..."Lo que os puedo dar os doy, que es una ínsula hecha y derecha, redonda y bien proporcionada..."
"Don Quijote de la Mancha". Capítulo XLII: " De los consejos que dió Don
Quijote a Sancho Panza antes que fuese a gobernar la ínsula..."

ISSN: 1810-4479
Publicación Semanal. Año 3, Nro.151, Viernes, 24 de noviembre del 2006

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Estado Unidos: prioridades invertidas
Por Jorge Gómez Barata

Una guerra, un muro, un bloqueo, dos contenciosos nucleares, una reforma migratoria y una revisión de la política latinoamericana pudieran ser algunas prioridades en la agenda mínima de la nueva mayoría demócrata.

De todos modos, no hay nada que perder: la guerra en Irak no puede ser ganada, el muro contra México no es viable, el bloqueo contra Cuba es repudiado universalmente, Corea no será atacada ni Irán contenido y la política latinoamericana que lo enemista con los proyectos más avanzados, no puede ser peor.

Por paradójico que resulte, los asuntos ahora embarazosos pueden ser convertidos en temas ganadores, incluso pudieran ser iniciativas que asumidas por la actual administración contribuirían a rehacer la maltrecha competitividad republicana de cara a las elecciones presidenciales.

No conozco ningún país con posibilidades ni ánimo de retar a Estados Unidos en materia económica: al contrario, todos quisieran acceder a su mercado y ser sus socios. Nadie tiene poderío militar para desafiarlos ni existen estados interesados en hacerlo. Los países que cuentan con recursos estratégicos, especialmente hidrocarburos, tratan de venderlos y no hay mejor cliente que Estados Unidos.

Después de sobrevivir a la Guerra fría como única superpotencia, cuando la tecnología, la lengua, la cultura y el estilo de vida norteamericano disfrutan de un prestigio que virtualmente le aseguran la hegemonía mundial, ¿qué hace Estados Unidos matando y muriendo para conseguir petróleo? ¿Por qué se empeña en buscar con la guerra lo que ya tiene? Tanta torpeza abruma.

Los líderes norteamericanos parecen no comprender algo que Woodrow Wilson y Franklin Roosevelt, los presidentes que condujeron las guerras mundiales vieron absolutamente claro: un imperio que puede imponer la paz, no necesita hacer la guerra.

Los errores estratégicos de los líderes estadounidenses de las últimas décadas, cuyo representante más primitivo es Bush, provocan una inversión de valores que les impide ver que los mayores obstáculos para su hegemonía están allí donde hay pobreza, miseria, exclusión y donde las realidades objetivas impiden a la gente ejercer sus derechos.

Cuando dos guerras mundiales en la misma generación empobrecieron a Europa, la opción no fue reprimir a los hambrientos, sino socorrerlos y por vía de la promoción del bienestar solucionar los conflictos que origina la pobreza.

Las oligarquías antediluvianas que todavía gobiernan en países de América Latina y no los gobiernos progresistas y desarrollistas de Lula, Chávez, Morales, Kirchner, Tabaré u Ortega, son los obstáculos a sus proyectos. Una administración mexicana calificada para enfrentar los problemas migratorios por vía de programas de desarrollo económico y social, es preferible a una cohorte de lacayo que acepten resolverlo con un muro.

Enviado por su autor




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