..."Lo que os puedo dar os doy, que es una ínsula hecha y derecha, redonda y bien proporcionada..."
"Don Quijote de la Mancha". Capítulo XLII: " De los consejos que dió Don
Quijote a Sancho Panza antes que fuese a gobernar la ínsula..."

ISSN: 1810-4479
Publicación Semanal. Año 3, Nro.144, Viernes, 6 de octubre del 2006

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"Vamos a golpear a un avión cubano"
Por Deisy Francis Mexidor

El 10 de mayo del 2005 fueron desclasificados por los Archivos de Seguridad de la Universidad George Washington, en Washington D.C, importantes documentos referidos, entre otros temas, a la carrera de Luis Posada Carriles en la CIA desde los años sesenta del pasado siglo y a la voladura de un avión civil cubano en Barbados, con 73 personas a bordo, el 6 de octubre de 1976.

En el aeropuerto José Martí, unos meses antes del atentado, el DC-8 matrícula CUT 1201 de Cubana de Aviación, contra el cual se cometió el crimen el 6 de octubre de 1976.

Tal legajo sacó a la luz pública la evidencia irrefutable de la participación directa de Posada Carriles y de Orlando Bosch en el horrendo crimen que costó la vida a todos los pasajeros y la tripulación de la aeronave, y además, demostró que el gobierno de Estados Unidos sabía con antelación, mediante sus servicios especiales, lo que se estaba fraguando en aquel entonces.

En uno de los textos, dirigido al Secretario de Estado norteamericano de la época, Henry Kissinger, se incluía un comprometedor comentario de Bosch durante una cena de recaudación, a su llegada a Caracas, Venezuela, en septiembre de 1976, en el que aseguraba: "Ahora que nuestra organización ha salido bien parada del trabajo (asesinato) de Letelier, vamos a tratar de hacer algunas otras cosas".

¿A qué "otras cosas" hacía alusión Bosch? Las dudas se disiparon enseguida. Días antes del sabotaje, un informante de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) escuchó casualmente cuando Posada Carriles se ufanaba de que "vamos a golpear a un avión cubano y Orlando (Bosch) tiene los detalles".

A menos de cuatro meses del sabotaje, fue muy sintomática una reunión celebrada en Bonao, República Dominicana, el 11 de junio de 1976, donde participó el entonces subdirector de la CIA, Vernon Walters, en la que se decidió la formación de la Coordinación de Organizaciones Revolucionarias Unidas (CORU), "una organización de pantalla terrorista antiCastro integrada por cinco grupos anticastristas", según reveló años más tarde un documento secreto desclasificado.

El CORU, una diabólica criatura de muerte, fue dirigida desde sus inicios por Orlando Bosch y resultó de la fusión de los grupos terroristas Acción Cubana, el Movimiento Nacionalista Cubano, el Frente Nacional de Liberación Cubano, la Asociación de Veteranos de la Brigada 2506 de Bahía de Cochinos y el Movimiento 17 de Abril.

Hernán Ricardo y Freddy Lugo, los autores materiales del horrendo crimen.

No tardó para entrar en acción. Hacia finales del propio mes de junio del 76, la CIA comenzó a reportar que "un grupo del exilio, encabezado por Bosch, planificaba poner una bomba en un vuelo de Cubana de Aviación entre Panamá y La Habana". Sabían, igualmente, por mediación de una fuente del FBI, que con anterioridad se había tratado de volar otra aeronave, pero que la bomba no explotó.

Sin embargo, en una segunda intentona, en Jamaica, lograron colocar los explosivos en una de las maletas, que estalló antes de que fuese puesta dentro del aparato.

Para no pocos entendidos, lo de Barbados fue el resultado de un crimen ensayado. Al consumarse los hechos, no es de extrañar que el CORU se adjudicara la autoría de lo ocurrido, como parte de esas "algunas otras cosas" que hicieron después del asesinato de Letelier y que fueron anunciadas con antelación por Bosch en la cena de Venezuela.

No obstante, despachos de prensa de la desaparecida agencia UPI reseñaron inicialmente que fue una autodenominada organización Cóndor la que planificó y ejecutó el sabotaje. El CORU, en 1976, formaba parte de la estrategia del Operativo Cóndor que estaba en su apogeo en América Latina. Orlando Bosch siempre mantuvo conexiones con la DINA chilena y con todas las dictaduras y gobiernos de la región. Lo del avión de Cubana indudablemente fue parte también de ese gran Cóndor.

En los documentos desclasificados fueron develados parte de esos vínculos. En uno del FBI se confirmaba el pacto entre el ex presidente venezolano Carlos Andrés Pérez y el mencionado criminal.

"De acuerdo con (tachado) —señalaba el texto— el presidente venezolano Carlos Andrés Pérez se dice que tiene simpatía por Bosch y le ha permitido viajar libremente y solicitar fondos por todo el país con el entendimiento de que Venezuela no fuese utilizada como una base de operaciones o un lugar de refugio. Se reporta que Bosch prometió no involucrarse en actividades terroristas mientras estuviese en Venezuela y recibió un regalo de contribución de 500 dólares por parte de Pérez."

En consecuencia, los sicarios Freddy Lugo y Hernán Ricardo, vinculados a un negocio de seguridad que Posada Carriles había instalado en aquella nación, cometieron el crimen en Barbados.

Cortesía del Abogado José Pertierra




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