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América
para los americanos ¿cuáles americanos?
Por José Del Grosso
En 1823, el ¿presidente? de USA Monroe
enuncia su vergonzosa y tristemente famosa doctrina Monroe: “América
para los americanos”. Y he aquí las primeras preguntas
que hay que hacerse: ¿Cuáles americanos? ¿Eran
americanos Monroe y sus secuaces? ¿Desde cuándo fueron
americanos?
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Imagen: Calendario azteca, México D.F.
En 1823, el ¿presidente? de USA Monroe enuncia su vergonzosa
y tristemente famosa doctrina Monroe: “América para
los americanos”. Y he aquí las primeras preguntas que
hay que hacerse: ¿Cuáles americanos? ¿Eran
americanos Monroe y sus secuaces? ¿Desde cuándo fueron
americanos? ¿Es que Monroe era un “piel roja”
como los invasores llamaban despectivamente a los aborígenes?
¿Monroe era descendiente de los “pies negros”,
o de los “sioux”, o de cualquier otra tribu?
James Monroe, quinto presidente de USA ¿Siervo de la elite
financiera?, ¿ambicioso del dinero y el poder?; nació
en Westmoreland (Virginia). Sí, nació al Norte de
América, pero no era hijo de los nativos, sino descendiente
de la cultura invasora europea.
La mentalidad europea
¿Y qué mentalidad traían a América
los invasores y supuestos colonizadores ingleses y franceses en
su mayoría? ¿Conquistaban para civilizar o conquistaban
para comercializar? ¿Cuál era el significado de la
vida que aportarían?
Cuando los invasores europeos llegaron al continente desconocido
o nuevo para ellos, llevaban entre sí siglos de relaciones
de explotación, de invasiones, de torturarse, de vejarse,
de masacres, de irrespeto por la vida y el prójimo…;
y quienes abrazaban la religión cristiana jamás cuestionaron
nada de estas barbaridades, sino que el por el contrario las apoyaban
en el nombre de Dios.
Gracias a esta ceguera religiosa, la vida cotidiana europea tuvo
su sentido en la palabra de un Dios autoritario, tiránico,
exterminador…; y la gente no se interrogaba sobre el yo soy,
porque la respuesta se hallaba en las páginas de la Biblia
(1) “Tú eres un pecador, un indigno, un don nadie en
el que no se puede confiar…”
Ser hijos de Dios era suficiente para darle sentido a la presencia
de la mujer y del hombre sobre la tierra. La mujer para ser un ser
que debía permanecer detrás del telón y el
hombre para ser mandado o mandar como si se tratara de algo natural.
Dentro de la ideología de ese ser hijos de Dios, quien no
abrazara el cristianismo no era humano, era animal, salvaje, primitivo,
bárbaro; lo que justificaba y otorgaba el derecho de disponer
del otro como mejor les pareciera. Sencillamente no eran hijos de
Dios, lo cual en la relación del invasor con el nativo americano
generó el nosotros somos-ustedes no son.
Y así debemos preguntarnos, cuando los invasores europeos
llegaron a América: ¿Eran seres civilizados como se
nos ha enseñado en la escuela? En el devenir del tiempo:
¿Se volvieron más civilizados o se volvieron más
sofisticados en la manipulación del control de la voluntad
ajena?
Los europeos, su descendencia en la América y sus adoradores
y aduladores nos han dicho que sí, que el invasor era gente
civilizada a imitar: “Hay que ser como los europeos o como
los gringos. Esos sí que son civilizados, esos sí
que son gente, en cambio nosotros somos desordenados, vagos, tercer
mundo”.
Pero, ¿nos hemos sentado a pensar que con ello nosotros
nos hemos colocado en una posición inferior de no gente?
¿Hemos pensado que en términos de nuestra autoestima
querer ser como los europeos (o como los gringos) significa que
nos consideramos menos?
¿Dónde estábamos cuando en la escuela nos
echaron el cuento de que los europeos (y luego los gringos) era
gente civilizada y con un desarrollo cultural superior al de los
pies negros, al de los mayas, los aztecas, los incas o cualquiera
de los pueblos nativos americanos?
¡Sí, es cierto! ¡Cállate la boca niño!,
nos decían nuestros maestros progresistas, ¿visionarios
de qué?
Pero ya no estamos en la escuela y nadie nos va a castigar por
preguntarnos: “¿Eran seres civilizados como se nos
ha enseñado en la escuela? En el devenir del tiempo: ¿Se
volvieron más civilizados?”.
Si ser civilizado se reduce a que las riquezas se concentran en
las manos de una minoría (entre el 5 y el 10 % de la población),
tener grandes ciudades, una organización social jerarquizada,
un ejército poderoso y eficaz, poseer cierto desarrollo tecnológico,
producir en exceso, ser cristiano, tener una economía basada
en la explotación y leyes para controlar al explotado sin
sentimientos de culpa; entonces podemos decir que sí, que
los invasores eran gente civilizada.
Lo curioso es que la idea de civilización europea destacaba
la política como lucha por el poder y el dinero, quedando
lo social y lo humano como objetos de un discurso demagógico,
como un pretexto para el oportunismo.
Cuando los invasores europeos llegaron a las tierras por ellos
desconocidas, según los ¿historiadores?, estos “eran
gente civilizada” que en el tiempo se volvió más
civilizada aún, pues entre los siglos XVI al XVIII la creciente
burguesía se encargó de dar muerte a Dios con el apoyo
de la ideología de la ciencia moderna, dio nacimiento a la
pregunta “¿Cuál es el sentido de la vida?; creó
la ética del capitalismo y con ella la ideología de
la libertad, una ideología necesaria para que aquellos individuos
carentes de todo pudieran vender su vida a cambio de un mendrugo
de pan.
¿Y qué suponía en la práctica todo
eso de la civilización en la relación con los nativos
de nuestra América?
Suponía reproducir la mentalidad de la ¿civilización
europea?, es decir, reproducir las relaciones de explotación,
de poder, de manipulación. Reproducir la jerarquización
de las relaciones humanas en términos de superior-inferior;
reproducir el yo soy-tú no eres; yo no soy esclavo-tú
eres esclavo; excluir; desechar la cultura del otro; derecho a invadir;
esclavizar; torturar, violar; arrebatar...
Los criterios que avalan la superioridad-inferioridad
¿Quién define la superioridad o inferioridad de los
pueblos? El que tiene el poder económico y las armas. ¿Sobre
qué criterios? Los imperios europeos: Inglaterra, Francia,
Holanda, Portugal, España, Alemania, Bélgica, Italia;
se inventaron unos criterios muy buenos para ponernos el estigma
de salvaje que les correspondía a ellos: “1) Todo pueblo
que tenga una cultura ágrafa es inferior. 2) Todo pueblo
que no tenga una historia con un desarrollo intelectual como la
nuestra, es un pueblo inferior que debe ser civilizado”. 3)
“Todo pueblo que no sea cristiano no puede ser considerado
como grupo humano, sino como grupo de salvajes, animales. 4) Toda
cultura simple es una cultura primitiva…”.
¿Desarrollo intelectual? ¿Desarrollo cultural? ¿Cuál
desarrollo intelectual y cultural? ¡Ah, sí, el que
involucra la palabra progreso sin la cual el capitalismo no hubiera
adquirido cuerpo! Palabra de reciente invención producto
del desarrollo intelectual europeo que de un modo u otro siempre
ha estado presente en nuestro modo de pensar desde que fuimos objeto
de la invasión europea y que supuestamente traería
la felicidad y resolvería los conflictos sociales.
¡Interesante! porque la única cultura que en su momento
tenía un concepto tal no era sino la europea. Antes que ellos,
de las centenares de culturas previas o existentes en la tierra,
a ninguna se le había ocurrido la idea de progreso.
¡Interesante! La palabreja proviene de la misma corriente
histórica que desarrolló la tradición científica,
la máquina, la industria, el capitalismo… Sí,
la misma palabreja que es usada para degradarnos llamándonos
tercer mundo, países en vías de desarrollo.
Fue la idea de progreso la que dio la palabra final acerca de la
¿superioridad cultural? de Europa y de USA sobre las demás
culturas del planeta.
¿Superioridad cultural? Si por superioridad cultural se
entiende grado de desarrollo tecnológico, capacidad de producción,
variedad de la mercancía y capacidad para distribuirla y
comercializarla, entonces sí eran y son “culturalmente
superiores”.
La colonización mental
No hay mucho que discutir ante ¿naciones? que dominan el
mercado, es decir, nuestra posibilidad de comer, vestir, tener una
casa…, que nos amedrenta con sus armas, cuya razón
es un cañón y detrás del cañón
un grupo de asesinos vestidos de soldados con armas sofisticadas.
Pero los ¿civilizados? no siempre actuaron a punta de cañón.
Nos colonizaron mentalmente con su ciencia y el espejismo de la
tecnología.
La ciencia moderna no era más que verdad absoluta, leyes
naturales, explicaciones de las leyes naturales, eternas imperturbables,
que debían ser utilizadas para dominar la naturaleza y para
ser reproducidas en la sociedad para su progreso, bienestar y felicidad.
Las verdades científicas vinieron a sustituir la palabra
de Dios. En cuanto la biología, la economía política,
la medicina, la antropología, la sociología, la psiquiatría
y la psicología fueron elevadas a la categoría de
ciencias, las verdades científicas derivadas de esas ciencias
sirvieron para “comprobar” y “confirmar”
la vieja idea de la existencia de seres inferiores y superiores:
la superioridad de la raza blanca, la superioridad del hombre y
la inferioridad de la mujer, grupos humanos civilizados y no civilizados…;
cuya utilidad no ha sido otra que la de justificar un pasado de
sangre por oro y en el presente sangre por petróleo.
Hacia la felicidad y el bienestar que proporcionan la civilización
y el progreso
¿En más de 3 siglos de progreso, desarrollo cultural
intelectual ha alcanzado la Humanidad la tan ansiada felicidad o
al menos ha disminuido la hambruna en el mundo?
No hay lugar al que haya llegado la civilización en el cual
no se haya derramado sangre y las relaciones entre los seres humanos
se hayan vuelto un infierno.
Si se analiza lo quiere decir el ser civilizado podemos apreciar
que existen dos nociones de civilizado. Una teórica e ideal,
jamás alcanzada y una doctrinaria o práctica. En este
sentido, los imperialistas europeos y estadounidenses se han valido
del concepto teórico de civilizado para lavarnos el cerebro,
mientras que en la práctica ha significado la imposición
de la ideología de la dominación.
Si analizamos lo que quiere decir civilizado, en teoría
cuenta el ser humano, pero en la práctica, el hombre es mercancía
y capital, siendo el significado de la vida producir y consumir.
El yo soy es deducido de lo que producimos y consumimos. El ser
humano no tiene más valor que el dado por la relación
producción-consumo.
De la experiencia cotidiana del ser civilizado se puede llegar
a deducir que ser civilizado significa vivir en permanente lucha,
vivir en desigualdad, ser comparado, juzgado y sojuzgado.
No hay que ser muy inteligente para darse cuenta de que “la
sociedad civilizada” está invadida de relaciones superior-inferior
y que constantemente esas relaciones nos mantienen en conflicto
con nosotros mismos y con los demás. Entonces: “¿Cómo
estas relaciones civilizadas pueden dejar de estar plagadas de sentimientos
ambivalentes de amor y odio? ¿Cuál respeto a la persona
y a su dignidad puede haber en ellas?”
Tampoco hace falta ser muy brillante para darse cuenta de que ello
crea argumentos, autoriza y justifica el que haya quien nos pisotee
y que nosotros pisoteemos a los demás, llámese hipócritamente,
presidente, partido político, pastor, evangelizador, profesor,
experto, científico, psicólogo o como usted quiera.
Admitiendo ese esquema de superioridad-inferioridad, lo que hacemos
constantemente es autorizar al imperio estadounidense o al imperio
de la ¿Unión? Europea a entrometerse en nuestras vidas.
Lo que hacemos es degradarnos y marginarnos.
¿América para los americanos?
En 1823, James Monroe, quinto presidente, de los Estados Unidos,
afirmó: “América para los americanos”.
Y en el devenir del tiempo nos preguntamos: ¿América
para los americanos o América para las elites económicas
estadounidenses y europeas?
Supuestamente tal determinación de Monroe pudo parecer a
los ingenuos del 1800 una garantía para preservar la naciente
independencia de las naciones americanas y la preservación
de la soberanía ante la intromisión del imperialismo
europeo.
Así parecía. Pero tan ¿maravillosa? política
exterior de USA, su reserva del derecho a protegernos, ha demostrado
ser en la práctica su derecho a intervenirnos y a imponernos
su civilización, su progreso, su desarrollo cultural e intelectual,
sus valores, su derecho a vernos como seres inferiores y su derecho
a explotarnos.
Si tan dispuesto estaba USA a proteger y a garantizar la soberanía
de las jóvenes naciones: ¿Dónde estaban los
gringos cuando sus primos europeos invadieron el Río de la
Plata en 1825, cuando los ingleses se apropiaron de las islas Malvinas
en 1833…, cuando alemanes, ingleses y holandeses bombardearon
en 1902 los puertos venezolanos por cobro de deudas?
Parece que estaban ocupados mirando para el otro lado como si nada
estuviera ocurriendo. Sin embargo, el civilizado pueblo estadounidense
sí se apresuró a aplicar la doctrina Monroe cuando
sus primos europeos intentaron apropiarse de la mitad del territorio
mexicano a cambio de quedarse ellos con el ¿territorio defendido?
Si uno examina la historia de Puerto Rico y Panamá parece
que el concepto civilizado estadounidense de preservar la soberanía
de sus hermanos es invadirlos y apropiarse de sus territorios y
de la vida de sus hijos. Más aún, para invadir, para
preservar dictaduras disfrazadas o no de democracias (v.g. Somoza,
Batista, Pinochet, Carlos Menen, Fujimori, Rómulo Betancourt,
Carlos Andrés Pérez, Jaime Lusinchi, Caldera…)
y eliminar democracias que no coincidan con sus ideales civilizatorios
de explotación del prójimo (Sandino, Salvador Allende…,
Chávez) (2).
“América para los americanos”, ¿Cuáles
americanos? Si dejamos de escuchar a los intelectuales que se dedican
a construir una historia de los buenos, es decir, aquellos que defienden
la “libre economía”, contra los malos, aquellos
que anteponen el ser humano a la economía, es posible apreciar
que detrás de cada acción civilizatoria y civilizada
de USA siempre están los intereses de la elite económica
(2). De modo que el slogan de “América para los americanos”
no significa otra cosa que América para los dueños
de las transnacionales.
Extender los valores civilizatorios estadounidenses y eliminar
las tiranías
¿Cuáles valores civilizatorios intenta extender
USA?
Como he mencionado antes, en la esencia del concepto de civilización
hallamos la dicotomía superior-inferior; no esclavo/esclavo;
yo soy-tú no eres, es decir, descalificar para dominar.
Ha sido la descalificación, la inferiorización del
otro, uno de los elementos civilizatorios más poderosos para
dominarnos. Primero se nos descalifica, se nos invalida como seres
humanos, luego nos vienen a ayudar, a echarnos una mano para que
nos civilicemos y se apropian del territorio instalando sus industrias
y todo lo que ellos entienden por ayudar, cooperar, compartir, aportar,
enseñar... Junto a ello nos traen la cultura y el desarrollo
intelectual de que los blanquitos (o en su defecto los nativos de
color) que obnubila la mente y siembra la idea de que quien piensa
como los gringos es superior a la plebe, a los pobres, a la chusma,
a los “salvajes”, tercermundistas, subdesarrollados...
(3) (4). Instalándose así la exclusión, la
división, la lucha de clases y la idea de que es imperativo
postrarse al imperio y ser semejantes a sus civilizados.
¿Dónde queda nuestro pasado histórico?
¿Qué ocurrió con la cultura aborigen y todo
lo positivo que ella nos proveía?
En el cesto de la basura. Tan es así, que con nuestro consentimiento
y aprobación todo el peso de la enseñanza de la historia
latinoamericana se concentra en la conquista, la colonización
y lo grande de querer ser, identificarse y copiar al europeo y al
gringo civilizado.
Los civilizados gringos y europeos dicen que los pueblos primitivos
tienen culturas simples y nosotros, incapacitados para pensar y
apreciar la realidad, no logramos tomar consciencia de la simplicidad
de su cultura: “Yo soy superior, tú eres inferior”;
Yo mando, tú obedeces”; “Tú produces y
yo me quedo con la mayor parte”. ¿No es eso una cultura
simplista? ¿No es una cultura simplista la música
tan, tan, mecánica, computarizada que extienden, el perro
caliente, la hamburguesa, los alimentos congelados y enlatados?
¿No es simplista una cultura pensada para que el ciudadano
nazca, vaya a la escuela, tenga una profesión, produzca,
se case para garantizar que habrá quien siga produciendo,
consuma y se muera? ¿No es simplista la cultura chatarra
de USA? ¿No es simplista la mentalidad de ciudadano que sólo
aspira llegar a casa a ver su TV de 50 pulgadas y beber cerveza?
¿No es entonces USA un pueblo primitivo?
¡No hay nada como la cultura gringa, el sueño americano,
sus valores!
¡Cuánta ignorancia! A aquellos que persiguen el sueño
americano ni les pasa por la mente reflexionar sobre las condiciones
y calidad de vida del pueblo estadounidense. Están embelezados,
idiotizados con las películas y series televisivas que afirman
la ficción de que todos viven protegidos, seguros en lujosas
mansiones.
Hay más de 80 millones de personas que son pobres en USA,
75 millones de personas en USA que no tienen acceso a la salud,
59 millones de analfabetos, millones de persones sin empleo y sin
hogar. Dice Cheri onkala, “La gente se muere en USA no
por falta de desarrollo, se mueren sólo por la codicia de
otros” (5). “Más de 36 millones de estadounidenses
sufren de hambre o no saben si tendrán comida (6). En el
país de los sueños y la abundancia el ciudadano común
lucha para sobrevivir con un salario mínimo, entonces, ¿por
qué hemos de imitar su economía? (7) ¿por qué
queremos hacer lo que hacen ellos?
¿USA civilización o barbarie?
Juzgue por usted mismo. En el país de los Derechos Humanos
y la democracia la CIA experimenta con seres humanos y son desechados
cuando fallan los experimentos (8), apoya el genocidio (9) (10),
han sido suspendidas las garantías desde el 11/09/2001, se
mantienen en jaulas a niños en el campo de concentración
de Guantánamo y allí mismo se tortura a los presos
(11) (12)… USA encierra a los ciudadanos de Faluya y bombardea
la ciudad…
¿Estados Unidos un pueblo civilizado?
Y ahora el emperador Jorge Mala Hierba (traducción literal
de George Bush) anunció durante su coronación “acabar
con la tiranía”; llevar la libertad a todos los pueblos
del mundo. También afirmó: “Los Estados Unidos
no impondrá nuestro estilo de gobierno a los que no lo quieran,
por lo contrario nuestra meta es la de ayudar a que otros encuentren
su propia voz, logren su libertad y establezcan su propio camino”
(13).
¿Cómo debemos entender la ayuda y buenas intenciones
del emperador Mala Hierba, representante de las transnacionales?
Nuevamente, dedúzcalo por sí mismo. Busque en la
prensa internacional qué dijo Condolezza Rice en relación
a lo que significa “ayudar” a que “otros encuentren
su propia voz, logren su libertad y establezcan su propio camino”
(14). Busque qué hay detrás del Plan Colombia; cuál
es el significado del secuestro de Ricardo Granda en Venezuela…
(15).
Lo lamento señores, si me ponen a escoger entre ser civilizado
y ser un primitivo Bolivariano Revolucionario, prefiero ser un primitivo
Bolivariano Revolucionario con todo el orgullo. ¿Y usted?
América para sus moradores, para los argentinos, colombianos,
venezolanos, peruanos, haitianos, chilenos, bolivianos, brasileños,
uruguayos, paraguayos, cubanos, mexicanos, ecuatorianos………….…
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Referencias:
(1) Juan Carlos Rodríguez. “La explotación
del yo: una pesadilla histórica”.
http://www.rebelion.org/noticia.php?id=10288
(2) Noam Chomsky. “Obra esencial”
(3) Edgardo Lander. “El colonialismo racista de los opositores
e intelectuales en Venezuela. Temas.
http://www.diariovea.com.ve,
(4) James Petras. América Latina ante los ojos de USA”.La
Jornada, México, junio 2003.
(5) Cheri onkala. “Más de 80 millones de pobres hay
en USA”. Venpres, 14/04/2004.
(6) Jim Cason y David Brooks. “Más de 36 millones
de estadounidenses sufren hambre o no saben si tendrán
comida”.
http://www.aporrea.org/dameletra.php?docid=10825
(7) Elizabeth Schulte. “La lucha para sobrevivir con el
salario mínimo en USA”. http://www.rebelion.org/noticia.php?id=9085
(8) Gordon Thomas. “Las torturas mentales de la CIA”.
Edic. B. 2001.
(9) Chomsky, “La cultura del terrorismo”. Edit. Popular.
2002.
(10) James Petras. “Genocidio y vida cotidiana en Estados
Unidos”. Rebelión 17/03/2003.
(11) Rebelión, 28/11/2003. “Cruz Roja confirma que
EEUU mantiene en jaulas a niños de doce años en
el campo de concentración de Guantánamo”.
(12) Amnistía Internacional. “Guantánamo:
Dos años de secuestro de los derechos humanos”. Aporrea
01/01/2004.
(13) Prensa RNV. “Congresista Serrano exige a Bush dejar
a Chávez en paz”. http://www.rnv.gov.ve/noticias/?act=ST&f=3&t=12710
(14) Prensa Latina. “Condoleeza Rice amenaza a Venezuela
con posibles sanciones”. http://www.rebelion.org/noticia.php?id=10281
(15) Páginas web en las cuales puede buscar: www.rebelión.org;
www.aporrea.org; www.Venezuela Head Line; www.venezuelafoia.info;
nodo50.org; argenpress.info; movimientocondor.com.ar; temas.com;
antiwar.com; jornada.unam.mx; bushsecrecy.org….
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