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 Martí: generador de valores
para la familia cubana
Por Amada Fajardo Fernández
"Corazón que lleva rota
El ancla fiel del hogar
Va como barca perdida,
Que no sabe a dónde va."
Versos sencillos, New York. 1891.
En estos versos inferimos cómo se siente él, deprimido,
al sentir que está roto el motivo que debiera sostenerlo
en momentos muy difíciles en que aúna voluntades y
que sólo el hogar pudiera compensar su estado emocional en
esos momentos. Este mismo sentimiento anima estas reflexiones:
"El hombre íntimo está muerto y fuera de toda
resurrección, que sería el hogar franco y para mí
imposible, a donde la única dicha humana, o la raíz
de todas las dichas. Pero el hombre vigilante está aún
vivo dentro de mí, como un esqueleto que hubiera salido
de sus sepulturas, y sé que no le esperan más que
combates y dolores en la contienda para consolar y caminarlos."
(Carta a José M. García a bordo del vapor Mascotte.
15 de mayo de 1894)
Comprendemos que enfatiza en que el hombre podrá encontrar
la dicha en el calor de su hogar, en su caso muy difícil
de lograr porque se debe a su Patria, a pesar de que se estabilizan
sus sentimientos, deseos y aspiraciones al sentirse con plena disposición
de continuar batallando a pesar de estar muy enfermo.
Analicemos estos pensamientos martianos:
"Todo se lo he dado a mi Patria, hasta la paz de mi casa.
Todo va bien, en este carro mío, menos el eje que va roto(...)
"La amistad me premia a mí que es otro modo del amor.
Ni a mi hijo que no está conmigo, ni a mi hermano que no
tuve nunca..."
"Siempre lo veré a usted sacando con su mano de guerrero
aquellas notas de piano femeninas, y alrededor su coro de hijos.
Siempre lo envidiaré con unos celos que Ud. No puede entender,
hasta que no sepa más de mí, esa mujer de su alma,
que la quiero más porque me le enseñó la
verdad de la vida, y me lo mantiene altivo y venturoso."
(Carta a Fernando Figueredo. Nueva York. Enero, 1892)
En el primer texto, en confesión a su compatriota y amigo
expresa que su Patria, razón por la que entregó su
generosa vida, está por encima de todos los sentimientos,
incluso el bienestar de su hogar. En la original metáfora
hace alusión a su salud, la cual se ve quebrantada, por lo
que podemos constatar que Martí fue un hombre enfermo tanto
desde el punto de vista somático como psíquico, su
principal enfermedad: la depresión.
A continuación ofrece el concepto de amistad "que es
otro modo del amor". Valora positivamente el ambiente familiar
del cual formó parte. Describe el ambiente íntimo
de ester hogar, que en él no fue posible, es por ello que
le dice "siempre lo envidiaré con unos celos que Ud.
No puede entender". Sabe lo que significa el apoyo emocional
de la mujer, alaba a la esposa de Figueredo, por su comprensión
y apoyo. En su caso, lo mantuvo en sufrimiento permanente hasta
el día de su heroica muerte, a pesar de que conocía
"la manera de hacer feliz a los demás."
Sabemos que el Apóstol tuvo varias hermanas y hacia ellas
volcó su amor y comprensión como revelan estas líneas:
"Son como lirios, para mi alma, mis hermanas, que tienen
las raíces donde las tiene mi vida, ya lo verán
el día en que me vean y son como su sangre los que se han
ligado a ellas y han hecho vida en sus entrañas. Apriétense
y mírense como novios, sin los que no hay vida feliz, ni
matrimonio verdadero: y en su dicha piensen en quien sólo
la tiene en uds. Y en la esperanza de ser útil".
En estas reflexiones el Maestro compara a las hermanas con estas
flores tan hermosas, representan la pureza, la fragancia, lo aromático,
las siente dentro de él, se identifica con quienes ya, forman
parte de su familia, exhorta a la pareja a que vivan en armonía,
tratándose como novios, haciendo del amor cotidiano lo sublime
para que pueda perdurar y rejuvenecerse cada día más.
Nada podrá ser más efectivo para crear y fortalecer
valores morales en la familia que adentrarnos en la obra martiana,
sus reflexiones, máximas, postulados y convicciones constituyen
modos de actuación para la sociedad, especialmente para la
célula fundamental. La virtud y belleza de su alma se revela
en cada comportamiento ante diversas circunstancias de su vida que
se estabiliza en un único fin: ver libre a su país,
para lo cual buscó las vías de realización.
Amó como nadie a la Patria, a la naturaleza, a sus compañeros,
a la familia, y en general a la Humanidad con el imán característico
de su personalidad con una cortesía en grado sumo.
Entre los valores morales presentes en los textos analizados se
encuentran: el patriotismo, camaradería, responsabilidad,
altruismo, humanismo, pero sobre todas las cosas el amor a su familia,
que va más allá de los lazos consanguíneos,
como es su Patria Mayor: la América entera...
En él se justifica que la armonía del hogar se viera
rota. No por esto se aleja del principio fundamental de unión
de la familia y de que sea el ejemplo al que todos debemos seguir.
Supo entregar lo mejor de sí al ideal más sagrado:
vivir con decoro en una patria libre. A este objetivo supremo de
su vida dedicó todo su esfuerzo personal y su inteligencia,
relegando aspectos importantes para él como las relaciones
familiares, vínculos que nunca abandonó, pero que
fueron objeto de separaciones dolorosas, de las que supo sobreponerse
y estabilizar en su pensamiento y acción al caer en combate
el 19 de mayo de 1895.
*La autora es Licenciada en Español y profesora universitaria.
http://www.ahora.cu/valores%20agregados/Serrania/Serrania%2075/serrania
%2075-6.htm
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