..."Lo que os puedo dar os doy, que es una ínsula hecha y derecha, redonda y bien proporcionada..."
"Don Quijote de la Mancha". Capítulo XLII: " De los consejos que dió Don
Quijote a Sancho Panza antes que fuese a gobernar la ínsula..."

ISSN: 1810-4479
Publicación Semanal. Año 3, Nro.117, Viernes, 31 de marzo del 2006

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Martí: generador de valores para la familia cubana
Por Amada Fajardo Fernández

"Corazón que lleva rota
El ancla fiel del hogar
Va como barca perdida,
Que no sabe a dónde va."

Versos sencillos, New York. 1891.

En estos versos inferimos cómo se siente él, deprimido, al sentir que está roto el motivo que debiera sostenerlo en momentos muy difíciles en que aúna voluntades y que sólo el hogar pudiera compensar su estado emocional en esos momentos. Este mismo sentimiento anima estas reflexiones:

"El hombre íntimo está muerto y fuera de toda resurrección, que sería el hogar franco y para mí imposible, a donde la única dicha humana, o la raíz de todas las dichas. Pero el hombre vigilante está aún vivo dentro de mí, como un esqueleto que hubiera salido de sus sepulturas, y sé que no le esperan más que combates y dolores en la contienda para consolar y caminarlos." (Carta a José M. García a bordo del vapor Mascotte. 15 de mayo de 1894)

Comprendemos que enfatiza en que el hombre podrá encontrar la dicha en el calor de su hogar, en su caso muy difícil de lograr porque se debe a su Patria, a pesar de que se estabilizan sus sentimientos, deseos y aspiraciones al sentirse con plena disposición de continuar batallando a pesar de estar muy enfermo.

Analicemos estos pensamientos martianos:

"Todo se lo he dado a mi Patria, hasta la paz de mi casa. Todo va bien, en este carro mío, menos el eje que va roto(...)

"La amistad me premia a mí que es otro modo del amor. Ni a mi hijo que no está conmigo, ni a mi hermano que no tuve nunca..."

"Siempre lo veré a usted sacando con su mano de guerrero aquellas notas de piano femeninas, y alrededor su coro de hijos. Siempre lo envidiaré con unos celos que Ud. No puede entender, hasta que no sepa más de mí, esa mujer de su alma, que la quiero más porque me le enseñó la verdad de la vida, y me lo mantiene altivo y venturoso." (Carta a Fernando Figueredo. Nueva York. Enero, 1892)

En el primer texto, en confesión a su compatriota y amigo expresa que su Patria, razón por la que entregó su generosa vida, está por encima de todos los sentimientos, incluso el bienestar de su hogar. En la original metáfora hace alusión a su salud, la cual se ve quebrantada, por lo que podemos constatar que Martí fue un hombre enfermo tanto desde el punto de vista somático como psíquico, su principal enfermedad: la depresión.

A continuación ofrece el concepto de amistad "que es otro modo del amor". Valora positivamente el ambiente familiar del cual formó parte. Describe el ambiente íntimo de ester hogar, que en él no fue posible, es por ello que le dice "siempre lo envidiaré con unos celos que Ud. No puede entender". Sabe lo que significa el apoyo emocional de la mujer, alaba a la esposa de Figueredo, por su comprensión y apoyo. En su caso, lo mantuvo en sufrimiento permanente hasta el día de su heroica muerte, a pesar de que conocía "la manera de hacer feliz a los demás."

Sabemos que el Apóstol tuvo varias hermanas y hacia ellas volcó su amor y comprensión como revelan estas líneas:

"Son como lirios, para mi alma, mis hermanas, que tienen las raíces donde las tiene mi vida, ya lo verán el día en que me vean y son como su sangre los que se han ligado a ellas y han hecho vida en sus entrañas. Apriétense y mírense como novios, sin los que no hay vida feliz, ni matrimonio verdadero: y en su dicha piensen en quien sólo la tiene en uds. Y en la esperanza de ser útil".

En estas reflexiones el Maestro compara a las hermanas con estas flores tan hermosas, representan la pureza, la fragancia, lo aromático, las siente dentro de él, se identifica con quienes ya, forman parte de su familia, exhorta a la pareja a que vivan en armonía, tratándose como novios, haciendo del amor cotidiano lo sublime para que pueda perdurar y rejuvenecerse cada día más.

Nada podrá ser más efectivo para crear y fortalecer valores morales en la familia que adentrarnos en la obra martiana, sus reflexiones, máximas, postulados y convicciones constituyen modos de actuación para la sociedad, especialmente para la célula fundamental. La virtud y belleza de su alma se revela en cada comportamiento ante diversas circunstancias de su vida que se estabiliza en un único fin: ver libre a su país, para lo cual buscó las vías de realización.

Amó como nadie a la Patria, a la naturaleza, a sus compañeros, a la familia, y en general a la Humanidad con el imán característico de su personalidad con una cortesía en grado sumo.

Entre los valores morales presentes en los textos analizados se encuentran: el patriotismo, camaradería, responsabilidad, altruismo, humanismo, pero sobre todas las cosas el amor a su familia, que va más allá de los lazos consanguíneos, como es su Patria Mayor: la América entera...

En él se justifica que la armonía del hogar se viera rota. No por esto se aleja del principio fundamental de unión de la familia y de que sea el ejemplo al que todos debemos seguir. Supo entregar lo mejor de sí al ideal más sagrado: vivir con decoro en una patria libre. A este objetivo supremo de su vida dedicó todo su esfuerzo personal y su inteligencia, relegando aspectos importantes para él como las relaciones familiares, vínculos que nunca abandonó, pero que fueron objeto de separaciones dolorosas, de las que supo sobreponerse y estabilizar en su pensamiento y acción al caer en combate el 19 de mayo de 1895.

*La autora es Licenciada en Español y profesora universitaria.

http://www.ahora.cu/valores%20agregados/Serrania/Serrania%2075/serrania
%2075-6.htm


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