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 Educación y evaluación
docente en Cuba
Héctor Valdés es director del Instituto
de Ciencias Pedagógicas de Cuba, y estuvo unos días
en Chile para hablar de las experiencias de evaluación del
desempeño y carrera profesional docente de su país.
<<"En Cuba el sueño de la cantidad se logró
en 1970, cuando se universalizó la enseñanza".
En los últimos tres años las autoridades se han enfrascado
en la formación masiva de docentes con el objetivo de disminuir
la cantidad de niños por aula.
La educación cubana ha sido motivo de atención en
las últimas décadas por sus buenos resultados de aprendizaje.
Durante el Encuentro Internacional sobre Evaluación, Carrera
y Desarrollo Profesional Docente, celebrado recientemente en la
Universidad Católica Cardenal Silva Henríquez, educarchile
conversó con el representante cubano para acercarnos a la
realidad pedagógica de la isla.
Héctor Valdés [en la foto] es, además de un
eximio bailador de salsa, director del Instituto de Ciencias Pedagógicas
de Cuba, y estuvo unos días en Chile para hablar de las experiencias
de evaluación del desempeño y carrera profesional
docente de su país. Cuba cuenta con una de las mayores tasas
de docentes del mundo, exhibiendo cifras que alcanzan los 36 profesores
por cada cien habitantes. Para asegurar niveles aceptables de calidad,
las instituciones educativas locales han adoptado medidas dirigidas
a disminuir la cantidad de alumnos por clase y profesionalizar a
los docentes.
Según el profesor Valdés, Cuba dispone de 16 centros
de formación docente: dos en la capital y uno en cada provincia.
La carrera dura cinco años. Cada docente que egresa tiene
una plaza de trabajo asegurada en la provincia donde reside o cumpliendo
el servicio social en una provincia donde haya déficit de
maestros.
En los años 70 primaba un escalafón por el rendimiento
académico, los profesores eran ubicados en lugares de trabajo
según sus preferencias y sus promedios de notas de la universidad.
Esto, salvo los lugares donde había déficit, a los
que se enviaban profesores a cumplir el servicio social por dos
años. Pero la situación fue evolucionando, hasta llegar
a la fórmula que se aplica desde hace unos diez años:
se le pide a los mejores que vayan a los lugares más deficitarios,
como una manera de elevar equitativamente la calidad de la educación
a partir del desempeño profesional.
El sistema de evaluación
Diseñado especialmente para medir el trabajo en la sala
de clases, el sistema de evaluación de desempeño docente
cubano a través de cuatro categrías: MB (muy bien),
B (bien), R (regular) y M (mal). Entre las funciones del sistema
está la de incentivo por mérito.
En ese contexto, hay tres salarios que se otorgan por desempeño.
Si un profesor es evaluado de B o MB, tiene derecho a saltar al
próximo nivel de salario, pero no si es evaluado de R o M,
o se mantiene si es R o es M. No es ni la única función
ni la principal, la principal función del sistema nuestro
es el desarrollo profesional.
• ¿Qué pasa con los malos profesores?
- Al docente evaluado con M en una ocasión se le da un año
sabático durante el cual se va a estudiar y se le mantiene
el sueldo completo, pero si no logra vencer el curso de recalificación,
entonces se prescinde de sus servicios y se le ofrece una plaza
de inferior categoría dentro del sistema educativo. Entre
un 1 y un 3% son evaluados M y un porcentaje ínfimo sale
del sistema.
Hacia la disminución de los alumnos por aula.
En los últimos tres años las autoridades se han enfrascado
en la formación masiva de docentes con el objetivo de disminuir
la cantidad de niños por aula. En la enseñanza primaria
cubana sólo hay hasta 20 niños por aula, mientras
que en la secundaria cada docente atiende a 15 alumnos. Para lograr
eso hubo que formar a 60 mil docentes y se hizo con una convocatoria
pública. Los aspirantes recibieron un uniforme, estudiaron
en un centro de formación con régimen de internado
para que se habilitaran rápidamente y en el segundo año
estuvieran en condiciones de compartir su tiempo de formación
con el ejercicio de la docencia.
Actualmente, el primer año es un intensivo y durante el
segundo año van a la universidad por encuentros, al mismo
tiempo que imparten clases guiados por un tutor.
Perfil del buen profesor
Héctor Valdés tiene una imagen muy clara del perfil
del buen profesor: “estimamos muy altamente a un trabajador
social” dice, entendiéndose por tal a una persona que
“no abandone la tradicion de apopstolado que históricamente
tuvo el maestro cubano. Fue una persona humilde, culta y un elevadísimo
compromiso ético con su nación”. Da acuerdo
al especialista, lo esencial es que eso sumado a un alto desempeño
en su profesión, le permita contar con todas las herramientas
para profesionalizar su labor.
• ¿Se debate sorbe la calidad de la educación
en Cuba?
- Constantemente. En Cuba el sueño de la cantidad se logró
en 1970, cuando se universalizó la enseñanza. Desde
entonces la lucha enfática ha sido elevar la calidad de la
educación, donde ha jugado un papel muy importante el sistema
de investigación científico pedagógica que
tiene el país. Tenemos centros de estudios en todos los institutos
superiores pedagógicos; un rubro de la evaluación
anual docente es la investigación, es parte de su desempeño,
por lo tanto son docentes investigadores que tienen una actitud
científica ante su práctica.
El Instituto Central de Ciencias Pedagógicas, dirigido por
Héctor valdés, juega un rol muy importante en la investigación
educativa. Las ciencias pedagógicas cubanas se rigen por
programas y proyectos, en cada territorio existe un banco de problemas
identificados por los consejos científicos territoriales,
a fin de que las investigaciones se pongan al servicio de estos
problemas, y los recursos asignados apunten a la misma dirección.
Sistema de atención al talento en las escuelas
Para promover el talento deportivo, están las Escuelas de
Iniciación Deportiva Escolar (EIDE) donde además de
tener escolaridad practica un deporte, luego hay escuelas superiores
de perfeccionamiento atlético y finalmente a centros de alto
rendimiento. Eso explica que un país de apenas 11 millones
de habitantes sea una potencia deportiva.
Para el talento artístico, están las EVA (Escuelas
Vocacionales de Arte) donde las asignaturas normales se alternan
con las artísticas, sirviendo de puente hacia una red de
escuelas vocacionales.
También hay una red de escuelas de ciencias exactas, donde
los alumnos egresan como bachiller de ciencias y letras pero con
una marcada preferencia por las ciencias exactas.
http://www.educarchile.cl/Portal.Base/Web/VerContenido.aspx?GUID=1d8f78bc-
200c-4aa8-803e-8bbe6b19060a&ID=106595
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