..."Lo que os puedo dar os doy, que es una ínsula hecha y derecha, redonda y bien proporcionada..."
"Don Quijote de la Mancha". Capítulo XLII: " De los consejos que dió Don
Quijote a Sancho Panza antes que fuese a gobernar la ínsula..."

ISSN: 1810-4479
Publicación Semanal. Año 3, Nro.149, Viernes, 10 de noviembre del 2006

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Con todos y para el bien de todos
Por Armando Hart Dávalos

Nunca fue más necesario estudiar este principio de José Martí, el cual refiere a las luchas cubanas por su independencia en el siglo XIX y hoy estamos en el deber de analizar cómo se pueden orientar hacia la salvación de nuestra especie amenazada de muerte en el siglo recién comenzado.

Nuestra especie, es más, todas las especies y la vida misma sobre la Tierra están en peligro de desaparecer si no cambiamos el curso de los acontecimientos. Dos grandes estadistas, Fidel Castro y Hugo Chávez, lo han planteado insistentemente, pero además, los científicos sociales y hombres procedentes de todas las ideologías y culturas han explicado el drama con lujo de detalles. Estamos en el deber de exhortar a todos los gobiernos del mundo sin excepción a asumir sus propias responsabilidades en defensa de la humanidad y, como se sabe, tenemos el inconveniente de que la oligarquía dominante de los Estados Unidos opone feroz resistencia a toda medida encaminada a evitar el desastre.

Existen razones muy objetivas de que los grandes medios tecnológicos acumulados por el hombre están afectando a la atmósfera, y hay razones también muy claras de que el drama social del hombre empeora por día y amenaza con el colapso de la civilización.

La crisis social y económica que sufre la civilización occidental en su conjunto se enlaza dramáticamente con la afectación continuada de a la atmósfera y a la naturaleza que viene haciendo el sistema dominante. Se ha convertido en una exigencia insoslayable estudiar con rigor cómo encontrar nuevos caminos para salvar a la humanidad de la combinación dramática entre los factores económico-sociales y los que corresponden a las ciencias naturales y tecnológicas. Ahí es donde se halla la mayor complejidad teórica y práctica de los más crecientes desafíos de nuestra época. Se ha convertido en una necesidad impostergable vincular el más elevado conocimiento científico natural con los contenidos en la historia de las humanidades y las ciencias del hombre.

Las tres columnas vertebrales de la cultura occidental han sido resquebrajadas históricamente por la acción de los hombres: la primera, el cristianismo, que es una de las fundamentales raíces éticas de nuestra civilización. La segunda, las ideas de los filósofos europeos de los siglos precedentes a la Revolución francesa de 1789, con sus banderas sobre el pensamiento racional y los derechos humanos, y la tercera, las ideas socialistas en su variedad de expresiones, con la exaltación de la justicia social y la importancia de las transformaciones económicas y del régimen de propiedad para la liberación del hombre. En la ética está la clave de todo lo anterior.

Los neoconservadores en los Estados Unidos emplean métodos fascistas promoviendo la ruptura definitiva de estas tres columnas. Hay que frenar sus impulsos satánicos y emplear el rescate de las mejores tradiciones cristianas, de la modernidad científica y de las ideas socialistas. Solo podremos llevar a cabo este empeño con el método electivo presente en la tradición filosófica cubana de principios del siglo XIX, seleccionando de todas las corrientes y escuelas de pensamiento y tomando decisión sobre el fundamento de la justicia entre los hombres.

Debemos empeñarnos en forjar una cultura que sea portadora de la mejor memoria histórica de la humanidad. Mientras los neoconservadores destruyen toda la creación humana y natural sobre el planeta, nosotros estamos interesados en forjar una nueva cultura que sea portadora de la memoria histórica de toda la humanidad.

En cambio, los círculos más agresivos del imperio vienen quebrando el sistema de instituciones jurídicas que representa la ONU, nacido tras laborioso y cruento proceso. ¿Hasta dónde llegarán? Hasta donde los dejemos llegar. Es necesario poner en guardia a todo el mundo sin excepción, y para ello los cubanos tenemos la responsabilidad de orientarnos con el pensamiento de José Martí en el que están presentes las claves siguientes:

? La utilidad de la virtud.
? El equilibrio del mundo.
? La cultura de hacer política.
? El secreto de lo humano se halla en la facultad de asociarse.

En la articulación de estas categorías se halla la fórmula del amor triunfante y del equilibrio del mundo postulada por el Maestro. Enfrentemos los colosales desafíos que tiene ante sí la humanidad en los inicios del siglo XXI tomando como referente las ideas ecuménicas de José Martí: "Injértese en nuestras repúblicas el mundo; pero el tronco ha de ser el de nuestras repúblicas." Y esto solo podremos alcanzarlo trabajando "Con todos, y para el bien de todos".

http://www.bohemia.cu/2006/09/21/opinion/honda-martiana.html


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