que ni siquiera se tuvieron en cuenta desde el punto de vista de la inversión docente, no ya del mejoramiento de la sociedad.

Si los cambios en la enseñanza cuestan cientos o miles de millones de dólares, ¿cómo se puede hablar tranquilamente de acceso para todos o de informatización de la sociedad, considerando como punto de partida al neoliberalismo y la empresa privada?

Si hay 860 millones de analfabetos y unos 2000 millones de subescolarizados, además de 250 millones de niños sin escuelas, ¿cuántos se van a quedar fuera de la “sociedad del conocimiento”?

Hablamos de países de la región que enfrentan huelgas de maestros y médicos por cesantía y falta de pago del personal, como Perú, Ecuador, Costa Rica y El Salvador. Lo que vemos en América Latina es una informatización arbitraria, insuficiente e injusta que tiende cada vez más a profundizar la desigualdad y que privilegia ostensiblemente a las clases media y alta.

¿Que hace Cuba en este terreno?

Considerando El alto costo que significa la informatización de la sociedad para un país del Tercer Mundo, puede decirse que Cuba ha realizado una verdadera proeza estratégica, política y económica, de la cual no existen antecedentes en la región. Ha sido también un esfuerzo increíble por la supervivencia contra la obsesiva maldad de la Administración norteamericana.

Este proceso exige una transformación general a corto plazo, como indica el llevar los sistemas de computación a todas las escuelas y centros de enseñanza del país, a todos los niveles, y también a todos los organismos e instituciones nacionales, tanto de la Administración como de la producción y los servicios, junto a la modernización “in extenso” de las telecomunicaciones.

Calculemos que en los últimos dieciocho años más de 600 Joven Clubes de computación han formado en las técnicas digitales a más de un millón de ciudadanos de todas las edades, 40 mil jovenes cursan estudios en los Institutos de Enseñanza Media de Técnica en Informática y que la recién creada Universidad de Ciencias Informáticas cuenta ya con cerca de 10 000 alumnos.

Estos objetivos no los puede cubrir la empresa privada mediante el mecanismo de la oferta y la demanda. Este camino está cerrado porque al neoliberalismo no le interesa el desarrollo social ni la creación de políticas a mediano y largo plazos. Por tanto, en este ámbito sólo avanzan por razón de clase los que cuenten con recursos básicos y puedan abrirse paso a través de la escuela privada.

Por el contrario, una estrategia nacional puede contribuir a desatar la inteligencia colectiva, como ya comienza a ocurrir en Cuba pese a que aún no cuenta con medios suficientes. Un índice es que hace apenas unos días acaba de graduarse como ingeniero informático Roberto Pérez de la Paz, ciego total y primer discapacitado cubano que logra alcanzar este objetivo, lo que abre una nueva expectativa para el desarrollo de sitios web destinados a limitados físicos.

Si miramos lo que ha hecho Cuba por avanzar en este terreno, es realmente mucho, pese a numerosas piedras en el camino. Una de ellas, es que el país se ve obligado a pagar más de cuatro millones de dólares anuales por la conexión al satélite, cuando le saldría cinco o diez veces más barato usar el cable submarino que pasa cerca de sus costas, pero que no le permite utilizar Estados Unidos.

Hay que decir como algo muy importante que se hacen grandes inversiones en la consolidación y ampliación de infraestructuras y que estas se han dirigido a la creación de redes (en lo posible de banda ancha) destinadas a la salud y los ministerios de Educación y Educación Superior, Joven Clubes de computación, así como entidades y organizaciones oficiales.

El resultado, aún distante de los objetivos que se pretenden alcanzar, es la existencia de unas 400 000 computadoras, casi cuatro por cada cien habitantes,
36 por ciento de ellas en sectores priorizados.

Hay también 190 000 usuarios de Internet, más otros 900 000 con acceso a correo electrónico, 1 351 dominios registrados, y 2 500 sitios web, de ellos 146 correspondientes a diversos medios de prensa (diarios, revistas, radio, televisión y cine).

Habría que añadir, finalmente, que Cuba viene despuntando como una potencia regional en la elaboración de antivirus, software aplicados, y cibernética-matemática, así como en genética y biotecnología, todas asociadas al desarrollo digital.

Fuente: CUBARTE

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