..."Lo que os puedo dar os doy, que es una ínsula hecha y derecha, redonda y bien proporcionada..."
"Don Quijote de la Mancha". Capítulo XLII: " De los consejos que dió Don
Quijote a Sancho Panza antes que fuese a gobernar la ínsula..."

ISSN: 1810-4479
Publicación Semanal. Año 3, Nro.149, Viernes, 10 de noviembre del 2006

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El Tráfico de bebés, de niños y niñas

El delito de tráfico de niños (de bebés, de niños o niñas) se ha convertido, aceleradamente, en uno de los rubros económicos que, ligados a delitos tales como la Pornografía Infantil y la Explotación Sexual Comercial, se ubica entre los más importantes del mundo, al nivel del comercio de armas y el tráfico de estupefacientes.

El tráfico de niños se origina con la sustracción de éstos, sea de su casa o del lugar donde han nacido. En los últimos años esta problemática ha venido tomando diversas formas de accionar delictivo alrededor del mundo, ocasionando que algunos núcleos de la sociedad, preferentemente hogares, alberguen la preocupación constante de no dejar sin vigilancia o custodia a sus infantes en ningún momento y bajo ninguna circunstancia.

Lo anterior obedece a que el tráfico de niños puede ser practicado a efecto de darlo en venta a un matrimonio que no puede tener hijos. No obstante, si el menor cuenta ya con varios años, puede también ser inducido a la prostitución. Efectivamente, el comercio ilícito de menores se da dentro de la figura de explotación sexual: en la fabricación de revistas y videos pornográficos y en otras variantes de corrupción y drogadicción.

De esta manera el tráfico de niños se da a escala internacional, llegando a detectarse redes de organizaciones delictivas que promueven este delito en países asiáticos como la India, Tailandia, Japón; en países de Europa, sobre todo Alemania, Holanda, Suecia, Dinamarca y, desde luego, los Estados Unidos de América, Canadá, Perú, Brasil y Cuba.

A través de diferentes rutas de América Latina hacia Europa y Oriente Medio; de Europa del Este hacia Europa Occidental, Estados Unidos de América y Canadá; de Africa Occidental y del Norte hacia Europa Occidental; de Rusia, Ucrania, Polonia, Hungría, los Estados Bálticos hacía Europa Occidental; de Birmania hacía Tailandia; de China meridional hacia Tailandia; de Camboya y Vietnam hacia Tailandia; de Tailandia y Filipinas hacia China, Malasia, Singapur, Japón, Estados Unidos, Austria, Nueva Zelandia y Taiwan; de Nepal y Bangladesh hacia la India, y de la India y Pakistán hacia Oriente Medio.

Las adopciones internacionales

El deseo de las familias de los países del primer mundo en conseguir un niño a cualquier precio, está centrado en la necesidad social de invertir la pirámide de crecimiento de sus respectivas sociedades, que por pautas culturales modernas a visto reducir, a niveles alarmantes, su tasa de crecimiento demográfico.

En la actualidad la adopción internacional es utilizada para conseguir hijos a quienes no los tienen, invirtiendo su esencia inicial que era la de procurar una familia al menor desamparado.

Miles de parejas recurren a la adopción en el extranjero. La incorporación de la mujer al mercado laboral, el uso habitual de anticonceptivos y la casi inexistencia de niños abandonados ha llevado a estos países a buscar hijos en el exterior, llegándose a convertir en política de Estado y ahora son los gobiernos de estas naciones quienes impulsan estas medidas para revertir el envejecimiento demográfico de sus sociedades.

En Alemania la tasa de natalidad no logra compensar la de mortandad. En 1994, el gobierno propuso, para evitar el "envejecimiento social", que ve reducirse su población en casi cien mil habitantes por año, aplicar un alto impuesto a los solteros y a las parejas sin hijos para luego redistribuir esos ingresos entre las familias de menores recursos en función de la mayor cantidad de hijos.

Frente al crecimiento de la demanda, la mayoría de los países industrializados han receptado en sus legislaciones la creación de sociedades que tienen como objeto la búsqueda de niños, generalmente recién nacidos, en el Tercer Mundo. Para estimular su desarrollo se le reconoce el derecho de obtener ganancias en dinero por su intermediación.

En Noruega, la Oficina de Adopciones del Estado (SAK) ha autorizado el funcionamiento de agencias como "Adopsjonsforum", "Inoradop" y "Verdens-Bar" para que vayan, gestionen y concreten la adopción de niños en países extranjeros para familias residentes en la nación nórdica. A mediados de 1997 había alrededor de 12.000 menores extranjeros adoptados en Noruega, pero el record entre los países escandinavos lo ostenta Suecia con 37.000 adopciones en el mismo año.

En Estados Unidos, la existencia de estas organizaciones supera los límites de lo imaginable. Decenas de agencias de adopción van por el mundo en busca de recién nacidos reclamados por familias norteamericanas y por los cuales están dispuestos a pagar elevadas sumas. Tal es el incremento de esta actividad, que estas agencias llegan a acumular "stocks" y los ofertan en "distintos colores y tamaños" en la publicidad comercial gráfica y aún televisiva.

De esta forma, estas legislaciones dadas en países industrializados han promovido, directa o indirectamente, la creación de redes de traficantes que “facilitan” los trámites a estas organizaciones extranjeras para encontrar a niños, cobrando elevadas sumas por “su intermediación”.

Muchas veces, los países del cual provienen los niños que son traficados, han vuelto al trámite de adopción en uno casi imposible de realizar, poniendo requisitos difíciles de cumplir, alargando los procesos, etc. Y si sumamos a estos problemas, uno como es el de la corrupción y la burocracia, tenemos frente a nosotros al mejor caldo de cultivo para la aparición de estas redes, las cuales encuentran un mercado importante en el comercio de niños.

Otro problema: adolescentes gestantes abandonadas:

Finalmente, un problema que se suma a los ya expuestos y que también ayuda, o en todo caso, facilita la aparición y el desarrollo de estas redes de tráfico de niños, es el abandono en el que se encuentran muchas adolescentes gestantes, las cuales se ven obligadas, en cierta forma, a dar en venta a un hijo que muchas veces ni esperaban.

Entre las características más comunes que encontramos en estas jóvenes tenemos que:

• son adolescentes entre 13 a 19 años,
• no tenían planeado el embarazo,
• sus parejas las han abandonado,
• no tienen recursos económicos para enfrentar la gestación,
• han pensado en el aborto pero tienen miedo o no cuentan con los recursos para realizarlo,
• sus padres no las apoyan,
• tienen un nivel educativo bajo,
• son del interior del país y
• acuden solas a hacerse sus chequeos.

Conclusión

Para impedir un delito como el tráfico de niños y niñas, en la mayoría de veces, de bebés, debe existir una voluntad real de los Estados en atacar las causas y los orígenes de este problema y no sólo concentrarse en la persecución y sanción del delito como tal, pues mientras que existan por un lado, pocas facilidades para que una pareja pueda adoptar legalmente a un niño, mientras que en los países industrializados promuevan organizaciones con ánimo de lucro que faciliten dichos trámites, mientras que la situación de abandono educativo, social y económico en la que se encuentran cientos de miles de jóvenes adolescentes no varíe, en tanto las miles de adolescentes gestantes no cuenten con la ayuda y amparo necesario, estas redes de traficantes de bebés, niños y niñas, seguirán encontrando en un país con tales características, el mejor espacio para llevar a cabo su ilícito negocio.


Dimitri N. Senmache Artola
Presidente de la Red Peruana contra la Pornografía Infantil
"Porque la indiferencia te hace cómplice"
http://nopornoinfantil.blogspot.com


Enviado por la Coordinadora Estudiantil a la lista [diaspora-chilena]




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