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 Entrevista a Pere Casaldàliga
"La teología de la liberación es cada día
más necesaria"
Por ARINO RODRÍGUEZ -
Barcelona
- Monseñor o señor, ¿cómo le llamo?
- Llámeme Pedro.
- ¿Contento con el premio?
- Agradecido, sobre todo porque es un premio para unas causas y
para todos los que las han defendido, algunos hasta con su vida.
Causas que creo sagradas, por humanas: la reforma agraria, los derechos
de los indígenas, la liberación de los pobres, la
justicia y la paz para todos. Y también la creencia en una
Iglesia más vuelta hacia el pueblo, más responsable
socialmente.
- Sigue defendiendo la teología de la liberación,
pues.
- Me siento unido a ella, sí. La evangelización en
Sudamérica se hizo de modo colonialista, eurocentrista, y
se necesitaba otro tipo de acción pastoral. La teología
de la liberación nació en los años sesenta
por dos clamores: el del pueblo oprimido y el del propio Evangelio,
que nos habla de libertad, de fraternidad y de vida.
- ¿Pero sigue siendo válida hoy la teología
de la liberación?
- Es cada día más necesaria, pues en este mundo neoliberal
se sigue valorizando sólo al que tiene dinero y poder.
- Pero el Vaticano no comulga, nunca mejor dicho, con ella.
- La cabeza se le adapta a uno según el lugar en el que
está. Si vives entre pobres piensas distinto que si vives
en medio de la abundancia.
- ¿Cómo se lleva hoy con la jefatura de la Iglesia
católica?
- Estamos en paz. En la Iglesia también hay espacio para
la libertad. Debe crecer el pluralismo y el respeto hacia él.
Hay que evitar los fundamentalismos, porque si no queremos vivir
la alianza de civilizaciones, viviremos el choque de las civilizaciones.
- ¿La alianza de civilizaciones de Zapatero?
- Es una propuesta justa, pero ojo, ha de ser una alianza en igualdad,
de tú a tú, y que no quede sólo en palabras,
que se traduzca en obras y acciones económicas,
sociales, políticas... No habrá paz en el mundo sin
diálogo entre religiones, pero un diálogo además
volcado en los problemas de la humanidad.
- La religión ha sido fuente de muchos conflictos...
- Y lo sigue siendo. La propia Iglesia católica ha estado
en el origen de varias guerras... El peor fundamentalismo es el
fundamentalismo religioso, porque se justifica apelando a Dios,
a la verdad absoluta. El diálogo interreligioso ha mejorado,
pero la mundialización ha aproximado físicamente a
los pueblos y a las creencias. El islamismo es la tercera religión
en Francia. El dilema entre choque o solidaridad entre creencias
es hoy más acuciante que nunca.
- ¿Qué nos puede decir de Juan Pablo II y de Benedicto
XVI?
- Juan Pablo II fue conservador y no reconoció la teología
de la liberación porque vivió obsesivamente el anticomunismo.
Creía que aquélla llevaría a Sudamérica
al comunismo. Benedicto XVI, gran teólogo e intelectual,
fue el principal teórico de Juan Pablo II...
- ¿Preservativo sí o no?
- Como millones de católicos, curas o frailes, creo que
hay ocasiones en las que debe usarse, claro.
- ¿Cuál es hoy su labor en Araguaia?
- Soy un jubilado con parkinson y tensión alta, así
que tengo ya poca actividad. Presido celebraciones, recibo a gente
del pueblo, contesto cartas...
- Y sigue escribiendo poesías al Che Guevara o criticando
a la Nestlé...
- Escribir poemas es mi pan de cada día. Al Che le tengo
gran respeto y cariño, sí. Y creo que debe estar codeándose
hoy con san Pedro. Lo de la Nestlé... es que las multinacionales,
en su afán de lucro, respetan muy poco los derechos de los
pobres y la ecología.
-
Lleva 38 años en Brasil, ¿no piensa volver a visitar
a sus paisanos?
- No. Nos encontraremos en la gloria.
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