..."Lo que os puedo dar os doy, que es una ínsula hecha y derecha, redonda y bien proporcionada..."
"Don Quijote de la Mancha". Capítulo XLII: " De los consejos que dió Don Quijote a Sancho Panza antes que fuese a gobernar la ínsula..."

ISSN: 1810-4479
Publicación Semanal. Año 3, Nro.144, Viernes, 6 de octubre del 2006
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Barbados, un crimen atroz
Por Graciela Ramírez

Hoy, no serán nuestras palabras las que llenen este espacio… Hoy una querida compañera dirá por nosotros del dolor, de la tristeza, de la ira, que más que ira es rabia… de la impotencia…

Muchos años han pasado… y aún los asesinos no purgan su crimen. Muchos años han pasado de aquella noche en que, jóvenes aún, dejábamos correr por nuestras mejillas ardientes lágrimas mientras muy cerca, retumbaba la voz de nuestro Comandante en Jefe:

“No podemos decir que el dolor se comparte. El dolor se multiplica. Millones de cubanos lloramos hoy junto a los seres queridos de las víctimas del abominable crimen. ¡Y cuando un pueblo enérgico y viril llora, la injusticia tiembla!”

No descansaremos nunca, no cejaremos nunca de pedir justicia.

Y repetiremos, con la imagen de Fidel en nuestros corazones, la tonada que entonara el Poeta:

“Que tiemble la injusticia cuando llora, el aguerrido pueblo de Fidel”

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Barbados, un crimen atroz.
Por Graciela Ramírez

p/ Resumen Latinoamericano

Ellos aquí trajeron los fusiles repletos
de pólvora, ellos mandaron el acerbo exterminio,
ellos aquí encontraron un pueblo que cantaba,
un pueblo por deber y por amor reunido,
y la delgada niña cayó con su bandera,
y el joven sonriente rodó a su lado herido,
y el estupor del pueblo vio caer a los muertos
con furia y con dolor.


Pégate al agua Felo, Pégate al agua!

Era una mañana hermosa de sol la de aquel miércoles 6 de octubre de 1976, hace exactamente 30 años. Un grupo de jóvenes y esbeltos esgrimistas abordaban felices la aeronave que los llevaría de regreso a su pequeña isla cubiertos de medallas.

Orgullosos mostraban los titulares de prensa posando para las fotos: “Arencibia de Cuba dominó en Florete” ...“Cuba se llevó todo el oro del Centroamericano de Esgrima”.

Los 24 integrantes del equipo juvenil ansiaban llegar a casa. Imaginaban la fiesta de bienvenida que les daría su pueblo y el orgullo de sus padres al recibirlos.

En el mismo avión venían 11 estudiantes de Guyana, de los cuales 6 habían sido seleccionados para estudiar medicina. Entre las voces de alegría de los amigos, los abrazos y sollozos familiares, se despedían en el aeropuerto de sus madres y novias.

“Nada de llorar -decía uno a su madre- cuando yo sea médico me quedaré aquí y así me tendrás cerca siempre” (1)

A ellos se sumaban 5 personas de la República Democrática de Corea. Con un total de 73 pasajeros, de los cuales 57 eran cubanos, partió el avión desde las costas de Barbados.

A las 12 y 23 minutos de aquel medio día el avión se estremeció con un estallido ensordecedor. Algo inexplicable acababa de suceder. “Tenemos una explosión y estamos descendiendo inmediatamente. Tenemos fuego a bordo...”, dijo el capitán. Desde la base preguntan si puede regresar a tierra, la pregunta queda suspendida en el aire.

A las 12,25 el DC8 de Cubana comenzaba a perder altura rápidamente. “Pedimos inmediatamente, inmediatamente pista”. Desde la base autorizan de inmediato a aterrizar.

Lo último que se escuchó fue la voz del copiloto, creyendo que el avión tomaba altura grita con desesperación: “¡Eso es peor!, ¡Pégate al agua Felo, Pégate al agua!”

Los rostros hermosos de aquellos 73 pasajeros se colmaron de espanto. Algunos se tomaron de las manos para darse fuerzas. Una mujer embarazada y una niña iban entre ellos.

Todos sus sueños y el futuro promisorio que tenían por delante quedaron destrozados. El tiempo transcurrido entre las dos explosiones que hubo a bordo prolongó más la agonía cruel de todos ellos. Debatiendo sus vidas entre el humo, las llamas y la caída estrepitosa del avión. Jamás supieron qué fue lo que pasó, ni la causa del brutal estallido en pleno vuelo.

La muerte los sorprendió sin la más mínima posibilidad de escapatoria. Tampoco supieron que su asesinato fue planificado fríamente con lujo de detalles por dos asesinos confesos: Orlando Bosh y Luis Posada Carriles, pagados y entrenados por la CIA. Amparados hasta hoy por el gobierno norteamericano de Bush.

“La CIA nos enseñó todo, cómo usar explosivos, cómo matar, hacer bombas… nos entrenaron en actos de sabotaje“, dijo el Bin Laden de nuestros pueblos al NY Times. Cuando le preguntaron por el brutal atentado al avión de cubana respondió “Duermo como un bebé” (2) “Volvería a hacer lo mismo o el doble de lo que hice”… “lo del avión fue un acto de guerra, ese avión estaba lleno de comunistas” aseguró hace apenas un mes el criminal Orlando Bosh desde la tranquilidad de su casa de Miami a un periódico de Barcelona. (3)

Sus familias quedaron destrozadas igual que ellos.

La impunidad del gobierno norteamericano hacia estos criminales y todos sus cómplices, provoca que cada 6 de octubre vuelva a estallar ese avión en el corazón del pueblo cubano.

Un pueblo que no quiere venganza, un pueblo que jamás se cansará de exigir Juicio y Castigo.

Por estos muertos, nuestros muertos
Pido castigo.

Para los que defendieron este crimen,
Pido castigo.

No quiero que me den la mano
Empapada con nuestra sangre.
Pido castigo.

No los quiero de embajadores,
Tampoco en su casa tranquilos,
Los quiero ver juzgados,
En esta plaza, en este sitio.
Quiero castigo.

Pablo Neruda

Notas:

1. Pusimos la bomba… ¿Y qué? Alicia Herrera. -- Edit. Política de Ciencias Sociales, 2000. Pág. 8
2. Declaraciones de Luis Posada Carriles al N.York Times 12 de Julio 1998
3. Declaraciones de Orlando Bosh al Periódico de Barcelona, Agosto 2006





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