..."Lo que os puedo dar os doy, que es una ínsula hecha y derecha, redonda y bien proporcionada..."
"Don Quijote de la Mancha". Capítulo XLII: " De los consejos que dió Don
Quijote a Sancho Panza antes que fuese a gobernar la ínsula..."

ISSN: 1810-4479
Publicación Semanal. Año 3, Nro.149, Viernes, 10 de noviembre del 2006

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Pantalla habanera abierta a todas las Latinoaméricas
Por Cecilia Crespo

Comienza la aventura cubana del cine latinoamericano del 5 al 15 del diciembre próximo, con la 28 edición del Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano de La Habana. Más allá de su Suite, de embriagarse con Whisky e iluminarse con fuego, esta ciudad vuelve a la carga en su empeño por mostrar, en sus principales pantallas, lo más representativo entre las últimas producciones cinematográficas del continente.

En solo diez días, el Festival, devenido fenómeno social por su gran repercusión en el público, intentará satisfacer la pluralidad de intereses de los espectadores como acostumbra desde su creación en 1979.

Casi un mes no separa de tan esperada cita en la que un total de 1385 filmes entre ficción, documental y animación se disputarán los corales. La mayor entrega nos llega desde Argentina que estará representada por 272 materiales, seguida por Brasil (243), México (188) y Cuba que arribó a la centena.

La heterogénea propuesta cubana en ficción está medularmente integrada por Páginas del diario de Mauricio, de Manuel Pérez, El Benny de Jorge Luis Sánchez, La pared de Alejandro Gil, La Edad de la Peseta de Pavel Giroud y Mañana de Alejandro Moya (Iskánder).

Páginas del diario de Mauricio transcurre a través de una revisión de los pasajes que fueron conformando los últimos doce años de la existencia de Mauricio, el personaje protagónico, del modo que narra su historia, donde se conjugan retrospectivas y hechos presentes que abarcan los momentos claves que definieron su camino hacia el día de su sesenta cumpleaños. En esta se entrelazan las dimensiones personales y el contexto social de la última década del siglo XX cubano, marcado por profundos cambios políticos, económicos y sociales que removieron las bases éticas y humanas de estas generaciones que estrenaron el nuevo milenio. La cinta funciona como una lección de sinceridad que entreteje reflexiones. No es la primera vez que el cine cubano trata la temática que aborda aunque nunca antes se había realizado un filme tan sobrio y reflexivo acerca de unos años arduos (1988-2000) necesitados de obras que, como esta, sean capaces de desbrozar el análisis sin renunciar a las emociones.

El Benny, recrea la vida de Benny Moré, ícono indispensable de la música cubana sin ser exactamente un drama biográfico, indaga sobre el Benny que fue y el que pudo haber sido. La cinta cuenta con un magnífico trabajo de arte lo que pudo influir en el gran número de espectadores que logró acaparar, todo un éxito de taquillas.

La Pared, actúa como un canto a la perseverancia y a los mejores valores existenciales del hombre. Todo comienza cuando Diego, al no entender a la humanidad, decide aislarse del mundo. Adolece de su pasado y de la imposibilidad de la gente para querer y soñar. Se encierra en un salón sin ventanas de un inhabitable edificio al borde del derrumbe, dibuja en una de las paredes una ventana por donde solo él logra ver el otro lado; una ventana donde se proyecta su esperanza, su metafórico prisma de la realidad. Un equipo de especialistas hace todo lo posible por sacarlo del inmueble donde se encuentra para reintegrarlo a la sociedad. La trama va encontrando su punto culminante del mismo modo que aumentan las contradicciones entre Diego y el equipo.

La Edad de la Peseta es un filme que transpira calidez y en todo, momento logra mantener su capacidad emotiva. Con una dirección de arte y actuaciones envidiables nos llega la historia de Samuel un niño de diez años que junto a su madre luego del último fracaso amoroso de esta va a vivir a casa de su abuela. Allí se encuentran con el rechazo de la huraña señora de manías acentuadas, y muy pocos deseos de compartir su resguardada privacidad en el glamour decadente su mansión. Entre el torbellino de contradicciones entre madre y abuela el niño trata de adaptarse, pero en esta ocasión no será como las anteriores, esta vez comienzan a emerger las necesidades de su edad, desatando una serie de inquietudes que conducirán a su transformación quien pasa de la sumisión y la conformidad a una rebeldía que marcará para siempre su vida cercana. La arisca abuela, sin proponérselo, influye decisivamente en este cambio a través un medio inesperado, creando un espacio que se apropia de ambos. Una insoslayable invitación al descubrimiento de las sensaciones en esta etapa de la vida y al contradictorio mundo de dos generaciones distantes.

Mañana competirá en la categoría de opera prima. Constituye un viaje profundo a la interioridad de una familia cubana de hoy, para revelar los peligros de la irresponsabilidad, la intolerancia y la inconciencia. Se destaca por su lenguaje moderno y la visión profunda y descarnada de un suceso cotidiano en la Cuba de hoy. Trata de un día en la cotidianidad de Tony, joven de 25 años que vive desenfadadamente dándole demasiada importancia a lo material. Una serie de sucesos inesperados giraran 360 grados su existencia y la de sus familiares. Lo novedoso en la película no es precisamente el “que” sino el “como”, la arista diferente de lo que vemos a diario. Filmada en formato digital de alta definición es una de las producciones más renovadoras artísticamente en los últimos años por la estética que propone.

El Festival contará entre sus principales concursantes por solo citar algunos con la laureada cinta El camino de San Diego, de Carlos Sorín, el retrato de un fan delirante del astro futbolista Diego Armando Maradona. Filmes mexicanos, triunfadores en la más reciente edición del Festival de Biarritz, especializado en la producción iberoamericana como Mezcal, de Ignacio Ortiz y La palomilla salvaje de Gustavo Gamou. No todos los reconocimientos de Biarritz fueron para México porque la cinta brasileña Proibido proibir, de Jorge Durán fue ganadora del primer premio por lo que es un fuerte aspirante al máximo galardón de la cita habanera. El filme narra la historia de tres estudiantes universitarios de Río de Janeiro, quienes se ven enfrentados a la violencia y a la corrupción policial de su país, mientras viven una difícil situación de triangulo amoroso. Los filmes premiados en festivales previos al nuestro nos ofrecen indicios acerca de los posibles integrantes de la sección oficial, nómina en la que debe incluirse además El mayor amor del mundo, de Carlos Diegues.

Una retrospectiva de la obra completa del cineasta brasileño Pedro de Andrade de un total de 14 filmes será exhibida en el programa oficial del festival. Seis largometrajes y ocho cortos producidos entre 1959 y 1981 nos permitirán apreciar plenamente los valores artísticos, políticos y sociales de este creador, quien dirigió un filme cada cinco años como promedio y falleció prematuramente.

Por primera vez desde su fundación el Festival contará con una Muestra de Cine Experimental, que acogerá la de tres destacados realizadores: el canadiense Philip Hoffman, el norteamericano Dominic Angerame y el italiano Manuel Cecconello, a quienes estaran dedicada sendas sesiones que incluirán intercambios entre el público y los cineastas. Asimismo se exhibirá una muestra de obras experimentales y vanguardistas provenientes de diversos puntos del planeta.

Esta edición del Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano tendrá sus habituales muestras de cine europeo y norteamericano independiente, presentaciones de libros, inauguraciones de exposiciones como la de carteles en concurso y otros eventos teóricos colaterales. La invitación esta hecha solo nos queda esperar la primera quincena de diciembre y descubrir las propuestas de esta obligatoria cita de cada año con lo mejor del séptimo arte americano.

Enviado por su autora




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