|
 Venezuela: “A los centros
de poder internacional no les gusta que pensemos con cabeza propia”
Entrevista con Luis Marcano, Viceministro de Planificación
y Desarrollo del Ministerio de Ciencia y Tecnología de la
República Bolivariana de Venezuela, por Carlos Ibarra
La Misión Ciencia se propone cambiar nuestra mentalidad
de ver lo científico como algo accesorio así como
de estimular el estudio y desarrollo de la ciencia en todos los
estratos de la vida nacional.
Para Luís Marcano González, Viceministro de Planificación
y Desarrollo del Ministerio de Ciencia y Tecnología, el objetivo
fundamental de la Misión Ciencia es que los venezolanos nos
apropiemos de la ciencia y de la tecnología. En su opinión
estamos rescatando los valores científicos y académicos
que fueron dejados a un lado después de la lucha independentista.
A su entender, tener ciencia significa añadir valor agregado
a la materia prima para poder crear prosperidad. Por esta razón
la Ciencia y la Tecnología no pueden seguir en manos de unas
minorías. “La Misión Ciencia es lanzada por
el Gobierno Nacional en un momento oportuno. En los últimos
dos años se ha trabajado intensamente para sacar a la población
venezolana del deterioro y exclusión en materia de educación,
salud y alimentación a través de las otras misiones.
Ahora es el momento de trabajar áreas del conocimiento”.
“Con la Misión Ciencia se busca que la sociedad se
adueñe del Concepto Conocimiento, ya que en lo fundamental
la Ciencia es un valor que genera riqueza y bienestar social. El
país no sólo tiene que apoyar a la ciencia como algo
accesorio sino que tiene que apoyarse en la ciencia y la tecnología
para poder desarrollarse. En la actualidad el 80% del aire cultural
que respiramos en nuestra vida cotidiana es de ciencia y tecnología”,
expresa Marcano González.
Luis F. Marcano González es arquitecto egresado de la UCV,
Especialista en Construcción Industrializada (París,
1976–1979). Así mismo realizó estudios de doctorado
en Ciencias Sociales en la UCV (1995–1998). Se ha desempeñado
como profesor e investigador del Área de Economía
y Tecnología del Instituto de Desarrollo Experimental de
la Construcción –IDEC– de la Facultad de Arquitectura
y Urbanismo, UCV, desde 1980. Ha sido miembro del Directorio del
Fondo Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación
(FONACIT) y Viceministro de Planificación y Desarrollo del
Ministerio de Ciencia y Tecnología desde marzo de 2003.
“No se podía lanzar la Misión Ciencia en un
país con tantos analfabetas”
- ¿Por qué el Gobierno Nacional tardó en
lanzar una misión de esta importancia?
- Las otras misiones se han centrado en sacar a la población
de la condición de deterioro en la cual estaba sumida. Un
ejemplo de ello, es la Misión Robinson. No se podía
lanzar la Misión Ciencia cuando el país tenía
tantos analfabetas y la mayoría de la gente no había
terminado sus estudios básicos. De igual manera, era indispensable
mejorar las condiciones de alimentación y de salud. Así
mismo, lanzar una misión de esta magnitud requería
que nuestra juventud pudiera entrar a las universidades.
“Se le hubiera pedido a la sociedad un esfuerzo que no estaba
en condiciones de hacerlo. No se podía pedir a las personas
que valorasen los conocimientos científicos y tecnológicos
cuando se estaban muriendo de hambre. Nuestro proceso político
ha sido revolucionario porque ha desatado en nuestra sociedad importantes
estímulos para la superación y elevación del
nivel de la población. Ha sido una tarea titánica.
La Misión Ciencia no se podía montar cuando solamente
6 de 24 millones de habitantes disfrutaban de los beneficios de
educación, salud y de alimentación”.
La ciencia no ha sido un sector estimulado en el país.
¿Por qué ahora surge la Misión Ciencia?
- El conocimiento científico si ha tenido su importancia
en la historia del país. Por ejemplo, la Revolución
Independentista fue inspirada en las ideas de la Ilustración.
Las acciones de Bolívar fueron destinadas a la educación
fundamentalmente y de ahí la admiración por sus maestros.
Es por esta razón que Bolívar le entrega todo su patrimonio
a la Universidad de Caracas que terminó siendo la Universidad
Central de Venezuela, a la cual le nombra un rector civil (no eclesiástico)
y le concede la hacienda Las Ibarra.
“Es importante destacar que el primer museo que se crea en
Venezuela es el Museo de Ciencias. Por otra parte, Cagigal fundó
la Academia Nacional de las Matemáticas con la finalidad
de formar ingenieros. La Misión Ciencia se propone rescatar
los valores que la revolución independentista nos legó.
Lamentablemente, finalizando el siglo XIX y sobre todo a principios
del siglo XX el conocimiento termina considerándose un tema
accesorio y al tema de la ciencia como una cuestión de élites”.
Cambiar la mentalidad con relación a la ciencia
¿Cómo la Misión Ciencia se propone cambiar
esa mentalidad de ver lo científico como algo accesorio y,
además, no como algo nuestro sino que proviene del extranjero?
- Es una tarea del Gobierno Nacional pero es un cambio que tenemos
que llevar a cabo todos los venezolanos. Estamos confrontados con
un modelo estadounidense que dice caricaturalmente: “pongan
una gente a pensar – 2 o 3 millones de una población
de 300 millones- y los demás que se diviertan”. En
Venezuela, nos impusieron la misma realidad que 15 mil personas
de los 23 millones de venezolanos se dedicaran a planificar y el
resto se dedicara al entretenimiento como consumidores de la industria
cultural: radio, cine y televisión. En consecuencia, el privilegio
de pensar y obtener el conocimiento es de una minoría.
Sin embargo, Marcano González acota que no siempre las cosas
fueron así en esa sociedad. “El imperio norteamericano
se construyó basándose en la masificación de
la educación la cual llevaron a cabo en la segunda mitad
del siglo XIX. Mientras iban ocupando todo el territorio nacional,
fueron creando universidades estatales. Su principal riqueza fue
la producción del campo para lo cual se requirieron ingenieros
agrónomos, médicos veterinarios, economistas, especialistas
del campo, etc. La mejora de la agricultura demandó más
y mejores conocimientos en todas estas áreas del cocimiento”.
¿A que se debe a que las carreras científicas
en nuestro país perdieran su atractivo para los bachilleres
venezolanos? ¿Cómo revertir esta manera de pensar?
- ¿Para qué se obtiene una profesión?, pregunta
el viceministro para luego responder: “Para poder vivir decentemente.
Por ejemplo, cuando mis hijos ven que me dedico a la investigación
científica y que eso no me proporciona lo suficiente para
desarrollarme, se llega a la conclusión de que la ciencia
no paga. La carrera de científico no es valorada. A través
de la Misión Ciencia, se busca revertir esta situación
para que nuestros científicos sean personas que vivan holgadamente
y puedan cubrir sus necesidades”.
“Tener ciencia significa añadir valor agregado
a la materia prima”
¿Los Gobiernos anteriores no dieron el suficiente impulso
y reconocimiento al desarrollo de la Ciencia y de la Tecnología?
¿Es esta la razón por la cual no les hemos dado la
suficiente valoración?
- Una cosa es la investigación científica y tecnológica,
y otra es la ciencia y la tecnología. Estos últimos
son hechos más complejos desde el punto de vista social que
llevar a cabo investigación científica y tecnológica.
Tener ciencia en una sociedad significa que esa sociedad tiene el
conocimiento sobre el medio ambiente en que ocurre a fin de utilizarla
para generar riqueza y además transformar ese conocimiento
en artefactos concretos que le permitan una mejor calidad de vida.
Por tanto, la Ciencia y la Tecnología son un hecho social
y no un hecho individual. Cuando se dice que una sociedad tiene
ciencia y tecnología es porque un colectivo tiene la capacidad
de apropiarse de los conocimientos que saca de la naturaleza.
“Por ejemplo, en un país como Venezuela el tema petrolero
no puede ser un tema de especialistas. Nuestra sociedad vive del
petróleo y somos pocos lo que sabemos lo que significa el
petróleo ya que no hay conciencia de lo que este mineral
tardó en formarse. Tener ciencia significa agregarle valor
agregado a la materia prima a través de las industrias petroquímicas
y no venderlo simplemente como crudo”.
Protección a los saberes tradicionales
¿Cómo se llevará a cabo el fortalecimiento
con las instituciones de la Educación superior?
- Fortaleceremos nuestra relación en función de las
capacidades de las universidades. Por un lado, para realizar investigaciones
y, por otro, lado formar personal del alto nivel y de buena calidad.
¿Cómo el Estado está en capacidad de difundir
y de proteger los saberes tradicionales a nivel de propiedad intelectual
frente a las transnacionales?
- Para proteger algo se tiene que identificar qué se quiere
proteger. En tal sentido tenemos que desarrollar capacidades de
apropiación del conocimiento. Todo esto se da a través
de los sistemas educativos, formales e informales. De esta ignorancia
propia es que se aprovechan las transnacionales cuando envían
a sus investigadores disfrazados de aventureros. Éstos obtienen
la información a través de conversaciones con nuestros
indígenas, se llevan una muestra y luego la patentan para
venderla en forma de remedio farmacéutico.
“Hacer legislaciones en torno a los saberes tradicionales
es difícil de elaborar y de implementar si no estamos preparados
para defendernos ante un tercer país se apropie de esos conocimientos.
En este sentido la Misión Ciencia no es una panacea ya que
lo que busca es sembrar en la opinión pública la idea
de que el conocimiento es un valor importante. Su radio de acción
se centrará en cinco áreas temáticas estratégicas:
salud, alimentación, defensa del país, energía
y hábitat. Cinco problemáticas que la población
venezolana debe resolver lo más pronto posible”.
Masificación de la Misión Ciencia
¿De qué manera se masificará la ciencia
y la tecnología en nuestro país?
- Lo haremos progresivamente. En primer lugar, retomaremos la formación
de personal de alto nivel para que tengamos a mediano plazo muchos
más investigadores. En segundo lugar, tendremos que incentivar
a los muchachos a que estudien carreras científicas, sobre
todo las básicas, como matemáticas, física,
química, biología, etc. En tercer lugar, debemos actualizar
a los docentes de educación básica y media, ya que
es imposible estimular vocaciones científicas en la juventud,
cuando el componente docente no está al día con sus
conocimientos. Por ejemplo, ¿cómo vamos a luchar contra
los transgénicos si no sabemos lo que son?
“Por otra parte, la Ley de Ciencia, Tecnología e Innovación
estipula la obligación que tienen las empresas públicas
y privadas de invertir entre el 2 y 0,5 % de su ingreso bruto en
ciencia y tecnología. Según el artículo 44
de esta ley, las grandes empresas son aquellas que reciban ingresos
brutos a las 100 mil unidades tributarias. En Venezuela hay aproximadamente
4 mil empresas que reúnen estas características”.
En tal sentido, Marcano González informó que, durante
el presente año, se ha reunido con empresarios de las industrias
petrolera, industrial, de servicios, quienes han venido a consultar
en qué actividades pueden invertir. “Algunas de las
cosas que vamos hacer contarán con la inversión de
las grandes empresas. Tal es el caso del Centro de Investigación
del Acero y el Aluminio, el cual será financiado por las
empresas de la CVG. La ley establece una gama variada de sectores
dónde invertir, acciones que serán fiscalizadas por
el Seniat”.
“Es indispensable el apoyo económico de las grandes
empresas privadas y públicas a los procesos de innovación
tecnológica en las Pequeñas y Medianas empresas. Estos
consorcios dinamizadores de la economía nacional como PDVSA,
Pequiven, CVG, etc., los cuales invierten muy poco en ciencia y
tecnología” afirmó Marcano González.
- En los países desarrollados se ve esa relación
estrecha y tangible entre las universidades y las empresas privadas
que explotan el conocimiento. En nuestro caso hay nuevo modelo de
desarrollo que incluye a las comunidades y a los núcleos
de desarrollo endógeno (NUDES) que constituyen la base del
Socialismo del XXI ¿cómo ve esa relación entre
el Estado, las comunidades y los NUDES en función del desarrollo
de la Ciencia?
- Esa relación es fundamental, como ocurre, por ejemplo,
con la Misión Vuelvan Caras. Nosotros no podemos desplegar
la Misión Ciencia sin mostrar esa posibilidad a las comunidades
y a los NUDES, los cuales necesitan de la ciencia y de la tecnología.
Si no hay una capacidad de adiestramiento en los NUDES para que
estos se apropien de lo endógeno es muy difícil que
sus experiencias sean exitosas a mediano y largo plazo.
Alianzas Internacionales de la Misión Ciencia
¿Cómo será la relación de la Misión
Ciencia con otros países? ¿Se le dará prioridad
a aquellos que estén dispuestos a intercambiar sus conocimientos
y a transferir su tecnología a Venezuela?
- Sí, de hecho ya tenemos alianzas con Argentina, Cuba,
Irán, India y China. En este último país serán
formadas 90 personas para la fabricación del satélite
venezolano. Hacia allá, estamos enviando gente para realizar
maestrías, especializaciones y doctorados, para apropiarse
de la tecnología que nos permita fabricar satélites.
- Estas alianzas con países aliados crean pánico
en los centros de poder los cuales muestran su agresividad hacia
Venezuela. En la división internacional del trabajo se nos
asignó el papel de consumidores. Dirán que aquí
hubo una “rebelión” por esta nueva manera de
actuar.
- La respuesta está ahí. A los centros de poder internacional
no les gusta que pensemos con cabeza propia. Es por eso que quieren
tumbar al presidente Chávez y a Evo Morales en Bolivia. Es
por ello que los senadores estadounidenses lo han dicho claramente:
“que Venezuela se dedique únicamente a producir petróleo
que lo hace muy bien”.
CONGRESO BOLIVARIANO DE LOS PUEBLOS:
Boletín Informativo N 106. 11 de marzo de 2006
Secretaría de Organización: organizacion@congresobolivariano.org
Todos los artículos son de libre publicación citando
la fuente
www.congresobolivariano.org
|