..."Lo que os puedo dar os doy, que es una ínsula hecha y derecha, redonda y bien proporcionada..."
"Don Quijote de la Mancha". Capítulo XLII: " De los consejos que dió Don
Quijote a Sancho Panza antes que fuese a gobernar la ínsula..."

ISSN: 1810-4479
Publicación Semanal. Año 3, Nro.149, Viernes, 10 de noviembre del 2006

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Mr Bush: ¡te atreves tú!
Por Alexander Jiménez

"Te atreves tú", la popular frase de la telenovela cubana de turno, es lo primero que viene a los labios cuando leemos en el periódico Granma la sección "Del recetario del Plan Bush", en la cual se publican fragmentos del grueso proyecto de la actual administración norteamericana para lo que sus afiebradas mentes denominan una "Cuba post-Castro".

En una de las ediciones recientes del "Recetario..." se reproducen textualmente los propósitos del inquilino de la Casa Blanca en torno a la asistencia social en la Isla:

"La administración del Seguro Social de los EE.UU. enviará especialistas para evaluar y proponer los cambios que en esta área deberá hacer el gobierno de transición. Se buscará la asesoría de expertos internacionales del Banco Mundial, el Banco Interamericano de Desarrollo y el Fondo Monetario Internacional. (…) Reformar el sistema de retiro y pensiones a partir de que el gobierno de transición no podrá continuar sosteniendo el nivel inmerecido y los requerimientos relajados que el sistema comunista ha permitido".

Me vino a la mente, entonces, lo que pude leer hace poco en un libro imprescindible publicado el pasado año por la Editora Política, Las Memorias de Liborio, de la autoría de conocidos estudiosos de la historia nacional, como Raúl Izquierdo Canosa.

LA ONDI Y LAS ESTAFAS DE MARTA DE CUBA

En Santa Clara, algunas personas tienen como hábito nombrar ONDI al Hospital Pediátrico "José Luis Miranda" de nuestra ciudad. Algunos coterráneos que peinan canas se enojan cuando oyen tal denominación, pues saben bien que ONDI son las siglas de la Organización Nacional de Dispensarios Infantiles, creado y regenteado por Marta Fernández, esposa del dictador Fulgencio Batista y Zaldívar, para dar muestra de su fingida caridad, encubierta por una publicidad estrepitosa y taimada, ejemplo clásico del deshonesto manejo de la asistencia social.

Al igual que la ONDI, la otrora primera dama de la República, llamada "Marta de Cuba" por sus aduladores, concibió el Patronato de Asistencia a Niños, Ancianos, Desvalidos y Enfermos (PANADE). Según se ha podido conocer, los 100 000 pesos mensuales de que disponía el PANADE se invertían mayormente en atenciones personales de la esposa del General, sus gastos privados y los regalos que otorgaba a sus amistades.

Amparados bajo el manto de la supuesta asistencia social, eran pagadas costosas becas a hijos de militares y a funcionarios del gobierno en colegios caros. Asimismo, se hacían donativos regulares hasta 150 mil pesos para los profesores de Jorgito, hijo del sátrapa. Y en no pocas ocasiones, el director del plantel - coronel Jorge Hernández Volta - emitió vales por 390 pesos para que Martha viajara a Pinar del Río o Varadero.

OTRA TRISTE HISTORIA DE LA BENEFICENCIA

Cuentan los autores de Las Memorias de Liborio que para dar cuenta exacta del trabajo social y de la magnitud de la malversación antes de enero de 1959 hay que detenerse, necesariamente, en la atención a los niños de la Casa de Beneficencia de La Habana, cita en la esquina de San Lázaro y Belascoaín.

"En diciembre de 1958, los 1 176 huérfanos allí albergados estaban ante el peligro de quedar sin un techo que los protegiera y sin comida, pues el inmueble sufría un gran deterioro. La nueva Casa de Beneficencia debía construirse en La Habana del Este, pero estos terrenos nunca llegaron a comprarse". Por el contrario, los propios terrenos que poseía esta institución fueron vendidos aparentemente por 3 millones de pesos y en realidad fue por 8 millones. La diferencia de 5 millones fue a parar a los bolsillos de los representantes de la Junta Directiva de la institución y a los de la "protectora" Martha Fernández de Batista.

En consecuencia, una parte de la edificación fue demolida. Pero en el resto del local, bajo el polvo y el ruido ensordecedor, quedaron viviendo 906 niños que no pasaban en su mayoría de tres años, y entre los que se encontraban docenas de lactantes. Por desgracia, los 207 huérfanos restantes fueron trasladados a Triscornia, en el este de la capital, donde sufrían los rigores de un clima adverso, de los mosquitos y una total falta de higiene y comodidades.

RETORNO A LOS VIEJOS TIEMPOS: ¡JAMÁS!

Con su grueso y truculento Plan para una Cuba Libre, el presidente yanqui George W. Bus y su camarilla pretenden hacernos vivir un pasado colmado de tristezas y sórdidas estafas, pletórico de fechorías como las de la esposa del dictador Fulgencio Batista. Al finalizar la década del 50, el estado de la asistencia social en Cuba era tan fatal y deplorable que constituía una vergüenza para la nación. Como expresan los autores de Las Memorias de Liborio, era falsa, fraudulenta y demagógica. No se encaminó a resolver las profundas causas del desempleo, pero repartió raciones el día de nochebuena; no dignificó la escuela pública, pero hizo jugosas donaciones a colegios privados; no solucionó la tragedia de los hogares sin pan y los padres sin trabajo, pero repartió chucherías a los niños el Día de Reyes; no fue a la entraña misma de los problemas asistenciales porque era más importante la propaganda, las fotografías, los bombos y los platillos. Nada, que te atreves tú, Mister Bush.

Fuente: Las memorias de Liborio: la República de los años 50, de los autores Raúl Izquierdo Canosa, María Julia Peláez, Carmen F. Rodríguez y Juana Mayra Aladro. EDITORA POLÍTICA/ La Habana, 2005.

http://www.cmhw.co.cu/index.php?go=verarticulo&a=./datos/especiales/947&




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