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 Tematizar la investigación
bibliotecológica V / La tematización de las prácticas
bibliotecarias
Por Hernando Lopera
La Bibliotecología, en tanto que práctica
social, ha de ser pensada en contexto social, es decir, desde una
situación social localizada y específica, constituida
por un marco de valores, representaciones simbólicas, mentalidades,
cosmovisiones, esto es, el ámbito de una realidad compleja
en construcción dinámica y permanente y, sin embargo,
dotada de una identidad sobre la cual se establecen las relaciones
comunitarias e intersubjetivas.
Las prácticas bibliotecarias contribuyen significativamente
a la realización del sentido de humanidad en las comunidades,
es decir, hacen parte de las prácticas socioculturales que
históricamente posibilitan que se habite humanamente el mundo.
Éstas prácticas bibliotecarias exigen la toma de
posición política en los contextos específicos
de acción, pero para esto se ha tomar conciencia de la necesaria
interdependencia con todas las esferas del saber, con otras prácticas
sociales, con los valores que determinan una época y con
las situaciones políticas que enmarcan la lucha por el poder.
La teoría bibliotecológica sólo tiene sentido
en las prácticas bibliotecarias y éstas son validadas
y legitimadas por las comunidades de lectores, es decir, por quienes
hacen parte de la vida comunitaria, intersubjetiva y comunicativa.
Porque en última instancia la Bibliotecología como
una localidad de saber, como un conocimiento disciplinar, tiene
que contribuir con sus prácticas a una efectiva realización
del ser humano, a potenciar la vida de la comunidad, a posibilitar
una vida satisfactoria desde el papel específico que la sociedad
le ha encargado.
Si las prácticas bibliotecarias se diseñan a partir
del saber bibliotecológico, la construcción de este
saber parte del conocimiento de la tradición cultural en
el sentido hermenéutico, es decir, desde la comprensión
del contexto sociocultural y político, desde el reconocimiento
de los ideales y proyectos de vida social que los sujetos se han
propuesto de forma tácita o explícita, para llegar
al consenso intersubjetivo entre los bibliotecarios y de estos con
la comunidad de usuarios lectores, en torno a las acciones y al
papel cultural que ha de desempeñar la biblioteca en su contexto.
Respecto a la finalidad a que se orientan las prácticas
bibliotecarias, podemos afirmar que la comprensión del fenómeno
comunicacional que ocurre en el lugar bibliotecario, se dota de
sentido en el contexto en el que ha de aplicarse cuando se plantean
prácticas alternativas y transformadoras de reproducción
y recreación del conocimiento, las cuales se traducen en
la formación del pensamiento crítico, autóctono,
autónomo y creativo de los sujetos, a fin de posibilitar
la intervención de sus problemas y la transformación
de la realidad de su vida comunitaria, de manera racional y digna,
lo que puede lograrse mediante el consenso intersubjetivo.
Un saber bibliotecólogo válido racionalmente podría
llegar a constituirse a partir de la experiencia en la práctica
bibliotecaria, de las vivencias que ocurren en la biblioteca, en
tanto que se constituye en lugar de encuentro de la intersubjetividad
y la interculturalidad, la cual se explicita en la construcción
de un discurso que dé cuenta y que justifique estas prácticas
mediante la racionalidad dialógica.
http://otrabibliotecologiaesposible.blogspot.com/2006/02/tematizar-la-
investigacin.html
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