..."Lo que os puedo dar os doy, que es una ínsula hecha y derecha, redonda y bien proporcionada..."
"Don Quijote de la Mancha". Capítulo XLII: " De los consejos que dió Don
Quijote a Sancho Panza antes que fuese a gobernar la ínsula..."

ISSN: 1810-4479
Publicación Semanal. Año 3, Nro.125, Viernes, 26 de mayo del 2006

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Restauración del Museo Hemingway / Sin pedir ni un centavo...
Por Alfonso Nacianceno

Copias de importantes documentos del escritor serán entregadas a la biblioteca John F. Kennedy, del Congreso de Estados Unidos

Un cuidadoso trabajo realizado por especialistas cubanos para preservar documentos de Ernest Hemingway permitirá entregar copias de 22 000 páginas de materiales del escritor a la biblioteca John F. Kennedy, del Congreso de los Estados Unidos.

La sección de ese centro especializada en la vida del Premio Nobel de Literatura recibirá un inestimable legado —testigo de su estancia en la Isla entre 1939 y 1960— rescatado gracias a un meticuloso esfuerzo de conservación, restauración y digitalización, aseguró Marta Arjona, presidenta del Consejo Nacional del Patrimonio Cultural. En la entrega figuran cartas en las que el también periodista y novelista abordó los temas de las guerras Civil Española y Segunda Mundial, así como las reproducciones de Por quien doblan las campanas (1940) y El Viejo y el Mar (1952).

Aun cuando el gobierno de W. Bush ha torpedeado el acuerdo de colaboración firmado en noviembre del 2002 entre el Social Science Research Council y el Consejo Nacional del Patrimonio Cultural, para acometer la etapa inicial de la recuperación de más de 11 000 misivas, folletos y libros, Cuba honrará lo recogido en ese texto y hará esta primera contribución a la biblioteca Kennedy, a pesar de no haber recibido todos los materiales y equipos pactados. Los documentos originales permanecerán en la finca de San Francisco de Paula.

Los técnicos norteamericanos —que han laborado en la casa durante cortos periodos— son muy capaces y califican de exitosa esa tarea porque constataron la abnegación de nuestros arquitectos, ingenieros y trabajadores de la construcción, aseguró Arjona, quien ponderó el sincero interés de ayudar mostrado por James P. Mc Govern, congresista demócrata por Massachussetts.

<< Hasta la separación original al colocar las losas es respetada, asegura Enrique Hernández, proyectista general de la obra.

Indiscutiblemente el resultado de ese serio esfuerzo influyó en la decisión del National Trust for Historic Preservation (NTHP) de excluir a La Vigía de la lista de 11 lugares históricos que, según el criterio emitido el pasado año por esa organización no gubernamental, necesitaban atención. El único sitio ubicado fuera de la geografía de EE.UU. seleccionado para colaborar con la principal entidad protectora del patrimonio cultural norteamericano fue la instalación localizada en las afueras de La Habana.

Richard Moe, presidente de NTHP, al referirse a la obra aseguró días atrás en Washington que “no estaba completa todavía, pero lo estará en el futuro cercano”, en evidente muestra de confianza en la calidad de lo hecho por los cubanos. En esa misma jornada, Moe presentó la relación de los lugares históricos amenazados correspondiente al 2006.

<< En este documento rescatado se observa, en su extremo inferior derecho, una acotación hecha a mano por el escritor.

Cuba ha asumido con sus propios recursos la restauración capital del Museo, contemplada en el programa de la Batalla de Ideas. No se le ha pedido un centavo a nadie para la revitalización de la casona colonial, el bungalow, el yate El Pilar, la torre, el garaje, la piscina, las áreas verdes, entre otros empeños, concluyó Arjona.

UNA DE LAS 100 MEJORES

El arquitecto norteamericano Henry Moss, profesional de respetable experiencia, aseguró en reciente conversación con el ingeniero Rafael Ibáñez, del Instituto de Investigaciones Forestales, que esta restauración clasifica entre las 100 de mayor calidad efectuadas en el mundo.

La Vigía fue sometida a una reparación entre 1982 y 1984, pero no tan completa como la de ahora, dijo a Granma el arquitecto Enrique Hernández Castillo, proyectista general, quien recalcó que cuando los norteamericanos vinieron por primera vez, en el 2004, “ya habíamos desmontado los dos techos de la residencia, existía una idea clara de cómo proceder y se había firmado el contrato con la Empresa de Restauración de Monumentos de la Oficina del Historiador de la Ciudad, que entregó el proyecto ejecutivo de la etapa inicial.” (La solución de situar una segunda cubierta sobre la original la concibió Hemingway para eliminar las goteras y no emplear grandes recursos en demoler la estructura básica, ni contaminar el medio ambiente con el acarreo de los escombros.)

La vivienda va adelantada. Los cedros traídos del Escambray, “envenenados” dos veces con sales para repeler los ataques de las termitas, se emplearon en la sustitución de marcos, puertas y ventanas. Un estudio detallado de las losas del piso pertenecientes al cuarto del escritor facilitó su reproducción en el color y textura muy parecidos a los originales, además de ser construidas de forma tradicional como en los inicios del siglo pasado. El recubrimiento de las paredes con yeso, junto al análisis de qué tonalidad de pintura aplicarle a la residencia, y el retoque de sus exteriores, igualmente contribuirán a devolverle su encanto al inmueble.

Los hombres y mujeres enfrascados en la restauración del Museo Hemingway no ceden a las presiones de los impacientes que desean ver concluida la obra en breve tiempo. Cuando les insisten en fijar una fecha exacta de terminación, te toman de la mano e inicias un recorrido por sus instalaciones en el que constatas cuánta minuciosidad se requiere para restituir hasta el último detalle.

http://www.granma.cubaweb.cu/2006/05/19/nacional/artic01.html




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