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 Presencia de Simón Bolívar
en el siglo XXI
Por Esther Borges Moya
Simón Bolívar (1783-1830) aún cabalga por
las cumbres andinas, desanda caminos y rectifica entuertos en la
América suya a la que ofrendó talento, voluntad y
vida.
Personalidad compleja, fue Bolívar fundador de naciones,
diplomático, legislador, estadista, pensador y guerrero incansable.
Pero su obra cumbre sin dudas fue la independencia americana. Revolución
política y social que sacudió al continente de sus
amarras coloniales y prendió en los corazones americanos
la rebeldía y el afán de libertad.
De él dijo el historiador de Chile Vicuña Mackenna:
“Desde Cumaná hata Potosí nada le ha detenido.
Ha destrozado virreinatos, ha borrado todas las líneas de
las demarcaciones geográficas: ha rehecho el mundo (…)
Su caballo ha bebido las aguas del Orinoco, el Amazonas y del Plata,
las tres grandes fronteras que dio la creación al Nuevo Mundo
(…)”.
Y agrega: “Bolívar ha cumplido, casi sin elementos
y a despecho de la naturaleza y de los hombres, una de las empresas
más grandiosas que tocó en suerte a un héroe.
Ha emancipado cuatro veces más millones de colonos que Washington.
Una sola de sus creaciones, Colombia (…) es más vasta
que todas las conquistas de Napoleón. La historia no conoce
guerrero cuyo caballo de batalla haya ido más lejos y cuyo
teatro militar fuera tan extenso (…)”.
Bolívar rechazó el cetro imperial que se le ofrecía
a despecho de sus opiniones. Era demasiado grande para empequeñecerse
con la monarquía.
Por ello, en un momento de su vida, Bolívar le escribe a
Páez: “El título de Libertador es el mayor de
cuantos ha recibido el orgullo humano. Me es imposible degradarlo”.
Tornado de vientos estremecedores que desarraigaron las colonias,
Bolívar emergió de ese crisol de naciones con la palma
fundacional de estados que se consolidaban en medio de su recién
estrenada libertad.
El 15 de febrero de 1819, Bolívar dijo en un discurso ante
el Congreso en Angostura: “El sistema de gobierno más
perfecto es aquel que produce mayor suma de felicidad posible, mayor
suma de seguridad social y mayor suma de estabilidad política
(...)”.
Las palabras del eminente estadista permanecen totalmente vigentes
en la actualidad. Ahí tenemos el ejemplo magnífico
de Venezuela.
Rotas de nuevo las cadenas que habían vuelto a enlazarse
sobre ella, la República Bolivariana de Venezuela es una
muestra palpable de un pueblo en revolución, que construye
su presente y su futuro a la medida de sus necesidades y aspiraciones.
Vencedores del golpe de estado de abril de 2002, los venezolanos
asumieron sus códigos de independencia con total entereza.
Ni chantajes, ni presiones externas, ni las agresivas posiciones
de la reacción interna han podido romper el muro de dignidad
y resistencia que han sabido levantar a su alrededor.
Múltiples obras de beneficio social se han ido instaurando
en las ciudades y el llano, como el Proyecto Barrio Adentro y la
Misión educacional Robinson; servicios de salud y atención
social e igualdad de derechos para todos, que le permiten al pueblo
tener un despertar alegre y esperanzado cada mañana.
Según la agencia cablegráfica Prensa Latina “Recientemente,
el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, anunció que
destinará este año unos 100 000 millones de bolívares
(62 millones 500 000 dólares) para construir una red de atención
primaria.
“Además, resaltó que el plan Barrio Adentro
tiene no sólo la tarea de brindar atención en las
zonas populares, sino que es un proyecto piloto para edificar el
Sistema Nacional de Salud Pública, el cual no existe en el
país”.
Hechos irrebatibles de los cuales son testigos hoy todos los venezolanos.
En un discurso ante el Congreso en febrero de 1829, Bolívar
pedía “(…) conceder a Venezuela un gobierno eminentemente
popular, eminentemente justo, eminentemente moral, que encadene
la opresión, la anarquía y la culpa. Un gobierno que
haga reinar la inocencia, la humanidad y la paz. Un gobierno que
haga triunfar bajo el imperio de leyes inexorables, la igualdad
y la libertad”.
Ciento ochenta y cinco años más tarde, el anhelo
de El Libertador se cumple en la Venezuela que él tanto amó.
http://www.cadenagramonte.cubaweb.cu/historia/presencia_simon_bolivar
_siglo_xxi.asp
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