..."Lo que os puedo dar os doy, que es una ínsula hecha y derecha, redonda y bien proporcionada..."
"Don Quijote de la Mancha". Capítulo XLII: " De los consejos que dió Don
Quijote a Sancho Panza antes que fuese a gobernar la ínsula..."

ISSN: 1810-4479
Publicación Semanal. Año 3, Nro.150, Viernes, 17 de noviembre del 2006

 

Los “milagros” no existen
Por Irene Perpiñal, Museo Ernesto Che Guevara (Argentina)

El presidente de la Asociación de Oftalmólogos de Argentina es ciego, corto de vista ó tiene el mal de ojo. Calumnia a la generosa y desinteresada Cuba. Aquí el relato de uno de los beneficiados que se convirtió en refutador previo a la calumnia del triste oftalmólogo.

Recibí un llamado telefónico, “necesitaba averiguar algo sobre la operación milagro”, -me llamo Agustín y dijo- “tengo problemas en los dos ojos, algo escuché sobre los cubanos que curan gratis”…

A diario recibimos aquí en la guardia permanente del Museo del Che, infinidad de llamados y visitas de gente humilde y no tanto, solicitando información sobre las distintas ofertas gratuitas solidarias que Cuba da, sean medicamentos en tiempos de catástrofes, brigadas médicas con experiencia también en catástrofes, vacunas meningoccócicas, que nuestros médicos y ministros desestiman dejando que nuestros niños enfermen y mueran, becas de medicina, deportes, etc., programas “YO SI PUEDO” para alfabetizar, aportes de cátedras médicas con un alto nivel científico internacional. Bien, traté de orientar al hombre en cuestión: un día, una hora en un lugar vendrían médicos cubanos para atender, evaluar y luego derivar a Cuba para su tratamiento totalmente gratis, poniendo en práctica la “operación milagro” que consiste en curar varias dolencias oftalmológicas, que llevan hechas a más de 3.000 personas sólo en Argentina.

Continúa el testimonio de Agustín, fiel y emocionado testigo de una “operación” que no es ningún “milagro”, sino simplemente un acto de amor entre hermanos desde un mundo que es posible, existe y es mejor. (Él nos trajo y mostró fotos tomadas allá que documentan sus palabras):

Salí 25 de Julio, llegué 26 de Julio, Aniversario de la Revolución. Para mí una aventura inolvidable. La primera sorpresa, en el traslado del Aeroparque a la Villa Megano. Los pibes que nos recibieron, su amabilidad, educación, paciencia… recién los conocía y lo enloquecía con mis preguntas diariamente; él me explicaba todo. Llegamos 2 horas p.m. Nos sacaron sangre, destinaron nuestra habitación compartida con dos señores, uno salvadoreño y otro hondureño. La Villa es hermosa y para el turismo internacional, pero la destinaron para ayudar a sus hermanos sudamericanos. Si lo tomo como veraneo, yo jamás pude parar en un lado así, como toda la gente de esos países con teléfono, televisor con todos los canales del mundo, o aire acondicionado, sin restricción, servicio mucama. Los pibes son trabajadores sociales. […]

Las dos primeras revisaciones [sic.] se hacen en Tarará donde ya saben la patología de uno para derivarlo a otros hospitales más complejos y determinar qué es lo que tiene uno. No obstante todos los días pasan los médicos que nos revisan, así van determinando el tratamiento que a cada caso le dan para determinar si es operable o no, según Junta Médica. Tenemos peluquería gratis, diario también gratis. Los viernes traen conjuntos musicales para distraernos, para los chicos, payasos y otros entretenimientos. Dos veces a la semana vienen artesanales y hay un kiosco para los internados.

Bueno. ¿Cómo es Cuba?: Es hermosa, todas las playas, vegetación pero lo más lindo es su gente. Educada, amable, solidaria y feliz, se palpa enseguida. Como soy curioso traté de hablar con la gente que trabaja en ése predio. Ejemplo: mucama, plomero, trabajadores sociales, cuidadores, doctores, así me informé sus horas de trabajo. En su mayoría de 8 am a 5 pm. Con su descanso para comer de 12 a 13 hs. Cuando va a los hospitales que están en La Habana, uno tiene oportunidad, pidiendo permiso, para comprar algo para comer, pasteles, maníes, y otras cosas a vendedores ambulantes en la vereda. También se comunica con otra gente: cuidador de autos, jubilados que pagan un canon y sacan su ganancia, pero realmente no es necesario. Le alcanza para vivir sin ningún tipo de problema. Los sueldos son parejos y a todos (no a un sector) a todos les alcanza para vivir. El porcentaje de desempleo es de 3%, que son los jóvenes que por problemas de familia y otros abandonan sus estudios y trabajos, pero no los dejan solos. Reciben del gobierno una ayuda económica, más el apoyo de psicólogos, trabajadores sociales para insertarlos de nuevo a la sociedad.

También me relacioné con un albañil que era el hijo de una mucama y su marido que cuidaba un cementerio, en fin me relacioné con todo tipo de gente; nadie vive con angustia y está tranquila, no pensando que mañana va a estar desamparado, el sistema no deja de proteger a ningún ciudadano. ¡A ninguno!

Yo les comentaba que si se daba iba a hacer lo imposible para poder ir como turista. Tuve ofertas de ofrecerme su casa de dos trabajadores sociales. Hablar con el Director, uno puede todos los días, para ver como va su tratamiento u otra inquietud que uno tenga. A mí no me alcanza palabras para agradecer, como me trataron y a la vez que me curaron un problema de salud, que tenía que haber sido tratado 30 años atrás.

Tengo una experiencia -en realidad son unas cuantas- pero voy a relatar la que más me impactó. Los médicos pasaban todos los días, rotaban; me atiende una doctora joven, me dijo que estuvo en Argentina, charlamos un poco, dijo “el Viernes voy a despedirme, me voy de vacaciones” Al otro día suena el teléfono, preguntan por Agustín (soy yo). Era la mamá de la doctora que su hija se iba a despedir de mí y no pudo; me pidió disculpa por no poder saludarme por eso lo hacía ella. La mamá es psiquiatra, un hijo científico, otra hija médica que está trabajando en Argentina por intermedio de la Embajada. Que vuelve a Buenos Aires en septiembre. La mamá me comunica sus deseos de conocerme y querían fuese el fin de semana a su casa de la Habana, para estar conmigo a la vez que conozca las playas y la ciudad. También ofreciéndome para mi familia, que su casa estaba a nuestra disposición. Me sentí tan honrado y ya acostumbrado a ese proceder de esa sociedad….

Pero lamentablemente no puedo salir, le dije, Bueno -me dijo-, antes que me vaya a Buenos Aires iba a tener noticias de ellos. Me llaman por teléfono de recepción que tenía visitas. Era esta familia, (madre e hija) que me besaban, abrazaban como un hermano que hace mucho no se ve. Me vuelven a ofrecer su casa y lamentando que no pudieron sacarme a conocer la ciudad. En eso aparece una paciente argentina pidiéndome dos chavos (dinero cubano) para comprar libros. Yo como viajaba al otro día, me gasté toda la plata, le digo, no tengo una moneda. Yo también quería libros y le dije lamentaba no tener plata para ella y además por los libros. La mamá de la doctora saca de la cartera, le dice a la mujer argentina, tome los dos pesos nosotras somos los parientes de Agustín en Cuba; yo le dije a la argentina: agarrálo, después me los das allá. La hija veo que se aleja y aparece para darme un libro autografiado de regalo, imagínese mi emoción. Me dijeron que apenas llegue a Buenos Aires las llamara por teléfono. Como tengo que regresar a Cuba, que viaje con mi mujer así está con ella; en fin, un montón de planes que no termine todo ahí. No obstante la hija el 12 del mes de septiembre vendría a visitarme para seguir viéndonos, como somos sus parientes.

Estoy a la espera, para poder devolver tanto amor que me dieron. Agustín

Centro Difusión y Registro Donantes Células Madre "Fidel Castro Ruz"
1º Museo Suramericano "Ernesto Che Guevara"
Escuela Solidaridad con Cuba "Chaubloqueo"
Irene Perpiñal y Eladio González (Toto) directores




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