..."Lo que os puedo dar os doy, que es una ínsula hecha y derecha, redonda y bien proporcionada..."
"Don Quijote de la Mancha". Capítulo XLII: " De los consejos que dió Don
Quijote a Sancho Panza antes que fuese a gobernar la ínsula..."

ISSN: 1810-4479
Publicación Semanal. Año 3, Nro.134, Viernes, 28 de julio del 2006

 

La Fundación Nacional Cubano Americana es una organización terrorista
Por Salim Lamrani

Traducido al español por el autor [en la foto] y revisado para Rebelión y Tlaxcala por Caty R.

El 22 de julio de 2006, la Fundación Nacional Cubano Americana (FNCA) celebró el 25 aniversario de su creación en el Hotel Biltmore de Coral Gables. Pero la más poderosa organización de la extrema derecha cubana de Estados Unidos, sacudida por un nuevo escándalo, no pudo disfrutar adecuadamente esa fiesta.

En efecto, un mes antes, el 22 de junio de 2006, José Antonio Llama, antiguo director de la FNCA, reveló públicamente lo que todo el mundo sabía desde hace mucho tiempo: la FNCA es una organización terrorista. Llama reconoció haber creado, con miembros de la jerarquía, un grupo paramilitar con el fin de perpetrar atentados contra Cuba y asesinar a su presidente, Fidel Castro[1].

Según “Toñín”, así lo apodan sus amigos, la FNCA tuvo a su disposición un helicóptero de carga, 10 aviones ultralivianos con control remoto, siete embarcaciones, una lancha rápida Midnight Express y una cantidad ilimitada de material explosivo.“Estábamos impacientes por la supervivencia del régimen de Castro tras el derrumbe de la Unión Soviética y del sistema socialista. Queríamos acelerar la democratización de Cuba empleando cualquier medio para lograrlo”, confesó [2].

El antiguo director, que tiene ahora 75 años explicó, sin omitir ningún detalle, su trayectoria terrorista. Por ejemplo, subrayó que el plan de asesinato contra Fidel Castro, planificado en 1997 con cuatro de sus cómplices, durante la Cumbre Iberoamericana de Isla Margarita en Venezuela, se frustró por la intervención de las autoridades puertorriqueñas cuando se encontraba en su barco La Esperanza. Enjuiciado, fue absuelto con todos sus acólitos en diciembre de 1999 por... falta de pruebas [3].

Después del proceso, Llama se distanció de la FNCA, ya que ésta se negó a encargarse de los gastos de su proceso judicial y el de sus compañeros. Las revelaciones de este personaje se deben a un conflicto de orden económico con la organización extremista de Florida. En efecto, Llama acusa a los dirigentes de la FNCA de haber malversado los 1,4 millones de dólares que aportó personalmente para la creación del ala paramilitar. “¿Dónde están los barcos y aviones que financié con mi dinero? ¿Adónde fueron a parar? ¿Quién tiene los títulos originales?”, se quejó [4].

Llama cuenta que el proyecto de organización de atentados terroristas contra Cuba se elaboró durante el congreso anual de la FNCA de junio de 1992. El hombre de negocios Miguel Ángel Martínez, lanzó la idea declarando que había que “hacer algo más que cabildeo en Washington”, para derrocar al gobierno cubano. Dos presidentes de la organización, José “Pepe” Hernández y Jorge Mas Canosa, fueron designados por los otros miembros para formar el grupúsculo terrorista. “Comenzamos a reunirnos y a reparar en todo lo que hacía falta comprar”, recordó [5].

Según Llama, otros exiliados cubanos formaron parte del grupúsculo paramilitar, tales como Elpidio Núñez, Horacio García y Luis Zúñiga, que dejaron la FNCA en 2001 para fundar el Consejo por la Libertad de Cuba (CLC), Erelio Peña, Raúl Martínez, Fernando Ojeda, Domingo Sadurní, Arnaldo Monzón Plasencia y Angel Alfonso Alemán [6].

La adquisición de material explosivo se hacía a través del empresario Raúl López, que había participado en actividades terroristas contra Cuba en los años 60. Era dueño de una empresa con autorización para comprar explosivos para abrir canales de desagüe en la industria azucarera del sur de la Florida y así podía proporcionar dinamita al grupo criminal [7].

José “Pepín” Pujol, de 76 años, amigo íntimo del célebre terrorista Luis Posada Carriles, era el encargado de la adquisición de las embarcaciones desde 1993. El [barco] Pelican se puso a nombre mío. El procedimiento era que yo buscaba los barcos, Toñín hacía el pago inicial y el garante era Elpidio Nuñez”, precisó [8].

En cuanto a Pujol, está actualmente acusado de haber facilitado la entrada de Posada Carriles a Estados Unidos a bordo del barco Santrina, el 18 de marzo de 2005. Gozó de la complicidad de Ernesto Abreu, Santiago Álvarez, Gilberdo Abascal y Rubén López Castro [9].

Luis Posada Carriles es un antiguo agente de la CIA como lo revelan documentos desclasificados de la Agencia. Trabajó oficialmente para este servicio del 26 de marzo de 1965 al 11 de julio de 1967. Es responsable, entre otros atentados, de la explosión contra una avión comercial de Cubana, que costó la vida a 73 personas el 6 de octubre de 1976 [10].

El 12 de julio de 1998, declaró al New York Times que fue el autor de numerosos atentados terroristas, incluso de la ola sangrienta que golpeó la industria turística cubana en 1997. Afirmó que el antiguo presidente de la FNCA, Jorge Mas Canosa, financiaba directamente sus actividades criminales: “Jorge lo controlaba todo. Cada vez que necesitaba dinero, pedía que me hicieran llegar 5.000 dólares, 10.000, 15.000…”. En total, la FNCA proporcionó más de 200.000 dólares al peor criminal del continente americano [11].

Por otra parte, Posada Carriles, actualmente detenido en El Paso, Texas, afirmó que Washington sabía de todas sus actividades terroristas incluidos sus más altos funcionarios, tales como el vicepresidente de la época George H. W. Bush. Justificó sus actos subrayando que los emprendió en defensa de la seguridad nacional de Estados Unidos. Su abogado, Eduardo Soto, declaró a la prensa que su cliente había mostrado “una lealtad absoluta a Estados Unidos y que nunca buscaría dañar a este país o su pueblo” [12].

Los servicios de inmigración estadounidenses no comparte esta opinión y declararon que Posada Carriles constituía una “amenaza para la seguridad nacional” del país. “Por su largo historial de acciones criminales y violencia que implican a civiles inocentes, su liberación representaría un peligro tanto para la seguridad de la comunidad como de la nación”, afirma el documento oficial. El gobierno estadounidense se niega no obstante a juzgarlo por actividades terroristas o a extraditarlo a Venezuela o Cuba [13].

Desde que Llama hizo sus estrepitosas declaraciones, las autoridades judiciales estadounidenses no han dado señales de vida. Ni el FBI ni la policía de Miami se han dignado a abrir una investigación acerca de la existencia de este grupo paramilitar, destinado a lanzar ataques contra la población cubana. La impunidad de la que gozan los terroristas de origen cubano se explica en gran parte por las relaciones que mantienen con las más altas esferas del poder.

Por ejemplo, Luis Zúñiga Rey, uno de los personajes acusados de terrorismo por Llama es amigo íntimo del presidente estadounidense George W. Bush. El 10 de octubre de 2003, fue invitado a la Casa Blanca donde recibió un caluroso abrazo de Bush, constatado por las cámaras de televisión. Dos años antes, el 10 de octubre de 2001, Mel Martínez, hoy día senador pero que en la época era un alto funcionario del gobierno estadounidense, había participado en la creación del Consejo de Libertad de Cuba durante una reunión en el Biltmore Hotel de Coral Gables. Así, apenas un mes después de los terroríficos atentados del 11 de septiembre, la administración estadounidense brindaba su apoyo a terroristas [14].

El 17 de febrero de 2006, grupúsculos de extrema derecha de origen cubano que promueven la violencia terrorista contra la isla, organizaron una conferencia de prensa. En una declaración común, anunciaron la creación de un comité de ayuda a “la insurrección en Cuba”. “Estamos convencidos de que la única manera de acabar con la tiranía es enfrentándonos a ella y así lo entienden muchos cubanos en la isla con los que trabajaremos de manera secreta y discreta”, afirma la declaración, firmada por ocho organizaciones ya implicadas en el terrorismo contra Cuba (Movimiento de Recuperación Revolucionaria (MRR), Congreso Nacional Cubano, Comandos F-4, Comando Nazario Sargén, Fundación Caribe, Junta Militar, Municipio Bayamo, Cubanos Combatientes No Afiliados) [15].

Rodolfo Frómeta, jefe de los Comandos F-4 indicó claramente el camino a seguir: “Fidel Castro es el terrorista más grande de este continente y hay que tumbarlo a bombazos. ¿Qué otro medio se puede usar contra Fidel Castro que no sean las armas?”. Ninguno de los participantes ha sido requerido por la justicia, mientras que la declaración común viola abiertamente la Ley de Neutralidad de Estados Unidos [16].

El 20 de abril de 2006, Roberto Ferro, exiliado cubano de 61 años, fue arrestado por el FBI, en San Bernardino, California, por la posesión de un impresionante arsenal de más de 1.000 armas y explosivos, escondido en su propia casa. Ferro declaró a las autoridades que era miembro de la organización terrorista de Miami Alpha 66 y que ésta había financiado la adquisición del material bélico. Fue enjuiciado sólo por la posesión ilegal de armas y no en virtud de las nuevas leyes antiterroristas. No obstante, el exiliado cubano es un reincidente, pues ya había sido condenado a dos años de cárcel por la posesión de 5 libras de C-4, un potente explosivo [17].

En cuanto a Alpha 66, nunca se pone en tela de juicio, ya que su director, Ernesto Díaz Rodríguez, es amigo íntimo del presidente Bush. En efecto, fue invitado a la Casa Blanca el 20 de mayo de 2003, en compañía de otros 10 representantes de la extrema derecha cubana de Florida. El 2 de junio de 2005, George W. Bush incluso envió una carta de agradecimiento a Alpha 66 por su apoyo. Por otra parte, la organización dispone de un campo militar en Florida, tolerado por las autoridades [18].

Cerca de 3.478 cubanos perdieron la vida a causa del terrorismo orquestado por la extrema derecha de Florida, con la complicidad de Estados Unidos. Las víctimas del terrorismo tienen muy poco valor a los ojos de Washington si son resultado de acciones que llevan a cabo aliados –oficiales o no– de la administración Bush. Así lo afirmó John Bolton, embajador estadounidense en las Naciones Unidas al referirse a la agresión israelí contra el Líbano. Consultado acerca de las víctimas civiles, Bolton subrayó que no se podía condenar de la misma manera a los responsables de las pérdidas civiles si éstos eran israelíes. “Pienso que sería un error establecer una equivalencia moral entre las víctimas de actos terroristas y las muertes de civiles que son la consecuencia trágica y desgraciada de acciones militares dictadas por la autodefensa. En nuestro sistema moral y jurídico, hay una enorme diferencia entre distintos actos en función de las intenciones que los motivan y no se puede comparar el acto de tomar deliberadamente por blanco a civiles [...] y las consecuencias muy desgraciadas de la autodefensa”, precisó [19].

Los famosísimos “disidentes” cubanos, tales como Oswaldo Payá, Vladimiro Roca y Martha Beatriz Roque mantienen vínculos muy estrechos con la FNCA, lo que constituye jurídicamente una asociación mafiosa ligada a una organización terrorista. Hasta ahora, la justicia cubana ha mostrado una paciencia infinita con ellos, vistas las relaciones permanentes con grupúsculos criminales de Florida, pues cualquier otro país del mundo hubiera actuado con vigor y una extrema severidad. Pero los “opositores” cubanos, ligados a la FNCA, deben saber que la tolerancia del gobierno de La Habana alcanzará algún día sus límites [20].

Notas

[1] Wilfredo Cancio Isla, «Revelan un plan para atentar contra Castro», El Nuevo Herald, 22 de junio de 2006.

[2] Ibid.

[3] Ibid.

[4] Ibid.

[5] Ibid.

[6] Ibid.

[7] Ibid.

[8] Ibid.

[9] Oscar Corral, «Friend Refuses to Say How Posada Arrived in Miami», The Miami Herald, 13 de julio de 2006.

[10] Alfonso Cardy & Oscar Corral, «Posada’s CIA Ties Uncovered in Papers», The Miami Herald, 26 de junio de 2006.

[11] Ann Louise Bardach & Larry Rohter, «Key Cuba Foe Claims Exiles’ Backing», New York Times, 12 de julio de 1998,

[12] Wilfredo Cancio Isla, «Posada afirma que Washington conocía sus labores clandestinas», El Nuevo Herald, 24 de junio de 2006.

[13] Wilfredo Cancio Isla, «Washington califica a Posada de peligro para la seguridad», El Nuevo Herald, 30 de marzo de 2006.

[14] Jean-Guy Allard, «Escándalo entre terroristas en Miami», Granma, 23 de junio de 2006.

[15] Wilfredo Cancio Isla, «Buscan ayudar a la insurrección contra Castro», El Nuevo Herald, 18 de febrero de 2006.

[16] Ibid.

[17] Wilfredo Cancio Isla, «Hallan arsenal en casa de exiliado cubano», El Nuevo Herald, 20 de abril de 2006; Wilfredo Cancio Isla, «Alpha 66 rechaza vínculos con el preso en California», El Nuevo Herald, 21 de abril de 2006.

[18] Ibid.

[19] Agence France Presse, «Bolton: pas d’équivalence morale dans les pertes civiles», 17 de julio de 2006.

[20] Fundación Nacional Cubano Americana, «Mensaje de Vladimiro Roca», «Mensaje de Raúl Rivero», «Mensaje de Oswaldo Payá Sardiñas”, «Mensaje de Marta Beatriz Roque Cabello», www.canfnet.org (sitio consultado el 10 de marzo de 2005).

*El francés Salim Lamrani es investigador de la Universidad Denis-Diderot en París y está especializado en las relaciones de Cuba y Estados Unidos. Colabora habitualmente en Rebelión. La traducción al español es suya y ha sido revisada por Caty R., miembro de los colectivos de Rebelión y Tlaxcala, la red de traductores por la diversidad lingüística. Esta traducción es copyleft y se puede reproducir libremente, a condición de mencionar al autor-traductor, a la revisora y la fuente.

http://www.rebelion.org/noticia.php?id=35223




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