..."Lo que os puedo dar os doy, que es una ínsula hecha y derecha, redonda y bien proporcionada..."
"Don Quijote de la Mancha". Capítulo XLII: " De los consejos que dió Don
Quijote a Sancho Panza antes que fuese a gobernar la ínsula..."

ISSN: 1810-4479
Publicación Semanal. Año 3, Nro.114, Viernes, 10 de marzo del 2006

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¡La Tierra es mujer!
Por: Celia Hart (especial para ARGENPRESS.info)

Hermanos... más, hoy sobre todo, hermanas:

A la Tierra le quieren colocar un sombrero y una corbata, y echarla a andar con un presuroso portafolio. Pero la Tierra es mujer y está desnuda, y hermosamente ovalada, expuesta al Sol.

Ya no es tan importante las causas antropológicas por las que nos quisieron recluir en casa y nos destinaron a cuidar una supuesta retaguardia. Eso es motivo para charlar un día de éstos cuando queramos reírnos un poco. Ahora, hoy, lo que nos convoca es que sin nosotras no rueda la Tierra, ¡y no porque lavemos mejor los trastos o porque cambiemos mejor un pañal! Sino porque representamos la consecución de la especie.

Martí dijo en el siglo XIX que cuando la mujer culta y virtuosa unge una obra con la miel de su cariño la obra se hace invencible. Pero a como ha llegado el mundo, deberemos hacer la obra nosotras, a ver si al menos “ellos”, los que todavía piensan disfrazar al planeta de hombre,... saben aplaudir, o les queda algo de miel.

La propuesta de Cindy Sheehan de sumarnos todas contra la espantosa guerra de Irak, donde perdimos tantos hijos, donde los que salen vivos están peor que los muertos y el resto se convierten en monstruos; es un buen comienzo. Que esa propuesta salga del país que más daño hace a nuestros vientres, buen augurio ¡Pero no basta! No es Irak donde único se asesina las posibilidades del futuro. El mal es otro. Creo que deberemos atacar los síntomas, pero acudir a la causa de todos nuestros sufrimientos. La Tierra se nos enferma día a día porque entre todas las cosas hermosas que hemos hecho, no logramos liberarla del sistema más corruptor que haya conocido el ser humano. Yo ya no sé si es mejor la paz que la guerra, la guerra que el hambre, el hambre que el desaliento de ver a nuestros hijos e hijas convertidos en artefactos androides sin mas motivación que algún objeto absurdo que almacenar, o ver a verdaderos estúpidos blasfemando con Dios y amenazando impunemente a todos.

La naturaleza protege a la mujer frente al hombre porque es ella la portadora de vida.

Llega a veces el instante en que pienso que deberemos hacer una huelga todas juntas y no traer más bebés al mundo hasta que no nos dispongamos a decentar la casa.

Por fortuna tenemos tareas pendientes y esta vez que no nos sigan vendiendo gato por liebre, porque si de algo sabemos ,es hacer bien las compras (según dicen ellos) ¡Ni un engaño más!

Ya no son nuestros gobernantes, por talentosos, o humildes, o guapos los responsables de construir la felicidad de la Tierra. Somos los hombres y somos las mujeres. El tiempo de esperar ha concluido.

Este 8 de marzo sembremos más flores rojas y alcemos más alto nuestros fusiles. Cuando nos falten los fusiles... nos convertimos en brujitas y volaremos en nuestras viejas escobas.

¡Felicidades compañeras!

http://www.argenpress.info/nota.asp?num=028496

DIA DE LA MUJER: DISCURSO ALTERNATIVO
Por Jorge Gómez Barata

Las mujeres que en el mundo se enteran que el 8 de marzo es su día, preferirían menos discursos y más justicia, no tanto para aquellas que están avisadas, como para las decenas de millones de infelices que ignoran que ser mujer, madre o esposa puede ser una ocupación maravillosa y no una cruz con la que han de cargar eternamente.

Por una paradoja que viene desde el fondo de los tiempos, tanto históricos como bíblicos, la mujer fue excluida, disminuida y discriminada. Ninguna religión y ninguna doctrina jurídica puede reclamar inocencia, incluso hubo revoluciones que pretendieron emancipar a la sociedad sin liberarlas a ellas.

Eternas incomprendidas, las mujeres pierde cuando se le niega la igualdad a que tienen derecho porque no se toma en cuenta que son distintas y cuando se omiten las distinciones necesarias porque son iguales en derecho. Ninguna mujer necesita que se invoque su igualdad para, en nombre de ella, asignarle tareas extenuantes o peligrosas.

La mujer necesita tanto el derecho al trabajo, como al descanso, para lo cual es preciso liberarla de embrutecedoras y esclavizantes labores domesticas y hacer que la "doble jornada deje de ser una categoría sociológica ser una dimensión humana.

Las mujeres pierden siempre porque no son ellas quienes establecen los estándares que las obligan a desempeñar el papel que otros le atribuyen y a hacer lo que los apuntadores de la comedia, tras bambalinas les indican que hagan.

No fueron las mujeres las que inventaron los códigos y los patrones que las obligan a ser bellas y tiernas ni las que convirtieron tales virtudes en requisitos laborales. Cuando buscan trabajo, además de calificación se le pide presencia y no basta con que sean amables y generosas, sino que deben además graciosas, simpáticas y coquetas, pero no mucho. Ninguna criatura vive tan pendiente de los límites como ellas.

Se les exige estar presentables y cuando juzgan que se ha pasado un milímetro, se les critica por presuntuosas. Se les elogia por ser madres y se les excluye por tener hijos.

De la mujer se sospecha cuando es joven porque desestabiliza a la manada y se le rechaza cuando los años pasan porque ha perdido competitividad. Es excomulgada por fea y también cuando es bella. En el primer caso se dice que es repulsiva, en el segundo provocadora. Cuando no es lo uno ni lo otro la tildan de mediocre.

Los peor no es que todavía haya lugares donde se les prohíbe mostrar el rostro y se les impide sentarse a la mesa, sociedades en las que hembras varones no pueden trabajar, estudiar, jugar o divertirse juntos y festejos a los que las mujeres no tienen acceso, sino que tales prácticas se defienden en nombre de la tradición y la cultura.

Precisamente porque han de dejar de conformarse con desempeñar el papel que otros le atribuyen, el DIA INTERNACIONAL DE LA MUJER, no es una fecha rosada, blanda, encariñada, sino otra jornada de combate por sus más legítimos derechos y reivindicaciones que, dicho sea de paso no son las mismos en todas partes.

Mientras las vanguardias de hombres y mujeres dignos trabajan por arreglar el mundo y los reparadores de sueños intentan el milagro de crear sociedades donde impere toda la justicia, miremos a nuestro alrededor, felicitemos a la mujer que está a nuestro lado y hagamos el compromiso de reparar en ella todo un mal social.

De ese modo no solucionaremos todos los problemas, pero resolveremos muchos.

La batalla por reivindicar a la mujer es de todos, se libra en todas partes y todos los días.

Tomado de http://groups.google.com.cu/group/Cuba-Inside-Out

Ser mujer en Cuba
Por Esperanza Soler Cruz

“Es mujer, copia feliz de cuanto hay de animado y de bello, y artista es el realce del entusiasmo y la grandeza. Dícese mujer, y se adivinan ternuras, abnegaciones, divinas locuras y promesas”.
José Martí.

El Día Internacional de la Mujer tuvo su origen en Cuba en el año 1931, en un acto convocado por la Central Nacional Obrera de Cuba y la Federación Obrera de La Habana, mientras el propio 8 de marzo un grupo de prisioneras políticas, de manera clandestina, expresó su simpatía con la celebración, la cual había nacido 21 años atrás (1910) en Dinamarca.

Mucho ha cambiado la vida de las féminas cubanas desde entonces. En el plano social ellas ocupan hoy cerca de la mitad de los empleos existentes en el país y el 30 por ciento de los puestos de dirección en actividades administrativas. También se distinguen en las universidades y en las graduaciones de profesionales y técnicos.

Cuba fue el primer país en firmar la Convención Sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer y el segundo en ratificarla. La legislación nacional contempla disposiciones que le conceden derechos especiales tanto en el Derecho Civil, como en el de Familia, en la Legislación Agraria y en materia de empleo y de seguridad social.

Pero estos y otros hechos y cifras no significan que esté libre de barreras el camino de la mujer cubana hacia su plena integración social. Aún persisten actitudes retrógradas en las esferas laboral y social que obstaculizan su desempeño en las múltiples tareas que impulsa en su área de residencia, en fábricas, hospitales, instituciones docentes, en el surco… Pero ellas se imponen con talento y ternura, y conquistan cuanto se proponen.

En abril de 1997 el Consejo de Estado aprobó el plan de acción nacional se seguimiento a la IV Conferencia de la Organización de Naciones Unidas sobre la Mujer, con el propósito de dar continuidad a los avances en torno a la igualdad de género en Cuba.

En el hogar

Aunque cada 8 de marzo los hombres multiplican sus detalles para con sus compañeras, la realidad señala que al homenaje le falta cotidianidad.

Al quehacer femenino fuera de los hogares se suma la jornada diaria dentro de éstos, donde los rezagos heredados del patriarcado se imponen todavía y, en cifras aún elevadas, ellas asumen la carga mayor en la crianza y educación de los hijos, las tareas domésticas, la planificación económica, el cuidado de la salud familiar y más.

Las prácticas machistas y discriminatorias se impregnan en las nuevas generaciones y la añorada igualdad de posibilidades y oportunidades se dilata para muchas. En ocasiones, ellas son responsables de sus propias desventajas.

Asunto polémico

Muchas instituciones cubanas promueven el debate en torno a la interrelación cotidiana de los dos géneros que forman la sociedad. Ese es un buen síntoma que evidencia interés porque el vínculo entre mujeres y hombres de cualquier edad tome definitivamente un rumbo coherente y global.

Fundada el 23 de agosto de 1969, la Federación de Mujeres Cubanas (FMC), apoyada en otras instituciones, ha sido el mecanismo promotor de lo establecido para garantizar el pleno desarrollo de las féminas.

Millares de personas han encontrado sano consejo en las Casas de Orientación a la Mujer y la Familia para resolver conflictos personales y familiares.

Tanto esa organización femenina como la Universidad de La Habana, la Unión de Periodistas de Cuba y la Asociación de Comunicadores Sociales alzan sus voces en defensa de la igualdad entre mujeres y hombres.

El Diplomado de Género y Comunicación, convocado por el Instituto Internacional de Periodismo José Martí, de La Habana, es uno de esos espacios que va a las esencias e investiga por qué a estas alturas del desarrollo humano la mayoría de las naciones del orbe muestran un panorama indeseado en las condiciones de vida de las mujeres.

Fuera de fronteras

El 8 de marzo quedó establecido como Día Internacional de la Mujer durante la Segunda Conferencia de Mujeres Socialistas, celebrada en Copenhague, Dinamarca, el 27 de agosto de 1910. Allí la alemana Clara Zetkin, integrante del Sindicato Internacional de Obreras de la Confección, propuso honrar la memoria de 129 mujeres muertas entre las llamas después de ocupar, en 1857, la fábrica textil donde estaban empleadas en la ciudad norteamericana de Nueva York. Ese reclamo de igualdad de salarios y de una jornada laboral de 10 horas tuvo como respuesta que los dueños provocaran el incendio de la planta ocupada por las valerosas féminas.

Casi un siglo después de ese atroz acto, millones de mujeres en el Planeta son víctimas de las más bárbaras formas de discriminación. A su alrededor crecen como malas hierbas la exclusión social, la desigualdad, la desesperanza.

Los ejemplos sobran:

En Guatemala y otros países del Tercer Mundo las féminas, incluidas niñas, cumplen excesivas jornadas de trabajo con riesgo para la salud y sin seguro social alguno.

En India aún la mujer ocupa un lugar secundario en la sociedad, y en muchos estados el gobierno lucha contra arraigadas prácticas discriminatorias como el aborto o el infanticidio en caso de que el futuro hijo sea hembra debido a que las niñas son consideradas una carga familiar.

Un llamado unánime

Tan cruda realidad no puede ser ignorada.

En muchos países el 8 de marzo no es más que fecha alegórica de las aspiraciones y las luchas femeninas en pos de un mundo más justo, que proclame el reconocimiento y respeto de los derechos y potencialidades de quienes son como relámpagos de ternura y motivación.

Actualmente la ONU propicia el debate acerca del incremento de la intervención de las mujeres en el desarrollo de los pueblos y sobre la necesaria equidad de género en el proceso de toma de decisiones.

Sin embargo, es palpable el hecho de que los países subdesarrollados necesitarán apoyo financiero y un contexto internacional propicio para organizar y defender programas y proyectos con esos objetivos.

El momento de profundos cambios está distante aún, mucho más para aquellas que subsisten en medio de la guerra. Pero ellas no están solas, en su defensa hoy se alzan multitudinarias voces.

Este 8 de marzo incita la campaña contra las agresiones militares, convocada por Cindy Sheehan, madre de un soldado muerto en Iraq, durante el reciente VI Foro Social Mundial, efectuado en Caracas, Venezuela.

Muchas cubanas se unieron en el memorial José Martí, de la capital, a este urgente llamado por la paz, propuesto por la agrupación femenina estadounidense Código Rosado (Codepink Women for Pace), la cual cuenta con el apoyo de Sheehan.

Esa lucha por aquellas que viven en la más absoluta oscuridad persistirá. Y habrá una respuesta porque, como aseguró José Martí hace más de un siglo y medio… “las campañas de los pueblos sólo son débiles cuando en ellas no se alista el corazón de la mujer…”.

http://www.cubasi.cu/desktopdefault.aspx?spk=160&clk=112836&lk=1&ck=
58854&spka=35




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