..."Lo que os puedo dar os doy, que es una ínsula hecha y derecha, redonda y bien proporcionada..."
"Don Quijote de la Mancha". Capítulo XLII: " De los consejos que dió Don Quijote a Sancho Panza antes que fuese a gobernar la ínsula..."

ISSN: 1810-4479
Publicación Semanal. Año 3, Nro.124, Viernes, 19 de mayo del 2006
Libro de visitas
 

¿Hasta cuando?

Así titulaba la Revista Bohemia este pequeño artículo que resumía toda una época de miseria y abandono de nuestro campesinado. Insalubridad: niños que morían de enfermedades curables; ancianos descalzos que, de sol a sol, dejaban la vida un poco cada día en aquellos campos; analfabetismo, desalojos… esa era la vida de nuestro campesinado antes de 1959, cuando se dictó:

La ley que desató la guerra económica contra Cuba
Por Raisa Pagés (frag.)

"Nosotros llamamos pueblo si de lucha se trata, a los seiscientos mil cubanos que están sin trabajo deseando ganarse el pan honradamente sin tener que emigrar de su patria en busca de sustento; a los 500 mil obreros del campo que habitan en bohíos miserables, que trabajan cuatro meses al año y pasan hambre el resto compartiendo con sus hijos la miseria, que no tienen una pulgada de tierra para sembrar y cuya existencia debiera mover más a compasión si no hubiera tantos corazones de piedra; [...] a los cien mil agricultores pequeños, que viven y mueren trabajando una tierra que no es suya, contemplándola siempre tristemente como Moisés a la tierra prometida, para morirse sin llegar a poseerla, que tienen que pagar por sus parcelas como siervos feudales una parte de sus productos, que no pueden amarla, ni mejorarla, ni embellecerla, plantar un cedro o un naranjo porque ignoran el día que vendrá un alguacil con la guardia rural a decirles que tienen que irse [... ]”
Fidel Castro, en La Historia me Absolverá, su alegato de autodefensa en el juicio por haber organizado el ataque al cuartel Moncada, el 26 de Julio de 1953.

Un Censo Agrícola, realizado en Cuba en 1943, reveló la existencia de 143 000 campesinos, de los cuales un 64 % no era dueño de la tierra que trabajaba. A finales de la década de 1950, se calculó que los desposeídos de terrenos constituían el 70% del campesinado cubano. Laboraban la tierra como en los tiempos feudales, pagando una renta en dinero o en especie solo por el derecho de trabajar en una propiedad que no era suya.

La tasa de mortalidad infantil era de 60 por cada mil nacidos vivos. Las enfermedades por gastroenteritis le arrancaban la vida a 86 personas por cada 100 000 habitantes.

Un estudio sobre la participación del capital norteamericano en la industria azucarera de la Isla, realizado antes del triunfo de la Revolución en 1959, indica que los mayores propietarios eran la Cuban Atlantic Sugar, con 284 401 hectáreas; la American Cuban Refining (136 546 ha) la Cuban American Sugar Comp. (143 648 ha). Los latifundistas cubanos Julio Lobo y Falla Gutiérrez eran dueños de 164 297 y 144 050 ha, respectivamente.

"[...] el 85 % de los pequeños agricultores cubanos está pagando renta, y vive bajo la perenne amenaza del desalojo de sus parcelas. Más de la mitad de las mejores tierras de producción cultivadas, está en manos extranjeras. En Oriente, que es la provincia más ancha, las tierras de la United Fruit Company y la West Indian unen la costa norte con la costa sur. Hay 200 mil familias campesinas que no tienen una vara de tierra donde sembrar unas viandas para sus hambrientos hijos y, en cambio, permanecen sin cultivar, en manos de poderosos intereses cerca de 300 mil caballerías de tierras productivas [...]"
Fidel Castro, en La Historia me Absolverá.

UNA NUEVA CUBA

El 17 de mayo de 1959, en la Comandancia de La Plata, Sierra Maestra, Fidel firma la Primera Ley de Reforma Agraria.

17 de mayo de 1959. "Se proscribe el latifundio", dijo el doctor Fidel Castro, en La Plata, sitio de la Sierra Maestra donde estableció su comandancia durante la lucha insurreccional. Con esta legislación, 5 600 000 hectáreas de tierra fueron entregadas a los campesinos.

La Primera Ley de Reforma Agraria estableció un límite máximo de tenencia de tierra de hasta 402 hectáreas. Las tierras propiedad de una persona natural o jurídica y que excedían ese límite fueron expropiadas para su distribución entre los campesinos y obreros agrícolas.

Pero con la Primera Ley no se eliminó totalmente a un sector de la burguesía agraria criolla, que comenzó a conspirar para derrotar a la Revolución al constatar el carácter socialista del proceso iniciado en enero de 1959. Aliada a los intereses de Estados Unidos, esa quinta columna recibió un golpe mortal cuando se firmó la Segunda Ley de Reforma Agraria el 3 de octubre de 1961, la cual solo dejó un máximo de tierra de 66 hectáreas.

En los grandes latifundios no se parceló la tierra para distribuirla en pequeñas fincas, sino que se organizaron granjas del pueblo que luego formarían parte de los programas de desarrollo de ganado, café, arroz y cítricos. Se introdujeron nuevas tecnologías para humanizar la faena agrícola y elevar la productividad de los suelos.

La primera forma de cooperativa que surgió fue para solicitar créditos y servicios, en las que los asociados continúan siendo dueños individuales de sus fincas se les denominó Cooperativas de Créditos y Servicios (CCS). Después, en 1976 surgieron las Cooperativas de Producción Agropecuaria (CPA), en las cuales los agricultores aportaron sus terrenos y bienes voluntariamente para convertirse en dueños colectivos.

Cuando comenzaron a formarse las CPA existían alrededor de 200 000 productores privados. La mitad de estos campesinos decidió unir sus fincas y comenzar la unión de sus tierras para convertirse en dueños colectivos. Entre CCS y CPA existen hoy más de 3 800 asociaciones campesinas.

UBPC: OTRO CAMBIO TRASCENDENTAL

Hace 12 años se produjo en la agricultura un proceso que ha sido reconocido como uno de los cambios más trascendentales en la historia de la agricultura cubana, después de que en 1959 se dictara la Primera Ley de Reforma Agraria.

Las granjas estatales, de gran superficie, con altos niveles de mecanización y de consumo de combustible y fertilizantes, tuvieron que modificarse para adaptarse a las nuevas condiciones impuestas por el periodo especial. Surgieron, en septiembre de 1993, las Unidades Básicas de Producción Cooperativa, a partir de la conversión de las granjas estatales a esta nueva forma de producción.

Más de un millón de hectáreas se entregaron en usufructo gratuito a los colectivos de trabajadores que laboraban en granjas estatales. Se les vendieron los medios de producción (tractores, instalaciones, almacenes y sistemas de riego...). No solo se trataba de ajustar la estructura productiva a las nuevas condiciones, sino que comenzaban cambios raigales en la explotación de la tierra para asumir un modelo sostenible y rentable.

Ese nuevo patrón productivo no estaba escrito en manuales, aunque asimiló muchas de las experiencias de las Cooperativas de Producción Agropecuaria de los campesinos. Pero como toda nueva forma de producción, las UBPC tuvieron que sortear dificultades. La autenticidad, en su formación, vendría con el tiempo. Para algunos fueron más fáciles los cambios, pero para otros el camino ha sido tortuoso.

Otro cambio que sobrevino con el periodo especial fue la entrega de tierra ociosa en usufructo gratuito, desde 1993, para diversos cultivos. La Resolución 357 de 1993 posibilitó distribuir terrenos ociosos aptos para el tabaco. Hasta el momento se han entregado más de 59 893 hectáreas para ese cultivo.

También se autorizó, mediante la Resolución 419 de 1994, la entrega de tierra para el cultivo de café y cacao. Alrededor de 75 440 hectáreas se han concedido para incrementar estas producciones en zonas montañosas.

Se concedieron, asimismo, parcelas para el autoabastecimiento familiar. Con este objetivo fueron entregadas alrededor de 73 420 hectáreas, que en su mayoría se dedican a la cosecha de arroz.

El patrimonio de tierra del sector cooperativo-campesino se amplió. A los campesinos destacados, que tuvieran tierras colindantes ociosas, se les concedieron tierras mediante la Resolución 223. Con este fin se han entregado 11 600 hectáreas. Algo similar ocurrió con las Cooperativas de Producción Agropecuaria, las cuales recibieron 42 796 hectáreas para ampliar su fondo de tierras.

Los usufructuarios de tierra, beneficiados con fincas aptas para el cultivo de tabaco, café y cacao, y para el autoabastecimiento familiar, suman más de 98 000 personas y se han integrado a la Asociación Nacional de Agricultores Pequeños, que agrupa a más de 327 380 afiliados, organizados en 4 355 Cooperativas de Producción Agropecuaria y de Créditos y Servicios.

SÍMBOLO DE LA REVOLUCIÓN

"La Ley de Reforma Agraria se convirtió en todo un símbolo de lo que ha sido la Revolución"
Fidel Castro en el acto central por el 40 aniversario de la Primera Ley de Reforma Agraria, el 17 de mayo de 1999, en la Sala Universal de las FAR.

17 de mayo del 2005. Se cumplen 46 años de la promulgación de la Primera Ley de Reforma Agraria. El 22% de la tierra cultivable del país está en manos de campesinos y cooperativistas.

Para Orlando Lugo Fonte, presidente de la ANAP, los campesinos recibieron no solo tierras sino muchas facilidades para su desarrollo económico y social.

En casos de desastres climáticos, los productores tienen como respaldo una ley de Seguro Estatal que asume las pérdidas de las cosechas de los asegurados, ya sea por ciclones o sequías.

"A nuestro país se le acusa de no permitir la existencia de un sector privado y de que todo es estatal. Sin embargo, la Primera Ley de Reforma Agraria creó el sector privado más grande después de la Revolución. Se hizo dueños de fincas a 200 000 campesinos, porque todo el que trabajaba la tierra recibió un terreno para su sustento", comentó Lugo Fonte.

"Los campesinos siempre estaremos en deuda con la Revolución, porque se cumplió y sobre cumplió con creces lo que Fidel prometió en el programa del Moncada".

Foto 2: El 17 de mayo de 1959, en la Comandancia de La Plata, Sierra Maestra, Fidel firma la Primera Ley de Reforma Agraria.

http://www.elhabanero.cubaweb.cu/2005/julio/nro1335_jul05/hist_05jul359.html




© Biblioteca Nacional "José Martí" Ave. Independencia y 20 de Mayo. Plaza de la Revolución.
Apartado Postal 6881. La Habana. Cuba. Teléfonos: (537) 555442 - 49 / Fax: 8812463 / 335938