..."Lo que os puedo dar os doy, que es una ínsula hecha y derecha, redonda y bien proporcionada..."
"Don Quijote de la Mancha". Capítulo XLII: " De los consejos que dió Don Quijote a Sancho Panza antes que fuese a gobernar la ínsula..."

ISSN: 1810-4479
Publicación Semanal. Año 3, Nro.150, Viernes, 17 de noviembre del 2006
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Capablanca, el deporte y un antes y un después

"Venimos decididos a impulsar el deporte a toda costa, a
llevarlo tan lejos como sea posible...”
Comandante Fidel Castro,
discurso pronunciado el 29 de enero de 1959

Una vez más, la simple lectura de las efemérides de la semana, nos trae a la mente los temas y motivos para esta sección: “El 19 de noviembre de 1888 nació en La Habana, José Raúl Capablanca”… Hijo de un militar español, derrota a su padre en el llamado “juego ciencia” con sólo 4 años de edad, y en 1900 “es un niño que se distingue en el escenario ajedrecístico cubano” [1]

Y recordamos como, en su afán por “deslucir” -para decirlo en un tono suave- los méritos de la revolución, nuestros enemigos citan a personalidades que, antes de 1959, fueron destacadas en el ámbito deportivo cubano. Nombres como Capablanca, Pepe Barrientos, Ramón Fonst, Kid Chocolate, Bebito Smith o el menos conocido del baloncestista Miguel Angel Moenck brillaron, ciertamente, en el ámbito internacional durante las primeras décadas de la pasada centuria. Sin embargo, estos campeones obtuvieron tales triunfos gracias a su genialidad y empeño: en su mayoría provenían de hogares humildes y nunca pudieron costear entrenamientos efectivos o una educación general equiparada a su talento deportivo.

Veamos lo que el profesor universitario Joel Granda [2] nos dice sobre este tema:

“Cuando observamos figuras de la talla de Ramón Fonst, campeón Olímpico de esgrima en las Olimpiadas realizadas en Paris 1900 y San Luis 1904, Manuel Dionisio Díaz, titular en 1904 del sable individual y José Raúl Capablanca, campeón mundial de Ajedrez desde 1921 hasta 1927, nos percatamos, que solo la genialidad de estos hombres hizo posible que alcanzaran tales triunfos, en deportes exclusivos para las capas más altas de la sociedad, tanto en nuestro país, como a escala mundial.

Otras modalidades como el Baloncesto, Voleibol, Canotaje, Fútbol y la Natación se practicaban a nivel de clubes y por tanto, la mayoría de la población no tenía acceso a la práctica de las mismas, como mencionamos anteriormente, solo a escala universitaria, algunos atletas accedían a torneos oficiales.

No existía, en nuestro país, el apoyo oficial a la práctica de deportes, nuestra participación en torneos regionales deportivos no pasaba de la presencia física , sin mayores logros en cuanto a resultados y obtención de medallas, sólo algunas figuras alcanzaban notorias actuaciones, tales fueron los casos de nuestro flagrante campeón mundial de boxeo profesional Kid Chocolate y algunos peloteros de la talla de Martín Dihigo, el inmortal, único pelotero elevado al Salón de la Fama en 4 países: Estados Unidos, México, Cuba y Venezuela, resultado éste que representa un récord a nivel internacional. Estas 2 figuras, junto a los ya mencionados Ramón Fonst, Manuel Dionisio Díaz y José Raúl Capablanca, constituyen los más genuinos valuartes de nuestro deporte en la primera mitad del siglo XX y salvaron, a la vez, el nombre de Cuba en la escena deportiva internacional.”

Continuemos leyendo el trabajo del Profesor Granda:

“A partir del triunfo revolucionario de 1959, el deporte cubano experimenta un giro total, el nuevo gobierno ve en la actividad física, la recreación y la práctica masiva de deportes un legítimo derecho del pueblo, quedaban, de esta forma atrás, aquellos momentos, en que era privilegio de algunos la práctica de disciplinas deportivas. […]
Comienza a formarse toda una infraestructura para llevar adelante el movimiento deportivo cubano, alcanzar, en primer lugar, la práctica masiva del mismo en toda la isla, para luego, poder obtener resultados satisfactorios a nivel internacional. Uno de los principales problemas a resolver en esos momentos era el profesionalismo que imperaba en el país. […]

Se crea, entonces “el 14 de enero de 1959, la Dirección General de Deportes (DGD), dos años más tarde, el 23 de febrero de 1961 nace el Instituto Nacional de Deportes Educación Física y Recreación (INDER), órgano rector del movimiento deportivo cubano. En el transcurso de estos años, el INDER ha fomentado la construcción de nuevas instalaciones deportivas a lo largo y ancho de todo el país, en la actualidad existen mas de 12 000, brindándole así, la posibilidad a millones de cubanos de practicar masivamente cualquier modalidad deportiva, ya sea de forma recreativa, o como actividad de alto rendimiento.

Surge además, en este propio año, la Escuela Superior de Educación Física "Comandante Manuel Fajardo", que gradúa los primeros instructores y profesores deportivos, cuatro años después, 1965, se crea la Industria Deportiva Nacional y en 1966 se funda el Instituto de Medicina del Deporte. Otras de las iniciativas tomadas lo constituyó la creación de las Escuela de Iniciación Deportiva (EIDE), pero quizás la decisión mas importante, y por eso lo he dejado para el final, fue el origen de los Juegos Deportivos Nacionales Escolares (22 de agosto de 1963), pues constituye la cantera fundamental por la cual se nutren nuestros centros de alto rendimiento, estos juegos complementan, además, la pirámide del deporte nacional, que nace en la base (escuelas primarias), transita por las edades escolares, juveniles, hasta llegar a las mayores. […]

RESUMEN DE TITULOS GENERALES (1959 – 2000).

Ejemplos de la buena salud del deporte cubano son las últimas actuaciones en Juegos Panamericanos, Olímpicos y Campeonatos del Mundo. Segundo lugar por países en los Panamericanos desarrollados en Santo Domingo, alcanzando, con 120 integrantes menos que en la edición anterior, 152 medallas, 72 de ellas de oro, 3 más que en los Juegos de Winnipeg, el onceno lugar, nuevamente solo superados por China, como naciones tercermundistas, en los Juegos Olímpicos de Atenas 2004, con un total de 27 medallas, 9 de ellas de oro, conquistando la supremacía boxística y reconquistando la del béisbol, además, en el período hemos obtenido las coronas mundiales por equipos en deportes como el béisbol, boxeo, judo femenino y lucha grecorromana, así como excelentes resultados, con medallas individuales y colectivas, en otras disciplinas deportivas como la lucha libre, judo masculino, atletismo, voleibol, clavados, canotaje, ajedrez, ciclismo, levantamiento de pesas, taekwando y pelota vasca.

En resumen , la práctica deportiva cubana, sus logros y resultados, han llevado a nuestro país a convertirse en una verdadera potencia en esta rama, pero además, a ser objeto de admiración en todo el universo, pues muchos entendidos y no entendidos en la materia no comprenden como una isla, de tan solo 11 millones de habitantes, ha logrado tantas hazañas de esta índole; no perciben, que para el pueblo cubano, el deporte no es solo un derecho otorgado por nuestra Revolución, es más que eso, constituye, además, una expresión de su modo de vida.”

[Otro aspecto donde también Cuba pone su granito de arena:] La colaboración de Cuba en materia deportiva comenzó en 1965. Hasta la fecha más de 10 000 técnicos han contribuido con su ayuda en más de 100 países de los cinco continentes. Se presta atención a los intercambios de especialistas, colaboraciones técnicas con entrenadores y metodólogos en diferentes materias, además de efectuarse entrenamientos conjuntos o bases de preparación en condiciones especiales.

Varios cubanos ostentan cargos en organismos internacionales del deporte mundial, continental y regional, además de contar con un miembro en el Comité Olímpico Internacional y representantes en comisiones del COI.

La Escuela Internacional de Educación Física y Deporte se inauguró el 23 de febrero del 2000 para preparar jóvenes de diferentes latitudes que apliquen sus conocimientos al regresar graduados a sus lugares de origen, con la misma modestia, sencillez y profundo espíritu solidario que Cuba les brindó desinteresadamente. [3]

Ahora, nombres como los de Javier Sotomayor, Ana Fidelia Quirot, Félix Savón, Omar Linares, Iván Pedroso, Teofilo Stevenson o Alberto Juan Torena, surgidos de las Escuelas Deportivas, brillan junto a los de Capablanca o Fonst, y cada día, nuevas estrellas del deporte se van forjando en las escuelas de deportes en todo el país.

[1] http://www.cuba.cu/ajedrez/maestros/capablanca.html

[2] http://www.monografias.com/trabajos32/deporte-cuba/deporte-cuba.shtml#antes

[3] http://www.cubaportal.org/es/IC/Dp/opcion_02.asp





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